¿Qué es el Trastorno Negativista Desafiante?

El trastorno negativista desafiante es una condición en la que un niño muestra un estado de ánimo irritable, comportamiento desafiante y actitud vengativa hacia sus padres u otras personas con autoridad.

Los niños con este trastorno muestran extrema resistencia a la autoridad, conflicto con los padres, estallidos de mal genio y rencor con sus compañeros. Muchos niños y adolescentes con el trastorno negativista desafiante también tienen otros problemas de comportamiento, como trastorno por déficit de atención, problemas de aprendizaje, trastornos del estado de ánimo (depresión) y trastornos de ansiedad.

Los síntomas del trastorno son observables casi siempre en el hogar, pero puede no ser también pueden ocurrir en la calle o escuela. Suelen ser más evidente en las interacciones con adultos o con compañeros que el niño conoce bien y, por lo tanto, pueden no ser evidentes durante el examen clínico.

Generalmente los niños con este trastorno no se consideran a sí mismos como desafiantes y justifican su comportamiento como una respuesta a demandas o circunstancias irrazonables.

Características del trastorno negativista desafiante

Como se mencionaba al principio, es un comportamiento anormal que suele aparecer en niños o adolescentes, que se caracteriza por un patrón recurrente de conductas irritantes, provocadoras y desafiantes ante sus padres u otras figuras de autoridad.

Los niños con este problema se enfadan con mucha frecuencia y pierden el control con facilidad. No obedecen reglas, muestran una actitud negativa y se niegan a colaborar en cualquier tipo de situaciones, habitualmente en el hogar y algunas veces también en la escuela.

A diferencia de lo que ocurre en las personas con trastorno disocial, el niño o joven que sufre el TND no atenta en contra de las leyes o derechos básicos de las demás personas.

Principales síntomas del trastorno negativista

niña rubia seria

Los síntomas de este trastorno incluyen:

  • Berrinches frecuentes
  • Discutir excesivamente con los adultos, especialmente con aquellos con autoridad
  • Negarse activamente a cumplir con las reglas y peticiones de los demás
  • Intentar molestar a los demás o ser fácilmente molestado por otros
  • Culpar a otros por sus errores
  • Tener frecuentes estallidos de ira y resentimiento
  • Ser rencoroso y buscar venganza
  • Jurar o usar un lenguaje obsceno
  • Decir cosas malas y odiosas cuando se molesta
  • Temperamentales, fácilmente frustrados y tienen con baja autoestima. También a veces pueden abusar de las drogas y el alcohol.

niña enfadada

Los síntomas del TND parecen molestar más a la familia y a otras personas del entorno del paciente que al paciente en sí mismo, aunque suelen tener problemas para entablar o mantener una amistad y muchas veces sienten que no pueden relacionarse satisfactoriamente con sus pares o con los adultos.

A pesar de tener un nivel de inteligencia normal, los niños y jóvenes con TND suelen mostrar un bajo rendimiento escolar, porque se niegan a participar en clase y se resisten a las demandas de maestros y profesores.

Muchas veces insisten en que pueden solucionar sus problemas por sí mismos, sin ayuda de nadie.

Como consecuencia de estos problemas de conducta, quienes padecen TND suelen tener baja autoestima, ánimo deprimido, escasa tolerancia a la frustración y estallidos coléricos.

Otro aspecto importante a destacar es que el 30% de los pacientes con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) también sufren TND.

Estadísticas

Se han realizado diversos estudios, y el porcentaje de niños y jóvenes afectados por este trastorno varía según la población que se haya estudiado y los métodos de evaluación, pero se puede decir que la incidencia del TND se ubica entre el 2% y el 16%.

niño serio con gorra

Es posible que el TND aparezca en niños a partir de los 3 años de edad, pero típicamente se inicia en el torno a los 8 años y no suele comenzar después de la adolescencia.

Los síntomas aparecen gradualmente, primero en el ambiente familiar. Las conductas negativas y provocadoras se mantienen durante meses o años, y en algunos casos trascienden el seno familiar y se manifiestan también en otros ámbitos, generalmente el escolar.

En ciertas personas el TND puede continuar evolucionando hasta transformarse en trastorno disocial.

¿Cuáles son sus causas?

Causas biológicas

Algunos estudios sugieren que los defectos o lesiones en ciertas áreas del cerebro pueden conducir a graves problemas de comportamiento en los niños.

Además, el TND se ha relacionado con el funcionamiento anormal de ciertos tipos de ciertos neurotransmisores. Los neurotransmisores ayudan a las células nerviosas del cerebro a comunicarse entre sí. Si estos funciona correctamente, los mensajes no llegarán través del cerebro correctamente, dando lugar a los síntomas de ODD, y otras enfermedades mentales.

