
¿Qué es el anquilosaurio?
El anquilosaurio (Ankylosaurus magniventris) fue un dinosaurio que habitó el norte del continente americano durante el Cretácico. Sus fósiles fueron descritos por primera vez en 1908 por el paleontólogo estadounidense Barnum Brown. Es la única especie del género Ankylosaurus descubierta hasta ahora.
El aspecto peculiar de este dinosaurio ha llamado la atención de los especialistas. Su coraza protectora y su cola fueron sus elementos característicos, que le garantizaban protección ante posibles depredadores o contendientes con los que pudiese encontrarse.
Características del anquilosaurio
– Tamaño. Aproximadamente 6-8 metros de largo.
– Peso. Entre 5.000 y 8.000 kg.
– Cuerpo. Bajo, ancho y muy robusto.
– Cabeza. Ancha y plana, con huesos fusionados que formaban una especie de casco.
– Armadura. Su rasgo más distintivo era su armadura corporal: placas óseas (osteodermos) incrustadas en la piel, protuberancias y espinas en los costados y cola en forma de maza: tenía una gran masa ósea al final de la cola que usaba como arma defensiva.
– Alimentación. Herbívoro, se alimentaba de plantas bajas, como helechos y arbustos. Tenía un hocico ancho y dientes pequeños adaptados para cortar vegetación.
– Hábitat. Vivió en lo que hoy es América del Norte, en zonas con vegetación abundante, como llanuras y bosques abiertos.
– Comportamiento. Era un animal lento, pero muy bien protegido. Se defendía usando su armadura y su poderosa cola, capaz de causar daño serio a depredadores.
– Importancia. Es uno de los dinosaurios acorazados más conocidos. Representa una de las mejores defensas naturales entre los dinosaurios.

Taxonomía del anquilosaurio
- Reino: Animalia.
- Filo: Chordata.
- Subfilo: Vertebrata.
- Superorden: Dinosauria.
- Orden: Ornithischia.
- Suborden: Thyreophora.
- Infraorden: Ankylosauria.
- Familia: Ankylosauridae.
- Género: Ankylosaurus.
- Especie: Ankylosaurus magniventris.
Morfología del anquilosaurio

El anquilosaurio es uno de los dinosaurios que llama más la atención por su morfología, especialmente por la cantidad de placas óseas y espinas que revestían su cuerpo en la superficie dorsal. La forma de su cola también era bastante peculiar, pues en el extremo terminal presentaba un ensanchamiento, conocido como porra o mazo.
Este dinosaurio era de gran tamaño. Según los datos recabados de los fósiles, podía llegar a pesar hasta 4.500 kilos, sus medídas oscilaban entre 6 y 9 metros de largo y podía alcanzar una altura de casi 2 metros.
- Cabeza. Era pequeña en comparación con el resto del cuerpo, podía medir hasta 64 cm. Los ojos, que se alojaban en cuencas orbitarias cuya forma era más bien ovalada, no se orientaban hacia los lados, sino casi hacia el frente. La abertura de la boca estabaa rodeada por una especie de pico. Sus dientes tenían forma de hoja dentada, adecuados para cortar la vegetación. Sobre los ojos tenía una especie de cuernos de forma piramidal, que apuntaban hacia atrás. Se cree que estos eran osteodermos fusionados con el cráneo.

- Cuerpo. Era bastante robusto, ancho y compacto. Presentaba cuatro extremidades, de las cuales las posteriores eran más largas. La característica más destacada de su cuerpo era la armadura que lo protegía, bastante resistente. Estaba conformada por una gran cantidad de placas u osteodermos que se incrustaban directamente en la piel del animal. Se cree, a partir del análisis de algunos fósiles, que estas placas estaban también en el cuello, formando una especie de anillos cervicales protectores.
- Cola. La estructura completa de la cola permanece aún desconocida, ya que no se han encontrado fósiles donde esté completa. Sin embargo, sí se conoce el elemento que hasta ahora se considera el más importante de esta: la porra. Al final de la cola había una especie de ensanchamiento que le servía al anquilosaurio como protección ante posibles depredadores o para luchas entre ellos durante los rituales de apareamiento. Esta porra o mazo estaba conformada por varias vértebras fusionadas, reforzadas por tendones osificados. Gracias a su estructura, la cola era uno de los elementos más importantes para la supervivencia del animal, ya que le permitía protegerse y salir airoso de cualquier ataque. Los especialistas afirman que incluso un golpe con la cola podía llegar a quebrar los huesos de su oponente.

