Solidaridad: Valor, Tipos y Ejemplos

La solidaridad es la unidad de un grupo o una clase y se basa en el apoyo de los intereses de los demás, incluso en situaciones difíciles o adversas para uno mismo. En general, se refiere a los lazos que unen a los miembros de una sociedad; por tanto, el término se emplea principalmente en la sociología y otras ciencias sociales.

La solidaridad también es uno de los principales valores del cristianismo, basándose en la idea de que aquellos que compartan su bienestar con los demás serán dignos de salvación. Este es uno de los mensajes más conocidos de Jesucristo, resumido en su popular frase “ama al prójimo como a ti mismo”.

Solidaridad

Debido a que se trata de uno de los temas más importantes estudiados por la sociología, muchos de los grandes sociólogos de la historia han teorizado sobre cómo y por qué se produce la solidaridad. Algunos de los más conocidos e influyentes son Émile Durkheim y Peter Kropotkin.

Por otra parte, la solidaridad también está muy relacionada con el altruismo, uno de los temas estudiados en mayor profundidad por la psicología social.

Solidaridad como valor

Se considera que la solidaridad es uno de los valores fundamentales de las sociedades que funcionan correctamente. Debido a que los seres humanos somos animales sociales, necesitamos colaborar con los demás para superar obstáculos, conseguir nuestros objetivos y sentirnos realizados.

Pero, ¿qué es exactamente un valor? En sociología, se considera que un valor es una guía básica de comportamiento que siguen los miembros funcionales de una sociedad.

Los valores

Los valores también se pueden entender como los criterios que utilizan los individuos para valorar y planificar su propia vida, de tal forma que pueden elegir entre diferentes cursos de acción que pueden ser contrarios.

Algunos ejemplos de valores sociales pueden ser la igualdad, la racionalidad, la libertad y la democracia. Entre estos, la solidaridad es uno de los más estudiados, tanto desde el punto de vista de la psicología social como de la sociología.

Estos valores representan lo que socialmente consideramos que es bueno, virtuoso y digno de lograrse. Representan una especie de guía de comportamiento que se espera que todos los ciudadanos cumplan, a pesar de no haberse explicitado en la mayoría de las ocasiones.

En este sentido, la solidaridad como valor surge probablemente de la tradición judeocristiana, que ha tenido una gran influencia en la cultura occidental.

Debido a que el sacrificio por los intereses de otros y la preocupación por los demás son dos de los pilares fundamentales de la práctica cristiana, estos valores han calado en nuestra sociedad y se siguen todavía al día de hoy.

Geert Hofstede, un psicólogo social holandés nacido a principios del siglo XX, desarrolló un modelo para comparar los valores fundamentales de diferentes culturas.

Aunque no se centró en la solidaridad como un valor diferenciado, sí que examinó otros dos que están directamente relacionados con esta: el individualismo (frente al colectivismo) y la masculinidad (frente a la feminidad).

Individualismo y colectivismo

Uno de los cinco valores fundamentales que Hofstede utilizó para examinar las diferencias entre diferentes culturas y países fue su grado de individualidad.

Según este psicólogo, algunas culturas ponen un gran énfasis en el “yo”; en estas culturas individualistas, los lazos entre las personas no son muy fuertes y las únicas relaciones solidarias se darían entre miembros de una misma familia.

Por otra parte, algunas culturas estarían en el otro extremo y serían, por tanto, colectivistas. Las personas de este tipo de sociedades pondrían el interés de los demás por delante del suyo propio, de tal forma que se crearían lazos de lealtad entre ellos y la solidaridad sería un valor mucho más común.

Según varias investigaciones transculturales basadas en las investigaciones de Hofstede, las culturas latinas estarían a medio camino entre el individualismo y el colectivismo, por lo que la solidaridad es un valor importante para nosotros pero no es tan fundamental como en otros lugares como Asia.

Masculinidad y feminidad

El otro de los valores de Hofstede que se relaciona con la solidaridad es la masculinidad vs. feminidad de un país. Este investigador definió una sociedad masculina como aquella en la que se pone un gran énfasis en los logros, la asertividad, los bienes materiales y el heroísmo.

Por el contrario, una sociedad femenina es aquella que valora más la empatía, el cuidado de los demás, la cooperación y la calidad de vida. Por ello, las sociedades femeninas le otorgarían una mayor importancia a la solidaridad.

En este caso, las sociedades latinas se cuentan entre las más femeninas (y por tanto solidarias) de todo el mundo.

Tipos de solidaridad

Émile Durkheim describió dos tipos de solidaridad dentro de una sociedad: la solidaridad mecánica y la solidaridad orgánica.

Mientras que la mecánica tiene que ver con la sensación de familiaridad que tienen las personas con aquellos que tienen una vida similar, la orgánica está más relacionada con la interdependencia que se forma en las sociedades desarrolladas.

Solidaridad mecánica

– Se basa en las características que las personas tienen en común. Por ello, es típica de sociedades pequeñas, donde todos los miembros son fundamentalmente iguales.

– Apenas genera interdependencia.

– No tiene mucho que ver con la moralidad ni la ética.

– En las sociedades en las que existe solidaridad mecánica, su ausencia se castiga por ley y de forma muy dura.

– Suele basarse en leyes y dictados religiosos, por lo que no se puede poner en duda.

Solidaridad orgánica

– Basada en la interdependencia y la división del trabajo.

– Típica de sociedades desarrolladas y con muchos miembros.

– Protegida por derechos constitucionales más que por leyes restrictivas.

– Basada en la lógica y los valores humanos, sin ninguna connotación religiosa ni espiritual.

Ejemplos de solidaridad

En nuestro día a día podemos llevar a cabo gran cantidad de acciones que nos ayuden a ser más fieles al valor de la solidaridad. Algunas de estas acciones son las siguientes:

– Participar en un voluntariado.

– Ceder el asiento en el transporte público a alguien que lo necesite.

– Donar dinero a una ONG o dárselo a los pobres.

– Escuchar los problemas de los demás y ayudarles a solucionarlos.

Por supuesto, esta lista está incompleta; si quieres ayudar a los demás y comportarte de forma solidaria, podrás encontrar miles de formas de hacerlo.

Referencias

  1. “Solidarity” en: Wikipedia. Recuperado en: 17 Marzo 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
  2. “Hofstede’s cultural dimensions theory” en: Wikipedia. Recuperado en: 17 Marzo 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
  3. “The Meaning and Functions of Social Values” en: Your Article Library. Recuperado en: 17 Marzo 2018 de Your Article Library: yourarticlelibrary.com.
  4. “7 Ejemplos de solidaridad” en: Significados. Recuperado en: 17 Marzo 2018 de Significados: significados.com.
  5. “Mechanical and organic solidarity” en: Wikipedia. Recuperado en: 17 Marzo 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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