¿Qué es la sinestesia?

La sinestesia es un proceso peculiar de los sistemas perceptivos de los humanos en los que se asimilan de forma conjunta varios tipos de sensaciones referentes a distintos sentidos en un mismo acto perceptivo. De este modo, la persona consigue percibir como un todo dos percepciones distintas como puede ser el sonido y el color.

Parece extraño que esto pueda suceder pero es un fenómeno demostrado científicamente y que lo experimenta varias personas en el mundo.

Sinestesia

Si quieres saber más y entender con exactitud de qué trata la sinestesia, no te pierdas esta revisión que realizaremos sobre este peculiar fenómeno.

¿Qué es exactamente la sinestesia?

Cuando hablamos de sinestesia, hacemos referencia a un proceso de la percepción humana en la que en dicha percepción, se activan dos o más sentidos receptores.

Las personas “normales”, cuando escuchamos un sonido, ya sea una nota musical o cualquier ruido, en nuestro cerebro se activan los sentidos receptores referente al oído.

Sin embargo, lo que sucede con la sinestesia es que ante la escucha de un sonido, no sólo se activan los sentidos referentes al oído, sino que se pueden activar otras modalidades sensoriales distintas como por ejemplo el visual.

Así pues, una persona sinestésica tiene la peculiaridad de que es capaz de activar más de un sentido perceptivo ante un estímulo concreto.

Definición de sinestesia

Como vemos, proporcionar una definición clara al fenómeno de sinestesia no es una tarea sencilla, debido a la gran confusión que puede generar.

De hecho, desde el comienzo de su estudio, las definiciones de sinestesia han sido muy discutidas las unas con las otras, hasta llegar al punto que en la actualidad todavía no se ha acordado ninguna definición universal.

Este hecho se explica en parte por las grandes variantes que se pueden observar dentro de este fenómeno.

Las más frecuentes suelen ser las que involucran una letra y un color, palabras enteras y un color, y un número y un color.

Sin embargo, también existen otras algo más cuestionadas pero igualmente estudiadas como la combinación entre dolor y color.

Así pues, vemos que todos los fenómenos de sinestesia hacen referencia a la involucración de dos modalidades perceptivas ante un mismo estímulo sensorial.

El principal problema recae pues en acordar qué asociaciones deben incluirse y cuáles deben excluirse dentro de lo que se entiende como fenómeno de sinestesia.

De hecho, al involucrar distintas modalidades perceptivas en un mismo sentido sensorial, entra también con mucha fuerza la experimentación de emociones y personificaciones.

Esta controversia tiene especial importancia cuando analizamos la sinestesia dentro del mundo artístico, otorgando una alta capacidad creativa a este peculiar fenómeno.

No obstante, para muchos investigadores científicos que pretenden estudiar los mecanismos subyacentes de la sinestesia es de vital importancia centrarse en las modalidades perceptivas.

Desde este punto de vista, el cual puede servir para conceptualizaciones más complejas sobre el concepto de sinestesia, este fenómeno puede definirse como la capacidad del sistema de percepción para inducir la percepción dentro de una modalidad sensorial por la estimulación de una área sensorial distinta.

Evidentemente, son pocas las personas que poseen este fenómeno y que son capaces, tal y como explica la definición anterior, de percibir estímulos a través de una modalidad sensorial distinta a la que pertenece.

De este modo, una persona con sinestesia tendría la capacidad de ver sonidos o escuchar imágenes.

Así mismo, también son frecuentes las asociaciones dentro de la misma modalidad, como por ejemplo asociar colores con letras, números o palabras.

Como vemos, las posibilidades sensoriales que pueden aparecer en una persona sinestética son múltiples; puede oír colores, ver sonidos, saborear texturas o asociar distintos estímulos en un mismo sentido perceptual.

Además, las asociaciones sensoriales son infinitas, ya que rara vez dos personas sinestésicas compartan las mismas características en cuanto a su capacidad perceptiva.

Este hecho hace que la sinestesia se convierta en un fenómeno tan atractivo e interesante para las investigaciones científicas, como difícil de estudiar y delimitar con parámetros explicativos.

De hecho, muchos científicos se atreven a afirmar que las personas sinestésicas lo que poseen en sí es un sentido extra que les permite multiplicar por mil las capacidades perceptivas de una persona normal.

Así pues, a través de este sentido se pone de manifiesto como la realidad no es igual para todos, ya que cada persona puede tener una experiencia del mundo distinta, y en el caso de las personas sinestésicas pueden percibir todos los elementos de una forma completamente diferente a los demás.

