
¿Qué es el rugosímetro?
El rugosímetro es un aparato que sirve para calcular la textura de algunos materiales. Al realizar estas mediciones es posible conocer el deterioro que puede sufrir esa superficie, la dureza y también el nivel de roce que permite. Esta información es relevante sobre todo cuando se fabrican industrialmente ciertos objetos, o algunas de sus partes.
Existen diferentes tipos de rugosímetros que dependen del sitio y la función que se les quiera dar. Actualmente, es posible incluso encontrarlos portátiles para mediciones en producciones de menor cantidad o a nivel de talleres. También existen otros que pueden usarse en los laboratorios para medir una mayor cantidad de datos.
El uso del rugosímetro suele ser habitual para establecer las características de piezas como ejes, rodamientos, rodillos o tornillos. Es una herramienta fundamental en el sector automotor, por ejemplo.
Las mediciones que se realizan con el rugosímetro permiten detectar la rugosidad que superficies que normalmente no pueden ser detalladas por el ojo humano.
Para qué sirve el rugosímetro
Su nombre da pistas de la función que cumple. Mide la rugosidad de determinadas piezas. El objetivo es acelerar los procesos pero sin perder calidad en los acabados.
Es uno de los instrumentos que utiliza la metrología para hacer análisis ópticos. Se emplean ondas para recoger los datos.
Las mediciones pueden hacerse en cuestión de segundos, por eso es un aparato tan utilizado a nivel industrial. Se encarga de la parte de la microgeometría de las superficies.
En palabras sencillas, es un instrumento de medición que permite calcular el nivel de calidad de ciertas piezas.
Es posible utilizar el rugosímetro en diferentes áreas, específicamente en las que tienen que ver con los procesos industriales. Mide la profundidad de ondulaciones que a simple vista no son apreciables. Además, establece la calidad de las superficies.
Son herramientas muy utilizadas en el estudio de piezas que tienen que ver con procesos mecánicos porque mide la rugosidad de las partes y también es capaz de establecer la cantidad de desgaste que tienen, o la resistencia que son capaces de ofrecer.
Fabricantes
Diversos países fabrican rugosímetros, aunque los más conocidos son grandes potencias como Japón, Estados Unidos, China, Alemania o Suiza.
Los precios varían, dependiendo de la cantidad de datos que puedan medir y del margen de error que son capaces de garantizar.
Cómo funciona un rugosímetro
Es un aparato muy sencillo de usar. Solo se debe poner en contacto con la superficie que se quiere analizar. Es importante limpiar el objeto estudiado y que el operador utilice guantes, de modo que no ocurra ningún tipo de alteración durante la toma de la lectura.
El operador debe pasarlo sobre la superficie de forma recta y continuamente. La lectura que realiza el aparato se muestra en una pantalla, y reflejará desniveles que van desde 0.08 milímetros hasta los 25 milímetros.
Es importante tener en cuenta que no es necesario presionar el instrumento contra la superficie. Basta con acercar la herramienta para que realice el análisis correspondiente. Es un detalle de gran importancia, porque los rugosímetros son sensibles a los movimientos bruscos.
Presenta tres tipos diferentes de parámetros, que son Ra, Ry y Rz. Ra se refiere al promedio de la rugosidad, Rz refleja el valor de la altura más alta de la superficie, y Rz establece el promedio entre las alturas más pronunciadas y los sitios de mayor profundidad.
- Elementos. Aunque todo depende del tipo de rugosímetro que se utilice, estos aparatos se conforman por algunas partes que suelen ser comunes, como la cabeza palpadora, el transductor, filtros (que pueden ser mecánicos o eléctricos), caja de arrastre y calculador. Lo que permite hacer las mediciones son los sensores. En algunos casos, hay modelos que utilizan palpadores y en algunos modelos se combinan ambos elementos. El cabezal, por ejemplo, es una de las partes más importantes, pues es la que toca la superficie y permite recorrerla para medir los desniveles. Estos cabezales suelen presentar puntas de diamante porque ofrecen una resistencia superior a la de otros materiales. La información es luego captada por el transductor y envía las señales al calculador que analiza todo lo relacionado con alturas, anchos y profundidades.
- Cuidados. La manipulación del rugosímetro es sencilla, pero no por ello hay que olvidar que es un aparato de medición, por lo que debe de usarse con cuidado. Es importante limpiar, entre una medición y otra, los elementos que lo conforman, sobre todo aquellas partes que entraron en contacto con otras superficies.
Tipos de rugosímetro
Son varios los tipos de rugosímetros disponibles en el mercado. Elegir el correcto depende de la función que se le vaya a dar a esta herramienta y de la cantidad de datos que se quieran extraer de cada estudio.
Normalmente, se dividen entre rugosímetros de contacto con las superficies y los que no tienen contacto.
En el primer caso, los rugosímetros solo cuentan con palpadores. Mientras que las herramientas que no necesitan contacto trabajan con un láser, aunque también pueden presentar un palpador. En el caso de tener los dos elementos, el precio de rugosímetro suele ser mucho más elevado.
- Rugosímetro de palpador. El palpador es el elemento que se encarga de reconocer todas las imperfecciones de una superficie. En este caso, también se pueden dividir en diferentes tipos, los de inducción y los que cuentan con un aparato mecánico.
- Rugosímetro láser con palpador. Suelen presentar una elevada exactitud.
- Rugosímetro de palpador láser. Se apoya en el uso de ondas para captar la información. El láser que se usa puede ser de dos tipos: un sensor eléctrico o uno que utiliza el efecto piezoeléctrico.
Referencias
- Adval de Lira, F. Metrologia Dimensional: Técnicas de Medição e Instrumentos para Controle. Serie Eixos.
- Millán Gómez, S. Metrología y ensayos. Paraninfo.
- Núñez López, P. Análisis experimental de la calidad superficial en procesos de eliminación de material. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha.
- Vázquez Vaamonde, A., Damborenea, J. Ciencia e ingeniería de la superficie de los materiales metálicos. Consejo Superior de Investigaciones Científicas.