
¿Qué son los síndromes cromosómicos?
Los síndromes cromosómicos son trastornos causados por alteraciones en el número o la estructura cromosómica, que puede incluir un cromosoma extra o falta de una parte de un cromosoma.
Las causas principales de este tipo de síndrome son dos: la alteración de la estructura de los cromosomas –como el síndrome del maullido de gato– o la alteración en el número de los cromosomas –como el síndrome de Down–.
Tipos de síndromes cromosómicos
1. Síndrome de Turner, o monosomía X

Patología genética asociada al sexo femenino que se produce como consecuencia de la ausencia parcial o total de un cromosoma X, en todas o parte de las células del organismo.
El cariotipo del síndrome de Turner presenta 45 cromosomas, con un modelo de 45 X y un cromosoma sexual ausente.
2. Síndrome de Patau
Es la tercera trisomía autosómica más frecuente después del síndrome Down y el síndrome de Edwards.
En el caso de este síndrome, la anomalía genética afecta de forma específica al cromosoma 13; tiene tres copias del mismo cromosoma.
3. Síndrome de Down, o trisomía 21

El conocido síndrome de Down, o trisomia 21, es un trastorno genético causado por la presencia de una copia extra del cromosoma 21. Es el síndrome cromosómico más frecuente de discapacidad cognitiva psíquica congénita.
Actualmente, aún no se conocen con exactitud las causas que provocan el exceso cromosómico, aunque se relaciona estadísticamente con una edad materna superior a los 35 años.
4. Síndrome de Edward

El síndrome de Edward, o trisomia 18, es una aneuploidía humana caracterizada por la presencia de un cromosoma completo adicional en el par 18. Este también se puede presentar por la presencia parcial del cromosoma 18 debido a una traslocacion desequilibrada o por mosacismo en las células fetales.
5. Síndrome de X frágil

Trastorno genético debido a la mutación de un gen, que se inactiva y no puede realizar la función de sintetizar una proteína. A pesar de ser uno de los trastornos hereditarios más frecuentes, es bastante desconocido para la población en general, con lo que su diagnóstico suele ser erróneo y tardío.
Normalmente afecta a los varones, ya que en las mujeres, al tener dos cromosomas X, el segundo las protege.
6. Síndrome de Cri du chat o 5 p

Conocido como síndrome del maullido de gato, es uno de los desórdenes cromosómicos producidos por una deleción al final del brazo corto del cromosoma 5.
Afecta a 1 de cada 20.000-50.000 recién nacidos, y se caracteriza por el llanto de estos bebés, semejándose al maullido de un gato, de ahí su nombre.
Normalmente la mayoría de estos casos no son heredados, es durante la formación de las células reproductivas cuando se pierde material genético.
7. Síndrome de Wolf Hirschhorn

Se caracteriza por una afectación multisistémica, dando lugar a graves trastornos mentales y del crecimiento. Buena parte de los afectados fallecen durante la fase prenatal o neonatal, pero algunos con una afectación moderada puede superar el año de vida.
8. Síndrome de Klinefelter o 47 XXY.

Se debe a una anomalía cromosómica que consiste en la existencia de dos cromosomas XX de más y un cromosoma Y. Afecta a los hombres y les ocasiona hipogonadismo, es decir, los testículos no funcionan correctamente, lo que da lugar a diversas malformaciones y problemas metabólicos.
Este tipo de aneuploidías en los cromosomas sexuales suelen ser relativamente frecuentes. Normalmente, en la mitad de las ocasiones se debe a la meiosis I paterna, y el resto de ocasiones a la meiosis tipo II materna.
9. Síndrome de Robinow

Trastorno genético extremadamente raro, caracterizado por enanismo y malformaciones óseas. Se han identificado dos tipos, que se distinguen por la gravedad de sus signos y síntomas y por los patrones de herencia: la forma autosómica recesiva y la forma autosómica dominante.
La herencia recesiva autosómica significa que ambas copias del gen en cada célula deben tener las mutaciones para que se exprese la alteración. Los padres de un sujeto que padezca esta enfermedad del tipo recesivo tienen una copia del gen mutado, pero no muestran signos o síntomas de la enfermedad.
En cambio, la herencia autosómica dominante significa que una copia del gen alterado en cada célula es suficiente para expresar la alteración.
10. Síndrome de la doble Y, XYY

El síndrome de la doble Y, o síndrome del superhombre, es una enfermedad genética causada por un exceso cromosómico. Al tratarse de un alteración en el cromosoma Y, solo afecta a los varones.
Sin embargo, no es una enfermedad grave, ya que no produce alteraciones en los órganos sexuales ni problemas en la pubertad.
11. Síndrome de Prader WILLY

Trastorno congénito no hereditario y poco común. En aquellas personas que padecen SPW se produce una pérdida o inactivación de los genes de la región 15q11-q13 del brazo largo del cromosoma 15 heredado del padre.
Entre los síntomas tenemos hipotonía muscular y problemas para la alimentación en su primera etapa (hiperfagia y obesidad) a partir de los dos años con rasgos físicos un tanto peculiares.
12. Síndrome de Pallister Killian

