La Teoría Triangular del Amor (Robert Sternberg)

La Teoría Triangular del Amor de Robert Sternberg explica qué es el amor así como los diversos componentes que lo integran, que combinados de una forma determinada darían lugar a un tipo de amor específico.

Para Sternberg, el amor está compuesto siempre por tres elementos: pasión, intimidad y compromiso, los cuales simbolizan las esquinas de la pirámide que se representa a la hora de explicar la teoría, y que combinados de maneras distintas desembocan en un tipo de amor.

teoría triangular del amor

Con esto quiere decir que al principio de una relación cuando estás conociendo a la persona, es normal que predomine más la pasión. En cambio, cuando la relación avanza puede predominar más la intimidad o el compromiso.

Independientemente del grado en el que aparezcan, los tres componentes deben darse para hablar de amor, dando lugar a distintas formas o tipos.

¿En qué consiste esta teoría?

Robert Sternberg es un psicólogo estadounidense nacido el 8 de octubre de 1949, profesor de la Universidad de Yale y ex presidente de la APA. Entre sus principales investigaciones se encuentran las relacionadas con la inteligencia, la creatividad, el odio y el amor.

Acerca del amor ha explicado qué es y en qué consiste a través de esta teoría triangular, procurando abarcar los distintos aspectos estructurales así como su dinámica.

Indica que existen tres componentes interdependientes entre sí, que son la pasión, la intimidad y el compromiso. Estos tres conceptos se simbolizan alrededor de una pirámide donde cada uno se encuentra en una de sus esquinas y que combinados de una manera determinada daría lugar a un tipo de amor diferente.

Fuente: wikipedia.org

Los tres pilares de su teoría serían entonces la pasión, la intimidad y el compromiso, y si ninguno apareciese no se podría hablar de amor. Así en una relación pueden verse distintos triángulos que comparten los mismos vértices pero con un área específica, que sería el reflejo de la cantidad de amor existente en la pareja, y una forma geométrica determinada que expresaría el equilibrio o peso que tiene cada componente.

“Estos triángulos pueden diferir por su tamaño (cantidad de amor), por su forma (equilibrio del amor), por si representan lo que se tiene (relación real), lo que se desearía tener (relación ideal), los sentimientos o las acciones” (Sternberg, 2000).

Cada relación estará medida no solo y exclusivamente por la intensidad de amor experimentado sino también por el equilibrio de los elementos.

Además, cada pareja puede recibir ese amor de manera diferente, percibiendo distintos grados de aparición de los componentes y existiendo discrepancias entre los triángulos según lo que vive un miembro de la pareja u otro.

Para Sternberg una relación “perfecta” estaría compuesta por los tres componentes, constituyendo un amor que sería difícil de romper. Una relación que esté basada en solo uno de los elementos es menos probable que llegue a permanecer en el tiempo que otra relación en la que esté presente dos o los tres componentes.

Por otra parte, el grado de pasión, intimidad y compromiso puede variar, aparecer o desaparecer conforme la relación avanza y perdura. La relación puede evolucionar tanto positiva como negativamente.

Sternberg expone que cada componente tiene una evolución temporal determinada. Por un lado, la intimidad siempre va creciendo conforme avanza la relación. Por otra parte, la pasión es muy intensa al principio pero suele decrecer conforme avanza, llegando a equilibrarse e incluso desaparecer. Y por último el compromiso, que crece más despacio que la intimidad y se estabiliza al consolidarse la relación.

A pesar de esto hace referencia a que, aunque cada uno siga una evolución, son componentes interdependientes que se ven influidos los unos sobre los otros.

¿Qué es la pasión?

La pasión es el deseo intenso de estar con la otra persona constantemente. Es la unión entre dos personas, la expresión de deseos y necesidades, la sexualidad, la excitación (no solo sexual), la satisfacción sexual. Además, tanto la pasión como la intimidad sexual son clave en las relaciones de pareja.

La pasión puede estar relacionada con la intimidad pero esto no se cumple siempre. Por otra parte, la pasión progresa en base al refuerzo intermitente, es decir, disminuye cuando se obtiene una recompensa cada vez que se actúa pero se incrementa cuando a veces se consigue recompensa y otras no.

¿Qué es la intimidad?

