Skip to content
Lifeder

Lifeder

Ciencia, Educación, Cultura y Estilo de Vida

  • Ciencia
    • Biología
      • Anatomía y fisiología
      • Animales
      • Biología celular
      • Botánica
      • Genética
      • Organismos
    • Física
    • Matemáticas
    • Medio ambiente
    • Química
    • Psicología
  • Humanidades
    • Administración y economía
    • Arte
    • Derecho
    • Filosofía
    • Historia
    • Lengua y literatura
  • Cultura general y sociedad
    • Tecnología
  • Frases
    • Frases de autores
    • Frases de temas
Ciencia » Biología » Organismos » Cryptosporidium parvum

Cryptosporidium parvum

Cryptosporidium parvum, causante de la criptosporidiosis. Con licencia

¿Qué es Cryptosporidium parvum?

Cryptosporidium parvum es un microorganismo parasitario que pertenecen al filo Apicomplexa, responsable del desarrollo en los seres humanos de una enfermedad conocida como criptosporidiosis.

De todas las especies que integran el género Cryptosporidium, esta es la más conocida y estudiada por los especialistas. Esto se debe a que es la que con mayor frecuencia infecta al ser humano y causa síntomas de enfermedad.

Este parásito es más común en países subdesarrollados y comunidades donde las condiciones higiénicas son deficientes, lo cual facilita su prevalencia y transmisión. Por esto es de vital importancia mantener las medidas de higiene necesarias al preparar alimentos y tener cuidado de no ingerir el agua de las piscinas en las cuales se toman baños recreativos.

Características de Cryptosporidium parvum

– Hábitos. Es un protozoo parásito.

– Estructura. Protozoo intracelular que infecta el borde de las microvellosidades de las células epiteliales intestinales.

– Forma. Su estadio infeccioso es el ooquiste, resistente y capaz de sobrevivir en ambientes adversos.

– Transmisión. Se transmite principalmente por la vía fecal-oral. Ocurre al ingerir agua o alimentos contaminados con ooquistes. También puede transmitirse por contacto directo con superficies o animales contaminados.

– Resistencia. Los ooquistes son altamente resistentes a desinfectantes comunes como el cloro. Sobreviven en ambientes húmedos y pueden persistir durante semanas en agua o suelo.

– Epidemiología. Es una causa importante de diarrea acuosa en todo el mundo, especialmente en países en desarrollo. Tiene un impacto significativo en poblaciones vulnerables como niños pequeños, ancianos y personas inmunocomprometidas.

Taxonomía de Cryptosporidium parvum

  • Dominio: Eukarya.
  • Reino: Protista.
  • Filo: Apicomplexa.
  • Clase: Conoidasida.
  • Subclase: Coccidiasina.
  • Orden: Eucoccidiorida.
  • Familia: Cryptosporidiidae.
  • Género: Cryptosporidium.
  • Especie: Cryptosporidium parvum.

Morfología de Cryptosporidium parvum

Su morfología es bastante simple, en comparación con la de otros parásitos.

Sus ooquistes pueden ser ovalados o redondos, midiendo aproximadamente unas 7 micras de diámetro. Además, cada ooquiste está delimitado por una doble membrana, la cual, dependiendo del sitio al que irá, puede ser delgada o muy gruesa y resistente.

En cada ooquiste hay unas estructuras denominadas esporozoítos. En los ooquistes maduros, hay cuatro esporozoítos, que son vermiformes y son liberados cuando se rompe la pared del ooquiste.

Ciclo de vida de Cryptosporidium parvum

Cryptosporidium parvum. Fuente: Punlop Anusonpornperm, CC BY 4.0, Wikimedia Commons

El ciclo de vida de Cryptosporidium parvum es muy interesante, ya que a pesar de que se lleva a cabo dentro de un único huésped, experimenta una serie de transformaciones que incluso involucran los dos tipos de reproducción: asexual y sexual.

