
¿Qué son los dioses de Mesopotamia?
Los dioses de Mesopotamia son el conjunto de divinidades veneradas por las antiguas civilizaciones mesopotámicas: Sumeria, Acadia, Asiria y Babilonia. Tenían apariencia antropomórfica y presentaban costumbres humanas: se casaban, comían, tenían hijos, peleaban, y vivían como seres humanos.
En este sentido, los dioses de Mesopotamia también eran vengativos y crueles. De hecho, muchas veces se mostraban inmisericordes con los humanos. Tal crueldad se puede apreciar en la narración del diluvio, donde el dios Enlil decidió exterminar a los seres humanos por ser muy ruidosos e interrumpirle el sueño.
En realidad, los mesopotámicos temían a sus dioses, y por ese temor se sometían a ellos. De la ira divina no se salvaban ni siquiera los monarcas, quienes debían acudir a un oráculo para saber si las deidades estaban de acuerdo con sus decisiones políticas y militares.
Lista de dioses de Mesopotamia
Cada ciudad de Mesopotamia contaba con un dios patrón, el cual debía proteger y tutelar a su respectiva ciudad; de esta protección dependía la prosperidad. Por lo tanto, el futuro de cada región pendía de la armonía existente en la relación entre reyes y dioses.
Enlil, dios del agua

En la antigua religión sumeria, Enlil era el dios de la tierra, de los cielos y del agua. Su nombre está compuesto de dos palabras sumerias: en (señor) y lil (viento o tormenta). Por ello, su posible traducción sería señor del viento o señor de la tormenta.
Para los mesopotámicos, el clima no guiaba el éxito o el fracaso de las cosechas. Por ello, la bonanza dependía del curso de los ríos. Esta es una de las razones por las cuales Enlil era tan temible e iracundo, ya que este dios solo se manifestaba en sucesos catastróficos, como inundaciones, tormentas y modificaciones en los ríos.
Enlil es nombrado en el Código de Hammurabi. Fue adorado por varias civilizaciones mesopotámicas, como babilonios, asirios y acadios, y por antiguos semitas, los cananeos. Según la religión, Enlil intentó erradicar a los seres humanos en tres ocasiones, pues le molestaban sus ruidosos hábitos. Fue quien ordenó el diluvio.
Ninlil, la diosa del aire

Para la antigua civilización sumeria, Ninlil era la señora del aire y esposa de Enlil. Su nombre originario era Sud, pero se llamó Ninlil luego de contraer matrimonio con Enlil. En la mayoría de los textos es mencionada como la hija de los dioses Nammu y An.
Existe un antiguo texto llamado Enlil y Ninlil, donde se relata que la diosa antes vivía en los enclaves comerciales de Dilmun. Decidió bañarse en el río desnuda, donde fue tomada a la fuerza por Enlil, un acto vetado por la tradición mesopotámica.
Esto hizo que Enlil fuera desterrado de la ciudad, y Ninlil decidió seguirlo. De la unión con el dios del agua nacieron tres dioses de ultratumba.
Enki, el señor de la tierra

Enki era el dios de la tierra para los sumerios. Se le considera una de las deidades mesopotámicas más importantes, ya que su objetivo principal era crear a los seres humanos y motivar a los otros dioses a crearlos también. También era quien pasaba a los humanos varios conocimientos, como las artes y la agricultura.
Enki está asociado en cierta medida con el mundo acuático. Su reino se encuentra en Apsu, una localidad situada en las depresiones de la tierra, donde emanan las aguas primordiales. Su epíteto es Nadimmud, que quiere decir “hacedor”.
También es considerado el dios de la sabiduría, las artes, la magia, el diseño, la construcción y la creación. Comenzó a adorarse por primera vez en las adyacencias del Éufrates y en el valle del Tigris.
A Enki también se le atribuye la creación de los apkallu (“hombre del gran mar”), espíritus sabios cuyos cuerpos eran mitad pez y mitad apariencia humana. Se dice que eran los sacerdotes de este dios y su misión era aconsejar a los primeros gobernantes mitológicos.
Anu, el dios del cielo

