Trastorno de Identidad Disociativo: Síntomas, Causas, Tratamientos

El trastorno de identidad disociativo o de múltiples personalidades se caracteriza porque la persona que lo padece puede adoptar hasta 100 identidades que coexisten en su cuerpo y mente. Otra característica es que se da una pérdida de memoria que es demasiado extensa como para ser explicada por un olvido ordinario.

Las personalidades o alter egos adoptados suelen seguir dos tipos de patrones: 1) Tener identidades completas, con un comportamiento único, forma de hablar y gestos. 2) Las identidades solo se diferencian parcialmente en algunas características.

trastorno de identidad disociativo

La característica principal de este trastorno es que existen ciertos aspectos de la personalidad de la persona que están disociados. Por este motivo se cambió el nombre de “trastorno de personalidad múltiple” por “trastorno de identidad disociativo” (TID).

Por tanto, es importante entender que se da una fragmentación de la identidad, en lugar de una proliferación de personalidades separadas.

¿Cómo actúan las múltiples personalidades en el trastorno de identidad disociativo?

El TID refleja un fallo al integrar varios aspectos de la identidad, de los recuerdos o de la conciencia en un “yo” multidimensional. Normalmente, una identidad primaria tiene el nombre de la persona y es pasiva, depresiva o dependiente.

Las identidades o estados disociados no son personalidades maduras, sino una identidad desarticulada. Diferentes estados o identidades recuerdan diferentes aspectos de información autobiográfica, algo favorecido por la amnesia.

Cuando se da el cambio de una personalidad a otra se denomina “transición”, la cual es normalmente instantánea y puede ser seguida de cambios físicos. La identidad que suele pedir tratamiento es la personalidad huésped, mientras que la personalidad original suele hacerlo pocas veces.

Las distintas personalidades pueden tener distintos roles para ayudar a la persona a afrontar los eventos vitales.

Por ejemplo, la persona puede acudir al tratamiento con 2-4 alter egos y desarrollar más de 10 a medida que avanza el tratamiento. También ha habido casos de personas con más de 100 personalidades.

Los eventos vitales y cambios ambientales producen el cambio de una a otra personalidad.

Efectos

Existen varias formas en las que el TID afecta a la persona que lo padece en sus experiencias vitales:

  • Despersonalización: sensación de estar separado del propio cuerpo.
  • Desrealización: sensación de que el mundo no es real.
  • Amnesia: incapacidad para recordar información personal.
  • Alteración de la identidad: sensación de confusión sobre quién es una persona. También se pueden experimentar distorsiones de tiempo o lugar.

Síntomas

Estas son los síntomas principales del TID:

  • La persona experimenta dos o más identidades distintas, cada una con su propio patrón de percepción, relación y pensamiento.
  • El número de identidades puede variar desde 2 hasta más de 100.
  • Al menos dos de esas identidades o estados de personalidad toman el control del comportamiento de la persona de forma recurrente.
  • Las identidades pueden surgir en circunstancias específicas y pueden negar el conocimiento de las otras, ser críticas unas con otras o estar en conflicto.
  • La transición de una personalidad a otra se suele dar por estrés.
  • Se dan pérdidas de memoria autobiográficas a corto y largo plazo. Las personalidades pasivas suelen tener menos recuerdos y las personalidades hostiles o controladoras suelen tener recuerdos más completos.
  • Se pueden dar síntomas de depresión, ansiedad o dependencia.
  • Son comunes los problemas de comportamiento y adaptación a la escuela en la infancia.
  • Pueden ocurrir alucinaciones visuales o auditivas.

Diagnóstico

Criterios diagnósticos según el DSM-IV

A) Presencia de dos o más identidades o estados de personalidad (cada una con un patrón propio y relativamente persistente de percepción, interacción y concepción del entorno de sí mismo).

B) Al menos dos de estas identidades o estados de personalidad controlan de forma recurrente el comportamiento del individuo.

C) Incapacidad para recordar información personal importante, que es demasiado amplia para ser explicada por el olvido ordinario.

D) El trastorno no es debido a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (por ejemplo, comportamiento automático o caótico por intoxicación alcohólica) o enfermedad médica.

Diagnóstico diferencial

Las personas con TID suelen ser diagnosticadas con 5-7 trastornos comórbidos (co-ocurrentes), una tasa más alta que en otras enfermedades mentales.

Debido a los síntomas parecidos, el diagnóstico diferencial incluye:

La persistencia y consistencia del comportamiento de las identidades, la amnesia o la susgestionabilidad pueden ayudar a distinguir el TID de otros trastornos. Además, es importante distinguir el TID de la simulación en problemas legales.

