Obligaciones y Responsabilidades de los Niños (en Hogar y Escuela)

Conocer las obligaciones y responsabilidades de los niños en el hogar y en el salón de clases es importante, ya que es una de las mejores maneras de educarles e inculcarles buenos valores. En este artículo te explicaré algunas de las más importantes divididos por franjas de edad.

Hoy en día es muy común escuchar que los padres y madres que tienen algún pequeño en casa se quejan de que no ayuda, no recoge lo que desordena, no se comporta bien en la escuela…  Este comportamiento puede influir en la vida del menor y extrapolarse a otros contextos y situaciones como el colegio.

responsabilidades y obligaiones de los niños

Si no se comienza desde pequeños a darle responsabilidades y obligaciones es muy probable que cuando crezca le cueste interiorizar este tipo de deberes. El problema que solemos tener es que no sabemos exactamente lo que pueden hacer o no y en qué edades.

Puesto que los niños no pidieron ser concebidos y son los padres quienes decidieron tenerlos, los niños no tienen que pagar un coste a sus padres. Los padres no tienen derecho a pedir a sus hijos que paguen su “inversión”, ya sea monetariamente o exigiendo que “a cambio” sean apoyados en su vejez.

Esta mentalidad solo llevaría a malestar para los niños, no disfrutar de la vida, conflictos familaires y en casos extremos al maltrato o negligencia infantil.

Dar responsabilidades y obligaciones en la infancia debe ser visto como algo positivo para que cuando sean adultos los niños sepan desenvolverse solos, sean independientes y autónomos. Los niños son el resultado de las decisiones de los adultos, y los adultos deben ser conscientes de que sus elecciones tienen consecuencias.

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¿Qué es la responsabilidad?

La responsabilidad es entendida según la Guía del Gobierno de Navarra (S/F) como “la capacidad de asumir las consecuencias de las acciones y decisiones buscando el bien propio junto al de los demás”.

Es muy común querer que nuestro hijo/a sea responsable sin embargo, no podemos olvidar que la responsabilidad es algo que se va adquiriendo poco a poco ya sea por imitación del adulto que esté más próximo a él o por la aprobación social, la cual refuerza este tipo de comportamientos y favorece a su autoestima.

Si queremos que nuestro hijo  adquiera el sentido de la responsabilidad es importante que se trabaje diariamente. Aunque pueda resultar un poco agotador, es la única forma de conseguir que cuando crezca, sea un adulto responsable y por ende realice sus obligaciones en todos los contextos y situaciones de su vida.

¿Cuáles son las obligaciones y responsabilidades de los niños?

Al enfrentarnos a este tipo de situaciones como padres muchas veces se nos viene a la cabeza la duda de si lo que estamos pidiendo a nuestro hijo/a es acorde a su edad.

Es normal que nos hagamos estas preguntas pues algo que tenemos que tener presente es que sólo podemos exigir al niño lo que es capaz de hacer y sólo será capaz de hacerlo si tenemos en cuenta las diferentes etapas de su desarrollo.

¿Qué puede hacer en casa?

A continuación os presentamos las tareas que podría realizar en casa divididas por su franja de edad:

2-3 años

Aunque dada su edad sólo es capaz de trabajar bajo la supervisión de un adulto y no distingue por qué algo está mal o bien. Los niños a esta edad pueden trabajar a través de mandatos y prohibiciones, resaltado que un adulto tiene que estar con ellos mientras se realiza la acción.

Las actividades que pueden hacer son: poner y recoger las servilletas de la mesa, regar las flores, colocar sus zapatillas en su lugar, etc. Es decir, actividades simples y claras para las que no necesite mucho esfuerzo.

3-4 años

Los niños en esta etapa del desarrollo suelen actuar a través de los premios y los castigos. Normalmente, observan el comportamiento de los adultos que les rodea para posteriormente imitarlo en las situaciones que se les presente.

A esta edad, son capaces de tener ordenadas sus cosas por lo que les podremos pedir que mantenga su cuarto ordenado en cierta medida.

También puede seguir ayudando a poner la mesa, pero esta vez no sólo las servilletas. Aunque tenga algo más de autonomía es importante que el adulto lo acompañe en las diferentes actividades que realice.

