Venustrafobia: síntomas, tratamiento y curiosidades

La venustrafobia, también conocida como caliginefobia, se engloba dentro de los trastornos de ansiedad como una manifestación de la fobia social y consiste en el miedo irracional a las mujeres guapas. No hay que confundirlo con la ginofobia que es el miedo a las mujeres en general.

Taquicardia, boca seca, un repentino y exagerado rubor en las mejillas acompañando a cierta incapacidad para articular frases con sentido… ¿A quién no le ha ocurrido esto alguna vez al estar ante una persona tremendamente atractiva?

venustrafobia

A priori estar con una mujer guapa no tiene por qué causar problema alguno, todo lo contrario, siempre es agradable tener buena compañía. Sin embargo, hay personas para las que una situación aparentemente tan inofensiva supone un suplicio.

Si crees que esto te ocurre y estar rodeado de mujeres guapas te causa un gran malestar, es muy probable que estés sufriendo de venustrafobia.

Características de la venustrafobia

Es normal que cuando te encuentras ante alguien que te gusta y te atrae, te pongas nervioso, colorado e incluso tartamudees, debido a la gran cantidad de sustancias químicas que el cerebro está segregando en ese momento fruto de la excitación.

El problema viene cuando esos síntomas se vivencian de forma muy intensa y causan tal malestar que impiden cualquier tipo de contacto con mujeres atractivas y guapas.

Aunque puede afectar a mujeres, son los hombres los que más sufren de esta fobia. Pudiendo manifestarse los síntomas incluso sin tener contacto alguno con mujeres, simplemente observándolas en fotografías o películas.

Las personas que sufren este problema suelen sentir además de la vergüenza y timidez, sensaciones similares a las de un ataque de ansiedad y tienden a evitar cualquier tipo de situaciones que incluyan mujeres atractivas con el fin de estar a salvo.

Así que, si cuando te encuentras rodeado de mujeres guapas te da algo de vergüenza pero eres capaz de afrontar la situación, tranquilo, no padeces este problema.

Y lo cierto es que puede llegar a ser bastante fastidioso pues aproximadamente el 50% de la población mundial son mujeres. Además, el libro de los gustos no está escrito así que dentro de ese porcentaje, la cantidad de mujeres consideradas guapas y atractivas puede ser muy alto.

Síntomas

Los síntomas que produce la venustrafobia son los propios de los problemas agrupados dentro de los trastornos de ansiedad:

  • Taquicardia.
  • Sensación de falta de aire.
  • Sudoración excesiva.
  • Nauseas.
  • Temblores.
  • Miedo a perder el control.
  • Sensación de desconexión de la realidad.

Hay que tener en cuenta que el problema no se manifiesta de la misma forma en todas las personas, pues depende de sus características, de qué ha originado el problema, el entorno en el que se desenvuelve, etc.

Al final lo importante es el grado de malestar que se siente y cuánto interfiere en la vida de cada uno.

Aparición y mantenimiento de la venustrafobia

En general, la mayoría de las fobias se producen a raíz de la vivencia de algún suceso negativo o traumático, salvo en algunos casos en los que la mera observación de tal evento puede ser suficiente para desencadenarlas.

En el caso de la venustrafobia, el verse envuelto en situaciones embarazosas debido a la falta de habilidades para desenvolverse con mujeres de cierto atractivo, haber sido objeto de burla por parte de alguna de ellas o una relación sentimental fracasada, puede ser el origen del problema.

Sin embargo, este tipo de problemas no pueden ser reducidos a una mera relación causa-efecto (suceso negativo –> miedo) pues, lamentablemente, el miedo tiene la capacidad de retroalimentarse a sí mismo. Es decir, la mayoría de las cosas que haces para evitar tener miedo, terminan por fomentarlo y atrasar su desaparición.

De hecho, la respuesta más frecuente y, al fin y al cabo, más natural cuando se tiene miedo es la huida. Por lo que la gente evita aquello que le causa pavor para así reducir el malestar.

No obstante, aunque resulte paradójico, el alivio que sientes por haber evitado encontrarte con esa mujer tan guapa, está contribuyendo a que sigas teniendo miedo e incluso a que se incremente la próxima vez.

Otras de las cosas que afecta al mantenimiento de la venustrafobia (y de cualquier fobia) son las distorsiones cognitivas: rumiaciones, creencias catastróficas, autocrítica, anticipación de situaciones aversivas… Que no hacen otra cosa que alimentar al monstruo.

