¿Qué es el síndrome disejecutivo?

El síndrome disejecutivo es un conjunto de síntomas -problemas de comunicación, déficits comunicativos, cognitivos y conductuales, cambios en los patrones de sueño- que surgen a partir de alteraciones en el cerebro de las funciones ejecutivas. 

La severidad de las disfunciones varía mucho dependiendo de la etiología del problema y de las características individuales, como su personalidad previa, sus experiencias y nivel intelectual o cultural.

imagen cerebro

Las funciones ejecutivas nos permiten gestionar los problemas y las tareas que debemos realizar, donde se incluyen la comprensión y evaluación, tanto de la situación como de nuestras fortalezas y debilidades, planear las acciones a realizar y mantener la atención para realizarlas, y finalmente evaluar todo el procedimiento para cambiar los patrones de conducta que no hayan funcionado.

Las funciones ejecutivas pueden deteriorarse o perderse si el cerebro sufre algún daño, como consecuencia de alguna enfermedad neurodegenerativa, como el Alzheimer u otras demencias, o tras la exposición reiterada a sustancias tóxicas, como drogas, químicos o metales pesados.

Síntomas del síndrome disejecutivo

Los síntomas del síndrome disejecutivo incluyen problemas de comunicación, déficits cognitivos (sobre todo en memoria y funciones ejecutivas), cambios conductuales (con comportamiento egocéntrico, irritable, compulsivo y/u obsesivo) y cambios en los patrones del sueño.

Problemas de comunicación

Mantener una conversación con una persona que sufre un síndrome disejecutivo suele ser complicado debido a los déficits cognitivos y conductuales que sufre. Los pacientes hablan de sus propios intereses sin tener en cuenta lo de los demás y, a menudo, contestan de forma maleducada o hiriente sin importarle lo que pueda sentir la otra persona.

Por ello, la gente de su alrededor empieza a evitarlos y se van aislando. Los familiares y cuidadores deben tener mucha paciencia y no pensar nunca que lo hacen queriendo o a posta. Hay que tener en cuenta que no pueden evitarlo y realmente no son conscientes de que alguien puede ofenderse con sus comentarios.

Lo adecuado sería corregirles el comportamiento, pero sin enfadarse ni tomárselo como algo personal, siempre para ayudarlos y mejorar la situación.

Déficits cognitivos

– Problemas de memoria

Cuando el síndrome disejecutivo se da como consecuencia de una enfermedad neurodegenerativa a menudo provoca déficits en la memoria del paciente.

Estos déficits son muy leves al comienzo y la persona los identifica como lapsus, pero llega un momento en el que se da cuenta de que tiene demasiados.

A veces no recuerdan donde han puesto las cosas y desconfían de los demás porque creen que les han robado, esto provoca disputas y deteriora aún más su relación con los demás.

A medida que la enfermedad va progresando los problemas de memoria se van agravando, sobre todo los que están relacionados con eventos recientes, creando confusión en la persona y, finalmente, haciendo que ni siquiera sea consciente de que tiene una enfermedad.

– Funciones ejecutivas

Las funciones ejecutivas son las que se ven más afectada en este síndrome. La persona es incapaz de evaluar de una manera eficaz la situación y sus habilidades para gestionarlo correctamente. Esto le produce serios problemas en la realización de tareas cotidianas como ir a la compra, cocinar o coger el transporte público.

Además, están desmotivados y parecen que han perdido el interés por realizar cualquier tipo de actividad que antes le gustara, como un hobby.

Cambios conductuales

La disfunción ejecutiva hace que las personas sean incapaces de controlar su conducta por lo que presentan comportamientos agresivos, egocéntricos e impulsivos.

Es normal que reaccionen de forma agresiva ante cualquier estímulo que les haya parecido aversivo, aunque no se haya tenido ninguna intención de provocarlo o dañarlo. Un ejemplo puede ser que al pasarle la pelota, no llegue a cogerla y que le golpee en el cuerpo.

Suelen hacer lo que les place en cada momento, sin pensar si ese comportamiento puede dañar a alguien o si es adecuado en esa situación, como levantarse y hablar alto en medio de una obra de teatro.

También suelen presentar obsesiones e impulsos, que pueden ser complejos o simples. Si el síndrome está causado por una enfermedad neurodegenerativa, suelen comenzar siendo complejos como querer comer todos los días lo mismo o salir a caminar durante horas, pero poco a poco se van haciendo más simples y pueden terminar siendo automatismos, como mover de forma repetida los brazos.

Estos problemas conductuales se agravan a medida que aumentan los déficits de memoria, ya que les irrita no reconocer a sus cuidadores y familiares. Pueden sentirse violentos si les intentan lavar o desvestir. Algo totalmente comprensible, ya que imagina que alguien que no conoces intenta desvestirte, no te haría mucha gracia ¿verdad?

Cambios en los patrones del sueño

Las personas que sufren un síndrome disejecutivo, como consecuencia de una enfermedad neurodegenerativa o psiquiátrica, suelen presentar cambios en los patrones del sueño caracterizados por la somnolencia diurna y el insomnio nocturno.

Es usual que los pacientes se levanten por la noche y empiecen a deambular por la casa sin un rumbo fijo. Incluso se visten e intentan salir de casa, por lo que es muy importante cerrar bien la puerta y no dejar a mano las lleves para evitar que se pierda en la calle.

También es muy común que se despierten en mitad de la noche creyendo que ya es hora de levantarse y que pretendan comenzar el día a las 3 o las 4 de la mañana, desayunando, llamando por teléfono, etc.

Referencias

  1. Aged Services, Royal Hobart Hospita. (s.f.). Dysexecutive Syndrome. Dealing with day-to-day decision making. Information for Patients and Carers. Recuperado el 6 de Junio de 2016, de Department of Health and Human Services, Tasmanian GovermentHanna-Pladdy, B. (2007). Dysexecutive syndromes in neurologic disease. J Neurol Phys Ther., 31(3), 119-27.

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