
¿Qué son las chinches?
Las chinches (Cimex lactularius) son insectos de la familia Cimicidae. Fueron descritos por primera vez en 1758 por Carlos Linneo, y es una de las especies más ampliamente distribuidas por el mundo.
Este insecto es el responsable de infestaciones importantes, principalmente en casas, escuelas, hoteles y guarderías. Muchas veces es difícil erradicar esta plaga. Sin embargo, si se toman las medidas necesarias, complementando el uso de pesticidas con la protección de los sitios que ataca, es posible eliminarlas.
Características de las chinches
– Tamaño. Son insectos pequeños, de unos 4 a 7 mm de longitud (similar a una semilla de manzana).
– Cuerpo. Es aplanado y ovalado, lo que les permite esconderse fácilmente en grietas. No tienen alas funcionales, por lo que no vuelan, pero se desplazan rápidamente.
– Color. Marrón rojizo, más oscuro después de alimentarse.
– Hábitos. Son nocturnas: se alimentan principalmente durante la noche. Se esconden durante el día en colchones, somieres, grietas, muebles o detrás de cuadros. Les atrae el calor corporal y el dióxido de carbono que emiten las personas.
– Alimentación. Se alimentan exclusivamente de sangre humana (aunque pueden picar a otros animales). Su picadura suele ser indolora al momento, pero puede causar picazón, enrojecimiento o inflamación después. Pueden sobrevivir semanas o incluso meses sin alimentarse.
Taxonomía de las chinches
- Dominio: Eukarya.
- Reino: Animalia.
- Filo: Arthropoda.
- Clase: Insecta.
- Orden: Hemiptera.
- Suborden: Heteroptera.
- Familia: Cimicidae.
- Género: Cimex.
- Especie: Cimex lectularius.
Morfología de las chinches
Cimex lectularius es un insecto pequeño que apenas alcanza los 5 mm de longitud, y es marrón rojizo. Tienen tres pares de patas articuladas.
En su cabeza presentan un par de antenas, cada una constituida por cuatro artejos. También poseen dos ojos de gran tamaño y una probóscide que le permite succionar la sangre e inocular sustancias a su víctima.
Su cuerpo es ovalado y aplanado. Existe cierto dimorfismo sexual. La hembra es más grande que el macho y en el quinto segmento del abdomen presenta una hendidura, correspondiente a una estructura llamada espermatolega, que es utilizada para la fecundación.

En el caso de los machos, en el abdomen tienen una pequeña pero robusta prolongación en forma de uña, el órgano copulador que usa para fecundar a la hembra.
Hábitat y distribución de las chinches
Cimex lactularius es un animal ampliamente distribuido por toda la geografía mundial.
Debido a que se alimentan de la sangre de algunos animales de sangre caliente, incluyendo al ser humano, los sitios en los que se encuentra es donde haya una fuente abundante de alimento.
En este sentido, es posible encontrarlas en el interior de las casas, específicamente en lugares donde las personas tienden a recostarse o sentarse durante largo tiempo.
De todos esos lugares, el predilecto por Cimex lactuarius es el colchón (se conoce como chinche de cama). Suelen ocultarse en su interior y en sus costuras. También se han encontrado grandes cantidades de insectos en sitios como detrás de los rodapiés o detrás del papel tapiz.
Si bien es cierto que las chinches pueden infestar cualquier tipo de vivienda, la realidad es que generalmente se encuentran asociadas a condiciones precarias de higiene. Por eso es más frecuente encontrarlas en viviendas donde imperan condiciones de falta de higiene, pobreza y hacinamiento.
Es importante destacar que estos insectos son de hábitos nocturnos, es decir, se alimentan de noche. Esto implica que durante el día prefieren permanecer ocultos, en lugares donde no llega la luz, como rendijas, grietas y en el interior de los colchones.
