
¿Qué son las situaciones de riesgo en la adolescencia?
Las situaciones de riesgo en la adolescencia son comportamientos que pueden producir consecuencias negativas para los adolescentes, en su vida personal, familiar, y en su futuro.
Para la mayoría de personas, la adolescencia es una época de muchos cambios. Por primera vez en la vida, el individuo comienza a alejarse de la protección familiar y empieza a explorar nuevas posibilidades y conductas. Desgraciadamente, en muchos casos esto implica actividades con un alto riesgo de generar consecuencias negativas.
El hecho de que los adolescentes participen en conductas de riesgo es algo totalmente normal, a pesar de lo estresante que puede ser para los padres. Durante esta época, las personas necesitan explorar sus propios límites y entender sus habilidades, además de poner a prueba las reglas impuestas externamente y encontrar su propio camino como individuos.
Las últimas investigaciones en neurociencia han demostrado que las áreas del cerebro encargadas de la planificación y del control de impulsos no terminan de desarrollarse hasta aproximadamente los 25 años. Por ello, los adolescentes son mucho más propensos a realizar conductas peligrosas sin pensar demasiado en las consecuencias.
Desgraciadamente, aunque esta tendencia pueda ser sana y natural, también es posible que lleve a situaciones de riesgo que pueden tener efectos muy negativos a medio y largo plazo.
Principales situaciones de riesgo en la adolescencia
- Abandono de los estudios. Para muchos padres, el principal objetivo de los adolescentes es formarse adecuadamente, de manera que en el futuro puedan desarrollar una buena vida laboral y encontrar las oportunidades necesarias para conseguir una carrera satisfactoria. Sin embargo, debido a diversos factores, cada vez son más los jóvenes que dejan de lado sus estudios. Esta conducta de riesgo puede parecer relativamente inofensiva a primera vista, pero en realidad es una de las que provocan consecuencias más graves a largo plazo. Numerosos estudios muestran que los malos resultados a nivel académico se relacionan con un menor nivel de ingresos y mayor precariedad laboral en el futuro. El abandono de los estudios puede producirse de muchas maneras. Esta conducta puede ser algo tan simple como estudiar menos de lo necesario, de manera que las notas se resientan, o algo tan grave como dejar de ir a clase por completo. En cualquier caso, los padres y docentes deben estar atentos a este tipo de comportamientos para ponerles remedio tan pronto como aparezcan.
- Actividad sexual de riesgo. Explorar el sexo es una de las actividades más importantes de la adolescencia para la mayoría de individuos. Cuando entran en esta etapa, por primera vez las personas se sienten atraídas por otras, y aparece el impulso de relacionarse de manera romántica, afectiva y sexual. Esto no solo es normal, sino que en casi todos los casos es algo positivo. Sin embargo, el sexo es una actividad que implica bastantes riesgos si no se lleva a cabo con precaución. Existen muchas consecuencias negativas posibles, como los embarazos no deseados, las enfermedades de transmisión sexual, e incluso algunas de tipo puramente social y emocional. Por ello, tanto los padres como los educadores tienen la responsabilidad de educar a los más jóvenes sobre las posibles consecuencias del sexo no seguro; de la importancia de escoger bien a las parejas sexuales, de utilizar preservativo y de centrarse en el propio bienestar y el de la otra persona en todo momento.
- Consumo de alcohol. Casi todas las actividades sociales de las personas en esta franja de edad tienen que ver con su consumo: pasando por botellones, fiestas o salidas a discotecas, muy pocos jóvenes se dan cuenta de los peligros de esta sustancia. Y es que a pesar de ser aceptado socialmente, el alcohol es una droga, y una de las que provoca los efectos más negativos. Por ejemplo, el síndrome de abstinencia del alcohol es uno de los pocos que pueden causar la muerte, y lo mismo ocurre con su sobredosis, a la que es relativamente sencillo llegar. Por eso, es fundamental educar a los adolescentes sobre los peligros del abuso del alcohol, su adicción y los efectos que ambos tienen sobre sus vidas a largo plazo.
- Fumar. A pesar de que el uso del tabaco ya no está tan extendido como antes, lo cierto es que todavía hay muchos adolescentes que deciden empezar a fumar. Normalmente lo hacen por distintos tipos de presión social, o con la intención de parecer más atractivos o interesantes. Sin embargo, hoy en día se sabe que las consecuencias a largo plazo son extremadamente negativas. La más conocida es el cáncer de pulmón, pero existen muchas otras, como la pérdida de capacidad pulmonar, la impotencia, la caída del cabello o el daño permanente a huesos y músculos.
- Uso de drogas recreativas. La gran mayoría de jóvenes limitan sus experiencias con las drogas al alcohol y al tabaco, pero un pequeño porcentaje decide ir un paso más allá y se lanzan a experimentar con otras sustancias más potentes. Desde cannabis (la droga de consumo más habitual) hasta éxtasis, cocaína o LSD, son muchas las tentaciones de los más jóvenes en este sentido. Por desgracia, se ha comprobado que la única manera realmente efectiva de prevenir el uso de drogas en los adolescentes es la concienciación, y la creación de un estilo de vida saludable donde los jóvenes tengan un apoyo social adecuado.
