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Ciencia » Biología » Archaeopteryx

Archaeopteryx

Reconstrucción de un Archaeopteryx. Fuente: UnexpectedDinoLesson, CC BY-SA 4.0, Wikimedia Commons

¿Qué es Archaeopteryx?

Archaeopteryx es un género extinto de aves antiguas. Es muy especial e importante en paleontología porque sus miembros presentaban características de aves, pero también de reptiles.

El primer fósil de un Archaeopteryx fue encontrado en 1861, cuando el mundo científico aún se encontraba convulsionado por las afirmaciones de Darwin en su controversial libro El origen de las especies. En esa obra sentaba las bases de la teoría de la evolución, según la cual, los organismos han ido cambiando de manera gradual, adaptándose de esta manera al medio ambiente cambiante.

El hallazgo del Archaeopteryx afianzó las teorías de Darwin, pues este era un animal que exhibía características de dos grandes grupos, aves y reptiles. Su descubrimiento significó un hito en la paleontología y ha ayudado a explicar ciertos misterios evolutivos.

Características de Archaeopteryx

– Hábitos alimenticios, Era un animal omnívoro.

– Tamaño. Medía alrededor de 50 cm de largo, 10 de alto y 75 de envergadura.

– Peso. Oscilaba sobre los 500 gramos.

– Cuerpo. Tenía dientes y plumas.

– Color. El plumaje era negro azabache, parecido a los actuales cuervos.

– Vuelo. Los fósiles demuestran que no podía volar porque los huesos eran muy pesados. Solo planeaba.

– Evolución. Posiblemente fue el primer paso en la transición de dinosaurio a ave.

Taxonomía de Archaeopteryx

Representación de Archaeopteryx, Museo de Historia Natural de Ginebra. Fuente: Rama, CC BY-SA 2.0 FR, Wikimedia Commons
  • Dominio: Eukarya.
  • Reino: Animalia.
  • Filo: Chordata.
  • Clase: Sauropsida.
  • Superorden: Dinosauria.
  • Orden: Saurischia.
  • Familia: Archaeopterygidae.
  • Género: Archaeopteryx.

Morfología de Archaeopteryx

El Archaeopteryx era un ave que no tenía gran tamaño. En realidad, no era más grande que un cuervo actual. Teniendo en cuenta que desde el descubrimiento de los primeros fósiles esta ave se ha considerado como el eslabón entre los reptiles y las aves, presenta características morfológicas que la relacionan con ambos grupos.

En primer lugar, la columna vertebral era bastante prolongada. El segmento más largo era el de la cola, que tenía aproximadamente más de 20 vértebras. Presentaba dos extremidades anteriores y dos posteriores.

Las extremidades anteriores presentaban una estructura ósea conformada por el húmero, articulado con otro hueso, la ulna. Asimismo, tenía tres dedos, a partir de los cuales emergían garras poderosas, que se cree eran utilizadas para capturar las presas.

Restauración del Archaeopteryx lithographic. Fuente: Pedro José Salas Fontelles, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

En cuanto a las extremidades posteriores, también presentaban tres dedos con garras. Su disposición sugiere que estas aves tenían hábitos arbóreos, es decir, vivirían en las ramas de los árboles, desplazándose entre ellas.

Los Archaeopteryx tenían un par de alas de gran tamaño, en proporción a las dimensiones de su cuerpo, así como también una cola bastante larga en comparación con la longitud del cuerpo.

Con respecto al plumaje, el Archaeopteryx mostraba, en el área de las alas, unas plumas de vuelo muy bien desarrolladas. Esto puede evidenciarse porque en los fósiles quedó plenamente marcada su forma y disposición. Igualmente tenía plumaje en el tronco, siendo evidente un conjunto de plumas que, han establecido los científicos, descendía a todo lo largo de la espalda.

Período en el que vivió el Archaeopteryx

De acuerdo a la datación de los fósiles encontrados, se ha establecido que el género Archaeopteryx existió durante el período Jurásico, uno de los períodos prehistóricos más fascinantes, ya que en el mismo, el planeta rebosaba vida.

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Esto se debía a que las condiciones ambientales eran ideales para que los diferentes tipos de seres vivos (plantas y animales), prosperaran. En este periodo, el clima era cálido y húmedo, con gran cantidad de plantas exuberantes. Este ambiente propició en gran medida que animales como los del género Archaeopteryx pudiesen existir, y más aún, mantenerse en el planeta durante un tiempo prolongado.

Las condiciones ambientales son la principal razón por las cual esta ave vivió en ese período. Durante el mismo, se diferenció en varias especies y poblaron gran parte del continente europeo. Sin embargo, llegó un punto en el que ya no se han conseguido más fósiles del animal.

Los científicos no logran ponerse de acuerdo sobre esto. Algunos plantean que pudo haberse extinguido tal como lo hicieron los dinosaurios. En tanto que otros consideran que quizás pudieron evolucionar y transformarse en otras especies.