Clasificación (tipos) de las chinches
Existen otras especies de chinches que habitan en diferentes regiones del planeta y tienen como huésped a diferentes animales. A continuación se mencionan algunos:
- Cimex hemipterus. Se conoce como chinche de cama tropical. Como su nombre lo indica, viven en ambientes tropicales donde la temperatura y la humedad son más elevadas. Debido a su cercanía taxonómica con la chinche común, comparte con esta una amplia variedad de aspectos, como la alimentación, los hábitos y la parte genética. Es común encontrarla en viviendas, ya que su principal fuente de alimento continúa siendo la sangre humana. Asimismo, especialistas en el campo afirman que esta chinche también es capaz de parasitar a otros animales, como aves y murciélagos.
- Cimex pilosellus. También se conoce como chinche del murciélago, porque se alimenta principalmente de este mamífero. Sin embargo, si así lo amerita, también puede alimentarse del ser humano. Se caracteriza por tener una cabeza un poco más larga que la del resto de las chinches. Además su cuerpo es oscuro (negro o marrón) y presenta en su superficie algunas manchas de color más claro.
- Haematosiphon inodora. Se conoce como chinche mexicana del pollo, porque infecta a estas aves y se alimenta de su sangre. Si no se detecta su presencia a tiempo, puede convertirse en una gran plaga a la que puede ser muy difícil erradicar.
- Leptocimex boueti. Esta chinche también se alimenta de sangre de murciélago. Se encuentra principalmente en el continente africano. Anatómicamente es muy similar a la chinche común, pero si se observa microscópicamente, se pueden distinguir unos pelos marginales en el tórax que son más largos que los que tienen otras especies de chinches.
Reproducción de las chinches
El tipo de reproducción de las chinches es sexual, es decir, hay fusión de células sexuales o gametos (óvulos y espermatozoides). Además, su desarrollo es indirecto, por lo que durante su ciclo de vida atraviesa una serie de estadios larvarios.
El ciclo reproductivo se inicia con la búsqueda de la hembra por el macho. Ahora bien, tomando en cuenta que estos insectos son animales de hábitos nocturnos, la búsqueda se hace tanteando.
La forma de distinguir a un macho de una hembra, es su tamaño. Las hembras son más grandes porque están llenas de la sangre con la que se han alimentado. Sin embargo, con frecuencia los machos se equivocan y terminan montando a otro macho.
- Fecundación. Una vez encuentran a la hembra, se suben sobre esta y ocurre la fecundación. En las chinches se da un fenómeno muy interesante, conocido como inseminación traumática, que consiste en que el macho perfora el cuerpo de la hembra con su órgano copulador para depositar en su interior el esperma. Es importante destacar que, como su nombre lo indica, este tipo de fecundación resulta muy traumática para la hembra, e incluso puede acabar en su muerte, ya sea por perforación de algún órgano como el intestino o porque la herida se infecte. El esperma llega a los ovarios y allí se almacena en una estructura conocida como conceptáculo seminal. El esperma puede permanecer almacenado hasta por 50 días, tiempo máximo en el que permanece viable. Luego degenera y la hembra debe volver a aparearse.
- Huevos. Cuando los huevos son fecundados, la hembra los pone. Los huevos se adhieren a la superficie donde son depositados y tardan en promedio unos 15 días en eclosionar. Es de hacer notar que la supervivencia de los huevos, así como también su eclosión, está determinada por condiciones favorables, tanto de temperatura como de humedad. Cuando los huevos eclosionan, de ellos sale un individuo inmaduro, al que se conoce como ninfa 1. Este es el primero de los cinco estadios larvarios que presentan estos insectos.
- Estadios larvarios. Entre cada estadio hay una muda y, para poder mudar, es indispensable que la ninfa se alimente por completo de sangre. En la medida en que va atravesando los diferentes estadios, se incrementa su tamaño. Todo el proceso puede durar hasta 1 mes. Sin embargo, depende en gran medida de la disponibilidad de alimento y de la temperatura. Finalmente, tras el quinto estadio larvario, ocurre la última muda y emerge el individuo adulto, de un color mucho más oscuro que las ninfas. La hembra es fértil solo en su etapa adulta.
Alimentación de las chinches

Las chinches tienen hábitos nocturnos. Esto implica que se alimentan principalmente en las noches, muy especialmente en la madrugada. Sin embargo, no es exclusivamente así, pues también puede alimentarse en otros momentos del día, si la oportunidad se presenta.
