Los 5 Rasgos de la Personalidad Principales (con Ejemplos)

Los 5 rasgos de la personalidad principales son extraversión/introversión, responsabilidad, apertura a la experiencia, amabilidad y neuroticismo. También hay otro modelo desarrollado por Marvin Zuckerman llamado modelo de los “cinco alternativos”, formado por neuroticismo-ansiedad (N-Anx), agresión-hostilidad (Agg-Host), sociabilidad (Sy) y actividad (Act). Este último es el que explicaremos en este artículo.

Las personalidad es el concepto que hace referencia a la forma de ser, actuar y ver el mundo que tenemos las personas.

rasgos de personalidad

Este concepto es seguramente el constructo que despierta un mayor interés dentro del campo de estudio de la psicología, ya que la personalidad permite predecir la forma de pensar, reaccionar y actuar que tienen las personas.

Los autores que se han dedicado a estudiar los rasgos de personalidad son múltiples, y los descubrimientos y la información que se posee hoy en día sobre los “tipos” de personalidad son muy abundantes.

En este artículo explicaremos los 5 rasgos de personalidad principales y sus características, los cuales han estado detalladamente delimitados por varios autores y aportan muchísima información sobre la forma de ser que tenemos las personas.

¿Qué es la personalidad?

La personalidad es un concepto que se usa con muchísima frecuencia y que sirve para describir las características de una persona, es decir, la forma de ser que tiene un individuo.

No obstante, delimitar correctamente el concepto de personalidad no es una tan sencilla como parece, ya que dentro de la forma de ser de una persona intervienen muchos factores.

De este modo, como en este artículo explicaremos los 5 rasgos de personalidad más importantes establecidos hoy en día, me parece oportuno que nos paremos un momento a pensar qué entendemos exactamente por personalidad.

Según el “Lexicon of psychiatric and mental healthterms”,  la personalidad son las pautas de pensamiento, sentimiento y conducta profundamente arraigadas que caracterizan el estilo de vida y el modo de adaptación únicos de una persona y que son consecuencia de factores constitucionales, del desarrollo y de la experiencia social”.

Así pues, la personalidad se puede entender como el conjunto de rasgos emocionales y conductuales (relativamente estables y predecibles) que caracterizan a una persona en su vida diaria.

Cabe destacar que la personalidad es una suposición científica (un constructo) que se justifica, principalmente,  por los tipos de actos que realizan cuotidianamente las personas.

Es decir, se basa en el patrón de pensamientos, sentimientos y conducta que presenta una persona y que persiste a lo largo de toda su vida.

Así mismo, el concepto de personalidad exige propiedades psicológicas que no pueden ser observadas directamente, pero que claramente contribuyen a gobernar el comportamiento del individuo (qué piensa, qué siente y qué hace).

Es evidente que no todas las personas actúan y se comportan de la misma forma en una misma situación. Estas diferencias en la actuación no se explican únicamente por la situación en sí misma, sino por como experimentan estas personas la misma situación.

De este modo, el patrón dinámico de pensamientos, sentimientos y conductas que persisten a lo largo del tiempo en distintas situaciones, distinguiendo a un individuo de cualquier otro y que predicen sus reacciones ante la gente y el entorno.

Con estas cuatro especificaciones, ya nos damos cuenta de que la personalidad hace referencia a una serie de características que definen la persona como individuo y caracterizan su forma de comportarse y funcionar.

Ahora bien, lo que define a una persona no es solamente la personalidad, ya que existen otros conceptos que se utilizan para describir las características de un individuo.

En este sentido, me gustaría especificar los tres conceptos que muy a menudo se utilizan como sinónimos de personalidad pero que en realidad son partes más específicas de lo que se entiendo como personalidad en sentido global.

Personalidad: Constitución – Temperamento – Carácter

Muy a menudo se utilizan las palabras temperamento o carácter como sinónimo de personalidad, sin embargo, estos dos conceptos son subdivisiones específicas de todo lo que representa el constructo de personalidad.

Así pues, la constitución conforma todo el conjunto de características físicas de un individuo concreto.

Este aspecto se basa más en el componente físico que en el psicológico, sin embargo no se puede entender la forma de ser de una persona sin tener en cuenta su cuerpo, por lo que la constitución conforma una parte importante de la personalidad.

La palabra temperamento suele ocasionar cierta confusión ya que muy a menudo puede utilizarse como sinónimo de personalidad.

No obstante, el temperamento hace referencia a la conformación reactiva del individuo, aspecto espontáneo de la personalidad. Con esto se hace referencia a las reacciones emocionales del individuo.