Hábitat de Archaeopteryx

Ilusración de Archaeopteryx. Fuente: Heinrich Harder (1858-1935), Wikimedia Commons

De acuerdo a los fósiles encontrados, el Archaeopteryx existió en el continente europeo, específicamente en la zona correspondiente a Alemania. En aquella época, debido al proceso de la deriva continental, el área se encontraba mucho más cerca del ecuador. Esto quiere decir que tenía un clima tipo tropical, con mucha humedad y una temperatura algo elevada.

Los antiguos registros fósiles han permitido establecer que el ecosistema en ese lugar y en aquel momento de la historia terrestre consistía en una especie de archipiélago, conformado por algunas islas inmersas en un mar poco profundo cuyas temperaturas cálidas hicieron posible que la vida se desarrollara allí.

Tomando en cuenta esto, el ambiente, con suficientes fuentes de agua y una naturaleza exuberante, fue ideal para que esta ave prehistórica pudiese habitarlo.

Debido a que no existen registros fósiles en ningún otro lugar del planeta, hasta ahora, se mantiene que el Archaeopteryx vivió exclusivamente allí. Sin embargo, dado que en otros sitios de la Tierra las condiciones ambientales fueron similares, no se descarta la idea de que haya habitado en otras latitudes. 

Reproducción de Archaeopteryx

Archaeopteryx lithographica, Museo de Oxford. Fuente: Ballista, CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Tomando en cuenta que el Archaeopteryx fue un animal prehistórico, cuando se habla sobre aspectos importantes como la reproducción y el desarrollo, se cae en el terreno de la especulación.

Se infiere, por ejemplo, que esta ave se reproducía como lo hacen las actuales: con reproducción sexual, fecundación interna y la puesta e incubación de huevos.

No hay registros que indiquen cuánto era el tiempo aproximado de desarrollo del embrión dentro del huevo, por lo que no se sabe a ciencia cierta el periodo durante el cual el ave debía empollar sus huevos.

Nutrición de Archaeopteryx

Se ha establecido que las aves del género Archaeopteryx eran omnívoras, es decir, se alimentaban de animales y plantas. Lo que determinaba el tipo de alimentación era la disponibilidad de alimentos en el medio externo.

Estas aves se alimentaban de las frutas que pudiesen hallar en las numerosas plantas que poblaban el área del continente europeo donde vivió. También comía animales como gusanos, insectos e incluso algunos de un tamaño un poco mayor.

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La herramienta principal de su cuerpo para capturar posibles presas eran las garras que, según especialistas, le servían también para mantenerse sobre los árboles.

Una vez capturada la presa, esta era sometida a la acción de los filosos y numerosos dientes del pico, para posteriormente iniciar el recorrido por el tracto digestivo.

Archaeopteryx en plena cacería. Fuente: Durbed CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Fósiles encontrados de Archaeopteryx

A lo largo de la historia, son varios los fósiles que se han hallado del Archaeopteryx, un total de 12 especímenes en distintas zonas del área que habitaron. Afortunadamente, son fósiles que se han conservado muy bien, gracias a lo cual se ha podido profundizar en el estudio de este animal prehistórico. A continuación se describen los más representativos.

Espécimen de Londres

Espécimen de Londres. Fuente: LadyofHats, Wikimedia Commons

Su hallazgo se ha considerado como una revolución en la paleontología. Fue el primer fósil de este animal, encontrado en 1861 en una localidad cercana a la ciudad de Langenaltheim. Se exhibe en el Museo Nacional de Historia Natural de Londres.

Fue descrito por el famoso paleontólogo Richard Owen. Este fósil contaba con algunos fragmentos de cráneo, lo cual permitió establecer su similitud con las aves actuales. Asimismo, presentaba una columna vertebral muy bien conservada, donde se aprecian vértebras articuladas entre sí y con algunas costillas. Igualmente, contaba con el hueso de la pelvis, evidentemente dividido en sus tres elementos constituyentes.

Además, en este fósil fue posible identificar la mayoría de los huesos del ala izquierda, entre los que destacan los metacarpianos y algunas falanges. Es realmente sorprendente la buena preservación de los huesos de su extremidad inferior, que permitió inferir el estilo de vida de estas aves.

Espécimen de Berlín

Fue descubierto un poco después que el de Londres, en 1875 aproximadamente. No se tiene exactitud en la fecha, ya que fue descubierto por un granjero quien lo vendió, y posteriormente pasó de mano en mano, hasta que unos 10 años después fue descrito por el paleontólogo alemán Wilhelm Dames.

Este fósil tiene el gran privilegio de ser el más completo y mejor conservado descubierto hasta la fecha de este animal prehistórico.

Espécimen de Berlín. Fuente: Shyamal CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Cuando se analizó, los científicos quedaron maravillados al observar que su cráneo estaba conservado casi en su totalidad. Especialmente importante es el detalle que ofrece la dentición del animal, permitiendo establecer que sus dientes eran cilíndricos.