Anu es el rey de los dioses, señor de las constelaciones y dios del cielo. Está casado con la diosa Ki y habita en las zonas más elevadas del firmamento. A él se le atribuía el poder de juzgar a quienes habían cometido crímenes. También se pensaba que había creado las estrellas para que fuesen una especie de soldados destinados a combatir a los malvados.
Es uno de los dioses más antiguos del panteón sumerio, y forma parte de la tríada de los dioses más importantes junto a Enki y a Enil. De acuerdo a los registros, Anu tiene un templo en la ciudad de Uruk, llamado E-anna. Dicho templo estaba al sur de Babilonia. Algunos consideran que Anu en algún momento fue esposo de la diosa Inanna.
Según la mitología sumeria, Anu bajó de su reino celestial el cáñamo, la cebada y el trigo para entregarlo a la tierra. No obstante, su hijo Enil decidió amontonar todos estos alimentos y ocultarlos en la montaña. Los dioses del inframundo, Ninazu y Ninmah, se compadecieron de los sumerios y decidieron revelarles el escondite secreto.
Ki, la diosa de la tierra
Era una de las entidades femeninas más importantes de la religión mesopotámica. Algunos expertos la asocian con Ninhursag, la diosa madre, por lo que ambas representarían a la misma figura, aunque no está del todo claro.
Además, ciertos académicos cuestionan su existencia, pues no se han hallado evidencias de su culto, y su nombre aparece solamente en los textos sumerios asociados con la creación. Posteriormente, Ki tomaría el nombre de Antu.
Inanna, la diosa del amor

Inanna era la diosa de la guerra y del amor, y también la protectora de Uruk. Con la llegada de los acadios, esta diosa se vinculó con Ishtar. Se correspondería con Afrodita, la diosa griega del amor.
Según los textos sumerios, Inanna fue hija de Nannar y Ningal. Tenía una hermana gemela conocida como Utu. Estaba casada con Dumuzi, un semidiós y héroe de la ciudad de Uruk. Arquetípicamente, Inanna simboliza a la Diosa madre.
Esta diosa tuvo siete templos principales y ocho templos menores. El mayor de ellos estaba en la ciudad de Uruk, y es conocido como E-anna, dedicado a ella y a Anu.
Ninazu, el dios con poderes curativos
Fue un dios secundario en la mitología sumeria. Se cree que era el dios del inframundo en el reino de la diosa Ereshkigal. También se afirma que es hijo de Ninlil y Enil, sin embargo, existen textos donde se dice que en realidad proviene de la unión entre Ereshkigal y Gugalana.
A Ninazu se le atribuyen poderes curativos. Se le veneraba en el templo de Esnunna, y su imagen era un dragón serpiente.
Nammu, primera deidad

Nammu era la diosa del abismo de las aguas del primer océano. Por ello, se le considera la primera deidad y el origen de todas las cosas. Nammu también es la diosa del nacimiento y era venerada en Ur.
En la mayoría de los textos se le identifica como esposa de Anu y madre del dios Enki. Se dice que tenía la capacidad de producir agua, y que probablemente fue la progenitora de Ki. Nammu participó junto con Ninmah y Enki en la creación de la raza humana.
Ereshkigal, diosa del inframundo

