Trastorno afectivo estacional: síntomas, causas, tratamientos, prevención

El trastorno afectivo estacional es un tipo de depresión que se caracteriza por aparecer exclusivamente en determinadas épocas del año, normalmente en invierno. En la mayoría de los casos, las personas que sufren este trastorno del estado de ánimo comienzan a notar los primeros síntomas de depresión a mediados del otoño, y estos desaparecen con la llegada del buen tiempo.

También existen otras variantes menos frecuentes de este problema psicológico: para algunas personas, los síntomas depresivos comienzan en primavera o verano y desaparecen al llegar el invierno. La clave para diagnosticar este trastorno es que los síntomas surjan siempre en una determinada época del año.

Fuente: pixabay.com

Por lo general, el trastorno afectivo estacional es más frecuente en países en los que hay muy pocas horas de luz durante el invierno, como por ejemplo Suecia o Noruega. Se cree que esto puede estar relacionado con la falta de vitamina D en el organismo, lo que provoca todo tipo de efectos adversos a nivel físico y mental.

En los últimos manuales diagnósticos de trastornos mentales, se ha empezado a clasificar este problema como una variante de otro tipo de problemas. Así, en el DSM – V se considera que no solo la depresión puede tener una versión estacional, sino también otros trastornos como la bipolaridad.

Síntomas

La principal clave que se utiliza para diagnosticar el trastorno afectivo estacional es la presencia de un estado de ánimo alterado que aparece solo en algunas épocas del año en una persona que por lo demás presente una buena salud psicológica.

Por lo general, esto implica la aparición de síntomas de depresión, que se vuelven más graves en invierno y desaparecen por completo en verano. Sin embargo, algunas personas con trastorno afectivo estacional sufren otros problemas como ansiedad, o episodios de manía.

Los síntomas más comunes de este trastorno son los siguientes.

Estado de ánimo deprimido

El primer indicador de que se puede estar sufriendo este trastorno es la aparición de un estado de ánimo triste de manera continua y persistente. Esto quiere decir que, durante un periodo de tiempo largo, la persona se siente deprimida de manera constante, en lugar de como un hecho puntual.

Dificultad para encontrar placer en cualquier actividad

También conocido como “anhedonia“, este síntoma implica que la persona comienza a tener dificultades para disfrutar de actividades que antes le gustaban. Su estado de ánimo deprimido le lleva a perder el interés por casi todo, lo que puede acabar provocando que reduzca su rutina al mínimo.

Este síntoma puede ser especialmente preocupante, ya que en muchos casos la falta de actividad refuerza el estado de ánimo negativo que siente la persona. Por eso, muchas terapias se centran en atacar primero este problema.

Problemas en las relaciones sociales

Una persona con trastorno afectivo estacional tenderá a enfadarse de forma mucho más sencilla que en los momentos en los que no presenta este problema. En general, estará más irritable que de costumbre. Sus relaciones sociales, por lo tanto, se verán perjudicadas en la mayoría de los casos.

Esto, sumado a otros síntomas como el estado de ánimo deprimido o la falta de energía, puede llevar a que la persona afectada por este trastorno pierda el interés por relacionarse con otros individuos.

Sentimientos de desesperación, culpa o inutilidad

Las personas con trastorno afectivo estacional pueden llegar a sentirse totalmente desesperadas además de experimentar la tristeza habitual en una depresión. Esto puede venir en forma de pensamientos como que nunca van a salir del estado en el que se encuentran ahora mismo.

Por otro lado, muchos de los afectados por este problema sienten que la culpa de sus dificultades y malestar es exclusivamente suya. A menudo, se culpabilizan de forma extrema, lo que contribuye a empeorar aún más su estado de ánimo.

Falta de energía y motivación

Otro de los síntomas más comunes en este trastorno es la presencia casi constante de un cansancio y fatiga extremos. Las personas que presentan este problema tienden a dormir mucho más de lo habitual, pero aún así dicen levantarse cansados.

Esto, además, suele traducirse en una falta de ganas de realizar cualquier actividad, lo que se suma a la anhedonia que muchos también sienten. Por otro lado, también provoca que les sea mucho más complicado mantener la concentración en cualquier tarea.

Cambios en la alimentación

Por último, la mayoría de las personas que se ven afectadas por un trastorno afectivo estacional experimentan también variaciones en la manera en la que comen. Este síntoma es diferente para cada caso, pero en general se produce de una de dos maneras.

La primera versión de este síntoma consiste en un aumento extremo del apetito, que lleva a la persona a consumir muchas más calorías de las que necesita.

Además, por lo general la comida que se consume está compuesta principalmente por carbohidratos refinados y azúcar, lo que a largo plazo empeora aún más el estado de ánimo de la persona.

La otra forma que adopta este síntoma es justo la contraria: algunos individuos afectados por el trastorno afectivo estacional pierden el apetito y no sienten deseos de ingerir alimentos. En casos muy extremos, esto puede llevarles a sufrir peligrosas pérdidas de peso.

Causas

Las causas del trastorno afectivo estacional todavía no están del todo claras. Sin embargo, diversas investigaciones apuntan a varios factores que podrían estar implicados en su aparición. A continuación veremos los más importantes de ellos.