¿Cuánta gente tiene sinestesia?

Cuando intentamos entender el fenómeno de sinestesia, se nos hace complicado asimilar que existan personas que tengan unas capacidades sensoriales tan distintas a las de las personas “normales”.

Así mismo, nos cuesta imaginar claramente cómo puede ser que una persona pueda percibir estímulos a través de modalidades sensoriales distintas o incluso a través de más de un sentido perceptivo de forma simultánea.

La verdad es que siempre se ha considerado la sinestesia como un fenómeno muy poco frecuente, es decir, existen muy pocas personas en el mundo que posean este tipo de capacidades.

Sin embargo, el gran interés científico que está destapando este fenómeno, así como la reciente vinculación entre sinestesia y arte o capacidad creativa, ha puesto de manifiesto que la prevalencia puede ser mucho mayor de lo que se pensaba.

De este modo, a pesar de no poseer hoy en día resultados y datos exhaustivos, hay científicos que apuntan que la prevalencia de la sinestesia podría ser hasta 100 veces mayor de lo que se creía inicialmente.

De hecho, los investigadores que apuntan una gran prevalencia del fenómeno de sinestesia afirman que una de cada 23 personas podrían poseer este extraño fenómeno.

Evidentemente, estos datos no han sido totalmente corroborados ni demostrados de una forma fiable, por lo que afirmar una prevalencia tan elevada de la sinestesia podría ser un acto de excesivo optimismo.

No obstante, sí que se han referido ciertos datos científicos sobre la prevalencia de la sinestesia, los cuales a pesar de que tienen que ser analizados con cautela, indicarían que el tipo de sinestesia más común es la capacidad de ver colores cuando oyen letras o números, fenómeno que podría estar presente hasta en un 1% de la población.

A pesar de todos datos provisionales, está claro que la sinestesia es todavía hoy en día un fenómeno confuso, de difícil definición y caracterización, por lo que no es posible comentar con claridad cuanta gente puede poseer este tipo de características.

Sinestesia música – color

El descubrimiento de las sinestesias subjetivas se le otorga a Lussana, quien en 1883 dio constancia de la existencia de estos fenómenos.

Así mismo, este autor se dedicó a buscar la relación entre colores y emociones

Al formular sus investigaciones, parte de la hipótesis de que si las letras y las emociones evocan fácilmente un color, por qué no pueden evocar también un sonido.

Así pues, en su libro “Fisiología de los colores” Lussana relata los siguientes aspectos:

“Los colores son caracterizados por un número creciente de vibraciones (del rojo al violeta), que provocan en la vista excitaciones diferentes, a las que corresponden sensaciones diferentes, que luego a su vez se relacionan con ideas distintas y diversas”.

De este modo, Lussana apunta que existe una relación natural y fisiológica entre las armonías de los colores y la de los sonidos.

Así mismo, comentaba que los centros cerebrales pertenecientes al color y al habla son contiguos y se forman en una misma circunvolución, hecho que podría explicar el origen de la sinestesia. Así pues, a través de estas formulaciones, se llega a la primera explicación médica de la sinestesia en la que se asocian sonidos y colores.

Sin embargo, de estas bases teóricas surgen contradicciones en sí mismas. Es decir, ¿si los mecanismos cerebrales comentados anteriormente son ciertos, estos se encuentran en los cerebros de todas las personas o sólo en esas que tienen sinestesia?

Evidentemente, si las personas sinestésicas son muy escasas a nivel mundial, se debería catalogar estas características cerebrales como raras o anómalas.

Siguiendo esta línea de investigación, el famoso psiquiatra Bleuer que centro gran parte de su carrera profesional en la investigación de la esquizofrenia y los trastornos psicóticos, también se interesó por la sinestesia.

El psiquiatra Suizo, juntamente con Lehman, publicó la investigación más importante sobre los fenómenos sinestésicos.

Concretamente, estudio a una muestra de 576 personas, de los cuales 76 eran “audiocoloristas”, es decir, presentaban la peculiar capacidad de asociar percepciones auditivas y visuales.

A través del estudio de estas 76 personas, se empieza a buscar una definición que pueda adaptarse de forma óptima a las características peculiares de la “audición coloreada”, la cual termina siendo la siguiente.

“En ciertos individuos la audición de un sonido es acompañada inmediatamente por una sensación luminosa y coloreada que se repite en modo idéntico mientras se produce la sensación auditiva.

