Tricotilomanía: síntomas, causas, tratamientos y consecuencias

La tricotilomanía es un trastorno psicológico que se caracteriza principalmente por los fuertes deseos que siente la persona de tirarse del pelo. Los tirones son tan fuertes y tan frecuentes, que acaban provocando una calvicie que puede ser detectada a simple vista. Normalmente, el pelo del que se tira es el de la cabeza o el de la cara (como las pestañas).

Para ser considerado como un trastorno, el problema tiene que alcanzar una cierta intensidad, producirse durante bastante tiempo, y generar ansiedad en la persona que lo sufre. A menudo, las personas afectadas intentan dejar de tirarse del pelo, pero son incapaces de conseguirlo por sí mismas.

Fuente: pixabay.com

En general, la tricotilomanía suele presentarse junto a otros trastornos psicológicos. Normalmente suele estar asociada a las conductas repetitivas del trastorno obsesivo – compulsivo; pero los tirones del pelo pueden también deberse a un exceso de ansiedad. En otros casos, la causa puede ser un trastorno dismórfico, u otro problema similar.

Para superar la tricotilomanía, normalmente es necesario el uso de terapia. La más utilizada para tratar esta condición es la cognitivo – conductual, aunque existen otros enfoques que también pueden resultar efectivos. En algunos casos, puede que los afectados tengan que tomar medicación para acabar eliminando el problema.

Síntomas

En este apartado veremos las características más comunes que presentan las personas con tricotilomanía.

Tirones frecuentes del pelo

El principal síntoma de las personas con tricotilomanía es la presencia de tirones de gran intensidad en el pelo de determinadas zonas del pelo. Estos tirones suelen aparecer de forma recurrente, aunque en algunos casos pueden desaparecer durante periodos más o menos largos antes de volver a presentarse.

Para que pueda considerarse que los tirones indican realmente la presencia de tricotilomanía, estos tienen que provocar zonas calvas que puedan ser detectadas a simple vista. Es decir, no es suficiente con que la persona se tire del pelo de vez en cuando; los afectados por este trastorno se arrancan el cabello de manera continua.

La zona más común de la que se arranca el cabello es la cabeza. Sin embargo, los afectados también pueden tirar del pelo de otras zonas, como la barba, las pestañas, las cejas o las axilas. Los tirones pueden implicar, por ejemplo, arrancar cada pelo de raíz, romperlo por la mitad, o una mezcla de ambas conductas.

Consciente vs. Inconsciente

La manera en la que se produce la conducta de arrancarse el cabello varía de persona a persona. Algunos de los afectados por la tricotilomanía no se dan cuenta de lo que están haciendo, y solo saben que tienen un problema al detectar las calvas en su cabeza, barba o zona afectada.

Otros individuos, por el contrario, encuentran un gran placer en tirarse del pelo, y adoptan rituales conscientes durante los que llevan a cabo esta conducta. Por ejemplo, pueden tirar de cada pelo hasta encontrar el “punto justo” de tensión, arrancárselo y comérselo, o arrancarlo siguiendo un orden establecido.

Con frecuencia, la tricotilomanía inconsciente se presenta en niños, mientras que los adultos y adolescentes suelen darse cuenta de lo que están haciendo.

Malestar psicológico

Otro de los síntomas clave de la tricotilomanía es que los individuos que la padecen saben perfectamente que tienen un problema. Los que se tiran del cabello de manera consciente son incapaces de parar, y esto les provoca ansiedad o malestar emocional.

Por el contrario, las personas que se tiran del pelo sin darse cuenta se sienten mal cuando ven las calvas que su conducta les está dejando. A menudo, esto les provoca vergüenza y una gran sensación de falta de control.

En la mayoría de los casos de tricotilomanía, además, las personas afectadas presentan síntomas de otros trastornos psicológicos. Algunos de los más frecuentes son el trastorno obsesivo – compulsivo, la dismorfia corporal, la ansiedad generalizada o social, o ciertos trastornos de la alimentación.

Intentos de ocultar la pérdida de pelo

Por último, debido al malestar que les provoca su falta de cabello, muchas personas con tricotilomanía tratan de evitar que los demás se den cuenta de lo que les está pasando.

Para conseguirlo, pueden recurrir por ejemplo a cortes de pelo que oculten las zonas calvas, a maquillarse las cejas o pestañas, a llevar sombrero o directamente a evitar situaciones sociales.