Cambios en el ritmo circadiano

Nuestro cuerpo tiene un ritmo interno de aproximadamente 24 horas. Durante este tiempo, nuestro organismo se prepara para realizar todas sus funciones más o menos en el mismo momento cada día, siguiendo un patrón de luz y oscuridad normal.

Cuando los días se acortan excesivamente, nuestro reloj interno puede verse alterado debido a la falta de luz. Esto, según diversas investigaciones, puede por sí solo causar síntomas similares a los de una depresión.

Falta de vitamina D

La vitamina D es una de las sustancias de nuestro cuerpo más importantes a la hora de regular el estado de ánimo. De hecho, muchos investigadores quieren cambiar su estatus, ya que su comportamiento se asemeja más al de las hormonas que al de las vitaminas.

La única forma de producir esta sustancia es mediante la exposición directa a la luz solar. Por eso, durante los meses de invierno, es común que sus niveles bajen demasiado.

Esto trae consigo problemas para dormir, estados de ánimo depresivos y disminución en la producción de otras sustancias como la testosterona.

Alteración en los niveles de neurotransmisores

Los neurotransmisores son sustancias producidas en nuestro cerebro que afectan directamente a la manera en la que nos sentimos. Durante los meses de invierno, en los que la luz es escasa, sus niveles pueden verse alterados. Esto explicaría en gran medida muchos de los síntomas del trastorno afectivo estacional.

Los dos principales neurotransmisores implicados en este trastorno son la serotonina y la melatonina. Ambos regulan tanto los patrones de sueño como nuestra sensación subjetiva de bienestar.

Tratamientos

No existe un único tratamiento efectivo para todos los casos de trastorno afectivo estacional. Por el contrario, la mayoría de las veces es necesario adoptar diferentes medidas al mismo tiempo, que ayudan a paliar muchos de los efectos de este problema.

Cambios en el estilo de vida

La mayor parte de los remedios para el trastorno afectivo estacional tienen que ver con llevar a cabo cambios en la rutina diaria. Entre otras cosas, suele ser bastante efectivo tomar el sol durante el máximo tiempo posible, realizar ejercicio físico, e ingerir ciertos alimentos saludables que fomenten la producción de algunos neurotransmisores.

Terapia lumínica

En los casos en los que no sea posible exponerse a la luz solar directamente (como en aquellos países que presenten noche perpetua durante varios meses), es posible sustituirla con unos aparatos especiales conocidos como “cajas de luz”.

Estas máquinas producen una iluminación similar a la del Sol, que ayuda a paliar algunos de los síntomas más graves del trastorno afectivo estacional.

Terapias psicológicas

Además de llevar a cabo cambios en el estilo de vida, algunas personas con este trastorno pueden beneficiarse de realizar algunas terapias como la cognitivo – conductual o la de aceptación y compromiso.

Esto puede ayudarles a lidiar con algunos aspectos del problema, como la falta de motivación o los pensamientos negativos que frecuentemente acompañan a este trastorno.

Medicación

Por último, en algunos casos es aconsejable consumir medicamentos para combatir los peores efectos del trastorno afectivo estacional. Algunos de los más utilizados son las pastillas de vitamina D, o los inhibidores de recaptación de la serotonina.

Prevención

Si crees que los cambios en las estaciones afectan en exceso a tu estado de ánimo, puede que te interese llevar a cabo ciertas modificaciones en tu estilo de vida para evitar que aparezcan los peores síntomas de este trastorno. A continuación encontrarás algunas ideas que pueden ayudarte a conseguirlo:

– Mantente activo físicamente, realizando como mínimo algún tipo de ejercicio cada 48 horas.

– Consume alimentos saludables, evitando la comida procesada y los carbohidratos refinados.

– Duerme al menos 8 horas cada noche.

– Participa en actividades sociales, que te obliguen a salir de casa y estar en contacto con otras personas.

– Maximiza el tiempo que pasas expuesto a la luz solar.

Estos cambios, por lo general, son suficientes para prevenir la mayoría de los casos de trastorno afectivo estacional. Aún así, si crees que necesitas ayuda para superar este problema, no dudes en consultar a un especialista. Tu médico o psicólogo pueden guiarte a la hora de elegir el curso de acción que mejor se adapte a ti.

Referencias

  1. “Seasonal affective disorder (SAD)” en: NHS. Recuperado en: 26 Septiembre 2018 de NHS: nhs.uk.
  2. “How can you cope with seasonal affective disorder?” en: Medical News Today. Recuperado en: 26 Septiembre 2018 de Medical News Today: medicalnewstoday.com.
  3. “Seasonal affective disorder (SAD)” en: Mayo Clinic. Recuperado en: 26 Septiembre 2018 de Mayo Clinic: mayoclinic.org.
  4. “Seasonal affective disorder” en: Medline Plus. Recuperado en: 26 Septiembre 2018 de Medline Plus: medlineplus.gov.
  5. “Seasonal affective disorder” en: Wikipedia. Recuperado en: 26 Septiembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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Alejandro Rodríguez Puerta es un psicólogo y coach titulado por la Universidad Autónoma de Madrid, que compatibiliza su trabajo en el campo de la salud mental humana con sus labores como escritor y divulgador. Actualmente colabora con varias páginas de psicología y salud, hablando sobre distintos temas relacionados con el bienestar de las personas.

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