Sucede debido a la anómala presencia de un cromosoma 12 extra en algunas células del organismo, dando lugar a diversas anomalías musculoesqueléticas en cuello, extremidades, columna vertebral, etc.
13. Síndrome de Waadenburg
Enfermedad del tipo autosómico dominante con distintas manifestaciones oculares y sistémicas. Se considera un síndrome auditivo-pigmentario, caracterizado por alteraciones en la pigmentación del pelo, cambios en la coloración del iris y pérdida sensorial de la audición de moderada a grave.
14. Síndrome de William

Se caracteriza por la pérdida de material genético en el cromosoma 7, también llamado monosomía. Esta patología se manifiesta en alteraciones faciales atípicas, problemas cardiovasculares, retraso cognitivo, problemas de aprendizaje, etc.
Causas de los síndromes cromosómicos
- Alteraciones en el número de cromosomas. Las células humanas son diploides, lo que significa que el numero de cromosomas es par. La diploidia supone que por cada cromosoma que existe hay otro igual, por tanto, hay dos copias de cada gen, cada uno en su lugar correspondiente de cada cromosoma. Al formar un embrión, cada uno de los miembros aporta un cromosoma; X para el sexo femenino o Y para el masculino. Cada miembro de la pareja aporta un gameto haploide, por lo que a partir de cada célula reproductora o gameto de cada uno, se formaría el cigoto, que volvería de nuevo a ser una célula diploide (46 cromosomas). Existen varias alteraciones del número de cromosomas:
- Poliploidía. Cuando el número de cromosomas de una célula o de todas es múltiplo exacto del número haploide normal (23), se dice que esa célula es euploide, es decir, tiene 46 cromosomas. Gracias a las distintas técnicas de tinción celular, se puede contar el número de cromosomas exactos que hay, y si por algún motivo el número de cromosomas de una o de todas las células es múltiplo exacto del número haploide y distinto del número diploide normal, se habla de poliploidía. Si el numero de copias de cada cromosoma es tres, se llamaria triploidia, si es de cuatro, tetraploidia… Una de las causas de la triploidia puede ser la fecundación de un óvulo por dos espermatozoides. Evidentemente, no es viable en el ser humano, ya que la mayoría termina en abortos.
- Aneuploidías. Las aneuploidías suelen suceder porque en el proceso de división meiótica una pareja de cromosomas no se separa, por tanto, el gameto o células sexuales haploides tendrá un cromosoma de más y quedaría repetido.
- Monosomias. Una monosomía se produce cuando el gameto no recibe el cromosoma correspondiente, es decir, no tiene su homólogo. Esto deriva en que el número total de cromosomas sea de 45 en vez de 46. El único caso de monosomía viable es el síndrome de Turner. Lo sufre una mujer de cada 3.000 nacidas, lo que viene a ser una prueba de que el cromosoma X es imprescindible para el crecimiento normal.
- Trisomías. El tipo de aneuploidia más frecuente en la especie humana es la trisomía. De entre todas, la de los cromosomas sexuales y la del cromosoma 21 son las más compatibles con la vida. Existen tres trisomías de los cromosomas sexuales que van acompañadas de fenotipos prácticamente normales: la 47XXX, la 47XXY, o síndrome de Klinefelter, y la 47XYY. El primer fenotipo es femenino y los otros dos masculinos. Otras alteraciones que se dan en los cromosomas sexuales son: 48XXXX, 48XXYY, etc. Una de las trisomías más conocidas es el síndrome de Down en el par 21. Las demás no son viables para el ser humano, ya que los niños que nacen vivos, suelen morir a los pocos años de vida, como el caso de la trisomía del cromosoma 13, o síndrome de Patau y la del 18. Por otra parte, también pueden aparecer diversos síndromes causados por una alteración en la estructura de los cromosomas.
- Alteraciones estructurales de los cromosomas. En algunas ocasiones, los cromosomas pierden o ganan material genético (ADN), lo que supone una modificación estrucutural del cromosoma. Se habla de deleción cuando se pierde un trozo del cromosoma y este desaparece del cariotipo (como el síndrome del maullido de gato). Pero si ese trozo no se pierde, sino que se une a otro cromosoma, sería una traslocación. En la medida en que no haya pérdida o ganancia de material genético, se consideran las traslocaciones como reordenaciones genéticas equilibradas. Las más importantes son las recíprocas y las robertsonianas. Las primeras son solo intercambio de material genético. Las segundas consisten en la unión por el centrómero de los brazos largos de dos cromosomas acrocéntricos con pérdida de los brazos cortos, así al fusionarse los dos cromosomas, en el cariotipo aparece como uno. Por otro lado, es inversión si un trozo de cromosoma permanece donde estaba pero orientado en sentido contrario. Si el área que queda invertida contiene el centrómero, se dice que la inversión es pericéntrica. Si la inversión se sitúa fuera del centrómero, se dice que la inversión es paracéntrica. Por último, está la duplicación, que sucede cuando un trozo de ADN de un cromosoma se copia o se replica dos veces.