Entre las distorsiones cognitivas más comunes en este trastorno podemos encontrar:

  • Adivinación del pensamiento de los demás: “Está pensando que vaya pintas llevo”.
  • Hacer pronósticos negativos sin pruebas suficientes: “Voy a verla y seguro que empiezo a tartamudear”.
  • Fijarse en lo negativo e ignorar o descalificar los aspectos positivos: “He ido a hablar con ella y ¿para qué? He hecho el ridículo una vez más”.
  • Generalización: “No voy a poder hablar nunca con ninguna mujer”.
  • Magnificar o minimizar la situación: “Ha sido horrible, en cuanto me miró me puse muy colorado y no sabía dónde meterme. Seguro que no querrá volver a verme”.
  • Razonamiento emocional: “Si esto me hace sentir tan mal, será por algo”.
  • Personalización: “No se ha parado a hablar conmigo porque sabe que soy un bicho raro”.
  • Pensamiento dicotómico o “todo o nada”: “Si ni siquiera puedo hablar con una mujer que sea bonita, voy a fracasar en todo”.
  • Etiquetas negativas: “No valgo nada”, “Soy un inútil”.
  • Exigencias: “Debería ser más valiente”.

Al final, estas experiencias negativas y pensamientos te acaban conduciendo a un círculo vicioso: Te encuentras con una mujer atractiva con la que no sabes cómo relacionarte y comienzan a aparecer los pensamientos negativos de autocrítica, de anticipación de la ansiedad, de angustia etc.

Esto te lleva a que efectivamente se produzcan esa angustia y ansiedad hasta que finalmente acabas evitando este tipo de situaciones tan molestas. Sin embargo, no puedes evitar siempre el encontrarte con mujeres que te resulten atractivas, por lo que se volverá a repetir tal situación una y otra vez.

Lo más molesto de los trastornos de ansiedad como este no es tanto el malestar que se siente ante la exposición al estímulo negativo, como el círculo vicioso al que te somete la ansiedad.

Pues una vez experimentada, te angustias de tal manera que acabas por angustiarte ante la posibilidad de sentir angustia. Y al percibir que te estás angustiando, sólo por pensarlo, sientes que es una angustia incontrolable.

Hasta que definitivamente, la angustia se convierte por sí misma en el peor enemigo, más allá incluso de las situaciones que la empezaron a provocar.

Tratamiento

La venustrafobia es un trastorno poco conocido en sí mismo al ser identificado como una variante de la fobia social, por lo que se suele intervenir de forma similar.

Existen varias técnicas para combatir este tipo de fobia, tanto desde la rama de la psiquiatría como desde la psicología:

Tratamiento farmacológico

Los más utilizados en estos casos son los fármacos antidepresivos (ISRS) y los ansiolíticos, que pueden servir como tratamiento para casos de extrema gravedad.

Sin embargo, numerosos estudios han demostrado una mayor eficacia del tratamiento farmacológico cuando se ha complementado con terapia psicológica, más que en solitario. Siendo no recomendable su uso durante el tratamiento con técnicas de exposición.

Esto es debido a que los fármacos actúan sobre el organismo disminuyendo los síntomas de la ansiedad, lo cual hace que te sientas bien al momento. No obstante, no elimina el problema pues la incapacidad de poder interactuar con mujeres atractivas sigue presente.

Técnicas cognitivo-conductuales (TCC)

Dentro de las técnicas recomendadas desde el enfoque cognitivo conductual podemos encontrar:

  • Terapia Cognitiva: se basa en el procedimiento de reestructuración cognitiva, mediante el cual se trabaja sobre los pensamientos automáticos y negativos. Se le enseña al paciente a identificarlos para después proporcionar alternativas a esos pensamientos con el objeto de eliminar el malestar que producen.
  • Técnicas de relajación: el objetivo es conseguir que la persona sea capaz de mantener la calma y reducir la activación ante las situaciones fóbicas. Las más utilizadas son la Relajación Progresiva de Jacobson y el Entrenamiento Autógeno de Schultz.
  • Exposición: es considerada el producto estrella en el abordaje de las fobias.

Consiste en exponer de manera gradual al paciente a las mujeres atractivas para que éste pueda poco a poco habituarse a su presencia y a su vez ir aprendiendo a controlar sus temores hasta hacerlos desaparecer.

Para ello, se ha de realizar un listado de situaciones y ordenarlas según el grado de malestar que produzcan. Una vez realizada, se elige la primera situación de la jerarquía a la que el paciente deberá hacer frente.