Las personas que simulan el TID suelen exagerar los síntomas, mienten y muestran poco malestar sobre el diagnóstico. Al contrario, las personas con TID muestran confusión, malestar y vergüenza respecto a sus síntomas e historial.

Las personas con TID perciben adecuadamente la realidad. Pueden tener síntomas de primer orden de K. Schneider positivos, aunque carecen de los síntomas negativos.

Perciben las voces como procedentes del interior de sus cabezas, mientras que las personas con esquizofrenia las perciben como procedentes del exterior.

Diferencias entre TID y esquizofrenia

Se confunden a menudo la esquizofrenia y el TID, aunque son diferentes.

La esquizofrenia es una enfermedad mental grave que implica psicosis crónica y esta caracterizada por tener alucinaciones (ver u oír cosas que no son reales) y por creer cosas sin base en la realidad (delirios).

Las personas con esquizofrenia no tienen personalidades múltiples.

Un riesgo común en pacientes con esquizofrenia y TID es la tendencia a tener pensamientos y comportamientos suicidas, aunque suelen ser más frecuentes en las personas con TID.

Causas

La mayoría de las personas con este trastorno han sido víctimas de algún tipo de abuso traumático en la infancia.

Algunos creen que debido a que las personas con TID son fácilmente hipnotizables, sus síntomas son iatrogénicos, es decir, que han surgido como respuesta a las sugestiones de los terapeutas.

Trauma o abuso

Las personas con TID reportan a menudo que han sufrido abusos físicos o sexuales durante la infancia. Otras reportan que han sufrido pérdidas tempranas de personas cercanas, enfermedades mentales graves u otros eventos traumáticos.

Los recuerdos y emociones de los eventos dolorosos pueden ser bloqueados de la conciencia y alternar entre las personalidades.

Por otra parte, lo que se puede desarrollar en un adulto como estrés postraumático, puede desarrollarse en niños como TID como estrategia de afrontamiento, debido a la mayor imaginación.

Se cree que para que se desarrollé el TID en niños se tienen que dar tres componentes principales: abuso en la infancia, apego desorganizado y falta de apoyo social. Otras posible explicación es la falta de cuidado en la infancia combinada con la incapacidad innata del niño para disociar recuerdos o experiencias de la conciencia.

Existe evidencia creciente de que los trastornos disociativos -entre ellos el TID- están relacionados con historias traumáticas y con mecanismos neurales específicos.

Inducción terapéutica

Se ha dado la hipótesis de que los síntomas de TID pueden ser aumentados por los terapeutas que usan técnicas para recuperar recuerdos -como la hipnosis- en personas sugestionables.

El modelo socicognitivo propone que el TID se debe a que la persona se comporta consciente o inconscientemente de formas promovidas por los estereotipos culturales. Los terapeutas proveerían señales a partir de técnicas inapropiadas.

Los que defienden este modelo notan que los síntomas del TID raramente están presentes antes de una terapia intensiva.

Tratamiento

Hay una falta de consenso general en el diagnóstico y tratamiento del TID.

Los tratamientos comunes incluyen técnicas psicoterapéuticas, terapias orientadas al insight, terapia cognitiva-conductual, terapia conductual dialéctica, hipnoterapia y reprocesamiento por movimientos oculares.

Se puede usar medicación para los trastornos comórbidos para disminuir ciertos síntomas.

Algunos terapeutas conductuales utilizan tratamientos conductuales para una identidad, para luego usar terapia tradicional cuando se ha dado una respuesta favorable.

La terapia breve puede ser complicada, ya que las personas con TID pueden tener dificultades en confiar en el terapeuta y necesitan más tiempo para establecer un relación confiable.

Es más común el contacto semanal, durando más de un año, siendo muy raro que dure semanas o meses..

Aspectos importantes de la terapia

Pueden aparecer distintas identidades a lo largo de la terapia basadas en su habilidad para tratar con situaciones específicas o amenazas. Algunos pacientes pueden presentar al comienzo un gran número de identidades, aunque se pueden reducir durante el tratamiento.

Las identidades pueden reaccionar de manera distinta a la terapia, temiendo que la meta del terapeuta es eliminar la identidad, sobre todo la relacionada con comportamientos violentos. Una meta apropiada y realista del tratamientoo es tratar de integrar respuestas adaptivas en la estructura de la personalidad.