Igualmente, los miembros superiores se conservan casi completamente, apreciándose la articulación de ambos en el hombro. El buen estado del fósil permitió afirmar que el animal tenía una mano de solo tres dedos.

En lo referente a sus miembros inferiores, estaban muy bien conservados, evidenciándose que los pies presentaban cuatro dedos. La buena conservación de sus pies permitió confirmar los hábitos arbóreos de este animal.

Espécimen Maxberg

Espécimen Maxberg. Fuente: H. Raab (User:Vesta), CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Fue descubierto en 1956 en la localidad de Langenaltheim, y descrito en 1959 por Florian Heller. En la actualidad está desaparecido, por lo que solo prevalece la descripción y las fotografías que le tomaron en su momento.

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Este fósil constaba solamente del torso, es decir, no presentaba evidencias del cráneo. Tomando en cuenta esto, se observó que su columna vertebral estaba compuesta por vértebras perfectamente articuladas unas con otras, además de tener una cintura pélvica completa, con sus tres huesos correctamente articulados.

Las extremidades anteriores están muy bien conservadas, pudiéndose destacar manos de tres dedos, separados, y a partir de los cuales surgen grandes garras de apariencia muy fuerte.

Uno de los miembros posteriores se encuentra perfectamente conservado, apreciándose los huesos que lo conservan: tibia, peroné y fémur. El pie presenta los huesos metatarsianos. Las características de esta extremidad permitieron establecer cierta relación con las aves actuales.

Espécimen Haarlem

Espécimen Haarlem. Fuente: MWAK, Wikimedia Commons

Fue descubierto en la localidad de Riedenburg en 1859 y descrito por John Ostrom. Este fósil no cuenta con partes del cráneo, sino solo con el torso y algunos fragmentos de las extremidades, tanto anteriores como posteriores.

En el fósil es posible observar algunos huesos del torso bien delineados, como algunas costillas, el pubis (uno de los huesos de la pelvis) y algunas vértebras. Asimismo, se observa el primer hueso de ambas piernas, es decir, el fémur. También se conservan algunos huesos del pie y la mano.

En una de las manos se aprecia que a partir del primer dedo sale una garra grande y curvada de apariencia muy resistente. Los huesos pertenecientes al antebrazo (cúbito y radio) también se encuentran muy bien conservados.

Actualmente se exhibe en el museo de Teylers en la ciudad de Haarlem. De allí su nombre.

Espécimen de Múnich

Espécimen de Múnich. Fuente: Luidger (2. Oktober 2005) CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

Fue descubierto en 1992 y descrito por el conocido paleontólogo alemán Peter Wellnhofer. Una de sus características más resaltantes es que el esqueleto está preservado casi en su totalidad, con la excepción del cráneo, al cual le faltan algunos fragmentos.

Los huesos del torso se conservan en excelente estado, pudiendo ser posible apreciar las vértebras articuladas, las costillas, la cintura pélvica y la cintura escapular. Las extremidades también se conservan bastante bien. En especial, la morfología y disposición de algunos huesos del pie permite, nuevamente, establecer que estas aves tenían la capacidad de aferrarse a las ramas con bastante agilidad y fuerza, tanto como las aves actuales.

Espécimen de Bürgermeister-Müller

Espécimen de Bürgermeister-Müller. Fuente: H. Raab (User:Vesta), CC BY-SA 3.0, Wikimedia Commons

El hallazgo de este fósil es de fecha reciente: fue encontrado en el 2000. Está constituido solo por un fragmento de extremidad anterior (brazo).

El brazo no está completo, ya que solo contiene un fragmento del húmero, huesos del antebrazo y casi todos los huesos de la mano.

El estudio de este fósil permitió afianzar algunos de los conocimientos que se tenían de este género, gracias a los fósiles anteriormente recuperados.

Otros especímenes

El resto de los fósiles hallados de Archaeopteryx son los siguientes:

  • Espécimen número 11.
  • Espécimen número 12.
  • Espécimen Eichstätt.
  • Espécimen Daiting.
  • Espécimen Solnhofen.
  • Espécimen de las Termópilas.

Referencias

  1. Lacasa, A. Archaeopteryx. Terra Nova.
  2. Moreno, F. (2010). Dinosaurios en la actualidad: la relación evolutiva Dinosaurios-Aves. Elementos: Ciencia y Cultura.
  3. Tarsitano, S., Hecht, M. The reptilian relationship of Archaeopteryx. Zoological Journal of the Linnean Society.
  4. Wellnhofer, P. Archaeopteryx: The Icon of Evolution. Verlag Dr. Friedrich Pfeil.
  5. Wellnhofer, P. A short history of research on Archaeopteryx and its relationship with dinosaurs. Geological Society London Special Publications.

Cita este artículo

Lifeder. (22 de noviembre de 2024). Archaeopteryx. Recuperado de: https://www.lifeder.com/archaeopteryx/.

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Por Beatriz López

Licenciada en Educación, mención Biología con Maestría en Enseñanza de la Biología
Última edición el 22 de noviembre de 2024.

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