Estos animales son hematófagos, es decir, se alimentan de la sangre de animales, especialmente del ser humano. Su aparato bucal está adaptado para este fin, ya que está constituido por dos prolongaciones muy delgadas y huecas que introducen en la piel de la víctima.
Cada uno de esos tubos tiene una función distinta. A través de uno de ellos inocula su saliva, en la que se encuentran disueltas ciertas sustancias que tienen función anestésica para evitar que la víctima sienta la picada. Por el otro tubo, succiona la sangre que le va a servir de alimento.
El proceso de alimentación dura varios minutos y la persona nota la picada mucho tiempo después, incluso horas después. Las chinches se alimentan, en promedio, cada 10 días aproximadamente.
Infestación de chinches
La infestación puede definirse como el proceso mediante el cual una vivienda, hotel o escuela, entre otros, es invadida por una población de chinches que se establecen allí y comienzan a causar daño a quienes habitan en el lugar.
Las formas en las que esto puede ocurrir son muy variadas. Por ejemplo, se puede dar el caso de que las chinches se encuentren en algún mobiliario (sofá, silla) y sean introducidas en la casa. También puede ocurrir que algún habitante haya estado en algún sitio infestado de chinches y estas se le hayan subido a la ropa o a la piel. Hay casos extremos y raros en los que las mascotas actúan como vehículo para transportar chinches.
Ahora bien, es importante saber cuáles son los lugares predilectos de las chinches para esconderse, ya que cuando se detecta una infestación, es donde primero hay que revisar.
Debido a su anatomía, las chinches pueden ocultarse en lugares muy pequeños, de los que salen en las noches a alimentarse. Los especialistas plantean que suelen permanecer en las cercanías de su víctima, para así poder alimentarse tranquilamente cuando esta duerma.
Detectar la presencia de las chinches en las casas es un tanto difícil, ya que durante el día se encuentran ocultas en sus guaridas. Sin embargo, hay algunos indicios que permiten sospechar de una infestación.
El primero de ellos son las picadas que aparecen en la piel de las víctimas. Como ya se dijo, las personas se dan cuenta horas después. Sin embargo, al ver picadas y que esto se repite día a día, es preciso investigar hasta dar con los insectos.
Igualmente, cuando hay una elevada cantidad de chinches, se puede percibir cierto olor característico, el cual se debe a los insectos en sí mismos, pero también a los residuos que quedan después de cada muda. Para las personas conocedoras del tema, es realmente fácil saber que hay una infestación con solo percibir el olor.
Control biológico de las chinches
Cuando se detecta una infestación por chinches, las medidas que deben tomarse para su total erradicación son múltiples y van desde el uso de agentes biológicos como pesticidas, hasta el aislamiento total de los artefactos y sitios donde es común que se alojen.
Por supuesto, existen profesionales especializados en contener y eliminar este tipo de plagas. Una de las técnicas consiste en elevar la temperatura de las habitaciones hasta 50 °C aproximadamente durante una hora y media. Esto eliminará a los insectos con total seguridad.
Con respecto al empleo de agentes biológicos para eliminarlas, es algo que no es muy recomendado. Esto se debe a que los que se utilizan principalmente, como los llamados piretroides, tienen efectos dañinos y nocivos sobre las personas.
En este sentido, también se utilizan otros compuestos químicos como el ácido bórico, el butóxido de piperonilo y el fluoruro de sulfurilo, entre otros. Es muy importante seguir las instrucciones y recomendaciones a la hora de utilizar alguno de estos químicos.
Existen también otras medidas que pueden tomarse en el hogar, como por ejemplo, cubrir colchones y muebles con plástico aislante, aspirar diariamente cada habitación, especialmente aquellas en las que se ha detectado la plaga, y lavar la ropa con agua caliente, a 60 °C aproximadamente.
Si se siguen estas indicaciones, es posible erradicar completamente la plaga de chinches. Se recomienda estar al pendiente de los hábitos de las personas que habitan la casa, para evitar la reinfección.