Trastorno psicótico breve: causas, síntomas y tratamiento

El trastorno psicótico breve es una de las condiciones en las que aparecen síntomas psicóticos. Es decir; alucinaciones, obnubilación mental, delirios, lenguaje desorganizado, etc.

Sin embargo, se distingue de otros trastornos psicóticos en que aparece de manera súbita, que es de corta duración (como mínimo un día y como máximo un mes), y que después de ese periodo el paciente suele recuperarse completamente. Muy raramente el episodio se repite más de una vez en la misma persona.

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Otra característica distintiva del trastorno psicótico breve es que no está provocado por la presencia de esquizofrenia, trastorno delirante, trastorno bipolar, trastorno esquizoafectivo, consumo de drogas o ciertas condiciones médicas como un tumor cerebral.

¿Cuál es la prevalencia del trastorno psicótico breve?

La incidencia y prevalencia del trastorno psicótico breve no se conoce con exactitud, sin embargo, se sabe que es un trastorno poco habitual.

Según un estudio de seguimiento de Susser et al. (1995) en el que evaluaron a 221 pacientes con psicosis, encontraron que sólo 20 de ellos (el 9%) recibieron el diagnóstico de trastorno psicótico breve.

Parece que surge por primera vez entre los 30 y 50 años, y es más habitual en mujeres que en hombres. De hecho, en un estudio internacional de Susser & Wanderling (1994) se encontró que esta enfermedad es dos veces mayor en mujeres que en hombres.

Se asocia también con nivel socioeconómico bajo, con ser inmigrante, o con la presencia de trastornos de personalidad, como el trastorno paranoide o el antisocial de la personalidad.

Causas

Las causas específicas de este trastorno no se conocen, pero probablemente es el resultado de la combinación de factores de riesgo de tipo hereditario, biológico, ambiental y psicológico.

Se ha encontrado que el trastorno psicótico breve tiende a repetirse en la misma familia, por lo que se deduce que debe tener algún componente hereditario.

También parece ser un factor de riesgo tener antecedentes familiares de psicosis, o trastornos del estado de ánimo como depresión o trastorno bipolar.

Sin embargo, lo habitual es que estos factores genéticos se unan a factores estresantes para que el trastorno aparezca. Como conflictos familiares, sucesos traumáticos, problemas laborales, enfermedades graves, muertes de seres queridos, estatus migratorio incierto, etc.

Desde el punto de vista psicoanalítico, se afirma que el trastorno psicótico breve aparece por una insuficiencia en los mecanismos de supervivencia. Es decir, que la persona no tiene las habilidades necesarias para defenderse ante una situación extremadamente estresante o que supone un impulso inaceptable. Entonces aparece esta condición como una forma de escape.

Otros factores que parecen aumentar el riesgo de la aparición del trastorno psicótico breve son la presencia de toxinas como la marihuana, o algunos medicamentos.

También parecen influir los niveles de neurotransmisores, aquellas sustancias que permiten que las células nerviosas se comuniquen. Los principales neurotransmisores implicados son el glutamato, la dopamina y la serotonina.

Tipos de trastorno psicótico breve

Parece ser que existen tres formas básicas de clasificar los trastornos psicóticos breves según su desencadenante:

– Si surge por un factor estresor identificable: también se llama psicosis reactiva breve, y ocurre provocado por un trauma o un evento muy estresante para la persona. Por ejemplo, un accidente, un asalto, la muerte de un ser querido o un desastre natural.

– Sin factor estresor identificable: en este caso, aparentemente no hay factores estresantes ni traumas que hayan podido provocar el trastorno.

– Si surge después del parto: este tipo solo sucede, evidentemente, en las mujeres, aproximadamente dentro de las 4 semanas después de haber dado a luz.

Según Nolen-Hoeksema (2014), aproximadamente 1 de cada 10 000 mujeres experimenta el trastorno psicótico breve poco tiempo después del parto.

Síntomas

Como se mencionó, los síntomas deben estar presentes como mínimo un día y como máximo un mes. Si se extienden durante más de 6 meses, es posible que se trate de otro trastorno como esquizofrenia.

Varios de estos síntomas (como los delirios y las alucinaciones) se han ligado tradicionalmente a una cantidad excesiva de dopamina o sus receptores en la vía mesolímbica del cerebro.

Los principales síntomas del trastorno psicótico breve son:

Delirios: se trata de creencias que el paciente sostiene muy firmemente pero que no tienen una base lógica, no pueden demostrarse a través de la experiencia, o son inapropiadas respecto a su cultura.

Además, aunque se le demuestre lo contrario, la persona va a ignorar las pruebas que contradigan sus ideas y las va a seguir defendiendo.

Hay muchos tipos de delirios, pero los más comunes son los delirios de persecución (cree que le están buscando o quieren hacerle daño), de grandeza (cree ser una persona excepcional, con talentos sobrenaturales), delirio de referencia (sospecha que todo lo que ve u oye va dirigido a él, ofendiéndole), entre otros.

