Síndrome de Capgras. Síntomas, Causas y Tratamiento

El Síndrome de Capgras es un trastorno psíquico que afecta a la capacidad de los pacientes para reconocer a sus propios amigos o familiares. La persona que lo padece cree que sus seres queridos han sido sustituidos por impostores.

Ellis y Lewis en un artículo de 2001 publicado en Trends in Cognitive Sciences, el paciente también pueden llegar a creer incluso que los familiares y amigos han sido sustituidos por robots o aliens.

Síndrome de Capgras

Otros nombres que se le dan a este tipo de alucinación son delirio de sosias (“illusion des sosies”) o ilusión de los dobles.

Esta variedad del síndrome de falso reconocimiento delirante (FRD) fue descrito en primera vez en el año 1923 por el psiquiatra Jean Marie Joseph Cagras, de quien adopta el nombre y por su colaborador Jean Reboul-Lachaux.

Puede darse en hombres y mujeres de casi todas las edades, aunque según afirma Gordon (2013) es más frecuente en mujeres.

Síntomas del Síndrome de Capgras

El síntoma más habitual y el que define el Síndrome de Capgras es la visión de dobles que han remplazado a personas importantes de la vida del paciente. Quien lo padece suele creer que estos dobles son malos.

En el año 2013, el neurólogo pediátrico, J. Gordon Millichap publicó una guía sobre algunos síndromes neurológicos, entre ellos el de Capgras, Neurological Syndromes: A Clinical Guide To Symptons and Diagnosis. En ella recoge las características de este trastorno mental y algunas claves para detectarlo a través de indicios físicos y psíquicos que presenta el paciente. Según Gordon, esta enfermedad afecta principalmente al cerebro y a la cara.

El resto de síntomas están asociados a la misma creencia falsa generada por el Síndrome de Capgras y tienen que ver con el comportamiento de la persona que lo padece.

Uno de los rasgos fundamentales para distinguirlo de otros trastornos que afectan a la capacidad de identificación y reconocimiento, es lo convencido que está el paciente de su propio delirio. Por muchas explicaciones que le pueda dar el familiar o amigo calificado como impostor, el afectado no le creerá.

Por supuesto, también están muy presentes las paranoias, ya que quien padece la desilusión de Capgras cree que el doble disfrazado de un ser querido quiere hacerle daño. Esta es una de las peculiaridades que diferencia al Síndrome de Capgras de otros síndromes de falsa identificación delirante como el de Frégoli.

Otra de las características del Síndrome de Capgras es que no tiene por qué darse con todos los seres que rodean al afectado, sino que se puede orientar a una única persona del entorno del paciente.

Según un documento de Feinberg y Roane sobre el Falso Reconocimiento Delirante en el Síndrome de Capgras es habitual la réplica. Es decir, que por ejemplo, el paciente niegue la identidad del ser querido y defienda la existencia de dos personas distintas, la real y la impostora.

Por último, el delirio solamente se da con aquellas personas con las que se ha establecido en una situación anterior un vínculo emocional.

Causas que pueden originar el Síndrome de Capgras

El Síndrome de Capgras no es tan raro como parece, aunque sí poco común. De hecho, según escribieron Dohn y Crews en el año 1986 en un artículo publicado en The Hillside Journal of Clinical Psychiatry, muchas veces se pasa por alto.

Las razones por las que se puede originar el síndrome de Capgras son diversas, aunque normalmente está relacionado con el desarrollo previo de otras enfermedades o de ciertas circunstancias neurológicas o psiquiátricas.

En este sentido una disertación de Robert Berson sobre el Síndrome de Capgras, establece que debe haber unas características paranoides o una situación psicótica previa. También puede estar causado por disfunciones que se han dado en relaciones sociales anteriores, incluso en etapas como la infancia.

Una de las situaciones que cita Berson como causante del delirio es la esquizofrenia. En referencia a esto, Dohn y Crew recogen en una reseña de 1986 que cité al principio, que la incidencia del Síndrome de Capgras en los pacientes con esquizofrenia es un 15% mayor que en los que no sufren esta enfermedad mental.

Gordon, en su guía de trastornos neurológicos recoge algunos de los problemas de salud físicos y mental que suelen asociarse al Síndrome de Capgras. Algunas de estas anormalidades en el funcionamiento del organismo son la esquizofrenia, que ya he nombrado, el daño cerebral, la demencia, los daños neurodegenerativos o de partes de la corteza cerebral como el lóbulo frontal.

