
¿Qué es un mapa histórico?
Un mapa histórico es un tipo de mapa donde se representan lugares, fenómenos o sucesos que existieron antes de la fecha de elaboración del mapa.
No se debe confundir los mapas antiguos con los mapas históricos. Un mapa antiguo fue elaborado en el pasado y ya no se puede emplear para el propósito con el que fue elaborado, pues se trata de una representación obsoleta. En cambio, los mapas históricos son hechos en el presente, pero representan cosas del pasado.
Su propósito es recrear una situación política o geográfica del pasado para comprender la historia de una determinada geografía, cultura o región. Por eso, los mapas de este tipo son empleados frecuentemente por los docentes en las aulas de clase, puesto que les permite optimizar la comprensión de un suceso a través de la cartografía.
Por ejemplo, si un profesor está impartiendo clases sobre el antiguo Imperio romano, puede usar un mapa histórico para mostrarle a sus alumnos los territorios que estuvieron bajo los dominios de este imperio.
En líneas generales, los mapas históricos muestran una región del mundo como era en tiempos pasados. Asimismo, pueden estar enfocados en determinada información sobre la zona cartografiada, como rutas de exploración, rutas comerciales, disminución o aumento de un imperio, modificaciones en los límites, entre otros aspectos.
Características de los mapas históricos
– Representan un periodo del pasado. Muestran cómo era el territorio en un momento histórico específico (por ejemplo, el Imperio romano o América en la época colonial).
– Incluyen divisiones políticas antiguas. Presentan fronteras, imperios, reinos o territorios que ya no existen o que han cambiado.
– Indican hechos o procesos históricos. Pueden mostrar rutas de exploración, migraciones, conquistas, batallas o expansión de imperios.
– Usan símbolos y colores para explicar información histórica. Los colores diferencian territorios, y los símbolos pueden señalar eventos, ciudades importantes o rutas.
– Contienen elementos cartográficos básicos. Aunque son históricos, siguen teniendo título, leyenda, escala y orientación (rosa de los vientos).
– Permiten comparar cambios en el tiempo. Ayudan a analizar cómo cambiaron las fronteras, poblaciones o territorios entre distintas épocas.
– Se basan en fuentes históricas. Se elaboran usando documentos, crónicas, mapas antiguos o investigaciones históricas.
¿Para qué sirve un mapa histórico?

Los mapas históricos sirven para recrear eventos del pasado; esto implica la representación de fenómenos naturales, geográficos, políticos o culturales.
La función de estos mapas es dar a conocer ciertos aspectos específicos de una determinada región, por lo que se usan con frecuencia en salones de clase y para el desarrollo de determinadas disciplinas, como historia, arqueología, etnología, entre otras.
¿Cómo se lee un mapa histórico?
En primer lugar, es importante determinar el título del mapa, puesto que esto indicará la zona representada junto con su posible fecha.
Luego, se debe establecer el espacio geográfico representado; es decir, localizar el continente, los Estados, las regiones, los mares, entre otros.
Asimismo, hay que distinguir los lugares señalados, estableciendo los nombres políticos y los acontecimientos que ahí sucedieron.
Se debe verificar el periodo histórico representado en el mapa, determinando el siglo o el año al que corresponde.
Posteriormente, el investigador debe leer e interpretar la simbología del mapa con el objetivo de comprender el contenido histórico. Para ello, quien estudia el mapa tiene que informarse acerca del uso de los símbolos cartográficos (es decir, conocer qué significa tal o cual signo dibujado en el mapa, como algún rectángulo o círculo).
De ser necesario, el investigador puede tener en cuenta el orden cronológico en el que ocurrieron los acontecimientos.
Ejemplos de mapas históricos
Mapa histórico de México

Un mapa histórico de México, por ejemplo, podría ser una coropleta; es decir, un mapa temático cuyas regiones se colorean de distintas formas para señalar un elemento o característica particular.
En él se encuentra delimitada la ubicación de las distintas civilizaciones prehispánicas que habitaron el territorio mexica; también se podría señalar la ubicación cronológica de las diferentes comunidades.
Mapa histórico de Ecuador

Un mapa histórico de Ecuador podría estar compuesto por las comunidades indígenas que habitaron en el país a comienzos del siglo XX; en este mapa se determinaría la ubicación de dichas comunidades y se podría añadir la lengua que empleaba cada una de ellas.
Este tipo de información resulta indispensable para los etnólogos, quienes de esta manera pueden conocer las diferentes culturas que habitaron el territorio ecuatoriano a principios del siglo XX y establecer una comparación con las comunidades indígenas actuales.
A través de este mapa, los investigadores pueden realizarse preguntas tales como: durante ese tiempo, ¿se movilizaron algunas tribus?, ¿realizaron migraciones a las ciudades?, ¿cuántas de ellas todavía existen en la actualidad?, entre otras.
Mapa histórico de Colombia

Los investigadores interesados en el territorio colombiano pueden percatarse de que, debido a su geografía, el suelo de esta región es muy rico en minerales e hidrocarburos. Un mapa histórico de Colombia podría consistir en determinar la ubicación de los minerales trabajados por los indígenas antes de la conquista española.
También se podría realizar un mapa histórico donde se delimiten las principales minerías que instalaron los españoles a mediados de 1500 con el objetivo de extraer oro, esmeralda y cuarzo del suelo colombiano.
Mapa histórico de España

Un mapa histórico de España puede delimitar, por ejemplo, la extensión geográfica y cultural de la península ibérica durante la ocupación musulmana.
Asimismo, también puede abarcar las diferentes lenguas habladas en España durante el siglo XVII, especificando la ubicación de cada una de ellas. Este tipo de mapa resulta de notable interés tanto para historiadores como para lingüistas.