  • Reservorio. El lugar donde se encuentran las formas infectantes es el agua. Sin embargo, contrario a lo que se puede pensar, no es únicamente el agua que se ingiere, sino cualquier cuerpo de agua en el que las personas suelen disfrutar de algún baño. Las piscinas y lagos están en el primer lugar como sitio de infección de este parásito.
  • Ingreso al huésped. El ingreso del parásito al huésped, que es el ser humano, se da a través de la ingestión accidental de agua infestada con él. La ingesta puede darse a través de alimentos que hayan sido lavados o preparados utilizando agua contaminada, o bien por tragar de manera accidental un poco de agua contaminada durante algún baño recreativo en una piscina.
  • Forma infectante. Está representada por los ooquistes. Presentan una cubierta bastante resistente, la cual les permite sobrevivir a condiciones adversas ambientales durante cierto tiempo. Dentro de cada ooquiste hay unos cuatro esporozoítos, que se liberan una vez el ooquiste alcance el tracto intestinal del huésped. Este estadio del parásito llega al ambiente a través de dos vías: por las heces, que los contienen, o bien mediante la expectoración de fluidos respiratorios durante alguna tos.
  • Dentro del huésped. Cuando son ingeridos los ooquistes, presentan resistencia a la acción de enzimas digestivas de la saliva, así como también a los jugos gástricos que hay en el estómago. De manera tal que llegan al intestino delgado prácticamente intactos. Allí se rompen y entonces los esporozoítos que estaban dentro son liberados a la luz intestinal. Ahora bien, los esporozoítos tienen especial predilección por las células del epitelio intestinal. Por eso, inmediatamente después de ser liberados de los ooquistes, invaden dichas células para proseguir con su desarrollo dentro de ellas. Aquí alcanzan el siguiente estadio, que es el de trofozoíto.
  • Reproducción asexual. El trofozoíto es el estadio del parásito que posteriormente experimenta la reproducción asexual. Esta reproducción se denomina esquizogonia. Como ocurre con muchos procesos de tipo asexual, consiste en varias divisiones mitóticas. Tras la primera división, el trofozoíto se transforma en meronte tipo I, el cual tiene en su interior 8 merozoitos. Aquí pueden ocurrir dos cosas. En primer lugar, los merozoitos dentro del meronte tipo I pueden liberarse e infectar más células del epitelio intestinal, transformándose a sí mismos en meronte tipo I. En segundo lugar, el meronte tipo I puede proseguir su proceso de transformación y convertirse en meronte tipo II, dentro del cual se encuentran cuatro merozoitos.
Puede servirte:   Lactobacillus acidophilus
Ciclo de vida de Cryptosporidium parvum. Fuente: CDC/Alexander J. da Silva, PhD/Melanie Moser (PHIL #3386), 2002, Wikimedia Commons
  •  Reproducción sexual. Esos cuatro merozoitos dentro del meronte tipo II son liberados y experimentan el proceso de reproducción sexual. Este proceso se conoce como gametogénesis, y consiste en la formación de los gametos (células sexuales) femeninos y masculinos. En el caso de Cryptosporidium parvum, el gameto masculino se llama microgamonte, y el femenino, macrogamonte. Cuando ambos tipos de célula están maduras, ocurre su unión o fecundación. Como es de esperarse, producto de la fecundación se forma una única célula, denominada cigoto, que finalmente se convierte en ooquiste. En un individuo infectado, en esta parte del ciclo de vida del parásito se producen dos tipos de ooquistes. Unos tienen una cubierta poco resistente y se quedan en el interior del huésped, con la intención de mantener la infección latente. Otros presentan una cubierta rígida y muy resistente. Estos son expulsados al exterior a través de las heces. Su cubierta les permite sobrevivir a condiciones ambientales adversas, por lo que pueden sobrevivir allí durante un tiempo prolongado.
Ooquistes de Cryptosporidium parvum. Fuente: See page for author, Wikimedia Commons
  • Variaciones en el ciclo de vida. A pesar de que en la mayoría de los casos, el ciclo de vida de Cryptosporidium parvum se desarrolla en el tracto intestinal, hay ocasiones en las que el parásito ingresa al huésped a través de la inhalación de los ooquistes. En estos casos, el ciclo de vida se desenvuelve en los pulmones, cuyas células son aptas para desarrollar el parásito, como las células del epitelio intestinal. Luego de su desarrollo, los ooquistes son liberados al exterior mediante la expectoración durante la tos o el estornudo.
Puede servirte:   Streptococcus agalactiae

