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Ciencia » Biología » Biología celular » Linfocitos T CD4

Linfocitos T CD4

El timo y los linfocitos CD4 y CD8. Fuente: Mold J.E., Réu P., Olin A., Bernard S., Michaëlsson J., Rane S., et al., CC BY 4.0, Wikimedia Commons

¿Qué son los linfocitos T CD4?

Los linfocitos T CD4 son un tipo de linfocito T que tiene funciones principalmente como célula accesoria o colaboradora durante la respuesta inmune específica o adaptativa. Se caracterizan por tener un receptor de membrana conocido como complejo receptor de las células T, abreviado TCR (del inglés T Cell Receptor). Sin embargo, existen diferentes subpoblaciones de células T que se identifican por la presencia de otras moléculas marcadoras de membrana.

Estas moléculas son de naturaleza proteica y se conocen como parte de un grupo de diferenciación o CD (del inglés Cluster of Differentiation). De acuerdo con esto, las células T pueden dividirse en dos grupos principales: los linfocitos T CD4 y los linfocitos T CD8.

Estos últimos son también conocidos como células T citotóxicas, puesto que, en la respuesta inmune humoral, intervienen directamente en la eliminación de células invadidas por virus o microorganismos intracelulares.

Los linfocitos T CD4 son popularmente conocidos en la literatura como linfocitos T colaboradores, pues participan en la activación de otros linfocitos del sistema inmune: los linfocitos B. Su participación promueve tanto la activación como la producción y secreción de anticuerpos.

Estructura de los linfocitos T CD4

Los linfocitos T CD4 comparten las características estructurales de cualquier otra célula del linaje linfoide. Poseen un núcleo prominente, lo que confina el citosol a un estrecho anillo entre su membrana plasmática y el núcleo.

No poseen demasiados orgánulos internos, pero en las micrografías electrónicas se parecían algunas mitocondrias, un pequeño complejo de Golgi, ribosomas libres y unos cuantos lisosomas.

Estas células se originan en la médula ósea, a partir de un precursor común con otras células linfoides como las células B y las células asesinas naturales (NK), así como el resto de las células hematopoyéticas.

Sin embargo, su maduración y activación ocurre fuera de la médula ósea, en un órgano conocido como timo, y pueden ejercer sus funciones en algunos órganos linfoides secundarios, como las amígdalas, el apéndice y otros.

Se distinguen de otras células linfoides por la expresión de marcadores específicos, concretamente el receptor de células T (del inglés T Cell Receptor). Estas proteínas de superficie pueden verse como complejos proteicos que funcionan principalmente en el reconocimiento de antígenos presentados a ellos.

A estas proteínas se asocia otro complejo proteico, conocido como CD3, necesario para la señalización que tiene lugar durante el reconocimiento de antígenos.

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Por otro lado, los linfocitos T colaboradores expresan en su superficie un tipo de molécula marcadora, conocida como CD4 que, al igual que todas las moléculas de los grupos de diferenciación, reconocen sitios específicos de los receptores restringidos por las moléculas MHC de la clase II.

Tipos de linfocitos T CD4

En la literatura pueden encontrarse diferentes nombres para los distintos tipos de linfocitos T con marcadores de tipo CD4, pero destaca una nomenclatura que discrimina el tipo de citoquina que estas células son capaces de producir.

De esta manera, se han definido varias clases de linfocitos T colaboradores, entre las que destacan los linfocitos TH1, los TH2, los THF y los Tregs o reguladores.

  • TH1. Secretan interferón gamma (IFN-γ) una citoquina útil para la activación de otras células del sistema inmune conocidas como macrófagos.
  • TH2. Secretan una amplia variedad de interleucinas que promueven la producción de anticuerpos.
  • THF. Los linfocitos T colaboradores foliculares o THF, que están en los folículos linfoides, participan en la activación de las células B y también ayudan en la producción y secreción de anticuerpos, dado que secretan abundantes cantidades de citoquinas.
  • Tregs. O reguladores, regulan gran cantidad de funciones celulares a través de contactos célula-célula, de la expresión de moléculas de superficie y de la potenciación de la respuesta a distintos factores de crecimiento.

Con respecto al desarrollo de estos subconjuntos de linfocitos T CD4, diferentes estudios han demostrado que derivan del mismo precursor de células T, es decir, no se originan a partir de linajes separados que se comprometen antes de la estimulación antigénica.

Por el contrario, la diferenciación de cada tipo de linfocito colaborador es influenciada por muchos de los aspectos microambientales a los que se somete la célula precursora, que se cree es un linfocito T CD4 maduro e ingenuo, estimulado por las citoquinas producidas por macrófagos.