Estos intentos de ocultar la pérdida de cabello suelen ir acompañados de baja autoestima, vergüenza y malestar de todo tipo. Si el problema no se trata, puede acabar desembocando en que la persona se aísle totalmente de los demás o en el desarrollo de un trastorno emocional más grave.

Causas

Debido a la baja incidencia que tiene este trastorno, todavía no se han podido realizar estudios suficientes que nos permitan saber por qué se produce. Sin embargo, a continuación encontrarás una lista de las posibles causas que tienen más aceptación dentro de la comunidad científica ahora mismo.

Presencia de un trastorno psicológico subyacente

Debido a que la mayoría de personas con tricotilomanía padecen algún tipo de trastorno mental, algunos psicólogos tienen la teoría de que estos pueden ser realmente la causa del problema y no simplemente una coincidencia.

Esto se vería de manera clara en el caso del trastorno obsesivo – compulsivo. Las personas que sufren esta patología llevan a cabo ciertas conductas que les sirven para aliviar su malestar emocional. En el caso de la gente con tricotilomanía, el acto de tirarse del pelo o arrancárselo podría ser simplemente una de ellas.

La relación de otros trastornos con la tricotilomanía podría ser más difícil de explicar, pero aún así estar también presente. En el caso de las personas con trastorno dismórfico, la causa de que la persona se arranque el pelo podría ser que se ve fea, y que está tratando de cambiar su imagen de una forma poco funcional.

Condicionamiento operante

En algunos casos, la tricotilomanía podría ser tan solo una especie de forma de adicción. Como en todos los problemas de este tipo, la causa sería la presencia de una serie de refuerzos y castigos que han ido haciendo la conducta de tirarse del pelo cada vez más probable.

¿Cuáles pueden ser los refuerzos y castigos presentes en este trastorno? Uno de los más probables es el alivio que tirarse del pelo o arrancárselo puede producir en situaciones de estrés o ansiedad. Al calmarse momentáneamente tras realizar esta conducta, la persona la llevaría a cabo cada vez más veces hasta acabar desarrollando una adicción.

En el caso de personas sin estrés o ansiedad subyacentes, el propio hecho de tirarse del pelo puede ser muy reforzante. Al comenzar con el tirón, se crea una tensión en la piel que se rompe cuando se arranca el cabello. Esta dinámica de tensión – alivio puede actuar como un reforzador que estaría a la base de la adicción.

Anomalías a nivel cerebral

Por último, se ha comprobado que muchas de las personas que padecen tricotilomanía presentan diferencias anatómicas en ciertas zonas clave de su cerebro. Estas diferencias podrían explicar por qué aparece la conducta en primer lugar, además de por qué se mantiene.

Por ejemplo, se sabe que el lóbulo prefrontal está encargado de suprimir y regular conductas problemáticas; parece que esta zona del cerebro cuenta con menos conexiones con otras partes en el caso de personas con tricotilomanía.

Otras zonas cerebrales que pueden jugar un papel importante en la aparición de este trastorno son el núcleo caudado, el cerebelo, y los ganglios basales. Las causas para estas diferencias anatómicas pueden ser tanto genéticas como causa del ambiente en el que el individuo estuvo inmerso durante su infancia.

Consecuencias

Por lo general, la tricotilomanía no es considerada como un trastorno psicológico muy grave. Sin embargo, si no se trata y los síntomas se vuelven más serios, puede acabar causando un gran malestar en aquellos individuos que la sufren. A continuación veremos algunas de las consecuencias más comunes de este problema.

Pérdida permanente de cabello

Si el hábito de arrancarse el pelo es muy exagerado y se lleva a cabo durante un tiempo lo suficientemente largo, la persona podría acabar sufriendo una especie de calvicie provocada por la tricotilomanía. La causa es que, al arrancar suficientes cabellos de raíz, podrían aparecer zonas completamente despobladas.

Esto es solamente un problema a nivel estético; pero la calvicie autoinducida puede causar un gran malestar en los individuos que la sufren.

Evitación de situaciones sociales

Varios de los síntomas, como la vergüenza que sienten los afectados por la conducta de arrancarse el pelo o la presencia de zonas calvas, pueden hacer que los pacientes con tricotilomanía no se sientan a gusto en presencia de otras personas. Esto puede acabar desembocando en aislamiento social y en la evitación de otros individuos.