Brandt y colaboradores realizaron una investigación con 36 clínicos que trataron el TID y que recomendaron un tratamiento en tres fases:

  • La primera etapa es el aprendizaje de habilidades de afrontamiento para controlar comportamientos peligrosos, mejorar las habilidades sociales y fomentar el equilibrio emocional. También recomendaron terapia cognitiva centrada en el trauma y tratar con las identidades disociadas en etapas tempranas del tratamiento.
  • En la etapa media recomiendan técnicas de exposición junto con otras intervenciones que se necesiten.
  • La última etapa es más individualizada.

La Sociedad Internacional para el Estudio del Trauma y Disociación (International Society for the Study of Trauma and Dissociation) ha publicado directrices para el tratamiento del TID en niños y adolescentes:

  • La primera fase de la terapia se centra en los síntomas y disminuir el malestar que provoca el trastorno, asegurar la seguridad de la persona, mejorar la capacidad de la persona para mantener relaciones saludables y mejorar el funcionamiento en la vida diaria. Los trastornos comórbidos como abuso de sustancias o trastornos de la alimentación se tratan en esta fase.
  • La segunda fase se centra en la exposición gradual a recuerdos traumáticos y en la prevención de la re-disociación.
  • La fase final se centra en volver a reconectar las identidades en una sola identidad con todos sus recuerdos y experiencias intactos.

Patofisiología

Es complicado establecer bases biológicas para el TID, aunque se han realizado investigaciones con tomografía por emisión de positrones, Tomografía computarizada de emisión monofotónica o resonancia magnética.

Hay evidencia de que existen cambios en los parámetros visuales y amnesia entre las identidades. Además, los pacientes con TID parecen mostrar deficiencias en pruebas de control de la atención y de memorización.

Epidemiología

El TID ocurre de forma más común en jóvenes adultos y disminuye con la edad.

La Sociedad Internacional para el Estudio del Trauma y Disociación afirma que la prevalencia esta entre el 1% y 3% en la población general, y entre el 1% y 5% en pacientes hospitalizados de Europa y América del Norte.

El TID se diagnostica más frecuentemente en América del Norte que en el resto del mundo y de 3 a 9 veces más en las mujeres.

¿Cómo puedes ayudar si eres un familiar?

Se recomiendan los siguientes consejos para la familia:

  • Informarse sobre el TID.
  • Buscar ayuda de un profesional de la salud mental.
  • Si la persona cercana tiene cambios de identidad, pueden actuar de forma distinta o extraña y no saber quien es el familiar. Preséntate y muéstrate amable.
  • Ver la posibilidad de buscar grupos de apoyo con personas con TID.
  • Observar si existe el riesgo de que la persona cometa comportamientos suicidas y contactar en su caso con las autoridades sanitarias.
  • Si la persona con TID quiere hablar, estar dispuesto a escuchar sin interrupciones y sin juzgar. No intentar resolver los problemas, simplemente escuchar.

Posibles complicaciones

  • Las personas con un historial de abuso físico o sexual, incluyendo las que tienen TID, son vulnerables a la adicción al alcohol u otras sustancias.
  • También están en riesgo de cometer suicidio.
  • Si no se trata apropiadamente el pronóstico del TID suele ser negativo.
  • Dificultades para mantener el empleo.
  • Pobres relaciones personales.
  • Menor calidad de vida.

Pronóstico

Se conoce poco sobre el pronóstico de las personas con TID. Sin embargo, raramente se soluciona sin tratamiento, aunque los síntomas pueden variar con el tiempo.

Por otra parte, las personas que tienen otros trastornos comórbidos tienen un peor pronóstico, al igual que los que siguen en contacto con los maltratadores.

¿Y tú que experiencias tienes con el trastorno de identidad disociativo? 

Referencias

  1. “Dissociative Identity Disorder, patient’s reference”. Merck.com. 2003-02-01. Retrieved 2007-12-07.
  2. Noll, R (2011). American Madness: The Rise and Fall of Dementia Praecox. Cambridge, MA: Harvard University Press.
  3. Schacter, D. L., Gilbert, D. T., & Wegner, D.M. (2011). Psychology: Second Edition, page 572. New York, NY: Worth.
  4. Hacking, Ian (17 August 2006). “Making up people”. London Review of Books 28 (16). pp. 23–6.
  5. Walker, H; Brozek, G; Maxfield, C (2008). Breaking Free: My Life With Dissociative Identity Disorder. Simon & Schuster. pp. 9. ISBN 978-1-4165-3748-9.
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Licenciado en Psicología y Máster en RRHH.

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