Suelo calizo: características, composición, formación, estructura

Los suelos calizos o calcáreos son aquellos con un alto contenido de carbonato de calcio. Son suelos minerales cuya formación ha estado condicionada por el clima. Han sido clasificados como calcisoles y se caracterizan por la acumulación secundaria de carbonatos y alto contenido de limo.

La presencia de elevados niveles de carbonato de calcio determina un pH básico. Tienen bajos contenidos de materia orgánica y generalmente ocurren en zonas áridas o semiáridas de todo el planeta. También se presentan en zonas lacustres con alto aporte de carbonato de calcio proveniente de las conchas de gastrópodos y bivalvo.

Perfil de suelo calcáreo en Parque Seven Sisters (Reino Unido). Nigel Chadwick [CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)]

Son suelos aptos para actividades agrícolas, siempre y cuando tengan fertilización y riego adecuado. Entre los cultivos más comunes tenemos el girasol, la vid y los olivos.

Características

Material parental

Los suelos calcáreos se originan asociados a material parental rico en carbonato de calcio en zonas áridas o semiáridas. Esto incluye deposición aluvial, coluvial o eólica de material calcáreo.

Puede provenir de la erosión de rocas sedimentarias calcáreas o de deposiciones recientes de zonas lacustres en desecación.

Características físico-químicas

Son suelos de textura media a fina con buena retención de humedad. En algunos casos pueden presentar una alta proporción de partículas rocosas de gran diámetro.

Normalmente muestran alto contenido de limo. Pueden formar costras superficiales dificultando la percolación. Poseen entre 1 y 2% de materia orgánica. El contenido de carbonato de calcio es igual o superior a 25%.

Los contenido de arena y arcilla son variables, dependiendo de si están asociados a otro tipo de suelos. En asociación con vertisoles tendrán un mayor contenido de arcillas. Con arenosoles el contenido de arena será mayor.

Características morfológicas

Los suelos calcáreos o calcisoles generalmente presentan un horizonte superficial muy delgado (menos de 10 cm) de color castaño a castaño claro. Luego sigue un horizonte algo más oscuro o castaño amarillento salpicado de motitas blancas de calcita.

A mayor profundidad puede presentarse una estructura en bloque con agregados mayores, a menudo de color rojizo o conformado de material parental.

Características hidrológicas

Son suelos bien drenados, condicionado por la fisiografía donde normalmente se encuentran y su textura. Si un suelo calcáreo se encuentra en una depresión, es susceptible de una alta acumulación de sales.

Esta condición de suelo salino normalmente es clasificado en otra categoría distinta a calcisol (Ejemplo: Solonchaks).

Composición

Los suelos calcáreos pueden estar conformados por distintos tipos de rocas que son ricas en calcio. Dependiendo de las rocas presentes, se pueden encontrar diversos minerales asociados al suelo.

La gran mayoría de estos suelos están compuestos de rocas calizas que tienen gran contenido de calcita y aragonita. Cuando hay presencia de basaltos, se observa abundancia de hierro y magnesio.

Las areniscas presentes en algunos suelos calizos contienen cuarzo y feldepastos. Mientras que los suelos con esquistos pueden presentar granate, moscovita y grafito.

Formación

En el horizonte A (o zona de lavado vertical de la capa más superficial del suelo) existe una mayor presión de CO2 que en el aire sobre el suelo, debido a la actividad radical y la respiración microbial. 

Esto provoca la disolución de la calcita (CaCO3) en el agua. Los iones  Ca2+- y el HCO3 son arrastrados por el agua hacia horizontes inferiores. En la medida que el agua desciende, se evapora y disminuye la presión de CO2. En estas condiciones la calcita precipita y forma la capa o agregados de cal.

La redistribución del carbonato de calcio, al igual que otros elementos minerales, es un importante mecanismo de diferenciación del horizonte en suelos de zona seca.

Las sales solubles pueden acumularse en áreas con poca profundidad. La presencia de aguas subterráneas cerca de la superficie del suelo también condicionan estos procesos.

Estructura

Algunos de estos suelos llevan muchos años formados, pero no tienen un gran desarrollo edafológico, debido a que están sometidos a largos períodos recurrentes de sequía, lo cual limita la mayoría de los procesos más importantes en la formación del suelo.

Generalmente se pueden presentar tres horizontes. El horizonte más superficial (A) está poco estructurado y tiene bajo contenido de calcio.

Posteriormente, se presenta un horizonte B de acumulación, donde el mismo puede ser visible debido a la gran acumulación de calcio. Por debajo de esto, se presenta un horizonte C constituido por el material parental.

