
¿Qué son los problemas sociales más graves del Perú?
Los problemas sociales más graves del Perú son la inseguridad ciudadana, la corrupción estructural, el trabajo infantil o la pobreza extrema, entre otros. Estos problemas han ralentizado el proceso de mejora social y han hecho que el Estado deje a un lado los problemas de la población para solucionar otros problemas de gobierno.
Perú es un país de América del Sur que en los últimos años se ha enfrentado a problemas sociales que el Banco Mundial ha declarado críticos, aunque algunas cosas han mejorado.
Por ejemplo, en 2002 el índice de pobreza era de 54%. Para 2014, esta cifra había descendido al 23%. La negligencia del Estado se traduce en múltiples problemas sociales, que serán explicados a continuación.
Problemas sociales en Perú
- Corrupción. La corrupción es un problema estructural en Perú, con un alto índice de percepción en transparencia política. En 2025 cayó al puesto 130, de 182 países. Esto tiene un fuerte impacto a nivel económico y político, y muchos expresidentes han estado vinculados a lavado de activos, sobornos y otros graves delitos, por los que incluso algunos de ellos están en prisión. Esto favorece la inestabilidad política.
- Trabajo infantil. Otro problema grave. En las últimas décadas, ha incrementado el número de jóvenes menores de edad económicamente activos. Esta cifra va de la mano con el número de jóvenes que abandonan el sistema educativo antes de terminar los estudios secundarios. En 2000, cerca del 20% de los niños entre 6 y 17 años tenía un trabajo. 11% de los niños entre 6 y 11 años participaban en el mercado laboral. Por su parte, el 30% de los jóvenes entre 12 y 17 años estaban activos económicamente. Actualmente, se calcula que alrededor de 760.000 niños, entre 5 y 17 años, trabajan, y esta problemática se acentúa en las zonas rurales. Los sectores donde más trabajan son la agricultura, minería y pesca, las ventas callejeras (en entornos urbanos) y el trabajo doméstico.
- Situación precaria en derechos humanos. Los reportes de los derechos humanos efectuados por la Organización de las Naciones Unidas han demostrado que el Estado peruano ha fallado en garantizar el respeto de los derechos de sus ciudadanos. La injusticia se puede observar en distintos niveles de la nación: desde injusticia social hasta injusticia política. En muchos casos, tampoco se respeta la libertad de expresión: los periodistas enfrentan casos de acoso e intimidación. Sumado a esto, la censura es un problema común.
- Vandalismo juvenil. En comparación con otras naciones, el nivel de criminalidad en Perú es relativamente bajo. Sin embargo, el nivel de vandalismo juvenil es lo suficientemente alto como para que represente un problema social. Muchos niños y adolescentes abandonan la escuela a temprana edad y se unen a grupos vandálicos que cometen crímenes, como robo, asaltos físicos y daño hacia instalaciones públicas. La mayoría de estos actos se cometen bajo la influencia del alcohol y las drogas. Las causas detrás de este problema son desempleo, crisis económica, deserción escolar y problemas en las relaciones familiares.
- Problemas raciales. El 82% de la población peruana es indígena o mestiza. Por su parte, cerca del 15% de la población es caucásica, de ascendencia 100% europea. A pesar de que constituyen la mayoría, la población aborigen o de ascendencia aborigen enfrenta discriminación racial. Sumado a esto, la población de ascendencia española conforma la élite económica y social del país, mientras que el resto de los ciudadanos deben afrontar la marginalización.
- Pobreza. En los últimos 10 años, el nivel de pobreza ha disminuido en Perú. Sin embargo, las cifras continúan siendo preocupantes. En un país de 34,9 millones de habitantes, casi 8 viven en condición de pobreza. De estos 8 millones, al menos tres afrontan pobreza extrema. Los más afectados son las poblaciones indígenas y rurales.
- Trabajo negro. 75% de la población trabajadora de Perú padece el trabajo negro. Esto quiere decir que no tienen un trabajo regular, por lo que no reciben beneficios, como seguro social.
- Dificultades de acceso a la vivienda. En Perú, un porcentaje alto de la población no tiene vivienda en propiedad y además tiene dificultad para acceder a ella. Los motivos son la poca oferta y el encarecimiento de los pisos de alquiler.
- Viviendas precarias. Además de la problemática de conseguir una vivienda, un importante número de inmuebles no cumple con servicios mínimos para poder ser habitadas con dignidad. Falta de red de alcantarillado o no tener acceso a agua son algunas de las problemáticas más notorias.
- Analfabetismo. Aunque la tasa de analfabetismo se han ido reduciendo año tras año, en Perú todavía hay más de un millón de personas que no saben leer ni escribir. Unos datos que indican que el país sudamericano tiene peores índices que otras naciones, como Zimbabue, Siria o Botsuana.
- Carencia formativa. La oferta formativa peruana tiene muchos frentes que mejorar para ser de calidad. Además, tanto colegios de educación básica como universidades tienen unos costos muy elevados a los que el peruano medio no puede hacer frente.
- Salud no asegurada. En Perú año tras año la partida presupuestaria para salud aumenta. Sin embargo, los indicadores aseguran que la calidad del servicio ha retrocedido. Falta de personal, carencia formativa en el sector salud, ineficaz abastecimiento de medicamentos, centros y equipos en malas condiciones y dinero mal gestionado son algunas de las deficiencias principales.