- Conductas de riesgo en redes sociales. Las redes sociales son parte fundamental de la vida de muchos adolescentes, pero su uso indiscriminado puede provocar muchas situaciones peligrosas. Por eso, es necesario formar a los jóvenes sobre las posibles consecuencias de realizar conductas de riesgo en estas plataformas. Por ejemplo, muchos utilizan las redes sociales para ponerse en contacto con desconocidos, enviar fotografías privadas, o compartir información personal que no debería ser pública. Todos estos comportamientos pueden acarrear efectos dañinos muy severos sobre la vida de los más jóvenes.
- Comportamientos agresivos. Durante la adolescencia, los niveles hormonales cambian por completo y hacen que los jóvenes actúen de formas que pocos años antes habrían sido impensables para ellos. Una de las situaciones en las que más se pueden ver estos cambios es en la violencia. Muchos adolescentes (tanto hombres como mujeres), al no haber desarrollado por completo sus recursos emocionales y de comunicación, optan por utilizar la violencia física o psicológica para conseguir lo que quieren o quedar por encima de los demás. La violencia adolescente puede expresarse en peleas, bullying, insultos, acoso virtual y muchas otras acciones similares. Las consecuencias de todas estas acciones pueden dilatarse en el futuro y arruinar la vida de quienes las llevan a cabo y de sus víctimas, por lo que es necesario prevenirlas y erradicarlas cuando se presenten.
- Conducción temeraria. A pesar de que la edad mínima para conducir en la mayoría de países son los 18 años, muchos adolescentes deciden ponerse al volante de manera ilegal antes de cumplir este requisito. Esto no solo puede buscarles problemas con la justicia, también puede desembocar en problemas extremadamente graves, como accidentes de tráfico. Pero incluso si el adolescente que está conduciendo lo hace de manera legal, es muy común que adopte conductas temerarias al volante. Los estudios muestran que los jóvenes son mucho más propensos a acciones como superar los límites de velocidad o conducir tras haber bebido, lo que en muchos casos tiene consecuencias fatales para su bienestar físico.
- Perpetración de delitos. Durante la adolescencia, muchos jóvenes sienten un fuerte rechazo hacia las normas y la autoridad. Aunque es algo bastante habitual y no tiene por qué ser negativo de por sí, en los casos más extremos puede llevarles a cometer delitos y a buscarse problemas muy serios con la justicia. Por ejemplo, la mayoría de pequeños crímenes relacionados con el robo, la violencia o el vandalismo son ejecutados por adolescentes, que en muchos casos los cometen como manera de llamar la atención o ganarse la aprobación de sus compañeros. Es fundamental ofrecer alternativas más saludables a los adolescentes para evitar que caigan en estas conductas de riesgo.
- Conducta suicida. Una de las conductas de riesgo más comunes entre los adolescentes, y por desgracia, de las que menos se mencionan socialmente. Cada vez más adolescentes sienten que no tienen apoyo y desarrollan todo tipo de trastornos, como depresión o ansiedad. Si no se tratan estas dificultades, las consecuencias pueden ser extremadamente graves. El suicidio es la primera causa de muerte entre los adolescentes. Por eso, es necesario crear una mayor conciencia social alrededor sobre este problema y generar una red de apoyo adecuada para que los más jóvenes no recurran a esta medida tan desesperada al sentirse abrumados por sus circunstancias.
- Sexting. Sexting, o tener charlas sexuales online, está en aumento entre los adolescentes. El riesgo evidente es que un hijo adolescente puede estar charlando con una persona peligrosa que utiliza una identidad falsa. Si un adolescente menor de 18 años envía una foto desnuda a alguien, el acto se define legalmente como pornografía infantil, incluso si el destinatario es otro adolescente y ambas partes están dispuestas.
- Trastornos de la alimentación. Son más comunes en las adolescentes. Las señales de advertencia incluyen baja autoestima, pérdida rápida de peso, preocupación por el conteo de calorías y alimentos, y quejas sobre un supuesto sobrepeso. Los principales trastornos de alimentación son la anorexia y la bulimia.
- Dieta inadecuada. El adolescente está todavía en etapa de crecimiento, por lo que no mantener una dieta equilibrada puede originar trastornos alimenticios importantes. Esto no solo afecta su salud física, sino mental, generando desde problemas de autoestima a bulimia o anorexia.
- Obesidad. En el caso de los adolescentes, las cifras se multiplican años tras año, lo que supone un riesgo para su sistema cardiovascular y una mayor probabilidad de cáncer, entre otros males.
- Actividades ilegales y vandalismo. El vandalismo y otras actividades ilegales puede hacer que los jóvenes acaben en internados, centros de menores o, dependiendo de la edad, la cárcel. A su vez, tener antecedentes delictivos puede suponerle muchos problemas en el futuro, pudiendo ser incluso desprovisto de algunos derechos.
- Absentismo escolar. La no asistencia a las aulas sin justificación puede suponer un problema grave para el adolescente a la hora de evolucionar como persona. Desde problemas familiares, coqueteo con drogas o alcohol, pobreza, rechazo social hasta dificultad para insertarse en la vida laboral.
Referencias
- The Truth About Teens and Risky Behavior. Recuperado de newportacademy.com.
- Risky behaviour in teenagers: how to handle it. Recuperado de raisingchildren.net.au.
- The Top Six Teen Risk Behaviors. Recuperado de paradigmmalibu.com.
- Conductas de riesgo en adolescentes y jóvenes. Recuperado de clinicauandes.cl.
- 6 Types of Teen Risky Behavior to Watch Out For. Recuperado de paradigmmalibu.com.