La estructura del horizonte B define los tipos de suelos calizos que pueden presentarse. Según la forma en que se diferencia este perfil tenemos:

Suelos con Horizonte B difuso

El contenido de calcio es apenas un 10% mayor que en los otros dos horizontes. La profundidad puede ser de 50-100 cm y el calcio se acumula en forma de partículas finas.

Cuando se estudia el perfil del suelo, es difícil reconocer este horizonte de acumulación, ya que no hay grandes variaciones de color con los otros horizontes. Por tanto, se hace necesario esperar los análisis químicos para certificar su presencia.

Suelos con Horizonte B moderadamente diferenciado

En este caso, se puede diferenciar el horizonte en el perfil. La acumulación de carbonato de calcio está entre 50 – 60% y la forma en que se presenta puede ser en nódulos o partículas finas.

La profundidad de este horizonte puede ir entre 20-100 cm. Generalmente la transición entre el horizonte A y B  es algo difusa.

Suelos con horizonte B marcadamente diferenciado (Horizonte petrocálcico)

Cuando se estudia el perfil del suelo, se puede diferenciar claramente el horizonte de acumulación. En este hay gran cantidad de carbonato de calcio y otros minerales que forman una capa endurecida.

La profundidad de este horizonte puede ir desde 10 cm hasta dos metros. El color es bastante claro y las incrustaciones de calcio pueden presentar distintas formas.

El horizonte petrocálcico se origina bajo condiciones de alta temperatura y alto pH. Esto favorece la disolución del sílice de los feldespatos, de minerales ferromagnesianos, entre otros. Asimismo, ocurre una alta traslocación de calcita.

Localización en el mundo

Los calcisoles o suelos calcáreos se encuentran en una amplia gama de formas de relieve, incluidos los piedemonte, los fondos de los lagos, tierras de desecación lacustrinas, las terrazas y abanicos o conos aluviales.

Haciendo una estimación, el área ocupada por calcisoles es de aproximadamente 1 billón de hectáreas a nivel mundial. Algunos autores señalan que el 30% de los suelos del planeta son calcáreos. La mayoría se ubica en zonas áridas y semiáridas de los trópicos y subtrópicos.

Una de las zonas donde son más abundantes es el Mediterráneo, debido a la predominancia de climas áridos. Igualmente son frecuentes en Egipto, Siria, Irán, Iraq, Jordania y Turquía entre otros.

En América no son muy comunes, ocupando menos del 2% de su superficie. Los podemos encontrar al norte de México y norte de Argentina. De forma muy localizada se presentan en la costa de Venezuela y algunas áreas de Chile.

Cultivos

La mayoría de los calcisoles están bien drenados, pero son poco fértiles y poseen humedad solo durante la estación lluviosa. Esto determina sus limitaciones principales para la agricultura. Si existe un horizonte petrocálcico, se requieren labores de subsolado (ruptura de esta capa con arado profundo o subsolador).

Si los suelos calcáreos son irrigados, drenados y fertilizados, pueden ser altamente productivos en una gran variedad de cultivos. En zonas montañosas, los calcisoles se utilizan principalmente para el pastoreo de bajo volumen de vacas, ovejas y cabras.

Los suelos calcáreos son aptos para cultivos tolerantes a la sequía como el girasol. En la zona mediterránea, se cultiva trigo de invierno irrigado, melón y algodón en amplias áreas de calcisoles.

Son también adecuados para la producción de cítricas, maní, soya, olivo y sorgo. Con el riego y fertilización adecuados se pueden producir diversas especies de hortalizas.

En la viticultura se señala que las uvas cultivadas en estos suelos proporcionan vinos con gran cuerpo, alcohólicos, complejos, muy buenos para crianza.

Referencias

  1. Chen Y y P Barak (1982) Iron nutrition of plants in calcareous soils. Advances in Agronomy 35: 217-240.
  2. Driessen P, J Deckers y F Nachtergaele (2001) Lecture Notes on the major soils of the world. Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO). Roma, Italia. 334 pp.
  3. López-Bermúdez F, LJ Alias-Pérez, J Martínez-Fernández, MA Romero-Díaz y P Marín-Sanleandro. (1991) Escorrentías y pérdidas de suelo en calcisol pétrico bajo un ambiente mediterráneo semiárido. Cuaternario y Geomorfología 5: 77-89.
  4. Porta J, M López-Acevedo y C Roquero. (2003). Edafología para la agricultura y el medio ambiente. 3 Ed. Ediciones Mundi Prensa, S.A. 917 p.
  5. Reardon EJ, GB Allison y P Fritz (1979). Seasonal chemical and isotopic variations of soil CO2 at Trout Creek, Ontario. Journal of Hydrology 43: 355-371.

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