Josephs habla en una investigación publicada en 2007 en Archives of Neurology de la relación entre el Síndrome de Capgras y los daños neurodegenerativos. En este estudio se comprobó que de 47 pacientes analizados, un 81% padecía un daño que afectaba a la degeneración neuronal asociado. En la mayoría de los casos ese daño era la demencia de cuerpos de Lewy, cuyos síntomas suelen ser el deterioro cognitivo, lentitud de movimientos y alucinaciones.

Este estudio aporta otro dato muy importante, y es que en la gente más joven estos delirios de los dobles se producen por otras enfermedades de tratamiento psiquiátrico o por el uso ilícito de drogas.

Otra de las principales causas recogidas en la guía de Gordon es una posible desconexión entre la parte del cerebro asociada con el reconocimiento facial, el lóbulo temporal, y el  sistema límbico, encargado de las respuestas fisiológicas ante las emociones.

Es este aspecto el que diferencia al Síndrome de Capgras de la prosopagnosia, ya que en el primer caso la capacidad autónoma de reconocimiento facial no se ve afectada. Por ejemplo, quienes padecen la Ilusión de sosias saben que la cara de la persona que están viendo es la de su esposa u otro familiar, lo que falla es la conexión emocional, que le hace pensar que no es la verdadera. En cambio, los prosopagnósticos, en un primer momento, no reconocen la cara de sus seres cercanos. Así lo recogen Ellis y Lewis (2001).

Por último, el doctor afirma que en algunos casos puede asociarse también con el hipotiroidismo, la diabetes o la migraña o con el uso de algunos medicamentos como la ketamina, usado principalmente para inducir la anestesia general.

En relación a esta causa, Stewart presenta en un artículo del Southern Medical Journal, el caso de un hombre de 67 años que desarrolló el Síndrome de Capgras como consecuencia de una reacción al diazepam, un fármaco que se suele utilizar para tratar la ansiedad.

¿Tienen tratamiento estas alucinaciones?

La poca frecuencia con la que se da este síndrome se palpa en las pocas investigaciones que hay acerca de un buen tratamiento para paliar sus síntomas o que acabe definitivamente con estas alucinaciones.

Gordon Millichap establece que el tratamiento recomendado para paliar los síntomas del Síndrome de Capgras son los medicamentos antipsicóticos y la terapia cognitiva del comportamiento o cognitiva-conductual.

En relación con los medicamentos antipsicóticos, son varios los estudios que se han llevado a cabo, para averiguar qué sustancia química es más eficaz en el tratamiento de este delirio.

Un estudio de 1983 realizado por Wilcox y Walziri publicado en The Journal of Clinical Psychiatry presenta el caso de una mujer joven, de 22 años, que padece este trastorno y que es tratada con distintos fármacos. En un primer lugar, se le administra trifluoperazina y litio, que consiguen paliar los síntomas a las dos semanas de haber iniciado la dosis. No obstante a los 6 meses reaparecen los síntomas que son eliminados con haloperidol.

En 1992, Tueth y Cheong presentan en el Journal of Geriatric Psychiatry and Neurology, otro caso de un hombre de 67 años, al que no le hace efecto el haloperidol, pero que sí responde al Pimozoide.

Como se observa por estos estudios, no está clara la eficacia de los fármacos para acabar con los delirios de manera definitiva ni si todas las personas reaccionan igual a dichos medicamentos.

Por ello, el Síndrome de Capgras, al igual que la mayoría de las enfermedades que afectan a la mente debe combinarse con terapia. En este caso la terapia cognitivo-conductual.

Este tratamiento se usa en otros trastornos como la depresión y trata de abordar el problema centrándose en la modificación del comportamiento por parte de los pacientes. A través de las sesiones de terapia, se le intenta dar a la persona que padece el síndrome las herramientas para que consiga salir de esa situación.

Curiosidades y otras preguntas sobre el Síndrome de Capgras

Las personas que padecen este trastorno, ¿pueden llegar a ser peligrosas para los demás?

La convivencia con una persona que sufre Síndrome de Capgras es prácticamente imposible, ya que si tu eres el supuesto impostor, el afectado creerá en todo momento que le estás mintiendo y que quieres hacerle un mal de algún tipo. Por ello, se mantendrán a la defensiva.

Según un artículo de la web Psychcentral ha habido casos, aunque pocos y no muy fiables, de personas que sufrían el delirio de sosias y que de repente, se han vuelto violentos llegando a causarle daños físicos a personas de su entorno o incluso la muerte.

Silva, Leong, Weinstock y Boyer recogen en un artículo una serie de casos de personas que padecían el Síndrome de Capgras, cuyos delirios le han llevado a realizar actos con trágicas consecuencias.

