
¿Qué son los tipos de preguntas?
Los tipos de preguntas son las formas en las que las personas entablan la comunicación y obtienen información sobre lo que les causa curiosidad. Las más comunes son las preguntas cerradas, abiertas, reflexivas, directas, retóricas y de opción múltiple. Cada una se emplea en contextos distintos y tienen funciones y características particulares.
Las preguntas son esenciales para establecer una interacción efectiva. Forman parte de la base comunicativa de la civilización y son constantes en todo tipo de lengua y dialecto, incluyendo el lenguaje corporal. Son las expresiones lingüísticas que usa el ser humano para la búsqueda de información, conocimiento o simplemente para hacer una petición.
Son la manifestación verbal del gran misterio sobre la instintiva curiosidad humana y su búsqueda incesante e inagotable de conocimiento. Científicos han resaltado la importancia de realizarse preguntas a uno mismo porque el cerebro responde a las formulaciones en forma de retos.
El proceso de aprendizaje del ser humano se observa acelerado notoriamente durante los primeros años de vida, ya que el niño no tiene los filtros sociales o morales de los adultos y así puede formular inocentemente hasta las preguntas más tontas.
Las preguntas hechas por los niños, en su ingenuidad, están diseñadas para obtener respuestas de formas más directas y sin barreras psicológicas, de la misma forma en la que los filósofos buscaban responder las razones de la vida, la existencia y los misterios del mundo.
Principales tipos de preguntas que existen
- Preguntas cerradas. Se utilizan para obtener o validar información inmediata. Este tipo de preguntas cumple con ciertas características: dan hechos, son fáciles y rápidas de responder y le permiten mantener el control de la conversación a la persona que pregunta. También se les conoce como preguntas de “sí” y “no”, ya que pueden responderse de esta manera en su mayoría, sin embargo, en ocasiones pueden responderse con frases cortas o con una sola palabra. Estas preguntas son bastante habituales en entrevistas de trabajo o interrogatorios jurídicos. Son el método más sencillo en la búsqueda de la verdad, como, por ejemplo, “¿Lo hiciste tú?”, “¿Deseas un vaso de agua?” o “¿No tiene problemas con trabajar en equipo?”. Generalmente su uso tiende a forzar a la otra parte a dar una respuesta rápida y breve. Entre sus desventajas está la falta de detalles al obtener una respuesta concisa. Normalmente, se requieren otro tipo de preguntas para validar ciertas respuestas.
- Preguntas abiertas. Al contrario de las preguntas cerradas, las abiertas permiten respuestas mucho más extensas y creativas. Buscan deliberadamente respuestas largas; no pueden responderse con un simple “sí” o un “no”, pues la formulación exige más elaboración, como, por ejemplo, “¿Qué opina usted?”, “¿Por qué no hiciste el trabajo?” o “¿Dónde estudiaste?”. Se usan para indagar sobre los pensamientos e ideas nuevas que se van formando en la mente. Funcionan para desarrollar una conversación, permiten la apertura para expresar opiniones y sentimientos y, al contrario de las preguntas cerradas, otorgan el control de la conversación a quien responde. Le permiten a la persona que pregunta obtener información de toda índole y conocer más sobre alguien, a la par que son un mecanismo para demostrar preocupación sobre la persona a la que se le está preguntando. Generalmente inician con los pronombres interrogativos qué, cuándo, dónde, por qué, quién, cómo, cuál, cuánto, entre otros.
- Preguntas reflexivas. Son un tipo de preguntas que aportan información observable sobre la persona que responde, más allá de la respuesta obtenida. Permite a la persona que realiza las preguntas una perspectiva más clara del individuo que está respondiendo. Pueden ser hipotéticas o condicionales, como: “¿Le parece que se pueda algún día lograr la convivencia respetuosa en el Medio Oriente?” o “¿Qué tipo de pensamiento y acciones deberíamos tener para hacer de la Tierra un mejor lugar para vivir?”. Se usan para intentar influenciar de forma respetuosa a la persona de la cual se espera una respuesta. Se presenta como una invitación y no como una imposición para con la persona que responde, además de que pueden requerir aclarar, recapacitar o reconsiderar lo dicho anteriormente, a fin de mantener o corregir posturas.