Hábitat y distribución del anquilosaurio
Habitó principalmente en la parte norte del planeta, en la zona correspondiente a Norteamérica. Algunos especialistas afirman que habitó en una isla en la costa oeste, llamada Laramidia.
Las características del hábitat en el que se desenvolvía el anquilosaurio eran compatibles con bosques y riberas de ríos. Los bosques ocupaban grandes extensiones de tierra y eran muy húmedos.
De acuerdo a los fósiles de las plantas que habitaban en estos espacios, los especialistas han logrado llegar a la conclusión de que el tipo de plantas que abundaban allí eran de las más evolucionadas, es decir, con flores y frutos, que podían ser carnosos.
Se ha establecido que el anquilosaurio tenía predilección por los espacios cercanos a ríos, ya que tenían acceso a los dos recursos más importantes: agua y alimentos.
En cuanto al clima del hábitat, se afirma con total certeza que era de tipo tropical o subtropical, donde la humedad y la temperatura eran elevadas.
Hasta ahora se niega que el anquilosaurio habitara en zonas cercanas a las costas marítimas. Por lo tanto, se ha establecido que se ubicaba en la parte interna del continente o de la ya mencionada isla Laramidia.
Alimentación del anquilosaurio
Era un animal herbívoro, pues se alimentaba netamente de plantas. Por su reducida estatura, se cree que se alimentaba únicamente de las plantas que tenía a su alcance, de manera que realizaba un pastoreo bajo.
Según las características de su cráneo, los científicos están de acuerdo en que el animal solo podía mover sus mandíbulas en sentido ascendente y descendente, por lo que era posible que solo se alimentaran de vegetación suave. A pesar de esto, hay otros que afirman que la mandíbula si tenía más movilidad, por lo que también podía alimentarse de plantas un poco más duras.
En su proceso digestivo, se puede afirmar que prácticamente no masticaba el alimento, sino que lo tragaba entero. Es posible llegar a esta conclusión tras estudiar las características de su dentadura. Sus dientes eran muy pequeños, ideales para cortar hojas, pero no para masticarlas y triturarlas.
- Digestión. La digestión ocurría a nivel del intestino. De acuerdo a lo expuesto por diversos especialistas, en el intestino del animal era posible que existieran varias cámaras donde el alimento fuese fermentado para ser asimilado. Aquí quizás podía ocurrir lo que se observa en muchos animales herbívoros actuales: la existencia de ciertas bacterias que degradan sustancias como la celulosa, para que el animal pueda asimilar y aprovechar ciertos nutrientes. Finalmente, liberaba al medio ambiente los desechos de su digestión, consistentes en sustancias no aprovechadas por el organismo.

Reproducción del anquilosaurio
En lo referente a su reproducción, y al igual que todos los miembros del filo Chordata, se reproducían de forma sexual. Esto quiere decir que una hembra y un macho debían aparearse, aportando los gametos para que estos se fusionaran y dieran lugar a la formación de un nuevo ser.
- Ritual de cortejo. Según los expertos, se cree que el anquilosaurio era un animal solitario. Sin embargo, cuando llegaba el momento de aparearse se reunían varios. Aparentemente esto podía ocurrir una vez al año. Ahora bien, entre los anquilosaurios existía un ritual de cortejo, donde los machos luchaban unos con otros, utilizando las mazas de sus colas. Finalmente quedaban solo dos y eventualmente uno de ellos desistía del combate, por lo que el otro resultaba ganador. Este era el que ganaba el derecho de aparearse con la mayoría de las hembras. Este tipo de conducta no es ajena en el reino animal, ya que se observa también en algunas otras especies de animales en la actualidad.