El Síndrome de Capgras en la ficción

La temática de los dobles ha sido muy recurrente en la Literatura y en la cultura de nuestra civilización a lo largo de toda la Historia. Según afirma Robert Berson en un artículo de 1986 que cité antes, es fundamental el uso que se ha hecho de estos personajes en la ficción para entender mejor el Síndrome de Capgras.

A continuación, adjunto una lista con libros y películas que tratan el tema del Síndrome de Capgras o los dobles malignos en la ficción, por si quieres averiguar más datos acerca de este trastorno de una forma amena y divertida.

Libros recomendados

  • Richard Powers (2006). The Echo Maker .

Mark Schluter sufre un grave accidente que lo deja en coma. Al despertar descubre que su hermana mayor ha sido sustituida por una impostora idéntica a ella.

  • Jack Finney (1955). The Body Snatchers.

Una ciudad de California es invadida por semillas que van sustituyendo a las personas por dobles.

  • Rivka Galchen (2008). Perturbaciones atmosféricas.

Cuenta la historia del psiquiatra Leo Liebenstein y de cómo un día su esposa desaparece y es sustituida por una impostora.

Películas

  • The Double (2013).

Película dirigida por Richard Ayoade. Es una adaptación de la novela de Dostoievski sobre un burócrata que empieza a perder la cabeza cuando aparece un doble idéntico a él que parece querer suplantarlo en su trabajo.

  • La Cosa (1982).

Largometraje dirigido por John Carpenter. Una expedición de investigadores en la Antártida descubren a un ser extraño que sufre una metamorfosis, generando la desconfianza y la paranoia entre los integrantes del equipo expedicionario. Basada en la novela corta de ficción de John W. Campbell, ¿Quién anda ahí?

  • The Broken (2008)

Filme dirigido por Sean Ellis, en la que los personajes protagonistas son sustituidos por dobles, haciendo que familiares y amigos no se reconozcan entre ellos.

Series

  • Capítulo 13 de la temporada 8.

Aparece una persona que sufre Síndrome de Capgras y que no quiere ser tratada por su médico porque cree que es un extraño.

  • Mentes Criminales. Capítulo 3 de la temporada 7.

Un ex-marine sufre un accidente de tráfico que le provoca el delirio de sosias y como consecuencia, mata a sus padres al no reconocerlos como tales.

  • Mentes en Shock.

La trama de esta serie gira en torno a el Doctor León Robles, el protagonista, que busca a su hermana, Lola Robles. Ésta sufre Síndrome de Capgras y cree que su hermano, el médico, ha sido reemplazado por un doble.

* Fuente de la selección de ficciones: Wikipedia.

Referencias

  1. Berson, Robert J., “Capgras’ Syndrome” (1982). CUNY Academic Works. Recuperado el 12 de febrero de 2017 de: academicworks.cuny.edu.
  2. Dohn,H.&Crews,E. (1986). Capgras syndrome: a literature review and case series. The Hillside Journal of Clinical Psychiatry, 8, 56-74. 2017,febrero 12, De PubMed Base de datos.
  3. Ellis, H. D., & Lewis, M. B. (2001). Capgras delusion: a window on face recognition. Trends in Cognitive Sciences, 5(4), 149-156. doi:10.1016/s1364-6613(00)01620-x
  4. Feinberg,T.&Roane,D.. (2005). Falso Reconocimiento Delirante. Psychiatric Clinics of North America, 28, 665-683.
  5. Gordon,J. (2013). Neurological Syndromes: A Clinical Guide to Symptoms and Diagnosis. Chicago: Springer Science & Business Media.
  6. Josephs, K. A. (2007). Capgras Syndrome and Its Relationship to Neurodegenerative Disease. Archives of Neurology, 64(12), 1762. doi:10.1001/archneur.64.12.1762.
  7. Silva, J., Leong,G., Weinstock, R.& Boyer, C. (1989). Capgras Syndrome and Dangerousness. The Bulletin of the American Academy of the Psychiatry and the Law, 17, 5-14.
  8. Stewart, J. T. (2004). Capgras Syndrome Related to Diazepam Treatment. Southern Medical Journal, 97(1), 65-66. doi:10.1097/01.smj.0000104841.61912.79.
  9. Tueth, M. J., & Cheong, J. A. (1992). Successful Treatment With Pimozide of Capgras Syndrome in an Elderly Male. Journal of Geriatric Psychiatry and Neurology, 5(4), 217-219. doi:10.1177/002383099200500406.
  10. Wilcox, J. & Waziri, R. (1983). The Capgras symptom and nondominant cerebral disfunction. The Journal of Clinical Psychiatry, 44 (2), 70-72.

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