Alucinaciones: otro síntoma propio de la psicosis son las alucinaciones. En este caso, el paciente experimenta vívidamente sucesos que en realidad no han ocurrido. Además, cree con total certeza que sus experiencias son reales. Eso se diferencia de las distorsiones perceptivas, que, en este caso, el individuo sospecha que son fruto de su mente.

Las alucinaciones, en cambio, consisten en ver, escuchar, sentir, oler… elementos que no existen, ya que sólo el afectado puede percibirlos.

– Desorientación y confusión

– Alteraciones en la atención y la memoria: específicamente, una reducción de estas capacidades.

– Pensamiento desorganizado: se pierde la relación lógica de sus pensamientos, de forma que las ideas surgen caóticamente sin tener nada que ver unas con otras.

– Lenguaje desorganizado o sin sentido: como consecuencia del pensamiento desorganizado y de los problemas de atención y memoria, el lenguaje se ve afectado notablemente.

En concreto, estos pacientes parecen enlazar frases sin sentido alguno, hablan del mismo tema continuamente, o bien, saltan repentinamente de un tema a otro. En resumen, su lenguaje está repleto de incoherencias.

– Comportamiento catatónico: se refiere a una gran variedad de anormalidades motoras. Pueden ser inmovilidad, actividad excesiva con gran agitación, negativismo extremo (o resistencia a cumplir instrucciones o a ser movilizado sin motivo aparente), o mutismo (ausencia de habla).

También se incluyen aquí los movimientos estereotipados, la ecolalia (repetir innecesariamente las palabras que emite su interlocutor) o ecopraxia (repetir involuntariamente los movimientos que realiza el interlocutor).

– Comportamiento desorganizado o conductas extrañas: se trata de conductas que están fuera del sentido común como comer sopa con un tenedor, desnudarse en público, reírse cuando socialmente no es conveniente hacerlo, etc.

– Cambios en los hábitos: como horarios de sueño y de comidas alterados, al igual que los niveles de energía o actividad. También es frecuente observar, como consecuencia de los cambios de rutina, subidas o bajadas de peso.

– Descuido en la higiene personal y en el vestido.

– Incapacidad para tomar decisiones.

¿Cómo se diagnostica?

Antes que nada, hay que tener en cuenta para el diagnóstico que los comportamientos sean culturalmente apropiados. Es decir, que coincidan con la cultura, creencias y actividades religiosas que predominan en el entorno del paciente.

En el DSM V(Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), se han establecido una serie de criterios para hacer el diagnóstico del trastorno psicótico breve.

El paciente debe presentar necesariamente 1 o más de los síntomas siguientes: delirios, alucinaciones o lenguaje desorganizado. Otro síntoma que se incluye en la lista es el comportamiento catatónico o muy desorganizado.

El manual indica que no se pueden incluir como síntomas conductas que culturalmente están aceptadas. Un ejemplo sería hablar con Dios. No podemos considerarlo un síntoma si la persona es muy religiosa y en su entorno se considera normal.

Otro criterio para el diagnóstico es que el trastorno dure como mínimo un día y como máximo un mes, para luego regresar al estado previo que existía antes de la enfermedad.

Por último, se indica que el trastorno no se puede atribuir a efectos fisiológicos de alguna sustancia como un medicamento o drogas, una afección médica; u otro trastorno mental como un trastorno depresivo mayor, bipolar, u otros trastornos psicóticos.

Por otro lado, es necesario especificar a qué tipo pertenece (que arriba se han enumerado). Es decir, si está causado por un factor estresante muy evidente (psicosis reactiva breve), si no posee factores estresantes notables, o si aparece tras el parto.

Para completar el diagnóstico, se puede especificar la gravedad del trastorno a través de una escala de 5 puntos (0 significa ausente y 4 la máxima gravedad).

Ésta se evalúa cuantitativamente según sean los delirios, alucinaciones, discurso, comportamiento y síntomas negativos (apatía, falta de interés, depresión, aislamiento).

Sin embargo, el diagnóstico de trastorno psicótico breve puede realizarse sin especificar la gravedad.

Pronóstico

Por lo general, este trastorno tiene un buen pronóstico. Esto es porque dura menos de un mes y luego, el paciente vuelve a su estado de funcionamiento anterior.

Un mejor pronóstico se ha vinculado con una aparición repentina, una duración corta de los síntomas, ausencia de rasgos de personalidad esquizoides, confusión y desorientación, factor estresante identificable y muy intenso, ausencia de antecedentes psiquiátricos familiares, y una buena adaptación al medio antes de la enfermedad.

En estos casos, es muy complicado que el trastorno psicótico breve reaparezca en el futuro.