Causas genéticas

Muchos niños y adolescentes con TND tienen familiares cercanos con enfermedades mentales, incluyendo trastornos del estado de ánimo, trastornos de ansiedad y trastornos de la personalidad.

Causas ambientales

Ambientales: Factores tales como una vida familiar disfuncional, antecedentes familiares de enfermedades mentales y/o abuso de sustancias pueden contribuir al desarrollo de trastornos de la conducta.

Factores socio-cognitivos

Hasta el 40 por ciento de los niños y el 25 por ciento de las niñas con problemas de conducta persistentes muestran deficiencias sociales-cognitivas significativas.

Algunos de estos déficits incluyen formas inmaduras de pensamiento (egocentrismo), falta de uso de mediadores verbales para regular su comportamiento y distorsiones cognitivas, como interpretar un evento neutral como un acto intencional hostil.

¿Quiénes tienen más riesgo de sufrir TND?

El TND parece presentarse más frecuentemente en familias donde al menos uno de los padres padece o ha padecido algún trastorno del estado de ánimo, alteraciones de conducta por consumo de sustancias, trastorno disocial o trastorno por déficit de atención con hiperactividad, entre otros.

niño con capucha

Al parecer, los niños cuyas madres sufren depresión pueden tener mayor riesgo de desarrollar TND, aunque no está claro si la depresión en la madre es consecuencia del TND del hijo o su causa.

Lo que sí parece claro es que el TND aparece con mayor frecuencia en familias donde existen conflictos graves entre los cónyuges y también cuando el nivel socio económico de la familia no es bueno.

Diagnóstico

El diagnóstico de un niño que presenta síntomas de TND debe ser realizado por un profesional de la salud, teniendo en cuenta la historia clínica del paciente y las características de su conducta.

En la evaluación clínica, el médico puede seguir los criterios diagnósticos establecidos en manuales elaborados por la OMS o por la Asociación Americana de Psiquiatría, para determinar si tu hijo tiene o no TND.

Antes de llegar a una conclusión, el profesional seguramente te hará muchas preguntas sobre los síntomas y las conductas de tu hijo, cuándo comenzaron, qué tan frecuentes son, cómo le va en la escuela, etc.

Seguramente también le hará muchas preguntas a él directamente, y hasta es posible que solicite información a sus maestros o profesores.

Criterio diagnóstico según el DSM IV

A. Un patrón de comportamiento negativista, hostil y desafiante que dura por lo menos 6 meses, estando presentes cuatro (o más) de los siguientes comportamientos:

1. a menudo se encoleriza e incurre en pataletas
2. a menudo discute con adultos
3. a menudo desafía activamente a los adultos o rehusa cumplir sus obligaciones
4. a menudo molesta deliberadamente a otras personas
5. a menudo acusa a otros de sus errores o mal comportamiento
6. a menudo es susceptible o fácilmente molestado por otros
7. a menudo es colérico y resentido
8. a menudo es rencoroso o vengativo
Nota: Considerar que se cumple un criterio sólo si el comportamiento se presenta con más frecuencia de la observada típicamente en sujetos de edad y nivel de desarrollo comparables.

B. El trastorno de conducta provoca deterioro clínicamente significativo en la actividad social, académica o laboral.

C. Los comportamientos en cuestión no aparecen exclusivamente en el transcurso de un trastorno psicótico o de un trastorno del estado de ánimo.

D. No se cumplen los criterios de trastorno disocial, y, si el sujeto tiene 18 años o más, tampoco los de trastorno antisocial de la personalidad.

Mi hijo tiene TND, ¿qué tratamiento puede seguir?

Alrededor del 25% de los niños diagnosticados con TND dejan de presentar síntomas algunos años después. No se sabe exactamente si el diagnóstico fue equivocado y sólo se trataba de conductas normales de su desarrollo o si el trastorno remitió espontáneamente.

Pero si no es este el caso y los síntomas continúan, los niños con TND suelen ser rechazados por sus pares y también por los adultos de su entorno, debido a sus conductas agresivas, desafiantes y provocadoras. Además, suelen tener bajo rendimiento escolar con riesgo de abandono en la adolescencia.

niña con rizos seria

Si los síntomas permanecen estables o se agravan, los niños o adolescentes con TND pueden desarrollar otras patologías más graves, como el trastorno disocial. También es posible que comiencen a consumir alcohol u otras drogas, o que tengan conductas sexuales arriesgadas.