La intimidad se relaciona con todos aquellos sentimientos que promueven el vínculo, que hace que confiemos en la otra persona, permitiéndonos abrirnos y ser nosotros mismos. Promueve el acercamiento así como el vínculo entre la pareja. Hay respeto, confianza, unión, comunicación y apoyo.

Se habla de intimidad cuando hay un sentimiento de felicidad y cuando existe el deseo de fomentar el bienestar de la otra persona. Se refleja en un entendimiento mutuo, en el apoyo en la otra persona cuando lo necesita, en la entrega de uno mismo, en la comunicación cercana y sobre aspectos íntimos de la persona.

El origen de la intimidad se da cuando comenzamos a mostrarnos tal cual somos, en una evolución y progreso, tanto a nivel de confianza como a nivel de aceptación mutua.

¿Qué es el compromiso?

El compromiso es la decisión que tomas al amar a la otra persona, y un “acuerdo” para mantener el mismo más a largo plazo, es decir, la decisión y expectativas de futuro. Se refleja a través de la fidelidad, la lealtad y la responsabilidad.

Puede desaparecer este compromiso cuando la pasión inicial también desaparece, o permanecer y aumentar con la intimidad. El compromiso es el componente estabilizador de las relaciones.

Tipos de amor

En base a la combinación de la pasión, la intimidad y el compromiso surgen diferentes tipos de amor que dependen de cuál de los tres componentes tiene más peso.

  • El cariño o afecto: implica intimidad pero no hay ni pasión ni compromiso. Este tipo de amor se da en las relaciones de amistad.
  • El encaprichamiento: implica pasión exclusivamente, pero no existe ni intimidad ni compromiso. Es lo que conoceríamos como el “amor a primera vista”.
  • El amor romántico: este amor implica intimidad y pasión, pero no compromiso. Ese sentimiento de unión y pasión no va acompañado de un compromiso, de una estabilidad.
  • El amor fatuo: implica compromiso y pasión, pero no intimidad. La pasión aquí se concreta rápidamente en compromiso antes de que se dé la intimidad, siendo un compromiso poco estable ya que no hay esa unión, ese vínculo característico cuando la intimidad está presente. Un ejemplo sería las “bodas relámpago”.
  • El amor sociable, compañero: implica intimidad y compromiso, pero no pasión. Es el amor característico de parejas que llevan muchos años de relación, matrimonios de toda la vida donde la pasión y la atracción ha desaparecido pero la intimidad es enorme y el compromiso se mantiene.
  • El amor vacío: implica compromiso y decisión de amar al otro pero sin que exista ni la intimidad ni la pasión. Un ejemplo de este tipo de amor serían las relaciones de conveniencia.
  • El amor consumado: este amor implica intimidad, pasión y compromiso, el amor que implica a los tres componentes y que sería el amor perfecto. Representa el ideal de relación al que todos quieren llegar, pero pocos alcanzan y mantienen ya que alguno de los componentes puede desaparecer y pasaría a ser otro tipo de amor diferente.
  • Falta de amor: no sería un tipo de amor ya que estaríamos hablando de parejas en las que no existiría ni pasión, ni intimidad, ni compromiso. Son relaciones que se mantienen por interés, por rutina o por otras variables externas.

Tipos de triángulos

Los tres pilares de su teoría, sin los que sería imposible hablar de amor, componen los tres vértices del triángulo que propone para explicar su teoría, y los distintos tipos de amor que aparecen. Para Sternberg, no existe un único triángulo sino muchos que se dividen en los siguientes.

Triángulos reales y triángulos ideales

En toda relación existe un triángulo real que representa el amor que realmente existe hacia la otra persona, y un triángulo ideal al que se aspira a llegar y alcanzar para una mejor relación y satisfacción con la otra persona. El ideal de esta persona está basado en experiencias previas o en expectativas que la persona tenga.

Al interponer ambos triángulos podemos ver cuánto coinciden ambos triángulos (real e ideal), a mayor coincidencia entre ambos, mayor será la satisfacción en la relación.

Triángulos auto percibidos y triángulos percibidos por los demás

La personas tenemos un triángulo propio acerca de cómo pensamos nosotros lo que somos en nuestra relación amorosa, acerca de nuestra percepción sobre nosotros mismos.

