¿Qué es el Ostracismo? Manipulación e Inteligencia Emocional

El ostracismo (del griego: ὀστρακισμός, ostrakismos) era un procedimiento de la democracia ateniense en el que cualquier ciudadano podría ser expulsado de la ciudad-estado de Atenas durante diez años.

Mientras que algunos casos expresaban claramente la ira popular contra el ciudadano, el ostracismo se usaba con frecuencia de manera preventiva. Fue utilizado como una forma de neutralizar a alguien que se consideraba amenaza para el estado.

Cada año se preguntaba a los atenienses en la asamblea si deseaban tener un ostracismo. Si votaban “sí”, un ostracismo se celebraría dos meses más tarde. En una sección de la ágora apartada, los ciudadanos daban el nombre de los que querían que fueran condenados al ostracismo a un escriba, ya que muchos de ellos eran analfabetos.

Según Plutarco, el ostracismo se consideraba válido si el número total de votos emitidos era al menos 6.000.

La persona nombrada tenía diez días para salir de la ciudad. Si intentaba regresar, la pena era la muerte. En particular, la propiedad del hombre desterrado no era confiscada y no perdía el estatus. Después de los diez años, se le permitía regresar.

El ostracismo en la actualidad

Las situaciones de ostracismo de ciertas personas nos pueden hacer entender mejor cómo actúan las personas inteligentes emocionalmente.

Según una investigación realizada por Yuki Nozaki y Masuo Koyasu en 2013, las personas emocionalmente inteligentes tienen la capacidad de manipular a los demás para satisfacer sus propios intereses.

La inteligencia emocional (IE) se refiere a las diferencias individuales en la medida en que uno valora y regula apropiadamente sus emociones relacionales y la de los otros.

La IE se ha asociado generalmente con la prosocialidad aunque sus funciones sociales siguen sin estar del todo claras. Los altos niveles de inteligencia emocional se asocian con mejores relaciones interpersonales, sin embargo, estudios recientes han sugerido que la IE puede facilitar no sólo el comportamiento socialmente valorado, sino también la manipulación de las conductas de los demás para satisfacer intereses propios debido a las capacidades de alto nivel para leer y gestionar las emociones de los demás.

Cuando las personas se enfrentan a problemas interpersonales, deben evaluar y regular las emociones de los demás, así como sus propias emociones para lograr resultados constructivos. La gente trata de regular las emociones de otras personas o influir en cómo los demás se expresan en situaciones interpersonales.

Estudios de laboratorio previos han puesto de manifiesto cómo las personas con alta IE reconocen las emociones de los demás, regulan sus propias emociones negativas en situaciones de estrés personales, e inhiben la venganza después de experimentar el ostracismo (situaciones de aislamiento o exclusión por parte de otras personas).

Sin embargo, ningún estudio previo ha investigado cómo las personas emocionalmente
inteligentes se comportan en la regulación de las emociones de los demás frente a estas situaciones de ostracismo.

Hay dos posibilidades sobre cómo las personas emocionalmente inteligentes se comportan de la regulación de las emociones de los demás:

– Tratan de regular las emociones de otros para que actúen racionalmente.

– Tratan de regular las emociones de los demás en función de sus propios objetivos.

Estudios recientes sugieren que las personas emocionalmente inteligentes pueden regular las emociones para lograr sus propios objetivos en lugar de lograr resultados prosociales generales.

Para ahondar en esta posibilidad los investigadores Yuki Nozaki y Masuo Koyasu manipularon experimentalmente con casos de personas condenadas al ostracismo.

Bajo esta situación, dichas personas podían tomar represalias con los otros dos jugadores que los sometieron a ostracismo actuando racionalmente al aceptar ofertas justas en el juego monetario, o actuando de manera irracional al rechazar ofertas justas, lo que reduciría las recompensas tanto para ellos como para quienes lo sometían a ostracismo.

Encontraron que las personas con alta inteligencia emocional eran más propensas a creer que someter a ostracismo a otros inhibe represalias y los hace aceptar ofertas razonables cuando su intención de tomar una represalia es más débil.

Sin embargo, también estuvieron de acuerdo en que someter a ostracismo a otros, los hace rechazar ofertas justas cuando tienen una fuerte intención de tomar represalias, en un intento por manipular la decisión de los demás.

Este estudio nos ayuda a refinar un poco más nuestra comprensión de la Inteligencia Emocional y sus funciones sociales.

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Pedagogo, Formador 2.0, E-Learning, Desarrollo de Acciones Formativas, Experto en RRHH y Psicología Organizacional.

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