En la religión sumeria-acadia, Ereshkigal gobernaba el inframundo con su esposo Nergal. Es hija del dios Anu y hermana de la diosa Inanna. Antes formaba parte de los dioses celestiales, pero fue secuestrada por la serpiente Kur, quien la llevó al inframundo. Ahí se convirtió en reina.
Cuenta la leyenda que el dios Nergal fue enviado al inframundo como castigo. Enki le aconsejó que por ningún motivo debía aceptar cualquier obsequio de la diosa Ereshkigal; Nergal no debía tomar ningún tipo de alimento ni bebida, tampoco sentarse en el mundo de los muertos, y debía resistir la tentación de acostarse con Ereshkigal, de impactante belleza.
Al llegar al inframundo, Ereshkigal deseó a Nergal. Le ofreció un asiento, pero el dios se negó. Luego le dio bebida y comida, pero el dios volvió a negarse. Ereshkigal le dijo a Nergal que iría a bañarse, permitiéndole observar su cuerpo por unos instantes.
El dios intentó resistirse, pero al final cedió ante los encantos de Ereshkigal. Estuvieron juntos por siete noches y luego volvió al mundo celeste sin avisarle a la diosa. Ereshkigal se apenó mucho y amenazó con enviar a todos sus muertos si Nergal no volvía con ella.
Por esta razón, el dios tuvo que volver al inframundo. Pero estaba molesto con la diosa, por lo que la agarró por los cabellos para decapitarla. La diosa le confesó que le amaba y le ofreció gobernar el inframundo a su lado. A Nergal le complació la propuesta y desde entonces gobernaron juntos el mundo de los muertos.
Kur
Para los sumerios, el universo era un mar de agua salada primordial que surgió a raíz de Nammu. En la parte inferior, existía un océano de agua dulce que era el inframundo. Ese era el Kur, también conocido como Irkalla, que se representa como una serpiente dragón, con gestos terribles y atemorizantes.
Nannar o Sin

Hijo de Enlil y Ninlil, Nannar fue venerado como el dios de la luna. Para los sumerios era Nannar, y para los babilonios y arcadios, Sin.
Nannar llegó a ser dios supremo del panteón cuando la ciudad de Ur dominaba la región. También es el padre de la sabiduría. Se representaba como un anciano cornudo, portador de una barba de lapislázuli.
Nigal
Es la mujer de Nannar, y diosa de la luna. Como su esposo, fue venerada por pastores de ganado vacuno.
A veces se entiende que Nigal es una diosa vaca y Sin un dios toro. Esta identificación de los animales los convierte también en un amuleto para la fertilidad. Tuvo dos hijos: Utu e Inanna.
Utu o Shamash

Era el dios de la justicia y del sol, y hermano gemelo de Inanna. Es conocido como Utu entre los sumerios y Tammuz entre los babilonios. Su ascendencia originó muchas discordancias en tiempo y lugar.
Primero, fue identificado como hijo de Anu o Enill. Los babilonios consideran a Tammuz consorte de Inanna. Sus símbolos fueron la balanza y un hombre en llamas.
Erra

Tanto en Babilonia como Acadia, Erra fue el dios de la guerra, de las revueltas, de los alzamientos y de cualquier movimiento armado.
Nergal

Nergal es el dios de los muertos y suele identificarse como el consorte de Ereshkigal. De acuerdo con la leyenda, dejó de ser el dios de la guerra cuando Enlil y Ninlil le otorgaron el gobierno del inframundo.
Se le asocia con incendios forestales, plagas, enfermedades, causante de destrucción y devastación.
Nabu

Nabu era el dios de los escribas y la escritura. Fue hijo de Marduk y Zarpanitum, y su esposa era la diosa Tashmetu. Se representan con simbolos como tablillas e instrumentos de escritura.
Nabu escribe el destino de las personas en las tablillas de los registros sagrados. Luego se asoció con la sabiduría y la agricultura.
Marduk

Marduk es el dios principal de los babilonios. Fue el primer hijo de Enki y se le veneraba como dios de la creación, el agua, la vegetación, el juicio y la magia.
Su nombre varió a lo largo de la historia, tomando hasta cincuenta apelativos diferentes en el mito de la creación babilónico, o Enūma Eliš. Marduk fue representado como un ser humano junto a su dragón sirviente, Mušḫuššu.
Ninurta

Ninurta, también conocido como Ningirsu, fue una deidad guerrera. Reconocido como héroe de los dioses luego de su lucha contra el pájaro Anzû, después de que este robara la tabla del destino a su padre Enlil.
Ninurta era un dios agrícola, por tanto, el dios patrón de los agricultores. Sus símbolos principales eran un arado o una lanza mágica.
Dagón
Dagón es el dios de los cereales, fue venerado en todo el Cercano Oriente, incluida Mesopotamia. Según el mito, fue el inventor del arado y se le tenía como una deidad menor asistente de Enlil.
Su culto fue promovido por el rey babilónico Hammurabi, quien afirmó que Dagón le permitió conquistar Mesopotamia. En algunos textos, es uno de los jueces del inframundo.