Funciones de los linfocitos T CD4

  • Células colaboradoras. Los linfocitos T CD4 funcionan principalmente como células colaboradoras, células que se activan y generan respuestas inmunológicas frente a infecciones una vez se encuentran, reconocen e interactúan con un antígeno invasor. Se denominan células T colaboradoras o helpers porque ayudan a las células B que se caracterizan por la producción de anticuerpos T-dependiente, es decir, que necesitan de la presencia de linfocito T.
  • Reconocimiento y unión a antígenos. Su capacidad para reconocer y unirse a antígenos foráneos es considerablemente distinta a la de las células B, pues estas últimas son capaces de reconocer antígenos solubles en su condición de estado ingenuo, antes de su completa diferenciación. En cambio, los linfocitos T (en general) solo pueden reconocer antígenos peptídicos unidos a otras moléculas codificadas por los genes de una familia proteica, conocida como complejo mayor de histocompatibilidad, o MHC (del inglés Major Histocompatibility Complex) y a esto se le llama restricción por MHC. Existen al menos tres clases de proteínas MHC y los linfocitos T CD4 reconocen los antígenos presentados en el contexto de las MHC de la clase II.
  • Producción de citoquinas. Su responsabilidad fundamental radica en la producción de citoquinas solubles que participan en distintos procesos inmunológicos.
  • Como células de memoria inmunológica. Un determinado conjunto de células T CD4 maduras y diferenciadas puede vivir durante periodos más prolongados y proporcionar una respuesta más rápida cuando el organismo donde se encuentran se enfrenta al mismo antígeno por segunda vez. Estas células que se dedican a recordar los antígenos que las activaron y que dispararon su diferenciación se conocen como células T de memoria.
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Maduración y activación de los linfocitos T CD4

Se originan en la médula ósea y posteriormente migran al timo para diferenciarse y madurar. Las células linfoides progenitoras de los linfocitos T presentes en el timo se conocen como timocitos.

Los timocitos pasan por distintas etapas de maduración, donde se expresan gradualmente los marcadores membranales que los caracterizan (se hizo referencia previa a los marcadores TCR y CD3).

Proceso de activación de un linfocito T. Fuente: DO11.10, Wikimedia Commons

Durante el proceso de maduración se seleccionan las células T colaboradoras que reconocen antígenos foráneos y se eliminan las que reconocen moléculas propias del organismo que les da origen. Este es un mecanismo muy importante de protección contra la presencia de células auto reactivas.

  • ¿Cómo ocurre la activación? Los linfocitos T inactivos están en un periodo de senescencia mitótica o, lo que es igual, no se dividen activamente y están detenidas en la fase G0 del ciclo celular. En el proceso de activación participan unas células accesorias conocidas como células presentadoras de antígenos o APC (del inglés Antigen Presenting Cells). Dichas células tienen la función de presentar los antígenos unidos a las proteínas del MHC de la clase II que son reconocidas selectivamente por los TCR en la membrana de los linfocitos T CD4. Durante este proceso, que ocurre en el timo, los linfocitos se diferencian en linfoblastos, cambiando de forma y de tamaño. Los linfoblastos pueden dividirse y proliferar, multiplicando el número de células en la población. La interacción entre el receptor TCR (en la superficie de la célula T CD4) y el antígeno unido a la MHC de clase II (en la superficie de la célula APC) forma un complejo que asegura el reconocimiento específico. Una vez se reconoce el antígeno presentado en el contexto de la MHC de clase II, tanto el linfocito CD4 como la célula APC comienzan a secretar citoquinas que contribuyen a la activación del linfocito. Cuando el linfocito es activado se multiplica, formando nuevas células idénticas, específicas para el antígeno en cuestión y que se encuentra en estado “ingenuo” o naïve, que no se modifica hasta tanto se encuentren con el antígeno para el cual fueron diseñadas.
  • Muerte celular programada. El cuerpo humano, igual que el de muchos mamíferos, tiene la capacidad de producir cientos de células linfocíticas en periodos muy cortos. Además, puesto que la diferenciación de una célula T implica el reordenamiento aleatorio de los genes que codifican para las proteínas de reconocimiento de los antígenos que les son presentados, se tienen cientos de poblaciones diferentes de células capaces de reconocer diferentes partes del mismo antígeno o antígenos distintos. Esta multitud celular implica ciertos peligros fisiológicos, pues algunos de los patrones reconocidos por los receptores de membrana de las células T podrían coincidir con los patrones de algunas moléculas propias. Adicionalmente, no todas estas células están destinadas a ejercer sus funciones inmediatamente, pues requieren de la interacción con el antígeno definido. Así pues, la homeostasis linfocitaria es conseguida, en los órganos linfoides primarios, disparando las vías de muerte celular programada en aquellas células que no son necesarias o que no se diferencian y maduran completamente.
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Referencias

  1. Abbas, A., Murphy, K., Sher, A. Functional diversity of helper T lymphocytes. Nature.
  2. Actor, J.K. Introductory Immunology Basic Concepts for Interdisciplinary Applications. Academic Press.
  3. Bottomly, K. A functional dichotomy in CD4+ T lymphocytes. Immunology Today.
  4. Cavanagh, M. T-cell activation. British Society for Immunology.
  5. Smith-Garvin, J.E., Koretzky, G., Jordan, M.S. T Cell Activation. Annu. Rev. Immunol.

Cita este artículo

Lifeder. (17 de septiembre de 2024). Linfocitos T CD4. Recuperado de: https://www.lifeder.com/linfocitos-t-cd4/.

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Por Raquel Parada Puig

Licenciada en Biología. Estudiante de Maestría en Biología Celular.
Última edición el 17 de septiembre de 2024.

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