No obstante, la otra persona posee un triángulo según su percepción de nuestro amor hacia él o ella. A más diferencia entre triángulos autopercibidos y triángulos percibidos por los demás, más probable es que ocurran problemas y que menos satisfacción de pareja exista.

Triángulos de sentimientos y triángulos de acciones

Pueden existir discrepancias entre los sentimientos y las actitudes, es decir, entre lo que decimos sentir por la otra persona y lo que realmente percibe la otra persona de lo que sentimos a través de nuestras acciones, de cómo lo expresamos.

Es muy relevante tener la capacidad de expresar el amor que sentimos hacia el otro a través de nuestros actos, ya que estos tienen gran repercusión para llegar a una relación satisfactoria.

Modificaciones de la teoría triangular

Yela introduce modificaciones a la teoría triangular de Sternberg (1996, 1997, 2000), defendiendo la existencia de cuatro componentes al dividir la pasión en dos. Entiende por un lado que existe una pasión erótica y por otro una pasión romántica.

Por pasión erótica entiende un amor de carácter físico y fisiológico, como la activación general, la atracción física, el deseo sexual, entre otros, que se correspondería al concepto de pasión entendido por Sternberg y que iría decreciendo con el paso de los años.

Por pasión romántica entiende una pasión basada en un conjunto de ideas y actitudes sobre la relación, como tener un ideal romántico por ejemplo. Este último seguiría una evolución similar a los que Sternberg entiende por intimidad.

¿Qué es el amor?

El amor es una de las emociones más intensas que las personas podemos experimentar, existiendo muchos tipos de amor. Aún así, el más buscado y deseado sería el amor de pareja, la búsqueda de una relación romántica y de una persona con la que tengamos esa pasión e intimidad y alcanzar un compromiso más a largo plazo.

Según la RAE el amor sería un sentimiento intenso del ser humano, que partiendo de su propia insuficiencia, necesita y busca el encuentro y unión con otro ser.

Otra definición sería amor entendido como un sentimiento de afecto, inclinación y entrega a alguien o algo.

Los sentimientos tan intensos así como las emociones que se viven cuando nos enamoramos afectan tanto a nuestro cuerpo como a nuestra mente. Por ello, múltiples han sido las teorías, investigaciones y estudios que se han centrado en este concepto tan abstracto como es el amor.

El enamoramiento se explica a través de la bioquímica por la intervención de la dopamina, neurotransmisor presente en diversas áreas cerebrales, que se asocia con un sistema de recompensa y placer (implicado en las sensaciones de deseo).

Muchos estudios realizados por medio de resonancia magnética funcional han demostrado que personas que están enamoradas cuando ven fotos de su pareja entre otros sujetos control, se le activan diversas zonas cerebrales. Se ven afectados el juicio, alteraciones en el sueño, alteración de la atención, además del descenso de serotonina.

La feniletilamina es una anfetamina que segrega el cuerpo partícipe en el enamoramiento, que activa la secreción de dopamina y produce oxitocina, la cual activa el deseo sexual.

Investigadores de la Universidad College de Londres captaron imágenes de cerebros enamorados y concluyeron que se activan algunas como el córtex anterior cingulado.

Esta zona también responde a drogas sintéticas produciendo sensaciones de euforia. Además, las áreas que se encargan de realizar juicios sociales así como la valoración de situaciones se desactivan, volviéndonos “ciegos” de amor.

Referencias

  1. Cooper, V., Pinto, B. (2008). Actitudes ante el amor y la teoría de Sternberg. Un estudio correlacional en jóvenes universitarios de 18 a 24 años de edad. Ajayu Órgano de Difusión Científica de Departamento de Psicología UCBSP
  2. Serrano Martínez, G., Carreño Fernández, M (1993). La teoría de Sternberg sobre el amor. Análisis empírico. Psicothema.
  3. Almeida Eleno, A. (2013). Las ideas del amor de R.J. Sternberg: la teoría triangular y la teoría narrativa del amor. Familia. Universidad Pontificia de Salamanca.
  4. Calatayud Arenes, M.P. (2009). Las relaciones de amor a lo largo del ciclo vital: cambios generacionales. Universidad de Valencia.
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