Enfermedades que produce Cryptosporidium parvum

Debido a que Cryptosporidium parvum es un parásito patógeno, tiene la capacidad de desencadenar en el huésped un conjunto de reacciones adversas y síntomas que afectan en gran medida a su salud.

Todos esos síntomas que afectan a varios órganos del cuerpo se conocen como criptosporidiosis. Esta afecta principalmente al tracto digestivo, por lo que la mayoría de los signos y síntomas se manifiestan a este nivel.

  • Factores de riesgo. Un factor de riesgo es todo aquello que predispone a una persona a ser susceptible de contraer o manifestar alguna enfermedad o patología. Los factores de riesgo tienen que ver con la genética, la biología y con el estilo de vida. Los factores de riesgo que pueden facilitar que una persona se contagie con Cryptosporidium parvum son los siguientes:
    • Ingesta de agua contaminada con el parásito o de dudosa procedencia.
    • Pocas medidas de higiene durante la preparación y la cocción de los alimentos.
    • Baños frecuentes en piscinas o lugares a los que acude un gran número de personas.
    • Mantener contacto con animales, principalmente mascotas. Los animales de granja también pueden ser portadores del parásito y transmitirlos al ser humano, aunque esto es algo excepcional.
    • Contacto directo con personas que tengan diarrea y que, por supuesto, estén infectados con el parásito.

Las personas más propensas al contagio son los profesionales que ejercen cargos dentro del sistema de salud o quienes trabajan en guarderías atendiendo niños pequeños.