Así pues, podemos entender el temperamento como una parte de la personalidad, sin embargo, la personalidad es un concepto más amplio que el simple temperamento.

Lo mismo sucede con el concepto de carácter, el cual, debido a las similitudes que posee con la personalidad, suele utilizarse como una palabra totalmente idéntica y sinónima.

No obstante, el carácter hace referencia al conjunto de hábitos o patrones de comportamiento que se van adquiriendo durante la vida. Es, por tanto, adquirido y es una base psíquica de la personalidad.

Así pues, cuando hablamos de personalidad lo estamos haciendo tanto de carácter como de temperamento, constitución y, sobretodo, estamos hablando de la forma en que interactúan todas estas características en la conformación de una forma de actuar, sentir e interpretar el mundo específica.

Modelos de personalidad

Como vemos, son muchos los aspectos que se ven involucrados en la definición de la personalidad de una persona.

De este modo, con el objetivo de poder estudiar este constructo y poder delimitar los principales rasgos de personalidad que tenemos los seres humanos, han ido surgiendo en la literatura psicológica distintos modelos durante los últimos años.

Las teorías de los rasgos se basan en la idea de que las personas se diferencian a través de la localización de sus rasgos, por lo que estudiar los principales “tipos” de personalidad puede aportar mucha información sobre la forma de ser de los individuos.

En este artículo nos centraremos en hablar sobre el modelo de los 5 factores, el cual delimita los 5 rasgos de personalidad principales.

No obstante, previamente resulta interesante comentar brevemente el modelo tridimensional de Eysenck, el cual postula solamente 3 rasgos de personalidad principales.

Modelo tridimensional de Eysenck

Según la teoría de Eysenck, existen tres dimensiones principales e independientes de personalidad.

Estas son: extraversión vs intraversión, neuroticismo vs estabilidad emocional y dureza mental vs debilidad mental.

Cada uno de estos rasgos especifican una serie de características, por lo que depende del punto que se encuentre una persona, tendrá una personalidad específica.

Vamos a ver como especifica Eysenck estos tres factores.

Por lo que respecta el rasgo de extraversión vs intraversión, Eysenck demuestra como las personas extrovertidas se caracteriza por ser sociables, vitales, activas, asertivas, despreocupadas, dominantes y ambiciosas.

De este modo, una persona con un elevado rasgo de extroversión poseerá estas características en su personalidad, mientras que una persona con un elevado rasgo de introversión se caracterizará por todo lo contrario.

Por lo que respecta el rasgo de neuroticismo vs estabilidad emocional, Eysenck propone que las personas con un rasgo de neuroticismo elevado serán ansiosas, depresivas, con sentimientos de culpabilidad, baja autoestima, tensión constante, irracionalidad, lábil y tímidas.

En cambio, las personas que en este rasgo tengan las características opuestas, se definirán por tener una elevada estabilidad emocional.

Finalmente, el tercer rasgo postula que las personas con elevado psicoticismo tienden a ser agresivas, frías, egocéntricas, impersonales, impulsivas, antisociales, poco empáticas y con mentes cerradas.

Así pues, Eysenck agrupa las características de personalidad en 3 grandes rasgos, los cuales pueden definir la forma de ser de las personas.

De forma posterior a esta teoría, nace la teoría de Zuckerman, el cual postula 5 rasgos de personalidad principales en vez de tres.

Modelo de los 5 factores alternativos

La investigación psicobiológica aportó una serie de análisis factoriales de escalas que mesuran las dimensiones básicas de personalidad, las cuales dieron lugar al surgimiento del modelo de los 5 factores.

Este modelo teórico se postula como alternativo al anterior de Eysenck, por lo que está muy influenciado por el modelo tridimensional que hemos comentado anteriormente,

Así pues, Zuckerman estudió los 5 rasgos principales, los cuales son considerados hoy en día como los que mejor delimitan las características de personalidad de los seres humanos.

Estos son: neuroticismo, actividad, sociabilidad, impulsividad y agresividad.

  1. Neuroticismo

Este rasgo lo nombra como Neuroticismo – Ansiedad, con la abreviación (N-anx) y hace referencia a estados emocionales intensos.

Por lo general, puntuaciones altas en este rasgo denotan preocupación emocional, tensión generalizada, miedos recurrentes, indecisión, tendencia a la obsesión, sensibilidad a la crítica y falta de confianza en uno mismo.

De este modo, puntuaciones bajas en N-anx delimitan una personalidad caracterizada por la tranquilidad y que no suele experimentar estados afectivos de connotación negativa como puede ser ansiedad o depresión.

