
¿Qué es la onomatopeya?
La onomatopeya es la escritura de un sonido natural o no discursivo a través de palabras, imitando aquello que se quiere representar. Dicho de otra manera, la onomatopeya sirve para describir un sonido con una palabra que imita el sonido de lo que designa, como runrún, o clic.
Otros ejemplos de onomatopeyas podrían ser “bang”, para describir un disparo, “boom” para una explosión, “toc toc” para el golpeo de una puerta, “ring” para simular el sonido de un teléfono o “cuac” para imitar el graznido de un pato.
Como se puede observar, la onomatopeya se caracteriza por emplear casi siempre palabras monosílabas para imitar los sonidos, y puede cambiar de acuerdo al idioma en que sea expresada.
Por otro lado, este elemento puede presentarse de dos maneras: visual y auditiva. El cómic o tebeo suele ser un buen referente visual, ya que sus viñetas están constantemente llenas de onomatopeyas para dar mayor dinamismo a la historieta.
En relación con el origen etimológico de la palabra, proviene del griego onomatopoeia, que a su vez está compuesta por onoma, que viene a ser “palabra o sonido”, y por poieo, que se traduce como crear: creación de un sonido a través de la palabra.
Características de la onomatopeya
– Imitación de sonidos. Reproduce ruidos de la naturaleza, animales, objetos o acciones (por ejemplo: miau, tic-tac, boom).
– Carácter expresivo. Aporta viveza y dinamismo al lenguaje, haciendo más vívida la descripción.
– Relación directa entre sonido y palabra. La forma de la palabra guarda semejanza con el sonido que representa.
– Uso frecuente en literatura infantil y cómics. Es común en cuentos, historietas y poemas por su efecto llamativo y sonoro.
– Presencia en distintos idiomas. Las onomatopeyas varían según la lengua, ya que cada idioma interpreta los sonidos de forma diferente.
– Función estética y rítmica. Contribuye al ritmo y musicalidad del texto, especialmente en poesía.
– Simplicidad léxica. Generalmente son palabras breves y fáciles de pronunciar.
Función de la onomatopeya
La onomatopeya tiene la función de aumentar la expresividad de los textos y en el lenguaje hablado para darle mayor intensidad y fuerza.
Al mismo tiempo, el uso de este recurso literario dota a los contenidos de dinamismo, emociones, vivacidad, precisión y concisión. De allí que esta herramienta se utilice en todos los géneros literarios y en la comunicación diaria.
Tipos de onomatopeya
La onomatopeya puede ser de dos tipos:
- Onomatopeyas visuales. Consiste en representar por medio de imágenes formadas por letras, palabras o frases el contenido del cual trata el enunciado. Las onomatopeyas visuales fueron comunes en los movimientos de vanguardias literarias y se manifestaron a través de caligramas (texto que forma una figura con las palabras que lo conforman). Por ejemplo, con la onomatopeya “miau” se puede realizar un caligrama que describa el rostro de un gato. A este pueden incorporarle palabras propias del comportamiento de este animal. Actualmente, como hemos indicado anteriormente, el uso de onomatopeyas visuales es muy común en el mundo del cómic. Este recurso le imprime creatividad a los textos que lo acompañan. A su vez, otro canal donde es frecuente la utilización de onomatopeyas es a través de los conocidos stories de plataformas como Instagram, Giphy o Snapchat.

- Onomatopeyas auditivas. Las onomatopeyas auditivas son las más comunes, puesto que se utilizan para imitar a través de la palabra el sonido que hace un objeto, animal, persona o fenómeno de la naturaleza. Este tipo de onomatopeya despierta los sentidos y las emociones de los receptores en virtud de que las narraciones y descripciones ganan sentido, ritmo, fuerza e intensidad. En este sentido, las onomatopeyas auditivas son utilizadas tanto en poesía como en cuentos y novelas, sin olvidar el uso cotidiano.
Ejemplos de onomatopeyas
- Zas (golpe). El muchacho iba corriendo y, zas, se escuchó ese tremendo golpe.
- Plas, plas (aplausos). El artista se acercaba a la tarima y solo se escuchaba el plas, plas, plas de las manos del público.

- Mmmm (para expresar que algo está sabroso). María probó la sopa y solo pudo escucharse un mmm.
- Cuac, cuac (graznido del pato). El pato graznó tan fuerte que su cuac, cuac partió un vaso en la cocina de la casa.
- Quiquiriquí (canto del gallo). Ya no quiero escuchar ese quiquiriquí. Mañana, si sigue así, nos quedaremos sin gallo.
- Glu, glu (el sonido al beber agua). ¿Tienes que hacer tanto ruido al beber agua, José? ¡Tu glu, glu, glu me tiene harto!
- Mmmmuuuu (mugido de la vaca). Supe que era mi vaca preferida, su mmmuuu es inconfundible.
- Croa, croa (el croar de las ranas). Siempre es lo mismo cuando sale la luna llena… croa, croa, croa toda la bendita noche… ¡odio a esos sapos!
- Tic, tac (sonido del reloj). No quería creerlo, me parecía mentira, pero sí… justo a las 3:00 a. m., luego del tic, tac, apareció el espectro.
- Toc, toc (sonido al tocar la puerta). Y así se quedó… toc, toc, toc durante toda la noche, pero yo nunca le abrí.
Referencias
- ¡Tatatachán: 95 onomatopeyas! Recuperado de fundeu.es.
- Interjecciones versus onomatopeyas. Recuperado de juntadeandalucia.es.
- ¿Qué es una onomatopeya? Recuperado de estandarte.com.
- Onomatopeya. Recuperado de es.wikilengua.org.
- Onomatopeya. Recuperado de es.wikipedia.org.