De este modo, se concluye que ciertas personas sinestésicas son capaces de reproducir mentalmente sensaciones visuales a través de la captación de un estímulo auditivo.

Sinestesia y arte

Las investigaciones realizadas sobre la sinestesia durante el siglo XIX se han continuado realizando y se han incrementado durante los últimos años.

Debido a las características particulares de este fenómeno, que proporciona un incremento infinito de las capacidades perceptivas del ser humano, la sinestesia se ha convertido en un tema de especial interés en el campo artístico.

De hecho, ninguna corriente presenta tanto interés por los sentidos y la capacidad expresiva y perceptiva como el arte, por lo que es muy comprensible que sea esta disciplina la que mayores esfuerzos de investigación haya destinado para el estudio de la sinestesia.

En este sentido, durante los últimos 20 años ha cobrado especial importancia los estudios que relacionan la música con la pintura, la música con la escultura y la música con el color.

Como vemos, el estudio de la relación entre distintas modalidades artísticas despierta mucho interés por la investigación sobre los procesos sensoriales, cognitivos y creativos que poseemos las personas.

Así mismo, estudios de neuroimagen han demostrado como la plasticidad neuronal de los cerebros humanos puede proporcionar un gran número de capacidades mentales.

De hecho, se ha demostrado como la mezcla de estímulos captados a través de 27 mecanismos sensoriales proporcionan el particular “mundo” de percepciones humanas.

Por lo que respecta la relación entre música y pintura, son muchos los autores que buscan en la sinestesia su fuente de inspiración.

Así mismo, los artistas que no son sinestésicos, miran de explotar esta capacidad, ayudándose de la mezcla de percepciones sensoriales para desarrollar su creatividad.

De este modo, podemos encontrar en la actualidad un gran número de obras pictóricas en las que se relaciona la modalidad referente a la pintura con la musical.

Especialmente, en el Renacimiento se pueden encontrar obras como el Tiziano la cual está influenciada por Giorgione, El concierto campestre o Venus recreándose con el amor y la música, donde se visualiza una clara influencia musical plasmada en los cuadro pictóricos.

Por lo que respecta la relación entre la tonalidad musical y el color, el interés principal se centra en la capacidad de evocar colores a través de las armonías musicales.

Como hemos comentado, las personas sinestésicas son capaces de asociar automáticamente un color con una nota musical, relacionando siempre la misma tonalidad musical a un color concreto.

La característica principal recae en que cada persona sinestésica posee unas categorías de asociación particulares, es decir, no todos los sinestésicos asocian el mismo color con la misma tonalidad musical.

En cambio, las personas no sinestésicas no realizan esta asociación automática entre tonalidad musical y color, por lo que pueden intentar asociar colores con armonías de una forma más anárquica y motivada por distintas variables.

Normalmente, los colores oscuros se asocian con tonalidades musicales graves, y los colores claros con sonidos más agudos.

En definitiva, el fenómeno de sinestesia es de gran utilidad para darnos cuentas que los seres humanos somos capaces de influir y ser influenciados, a través del arte, por múltiples modalidades sensoriales.

Como afirma el pintor ruso Kandiski, “el arte es el lenguaje que habla al alma de cosas que son para ella el pan cotidiano, que sólo puede recibir en esta forma”.

Referencias

  1. Baron-Cohen, S., Burt, L., Smith-Laittan, F., Harrison, J., and Bolton, P. (1996). Synaesthesia: prevalence and familiarity. Perception, 25, 1073–1079

  2. Compeán, Javier (2011). Tonalidad sinestésica:Relaciones entre la tonalidad de la música y del color a travésde una propuesta personal. (Tesis doctoral). Universidad Politécnica de Valencia. Guanajuato-México.

  3. Córdoba, MªJosé De (2012). Sinestesia : Los Fundamentos Teóricos, Artísticos y Científicos. Granada: Fundación Internacional Artecittà.

  4. Hubbard, E.M., Arman, A.C., Ramachandran, V.S. & Boynton, G.M. (2005). Individual differences among grapheme-color synesthetes: brain-behavior correlations. Neuron, 45(6), 975-85.

  5. RIERA, Nadia. (2011). Relación sonido-color en la experiencia sinestésica de la música clásica. (Tesis doctoral). Universidad Centroccidental “Lisandro Alvarado”. Barquisimeto, Venezuela.

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Graduado en Psicología y Máster en Psicopatología Clínica del Adulto.

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