Como vemos, el aspecto principal que delimita este factor es la ansiedad y la tendencia por las preocuparse y ponerse nervioso ante situaciones no muy estresantes.

Así mismo, puntuaciones altas en esta escala denotan una alta tendencia a las rumiaciones y muchas veces en el desarrollo de trastornos de ansiedad, mientras que puntuaciones.

  1. Actividad

Este rasgo no aparecen en el modelo tridimensional de Eynseck y se caracteriza por realizar una aproximación en los etilos de comportamiento de las personas.

Así pues, tal  y como su nombre indica, las personas que poseen puntuaciones elevadas en este rasgo suelen caracterizarse por una gran actividad conductual.

Los individuos con un rasgo elevado de actividad suelen odiar la inactividad y buscan constantemente cosas para hacer en su día a día.

Les gusta realizar actividades de forma constante y suelen estar siempre con un nivel de activación y ocupación muy elevado.

Son personas que no paran de hacer cosas, que descansan poco, que les gustan los retos y que necesitan una actividad que realizar para sentirse bien.

En cambio, las personas que puntúan bajo en este rasgo se caracterizan por todo lo contrario, suelen tener dificultades para iniciar cualquier actividad que suponga cierta movilidad y suelen ser individuos perezosos que no se sienten a gusto con actividades excesivamente intensas o duraderas.

  1. Sociabilidad

Este rasgo de Zuckerman guarda muchas similitudes con el rasgo de extroversión de Eysenck, de hecho, en el modelo de los 5 factores se nombra esta factor como Extroversión (E) – Sociabilidad (SOC).

Las personas extrovertidas se caracterizan por ser sociables, tener muchos amigos, necesitar personas a su alrededor y realizar actividades que impliquen algún tipo de contacto con otras personas.

Así mismo, les gusta mucho las bromas, anhelan la excitación, disfrutan con la relación con otras personas, suelen vivir de un modo despreocupado y no suelen encontrar satisfacción en actividades solitarias o tranquilas como estudiar o leer.

De este modo, las personas introvertidas se caracterizan por todo lo contrario, suelen ser retraídos, introspectivos, no suelen tener numerosas amistades, suelen ser previsores y acostumbran a disfrutar de un modo más ordenado.

  1. Impulsividad

Zuckerman también nombra este rasgo como “Búsqueda sensaciones” por lo que las personas con elevadas puntuaciones en el rasgo de impulsividad se caracterizan por tener una clara preferencia en la búsqueda de experiencias intensas, nuevas, variadas y complejas.

Así mismo, las personas impulsivas suelen tener voluntad de experimentar y participar en experiencias que comporten riesgo físico, social o legal.

Un persona con un elevado rasgo de impulsividad tiene tendencia a actuar sin planificar las acciones y sin pensar en las consecuencias de sus comportamientos, ya que la excitación de la búsqueda de experiencia suele guiar por completo la conducta.

En cambio, las personas con puntuaciones bajas en impulsividad suelen ser individuos reflexivos, con mayor aprecio por las situaciones de riesgo, reducida necesidad de estimulación y elevada tolerancia al aburrimiento.

  1. Agresividad

Este último rasgo postulado por Zuckerman define la tendencia a expresarse de forma hostil, grosera y antisocial.

Así mismo, las personas con puntuaciones elevadas en el rasgo de hostilidad suelen ser vengativas, desconsiderada y con cierta malicia.

Los individuos que tienen tendencia a discutir, utilizan insultos, usan los gritos en su comunicación habitual se definen por tener puntuaciones elevadas en este rasgo.

Así mismo, las personas agresivas suelen decir lo que piensan sin importarles las consecuencias, sienten resentimiento y se muestran hostiles y críticas con los demás.

En cambio, las personas con puntuaciones bajas en agresividad se caracterizan por se agradables, cordiales y relacionarse de una forma amable con las otras personas.

Referencias

  1. Andrés, A. (1996). Manual de psicología diferencial. San Francisco: McGraw-Hill. (Temes 9 i 10)
  2. Carver, C. S. & Scheier, M. F. (1998). Teorías de la personalidad. México: Prentice-Hall Hispanoamericana.
  3. Colom, R. (1998). Psicología de las diferencias individuales. Madrid: Pirámide. (Tema 19)
  4. Larsen, R. J. & Buss, D.M. (2005). Psicología de la Personalidad. México: McGraw-Hill.
  5. Zuckerman, M. (1991). Psychobiology of Personality. Cambridge University Press.

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