Síndrome Extrapiramidal: Síntomas, Causas y Tratamientos

El síndrome extrapiramidal es un síndrome motor que está causado por la lesión o la degeneración de los ganglios basales del cerebro y sus vías de asociación.

Concretamente, la región del encéfalo que se encuentra dañada en este síndrome es la vía extrapiramidal. Esta vía se encarga de desempeñar funciones como mantener la postura y el equilibrio, controlar los movimientos involuntarios y controlar el tono muscular.

síndrome extrapiramidal representado en forma de rigidez

En este sentido, los síntomas principales del síndrome extrapiramidal son la amimia, la actitud estática, el caminar específico, la falta de reflejos posturales, las alteraciones en el lenguaje y las alteraciones de la escritura.

Esta afección se produce principalmente a través de dos causas: el traumatismo craneoencefálico en regiones específicas del cerebro y la reacción adversa a fármacos antipsicóticos.

En este artículo se revisan las principales características del síndrome extrapiramidal. Se comentan sus síntomas y sus causas, y se explican los tratamientos a realizar para intervenirlo.

Características del síndrome extrapiramidal

El síndrome extrapiramidal es una alteración que se origina debido a la lesión del sistema encargado de controlar automáticamente el tono muscular y lo movimientos que acompaña a los movimientos voluntarios.

Este sistema se conoce como extrapiramidal y está formado por una red neuronal que involucra tanto regiones del sistema nervioso central como estructuras del sistema motor.

En este sentido, el síndrome extrapiramidal se entiende como un conjunto de signos y síntomas que manifiestan la lesión del sistema extrapiramidal.

Como resultado de esta afección, la persona puede experimentar elevadas afecciones en sus procesos de movimiento. Así mismo, pueden presentar rigidez muscular, temblores o inquietud involuntaria.

Por otro lado, el síndrome extrapiramidal puede afectar también el funcionamiento ocular, la protrusión de la lengua, la producción de saliva, el control de rasgos faciales y las contracciones tónicas.

Finalmente, esta alteración también puede motivar la aparición de sintomatología psicológica como inquietud o intranquilidad y el deterioro de funciones cognitivas.

Síntomas

La sintomatología del síndrome extrapiramidal es básicamente motora. De hecho, esta afección tiende a presentar dos manifestaciones principales: la hipertonía y la hipocinesia.

La hipertonía hace referencia a un incremento exagerado de la tensión muscular, mientras que la hipocinesia resulta una disminución notable de la velocidad de los movimientos voluntarios y la limitación de su extensión.

En este sentido, el síndrome extrapiramidal motiva una reducción de la capacidad de movimientos y un incremento de la tensión muscular del organismo, especialmente en las extremidades.

No obstante, estas dos manifestaciones principales suelen dar lugar a otro tipo de síntomas, generando así una sintomatología mucho más variada de la patología. Los principales síntomas que suele producir el síndrome extrapiramidal son:

Amimia

Suele ser habitual que las personas con síndrome extrapiramidal desarrollen una notable inexpresión de su rostro.

Los músculos pequeños de la cara presentan una apariencia más rígida de lo normal, por lo que el individuo es incapaz de expresar sus estados de ánimo a través del rostro.

De hecho, varios autores comentan que uno de los signos principales del síndrome extrapiramidal es la “cara de jugador de póker” o la “cara de máscara” de los pacientes.

Actitud estática

Otra manifestación típica del síndrome extrapiramidal radica en la compostura generalizada del organismo de la persona.

Suele ser habitual que los sujetos con este tipo de afección presenten tanto el tronco como la cabeza con una postura más adelantada de lo normal. Así mismo, los brazos suelen presentarse pegados al cuerpo y los codos, las muñecas y los dedos suelen estar flexionados.

Alteraciones en la marcha

La rigidez muscular y la reducción de capacidad de movimientos suele repercutir directamente en el caminar de las personas con síndrome extrapiramidal.

Los sujetos con esta afección parten de la postura estática comentada anteriormente. Al iniciar la marcha, suelen comenzar con la realización de paso pequeños.

De forma general, el síndrome extrapiramidal motiva un caminar inclinado hacia adelante, como buscando el centro de gravedad. A medida que se desarrolla la marcha, el caminar se va aclarando a través de pasos pequeños.

Así mismo, las personas con este síndrome suelen presentar muchas dificultades para retener la marcha (festinación) y no suelen mover los brazos mientras caminan.

Como resultado final se adquiere una elevada facilidad para perder el equilibrio y el padecimiento de caídas frecuentes.

Ausencia de reflejos posturales

Las personas con síndrome extrapiramidal carecen de los movimientos de defensa y las articulaciones motoras automáticas.

Este hecho motiva que si les empujan caigan automáticamente, sin que tengan ocasión para realizar cambios motores que puedan evitar la pérdida de equilibrio.

Así mismo, por ejemplo, si a una persona con síndrome extrapiramidal se le avisa que se le va a retirar la silla justo cuando se está sentando, no tendrá mecanismos suficientes como para interrumpir la conducta de sentarse y se caerá al suelo.

Alteraciones del lenguaje

En algunos casos, la sintomatología en el habla puede hacerse muy notoria en esta enfermedad. De forma general, el habla suele ser débil, monótona y sin modulación. Así mismo, los sujetos con síndrome extrapiramidal presentan dificultades a la hora de expresar su estado de ánimo o emociones a través del habla.

Alteraciones de la escritura

Finalmente, las alteraciones de movimiento típicas del síndrome extrapiramidal también repercuten negativamente en la escritura. Esta suele ser irregular y con letras diminutas.

Causas

El síndrome extrapiramidal es una afección que está causada por la lesión en el sistema extrapiramidal. Es decir, en las vías nerviosas polisinápticas que incluyen los núcleos basales y los núcleos subcorticales.

Estos daños suelen estar causados por dos factores principales: el traumatismo directo en alguna de esas regiones cerebrales que origina su lesión, o la reacción adversa a fármacos antipsicóticos debido a la desregulación de la dopamina (una sustancia altamente involucrada en los procesos de movimiento).

Tratamientos

El síndrome extrapiramidal es una afección que requiere tratamiento farmacológico a través de la administración de medicamentos anticolinérgicos y/o dopoaminérgicos.

Así mismo, la fisioterapia es una herramienta terapéutica que resulta de gran utilidad especialmente en esas personas que presentan rigidez y contracturas en flexión.

Así mismo, es importante que la persona conserve, en la medida de los posible, el mayor grado de independencia y funcionalidad posible.

Referencias

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  3. Wilson SAK. The old motor system and the new. Arch Neurol Psychiatry 1924; 11: 385. 3.
  4. Fulton JF, Kennard MA. A study of flaccid and spastic paralyses produced by lesions of the cerebral cortex in primates. Assoc Res Nerv Ment Dis Proc 1934; 13:158.
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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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