- Preguntas directas. Son una forma de inclinar la balanza hacia un lado en particular para obtener respuestas acordes al juicio de quien pregunta. Incluyen escenarios específicos e ideas medianamente claras. Se usan para dirigir sutilmente a la persona a que elabore sus respuestas en función de una posición en particular. Los niños son muy susceptibles a este tipo de preguntas, ya que suelen demostrar el peso de la sugestión al dejarse guiar casi siempre y terminar respondiendo tal y como el adulto espera. Un ejemplo claro podría ser “¿Cómo logras mantener la compostura bajo esta situación bancaria tan crítica?”, donde automáticamente la persona responde desde la perspectiva de un sistema bancario en problemas, aunque se opine lo contrario.
- Preguntas de opción múltiple. Son un tipo de preguntas directas-cerradas que obligan a la persona que responde a escoger la opción más satisfactoria dentro de una serie de alternativas. Son el tipo de preguntas perfectas para ser usadas en exámenes, ventas o en la obtención de información mediante un sutil direccionamiento. Generalmente son dicotómicas, pero no es raro ofrecer más de dos alternativas. También sirven para ayudar discretamente a quien responde a encontrar la dirección y ritmo en una conversación. Basta con incluir en la pregunta la respuesta deseada entre otras alternativas distractoras o no aptas para ser elegidas. Ejemplos: “¿Es usted del tipo de persona que piensa antes de actuar o actúa sin pensar?”, “¿Podemos negociar hoy o mañana?”, “¿Desea té, café o alguna bebida fría?”.
- Preguntas retóricas. Gramaticalmente son como cualquier otro tipo de pregunta, pero están diseñadas para despertar la capacidad de pensamiento en otros o crear empatía, como un orador intentando captar a su público y hacerle entrar en conciencia sobre un tema en particular. Generalmente las acompaña un tono humorístico, irónico o sarcástico y realmente no requieren de una respuesta, pues se asume el conocimiento de la misma como obvia y evidente. Podríamos considerar los siguientes ejemplos como preguntas retóricas: “¿Por qué me pasa esto a mí?”, “¿A quién le gustaría mantenerse sano durante toda su vida?”, “¿Hasta cuándo te pediré que laves los platos?” o “¿Será que todas las cebras tienen rayas?”. Algunas preguntas retóricas, cómo el último ejemplo, sirven como expresiones comunes para reflejar comportamientos o consecuencias dentro de una cultura, tal y como lo hacen los refranes.
- Preguntas de clarificación. Buscan ahondar un poco más en una respuesta anterior para eliminar cualquier tipo de duda. Algunos ejemplos de preguntas de clarificación son “¿Qué intentas decir cuando dices eso?” o “¿Podrías ponerme un ejemplo de lo que acabas de decir?”.
- Preguntas embudo. Es un conjunto de tipos de preguntas que, por lo general, comienzan siendo abiertas para acabar siendo cerradas. Es muy propia de entrevistas de trabajo y juega con una pregunta inicial flexible en la respuesta que deriva en otras preguntas más concretas y más restrictivas a la hora de ser respondidas. Tiene como fin obtener la máxima información posible sobre la persona que da las respuestas sin que divague en ellas, siendo lo más concreto posible. Por ejemplo, la pregunta inicial sería: “¿Cuál ha sido su última experiencia laboral?”, para posteriormente preguntar “¿Era un trabajo individual o en equipo?” o “¿Ha tenido problemas con algún compañero?” o “¿Cómo resolvió el problema?”. Con estas preguntas, el entrevistador sabrá si su posible candidato puede dar problemas al trabajar en equipo y si podría adaptarse al puesto vacante.
- Preguntas trampa. Preguntas creadas para generar confusión en quien responde. También pueden desarrollarse para que el objetivo de la cuestión no sea captado de manera obvia. Es propia de preguntas de trabajo, siendo algunos ejemplos “¿Te gusta trabajar en equipo?”, “¿Qué opinas acerca de que todos cobremos lo mismo?”, “¿Cuál es tu mayor defecto?”.
Temas de interés
Referencias
- Types of Questions. Recuperado de skillsyouneed.com.
- Open and Closed Questions. Recuperado de changingminds.org.
- What is your question? Why? Recuperado de edge.org.
- Tipos de Preguntas. Recuperado de montseherrera.com.
- Rhetorical Questions. Recuperado de changingminds.org.