  • Entrenamiento en habilidades sociales: en muchas ocasiones las personas que sufren este trastorno es debido a que carecen de las habilidades adecuadas para desenvolverse con mujeres y, sobre todo, si estas les atraen.

El entrenamiento en habilidades sociales suele ser el paso previo a la exposición, con el fin de que el paciente tenga herramientas suficientes para hacer frente a la situación.

Venustrafobia en el cine y la televisión

A pesar de ser un trastorno poco conocido como tal, sí que se ha explotado mucho en el ámbito cinematográfico y en series de televisión.

Podéis encontrar múltiples tramas de películas en las que aparece un personaje masculino que siente pavor ante la presencia de mujeres atractivas.

Sin ir más lejos, el actor y director de cine Woody Allen, es muy asiduo a este tipo de argumentos en los que él mismo representa al personaje neurótico que se siente intimidado por las mujeres.

Si recordáis la mítica serie de anime Bola de Dragón, el personaje de Yamcha sufre de este trastorno, al no ser capaz ni siquiera de ver a Bulma sin desmayarse.

También, en la serie The Big Bang Theory aparece el personaje de Raj, quien tiene una alta incapacidad para relacionarse con mujeres que le parecen hermosas.

Otros ejemplos son las películas en las que el protagonista es el típico inadaptado que cada vez que ve a la jefa de las animadoras se bloquea y se pone muy ansioso, hasta que consigue superar su miedo y hablarle.

Curiosidades ¿Sabías que…?

Un estudio realizado por la Universidad de Valencia junto con la de Groningen utilizaron una muestra de 84 estudiantes de sexo masculino a los que les midieron los niveles de cortisol ( hormona liberada en situaciones de estrés) antes y después de pasar un rato solos con una mujer desconocida que les resultaba atractiva.

Estos hombres, a los que se les restringió el consumo de alcohol y otros estimulantes durante 24 horas para evitar algún tipo de interferencia, debían estar en una habitación junto a dos personas más y un sudoku como entretenimiento.

Los participantes asumían que esas dos personas eran el investigador y otro participante como ellos. Así, cuando el investigador dejaba la habitación con el pretexto de ir a por otro pasatiempo, dejaba a solas al sujeto y a la otra persona.

Los investigadores se dieron cuenta de que los niveles de cortisol de los participantes aumentaban más cuando la persona con la que se quedaban era una mujer atractiva, que cuando se trataba de una persona de su mismo sexo.

Las conclusiones a las que llegó el equipo investigador relacionaban este aumento de cortisol con la percepción por parte de los sujetos que el estar a solas con una mujer atractiva era una oportunidad para ligar con ella.

“Este estudio evidencia que la interacción personal con mujeres atractivas puede influenciar la secreción de cortisol”.

Los resultados demuestran que para los hombres pasar aunque sean cinco minutos con una mujer desconocida que le resulte atractiva, les causa tal nivel de estrés que puede afectarles al corazón.

Estos efectos son peores para aquellos que consideran que no “juegan en la misma liga” que la mujer que tienen delante, aunque aun así intentan atraer su atención.

El nivel de ansiedad que sufren estos hombres puede compararse al que se produce al saltar en paracaídas. Sus niveles de cortisol se incrementan incluso más, aumentando la posibilidad de sufrir un infarto o parada cardíaca.

De hecho, si por casualidad consiguen salir con la chica en cuestión, puede ser incluso más perjudicial. Ya que la exposición continúa a estresores físicos o psicológicos pueden causar niveles altos de cortisol de forma crónica, lo cual puede tener efectos muy negativos sobre la salud.

Referencias

  1. Alfano, Candice A., Beidel, Deborah C. (2011), Social anxiety in adolescents and young adults: Translating developmental science into practice. American Psychological Association.
  2. Beck, J. (2010), Interpersonal processes in the anxiety disorders: Implications for understanding psychopathology and treatment, American Psychological Association.
  3. Beidel, Deborah C., Turner, Samuel M. (2007), Shy children, phobic adults: Nature and treatment of social anxiety disorders American Psychological Association.
  4. Feske, U., Chambless, D.L, (1995) Cognitive behavioural versus exposure only treatment for social phobia: a meta-analysis, Behavior Therapy, 26, 695-720.
  5. Rapee, R.M., Heimberg, R.G, (1997), A cognitive-behavioral model of anxiety in Social phobia, Behavior Therapy, 35, (8), 741-756.
  6. Veale, D., (2003), Treatment of social phobia, Advances in Psychiatric Treatment, 9, 258-264.

DEJA UNA RESPUESTA