El pronóstico es aún mejor si los pacientes no poseen antecedentes psiquiátricos u otros trastornos que brotaron antes del trastorno psicótico breve. Afortunadamente, según estudios realizados en Europa, entre el 50 y el 80% de los pacientes no poseen alteraciones psiquiátricas añadidas importantes (Medscape, 2016).

No obstante, otros casos minoritarios más tardíamente desarrollan trastornos mentales crónicos como esquizofrenia o trastornos del estado de ánimo.

En algunas ocasiones, una vez resueltos los síntomas psicóticos pueden darse síntomas de tipo depresivo que también deben ser tratados.

Tratamiento

Como se ha mencionado anteriormente, por definición el trastorno psicótico breve remite en menos de un mes.

Sin embargo, hay que ser cautelosos y tratar este trastorno lo antes posible, ya que se asocia con gran riesgo de hacerse daño a sí mismo o a los demás. Así como con la probabilidad de cometer el suicidio, que durante los episodios psicóticos es mayor (sobre todo si hay síntomas depresivos).

Otro motivo por el que es necesario acudir lo antes posible a consulta es que el trastorno psicótico breve puede ser una señal de que está surgiendo otro trastorno mental grave.

De hecho, hasta que no ha pasado un mes no se sabe si se ha tratado de un trastorno psicótico breve o del inicio de otra afección con síntomas similares, como la esquizofrenia.

Por todo ello, es imprescindible el tratamiento. Éste será similar al que se establece ante un episodio agudo de esquizofrenia.

En principio, una vez diagnosticado el paciente, es esencial educarle a éste y a su familia de qué se trata la enfermedad con detalle. Además de explicarles el tipo de tratamiento y los posibles efectos secundarios de los medicamentos.

La medicación es fundamental para paliar los síntomas psicóticos y estabilizar al paciente. Los más utilizados son los fármacos antipsicóticos que comúnmente se usan para la esquizofrenia. Entre éstos están los antipsicóticos típicos o “neurolépticos” como el haloperidol, loxapina, clorpromazina, tioridazina, perfenazina, flufenazina, etc.

Éstos fármacos tienden a ser eficaces para los síntomas positivos (alucinaciones, ideas delirantes…) pero no para los negativos. Además, pueden producir efectos secundarios que afectan al sistema nervioso, como rigidez muscular, temblores o nerviosismo.

Por este motivo, normalmente se utilizan los antipsicóticos atípicos, más novedosos, como la risperidona, olanzapinas, ziprasidona, clozapina, etc.

Por otra parte, como las personas con trastorno psicótico breve tienen mayor riesgo de presentar también síntomas depresivos, en ocasiones se incluyen medicaciones antidepresivas. Con frecuencia se trata de fármacos serotoninérgicos como: fluoxetina, sertralina, paroxetina, citalopram, etc.

Si además el paciente se encuentra muy ansioso o tiene alteraciones en el sueño, se le puede prescribir tranquilizantes como el diazepam o lorazepam.

Las dosis y el equilibrio perfecto varían según cada caso y debe ajustarse por un profesional médico.

Se ha encontrado también que es fundamental para la correcta recuperación de la persona la terapia psicológica cognitiva-conductual. Ésta va a ayudar al paciente a entender su condición, a encontrar el posible origen del trastorno, y a manejar sus pensamientos y conductas para hacerlas más adaptativas.

Referencias

  1. American Psychiatric Association (APA). (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders, Fifth Edition (DSM-V).
  2. Brief psychotic disorder. (s.f.). Recuperado el 9 de noviembre de 2016, de Wikipedia.
  3. Brief Psychotic Disorder. (s.f.). Recuperado el 9 de noviembre de 2016, de MedicineNet.
  4. Glosario de Términos Técnicos. (s.f.). Recuperado el 9 de noviembre de 2016, de Psicomed.
  5. Memon, M. (s.f.). Brief Psychotic Disorder. Recuperado el 9 de noviembre de 2016, de MedScape.
  6. Nolen-Hoeksema, Susan (2014). Abnormal Psychology (6th ed.). New York, NY: McGraw-Hil Education. pp. 230–231.
  7. Schulz, S. (Julio de 2016). Brief Psychotic Disorder. Obtenido de MSD Manual.
  8. Susser E, Fennig S, Jandorf L, Amador X, Bromet E. (1995). Epidemiology, diagnosis, and course of brief psychoses. Am J Psychiatry, 152(12):1743-8.
  9. Susser E, Wanderling J. (1994). Epidemiology of nonaffective acute remitting psychosis vs schizophrenia. Sex and sociocultural setting. Arch Gen Psychiatry, 51(4):294-301.
  10. What Is Brief Psychotic Disorder? (s.f.). Recuperado el 9 de noviembre de 2016, de WebMD.
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Licenciada en Psicología (Universidad de Huelva). Cursando Máster en Estudios Avanzados en Cerebro y Conducta de la Universidad de Sevilla.

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