Por eso es tan importante que realices la consulta con el médico y que tu hijo tenga un diagnóstico adecuado.

El tratamiento a seguir y el pronóstico dependen de varios factores, entre ellos, la intensidad de los síntomas, la dinámica familiar y la existencia o no de otras patologías asociadas.

Pero en general, se puede decir que los tratamientos disponibles actualmente para el TND son los siguientes:

Psicoterapia en sesiones individuales

Es un tratamiento en el que se intenta que el paciente identifique sus conductas conflictivas y pueda corregirlas utilizando diferentes herramientas.

El terapeuta tratará de que tu hijo aumente sus habilidades de comunicación, mejore el control de sus impulsos, de su ira, y aprenda a manejar y resolver problemas y conflictos sin recurrir al desafío y la provocación.

El apoyo de los padres también será fundamental; éstos deben aprender en qué ocasiones elogiar y apoyar al niño y cómo actuar cuando se presentan conductas inapropiadas. Para lograr este fin, también se puede recurrir a la terapia familiar.

Terapia familiar

En general la terapia familiar es un tratamiento que intenta introducir cambios en la dinámica familiar: mejorar la comunicación y fomentar la interacción entre los diferentes miembros de la familia.

La crianza de los hijos, la fijación de límites y el respeto de los mismos suelen ser tareas difíciles para muchos padres, quienes encuentran en la terapia familiar el apoyo, la comprensión y las herramientas necesarias para mejorar en estos aspectos.

En este tipo de terapias los padres pueden aprender a:

  • Ponerse de acuerdo en las conductas a seguir (la madre y el padre).

  • Aprender a prestar atención a su hijo.

  • Utilizar esta atención para conseguir que obedezcan las normas.

  • Aprender a ordenar de una manera más eficaz.

  • Establecer un sistema de recompensas.

  • Sancionar las conductas inadecuadas de manera constructiva.

  • Utilizar el “tiempo fuera” apropiadamente (lo que antes se llamaba “penitencia”, ir al pensar a la habitación o sentarse quieto en un banquito).

Este tratamiento puede ser complementado con terapia psicológica individual o con una terapia grupal.

Terapia grupal

En este tipo de tratamiento, el niño o adolescente se encuentra formando parte de un grupo de pares: otros niños de su misma edad y con su mismo problema.

El terapeuta que los guía se enfoca en el desarrollo y aplicación de nuevas habilidades sociales, para mejorar las relaciones interpersonales de sus pacientes.

Medicamentos

Aunque ningún medicamento psicoactivo es considerado tratamiento eficaz para el TND, pueden ser prescriptos por el médico si tu hijo también presenta otros trastornos (que es lo más frecuente en pacientes con TND).

En algunos casos se prescriben medicamentos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina, como la sertralina o la fluoxetina, o también medicamentos de la familia de las anfetaminas, sobre todo en los pacientes que además sufren TDAH.

Pronóstico

Uno de los trastornos a los que esta asociado el trastorno negativista desafiante al trastorno disocial. Aproximadamente el 52% de los niños con TND que no reciben tratamiento, siguen manifestándolo. De ese 52%, la mitad desarrolla el trastorno hacia un trastorno disocial de la personalidad.

Otro de las trastornos que se puede dar junto al TND es el TDAH. De hecho, se estima que aproximadamente un 30% de los niños con TDAH desarrollan TND.

Conclusiones

En resumen, si notas que tu hijo tiene actitudes desafiantes ante tu autoridad, más de lo habitual para su edad, y si estas conductas están alterando su vida social y su desempeño escolar, entonces debes consultar al médico y seguir el tratamiento recomendado para superar el TND, porque sus consecuencias pueden ser muy serias.

¿Qué experiencia tienes con el trastorno negativista desafiante? ¿Qué has hecho para intentar resolverlo?

Referencias

  1. Pardini DA, Frick PJ, Moffitt TE (November 2010). “Building an evidence base for DSM-5 conceptualizations of oppositional defiant disorder and conduct disorder: introduction to the special section”. J Abnorm Psychol. 119 (4): 683–8. doi:10.1037/a0021441. PMC 3826598 Freely accessible. PMID 21090874.
  2. Mash EJ, Wolfe DA (2013). Abnormal Child Psychology (5th ed.). Belmont, CA: Wadsworth Cengage Learning. pp. 182–191.
  3. Steiner H, Remsing L, Work Group on Quality Issues (January 2007). “Practice parameters for the assessment and treatment of children and adolescents with oppositional defiant disorder”. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry. 46 (1): 126–41.
  4. “Oppositional Defiant Disorder”. Behavenet.com. Retrieved December 15, 2016.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here