- Fecundación y desarrollo. Se cree que la fecundación era interna, es decir, ocurría en el interior del cuerpo de la hembra. Para esto, el macho debía tener un órgano copulador que le ayudase. Sin embargo, es importante aclarar que son conjeturas, suposiciones de los especialistas, ya que las estructuras involucradas en la reproducción eran partes blandas del cuerpo, y estas, de forma general, no dejan fósiles. Los especialistas suponen que el inmenso caparazón del anquilosaurio podía constituir un elemento que interfería de forma negativa con el proceso reproductivo. Para dilucidar un poco esto, han comparado el proceso de apareamiento del anquilosaurio con el de las tortugas. Según esto, los machos tendrían un órgano copulador (pene) de gran longitud, con el cual podrían conectarse con la cloaca de la hembra y depositar allí el esperma. Una vez realizado esto, ocurría la fusión de gametos y se daba origen al nuevo ser. Ahora bien, se cree que el anquilosaurio era un animal ovíparo; es decir, los nuevos individuos se desarrollaban en huevos fuera del cuerpo de la madre. El tiempo de incubación y desarrollo permanecen aún desconocidos, y si estos contaban con desarrollo directo o indirecto.
Extinción del anquilosaurio
De acuerdo a los registros fósiles y a datos recolectados por los especialistas, el anquilosaurio vivió hasta la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno. Se cree que sucumbió en el mismo proceso de extinción masiva donde pereció más del 98% de todas las especies de dinosaurios que habitaron el planeta, hace más de 65 millones de años.
En este sentido, las causas de este evento de extinción masiva no se han logrado establecer con total certeza. Sin embargo, la hipótesis que ha cobrado más fuerza entre la comunidad científica es la del meteorito.
- El meteorito. Los científicos creen que hace unos 65-66 millones de años, aproximadamente, un gran meteorito impactó el planeta, específicamente en el sitio que hoy ocupa la península de Yucatán. Aquí descubrieron un gran cráter que demostraría que esta teoría sería cierta. La caída de ese meteorito supuso una catástrofe a nivel mundial, generando un cambio drástico en las condiciones ambientales del planeta, que afectaron significativamente la vida de la gran mayoría de las especies de animales y plantas que habitaban el planeta.
- Actividad volcánica. Asimismo, también hay registros de una intensa actividad volcánica en el área que hoy ocupa la India. Como consecuencia, fueron arrojados a la atmósfera una gran cantidad de gases tóxicos que contribuyeron a enrarecer la atmósfera, atentando contra la vida de las diversas especies que vivían en el planeta. En la actualidad hay científicos que plantean que no ocurrió una sola de las cosas descritas, sino que hubo múltiples causas de la extinción masiva. Se sucedieron una serie de sucesos catastróficos uno tras otro que impidieron que los grandes dinosaurios siguieran en el planeta y, en consecuencia, perecieron para siempre.
Fósiles de anquilosaurios
- 1906 – Hell Creek. El primer fósil de anquilosaurio fue descubierto en 1906 en una expedición que tuvo lugar en la formación Hell Creek, en Montana. A pesar de que el fósil encontrado no presentaba el esqueleto completo, con los fragmentos hallados (algunos dientes, algunas vértebras, costillas, parte del cráneo y trozos de la escápula) se pudo realizar una descripción bastante detallada de este nuevo espécimen.
- 1910 – Alberta. Posteriormente, en 1910 se realizó otro hallazgo en Alberta, Canadá, específicamente en las riberas del río Deer. Aquí se consiguieron partes del cráneo, algunas vértebras, huesos pertenecientes a todas sus extremidades y parte de su coraza. La importancia de este hallazgo radica en que también se encontró parte de la porra final de la cola. Aproximadamente unos 30 años más tarde, muy cerca de este sitio, se hizo otro hallazgo, en el cual destaca el tamaño del cráneo hallado, que si bien se encontraba en muy mal estado, es el más grande encontrado hasta ahora. En fechas posteriores se han podido encontrar otros restos fósiles de este dinosaurio, como dientes, fragmentos de vértebras y fragmentos de osteodermos.
- 2011. En 2011 se obtuvo en una mina cerca de Alberta el espécimen mejor conservado de este dinosaurio. Tanto así que los especialistas han dicho que parece una “momia de dinosaurio”. Gracias al hallazgo de este perfecto fósil, ha sido posible que los especialistas puedan ahondar aún más en el estudio y perfeccionamiento de la descripción de este dinosaurio.
- China. En China, específicamente en la provincia de Liaoning, se encontró recientemente un fósil casi completo de un anquilosaurio. De acuerdo a especialistas que analizaron estos restos, son los más grandes conseguidos hasta ahora, bautizándolos como una nueva especie: Chuanqilong chaoyangensis.