  • Contagio. La forma infectante de este parásito se encuentra en el agua, a la cual llega producto de heces infectadas. En este sentido, la forma más común de contagio es la ingesta de agua contaminada. Esto puede ocurrir cuando se toma un baño recreativo en alguna piscina o lago. Asimismo, la transmisión también puede ocurrir por la ingesta de alimentos que se han contaminado al ser lavados con agua infestada por ooquistes. Son muy contados y fortuitos los casos donde el contagio del parásito ocurre de persona a persona. En contados casos, también puede darse desde un animal hacia el ser humano, si bien es poco probable, pero se ha documentado. La forma más común de transmisión es el agua.
  • Síntomas. Los ooquistes del parásito ingresan al huésped, en la gran mayoría de los casos, por ingestión, por lo que permanecen en el tracto digestivo causando daños en los tejidos y órganos a los que se adhiere. En ocasiones, los infectados no manifiestan ningún tipo de síntomas, por lo que el microorganismo puede coexistir tranquilamente en el organismo del huésped durante largo tiempo. Entre los síntomas que se presentan con mayor frecuencia en personas infectadas se pueden mencionar los siguientes:
    • Evacuaciones líquidas frecuentes durante dos o más días.
    • Náuseas.
    • Vómitos frecuentes.
    • Fiebre elevada.
    • Pérdida del apetito.
    • Malestar abdominal intenso, caracterizado por cólicos y dolores agudos. La duración del cuadro clínico estándar es de unas 2 semanas aproximadamente.
  • Casos más complicados. Cuando una persona tiene un sistema inmunológico debilitado por alguna condición subyacente, como el SIDA, los síntomas tienden a persistir. Esto se debe a que los mecanismos con los que cuenta el organismo para combatir las infecciones no trabajan de manera óptima y eficiente. En estos casos, los síntomas se mantienen en el tiempo y pueden ocasionar diversas complicaciones, como:
    • Deshidratación por la pérdida de líquido a través de las evacuaciones. 
    • Disminución del peso corporal y desnutrición. Esto se debe a la pérdida del apetito de la persona infectada y a la absorción deficiente de los nutrientes por las células del epitelio intestinal infestadas de parásitos.
    • Deterioro del estado general del organismo, especialmente de los órganos comprometidos por la infección crónica por Cryptosporidium parvum.
  • Diagnóstico. Cuando un médico recibe un paciente con sintomatología similar a la ya descrita y sospecha que puede estar infectado por este parásito, es posible que decida realizar algunas pruebas diagnósticas, entre ellas:
    • Tinción ácido resistente. Es el método de diagnóstico definitivo de este parásito. Cryptosporidium parvum pertenece a un grupo de organismos conocidos como ácido resistentes. Esto quiere decir que cuando es sometido a un tinte especial y posteriormente a un lavado con una solución ácida, es capaz de retener el tinte. Para este examen, se toma una muestra de heces o de tejido intestinal y se somete al proceso ya mencionado. Al final, se observa la muestra en el microscopio y entonces es posible determinar la presencia o no del parásito o de los ooquistes.
    • Coprocultivo. Consiste en tomar una muestra de heces y observarla al microscopio con la finalidad de determinar la presencia de algún cuerpo extraño en ellas. A pesar de que se pueden observar los microquistes, el diagnóstico definitivo viene dado por el método anterior.
  • Tratamiento. En general, las infecciones por Cryptosporidium parvum tienen una resolución exitosa al cabo de dos semanas. Los cuidados que debe tener el paciente son los que se recomiendan para alguien con un cuadro diarreico, como una buena hidratación. Sin embargo, cuando los síntomas persisten y la condición general de la persona infectada se deteriora en el tiempo, es necesario recurrir a diversos medicamentos que, si bien no matan el parásito, si pueden paliar sus efectos adversos en el organismo.
    • Medicamentos antiparasitarios. Como la nitazoxanida. Este tipo de medicamentos interfieren con la actividad metabólica del parásito, deteniendo el daño que puedan estar ocasionando a las células intestinales.
    • Medicamentos antimotilidad. Son medicamentos que reducen el movimiento del tracto intestinal. Esto permite que los nutrientes permanezcan durante más tiempo en el intestino, por lo que el proceso de absorción se realiza de manera óptima.
Puede servirte:   Bacterias grampositivas

Referencias

  1. Curtis, H., Barnes, S., Schneck, A., Massarini, A. Biología. Editorial Médica Panamericana. 7° edición.
  2. De la Parte, M., Bruzual, E., Brito, A., Hurtado, M. Cryptosporidium spp. y Criptosporidiosis. Revista de la Sociedad Venezolana de Microbiología.
  3. Hernández, N., Hernández, L., Cortés J. Criptosporidiosis y una salud. Revista de Salud Pública.
  4. Hijjawi, N., Melloni, B., Ng’anzo, M., Ryan, U. Complete development o Cryptosporidium parvum in host cell-free culture. International Journal of Parasitology.
  5. Hijjawi, N., Ryan, U. New developments in Cryptosporidium International Journal of Parasitology.

Cita este artículo

Lifeder. (25 de noviembre de 2024). Cryptosporidium parvum. Recuperado de: https://www.lifeder.com/cryptosporidium-parvum/.

Compartir

Por Beatriz López

Licenciada en Educación, mención Biología con Maestría en Enseñanza de la Biología
Última edición el 25 de noviembre de 2024.

Índice

Ver también

Lee también

Cryptosporidium: características, especies, contagio, síntomas
Los 40 Ejemplos del Reino Protista Más Destacados
Organismos desintegradores
Esporas bacterianas: características, estructura, formación
Reproducción de los hongos: sexual, asexual y parasexual
Organismos que habitan en el cuerpo humano y cómo influyen
¿Qué es el Endolimax Nana?
Ectoparásitos
Enterobacterias
Actinomyces
Enterococcus faecium
Staphylococcus
  • Términos y Condiciones
  • Política de Privacidad y Política de Cookies
  • ¿Quiénes somos?
  • Contacto

© Lifeder 2026 | All Rights reserved.