¿Cuál es la Relación entre Triptófano y Ansiedad?

La relación entre triptófano y ansiedad, así como con otras afecciones psicológicas como la depresión, se encuentra mayormente modulada por la función que este aminoácido realiza sobre la serotonina.

El triptófano es un aminoácido esencial en la nutrición humana. Concretamente, constituye uno de los 20 aminoácidos incluido en el código genético.

triptófano y ansiedad

Esto quiere decir que el triptófano resulta un elemento básico para el funcionamiento del organismo que se adquiere a través de la alimentación, siendo abundante en alimentos ricos en proteínas (huevo, leche, chocolate, cereales o cacahuetes).

Durante los últimos años se han descrito múltiples propiedades en este aminoácido. Varias investigaciones muestran que el triptófano resulta un elemento importante para permitir al cuerpo elaborar sus proteínas, segregar melatonina y favorecer el sueño.

En la actualidad existen muchos datos que ponen de manifiesto una notable relación entre el triptófano y la ansiedad. De hecho, se postula que este aminoácido actuaría como tranquilizante y produciría un efecto ansiolítico a nivel cerebral.

En este artículo se revisan las propiedades específicas sobre este aminoácido, se explica su relación con la ansiedad y se comenta en qué situaciones el triptófano puede ayudar a reducir los estados ansiosos.

Relación entre el triptófano y la ansiedad

Hoy en día existe un notable consenso científico a la hora de establecer que el triptófano resulta una sustancia importante en distintas condiciones psicológicas.

Concretamente, la relación entre triptófano y ansiedad parece estar bien establecida, y varios estudios ponen de manifiesto que déficits de triptófano pueden originar, con relativa facilidad, estados de ansiedad y trastornos ansiosos.

Como hemos comentado al principio, la relación entre triptófano y ansiedad se encuentra en su mayor parte modulada por la función que este aminoácido realiza sobre la serotonina.

La serotonina es un neurotransmisor que se produce a través de un proceso de conversión bioquímica, basado en la combinación de triptófano con un componente de proteína y triptófano: la hidroxilasa.

Así pues, sin la ingesta de alimentos ricos en triptófano resulta complicada la síntesis y liberación de esta sustancia.

A nivel cerebral, la serotonina presenta una gran variedad de implicaciones funcionales. La actividad serotoninérgica es fundamentalmente inhibitoria, ejerce influencia sobre el sueño y se relaciona con los estados de ánimo, las emociones y los estados depresivos.

Por lo que respecta la ansiedad, la investigación acerca de la etiología de esta alteración psicológica ha puesto de manifiesto que: alrededor del 4% de la variabilidad intrínseca de ansiedad en población general podría estar relacionada con una variante polimórfica del gen transportador de la serotonina.

En este sentido, a menor síntesis de esta sustancia química del cerebro, mayores estados de ansiedad o depresión puede desarrollar la persona.

Por otro lado, los psicofármacos que presentan una actividad centrada en la transmisión serotoninérgica como la comipramina o los inhibidores selectivos de la recaptación de la serotonina, han mostrado eficacia en el control de las crisis de angustia y otros trastornos ansiosos.

Así pues, la relación entre serotonina y ansiedad parece clara, por lo que déficits de esta sustancia a nivel cerebral podría provocar este tipo de alteración psicológica.

Además, múltiples investigaciones han evidenciado que un déficit de triptófano en el organismo genera una disminución de serotonina a nivel cerebral, por lo que este aminoácido puede regular los estado de ansiedad de forma directa.

Triptófano como tratamiento para la ansiedad

A pesar de que, indirectamente, los niveles bajos de triptófano se relacionan positivamente con las alteraciones de ansiedad, la ingesta de este aminoácido no constituye un tratamiento de primera elección para los trastornos ansiosos.

De hecho, la desregulación serotoninérgica, así como la alteración de otros mecanismos cerebrales que generan ansiedad, no tiene por qué estar siempre regulada por los niveles de triptófano.

Una persona puede presentar cantidades de triptófano en su organismo pero aun así padecer alteraciones ansiosas, por lo que en esos casos la ingesta de alimentos ricos en este aminoácido no implica una mejoría de la clínica del sujeto.

No obstante, los pacientes pirolúricos que tienen deficiencia de zinc o vitamina B6, frecuentemente experimentan ansiedad y fobias. En esos casos, los complementos de triptófano sí permiten una mejoría del estado psicológico en el sujeto.

Extra: efectos terapéuticos del triptófano

Durante los últimos años, el triptófano ha destapado un elevado interés acerca de sus propiedades terapéuticas y sus efectos beneficiosos tanto para funcionamiento del organismo como la actividad cerebral.

De forma general, en la actualidad se sustenta que el triptófano resulta un aminoácido esencial y, por lo tanto, constituye una sustancia básica para el desarrollo físico y mental de las personas.

Los déficits de triptófano en el organismo puede provocar diversas alteraciones y descompensaciones, así como motivar la aparición de ciertas afecciones.

De forma más concreta, el triptófano parece resultar especialmente importante en la regulación de la actividad mental y los estados psicológicos, debido a la estrecha relación que guarda con la liberación de serotonina (uno de los neurotransmisores más importantes del cerebro).

En este sentido, varios estudios han puesto de manifiesto que la suplementación de L-Triptófano complementado con vitaminas del grupo B, permite alcanzar resultados favorables en el tratamiento de la depresión, la ansiedad, los trastornos del sueño, los trastornos del comportamiento y la migraña entre otros.

Referencias

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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