En los casos más graves, la tricotilomanía puede acabar provocando incluso un trastorno de ansiedad social. Este problema es mucho más difícil de tratar, y puede suponer un grave impedimento para la vida de la persona afectada.

Trastornos emocionales

La falta de autoestima, la evitación social y el descontento con la propia imagen corporal pueden combinarse y acabar produciendo la aparición de un trastorno del estado de ánimo más grave. Algunos de los más comunes son la ansiedad generalizada o la depresión; ambos suelen ser devastadores para los individuos que los sufren.

Por suerte, no todas las personas con tricotilomanía acaban desarrollando este tipo de trastornos. Aún así, es necesario ser consciente de que esto puede ocurrir, y tratar de solucionar la conducta problemática lo antes posible.

Complicaciones de salud

Aunque no es frecuente que ocurra, en algunos casos las personas con tricotilomanía pueden acabar sufriendo problemas físicos relacionados con el trastorno.

Algunos de los más habituales son el síndrome del túnel carpiano debido a los movimientos repetitivos, o ciertas infecciones relacionadas con el arranque del cabello.

En los casos en los que la conducta problemática también incluye la ingesta del pelo (tricofagia), la persona también corre el riesgo de sufrir la formación de una bola de cabello en su sistema digestivo, conocida como “tricobezoar”.

Aunque esto no es frecuente, en el caso de darse puede acabar suponiendo un riesgo muy grave para la vida del paciente.

Tratamientos

El tratamiento administrado a las personas con tricotilomanía depende de la edad que tengan. La mayoría de los niños pequeños que presentan este problema acaban solucionándolo por sí mismos con el tiempo. En cambio, en el caso de adolescentes y adultos, suele ser necesario intervenir si se quiere conseguir eliminarlo.

Normalmente, el tratamiento más común para la tricotilomanía es la terapia cognitivo – conductual para paliar los síntomas. Sin embargo, también puede considerarse el uso de ciertos medicamentos, o el empleo de otras terapias para acabar con problemas psicológicos subyacentes.

Terapias psicológicas

Una versión de la terapia cognitivo – conductual, conocida como “entrenamiento para la reducción de hábitos”, ha mostrado ser el enfoque más efectivo para el tratamiento de la tricotilomanía.

El procedimiento es muy sencillo: la persona es entrenada para reconocer sus impulsos de arrancarse el cabello, a la vez que se le enseña a redirigir esta energía a otra conducta.

Otras terapias psicológicas que también parecen ser efectivas en el tratamiento de este problema son la hipnosis, el biofeedback, y la terapia de aceptación y compromiso.

Medicación

Aunque por lo general se suele utilizar algún tipo de terapia cognitiva para tratar la tricotilomanía, en ocasiones el uso de psicofármacos puede ampliar el efecto de estos enfoques y ayudar a terminar con el problema con mayor rapidez.

Hoy en día, todavía no se ha aprobado ningún medicamento específico para acabar con este trastorno; pero existen varios que han mostrado ser bastante efectivos a la hora de conseguirlo. Por ejemplo, algunos antidepresivos podrían reducir la conducta problemática, como por ejemplo la clomipramina o la naltrexona.

Por el contrario, otros medicamentos frecuentemente utilizados para tratar trastornos similares (como por ejemplo los inhibidores de la recaptación de la serotonina) parecen ser contraproducentes en el caso de la tricotilomanía.

Ahora mismo, es necesario llevar a cabo más estudios para decidir si existe algún medicamento que sea efectivo a la hora de tratar todos los casos de este trastorno. Hasta entonces, el uso exclusivo de terapias psicológicas parece ser la mejor opción.

Referencias

  1. “Trichotillomania (Hair Pulling)” en: Mental Health America. Recuperado en: 12 Noviembre 2018 de Mental Health America: mentalhealthamerica.net.
  2. “Trichotillomania” en: Anxiety Recovery Centre Victoria. Recuperado en: 12 Noviembre 2018 de Anxiety Recovery Centre Victoria: arcvic.org.au.
  3. “Trichotillomania” en: Teens Health. Recuperado en: 12 Noviembre 2018 de Teens Health: kidshealth.org.
  4. “Trichotillomania (Hair Pulling Disorder)” en: OCD UK. Recuperado en: 12 Noviembre 2018 de OCD UK: ocduk.org.
  5. “Trichotillomania” en: Wikipedia. Recuperado en: 12 Noviembre 2018 de Wikipedia: en.wikipedia.org.
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Licenciada en Laboratorio Clínico.

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