4-5 años

En esta edad, es importante que confiemos en ellos y les dejemos que realicen algunas actividades en el hogar solos, actividades que ya desde pequeños les hemos ido introduciendo poco a poco como por ejemplo, poner la mesa, ordenar un poco más su cuarto…

El niño/a en esta edad va a querer agradar y servir al adulto por ello, va a tener iniciativas responsables. Además al igual que en la etapa anterior va a seguir imitando las acciones de los adultos en los diferentes contextos en los que se relaciona.

5-6 años

Cuando el niño/a ya tiene esta edad, podemos dejar que participe en tareas domésticas que requieren más responsabilidad como:  buscar lo que necesita para realizar algún ejercicio, limpiar el polvo, preparar la ropa para el colegio, etc.

A partir de esta edad, puede asimilar algunas normas y respetarlas, también despierta el sentido de la intencionalidad. Tenemos que señalar que sigue necesitando que el adulto le diga lo que es o no correcto en su comportamiento.

6-7 años

Es capaz de cumplir las órdenes que se le da sin ningún problema. Además puede administrar el dinero que se le da. Se puede desplazar por los barrios que le sean conocidos y se encuentren cerca de casa como el colegio, la casa de algún amigo…

Tenemos que señalar que aún sigue imitando al adulto, por lo que es importante que nuestros comportamientos sean acordes con las normas que les imponemos.

8 años

A esta edad, ya empieza a tener más independencia, es decir comienza a ser más autónomo. También dependiendo de sus intenciones, puede controlar sus impulsos.

Es capaz de controlar su tiempo y sus actividades, por lo que ya puede organizarse, además suele controlar el dinero que le proporcionan sus padres como paga. Esto hará que le podamos mandar acciones tales como: acudir solo al colegio, bañarse o incluso preparar el desayuno.

9-11 años

Es bastante autónomo y es capaz de organizar sus materiales, su ropa e incluso sus ahorros. A esta edad puede encargarse de las tareas domésticas que le propongamos. Le gusta que se le recompense por sus acciones.

11-12 años

Tiene capacidad para saber cuando hace algo mal e incluso saber las consecuencias que tendrán estas acciones. También tiene el sentido de la responsabilidad adquirida por lo que tratará de cumplir sus obligaciones correctamente.

13-15 años

Son los primeros años de adolescencia en los que comenzarán a ser más rebeldes y a tener prioridad por su grupo de amigos. A esta edad es importante hacer saber a los hijos quién tiene la autoridad en el hogar -los padres- y que hay que respetar ciertas normas.

Las responsabilidades más importantes serán estudiar -ir al instituto-, ayudar en tareas del hogar (poner la mesa, ordenar su cuarto, tirar la basura…), y si ha comenzado a salir, llegar a casa a la hora acordada con los padres.

15-18 años

A esta edad el adolescente tendrá que seguir con las mismas normas que a los 13-15 años, siendo especialmente importante comenzar a enseñar la disciplina. Para evitar conflictos habrá que comunicar verbalmente las reglas o incluso escribirlas. Se podrán delegar en los adolescentes tareas de más responsabilidad como comprar en el supermercado u otros mandados que les enseñen a desenvolverse. 

Por otra parte, para la seguridad de los adolescentes, es importante controlar las horas de entrada y salida del hogar, y tenerlos localizados. Sin embargo, el hostigamiento con demasiado control será negativo y llevará a que el adolescente no quiera estar en contacto con los padres. Si el adolescente sale con sus amigos, una solución es pedirle que él/ella llame o escriba un mensaje a cierta hora para decir que esta bien. De esa manera lo hará de forma voluntaria.

A continuación os presento un cuadro resumen de las actividades que pueden hacer por cada etapa:

Existen muchas más responsabilidades y obligaciones que el menor puede hacer para ayudar en casa.

He numerado algunas a modo de ejemplo para que podáis haceros una idea de los ejercicios que pueden hacer dependiendo de la edad, aun así estas actividades se pueden realizar en todas las edades si nos adaptamos a lo que pueden y no hacer en ese determinado momento.

También tenemos que señalar que conforme van creciendo van asimilando las acciones que han aprendido, es decir son sumativas.

Es importante mientras son pequeños/as que hagamos estas actividades con ellos y les acompañemos en su proceso de aprendizaje para hacer más divertido. Una idea sería que realizaran estas actividades en casa en forma de juego y que cuando les digamos que tienen que hacerlas lo hagamos de forma calmada y tranquila.

¿Qué puede hacer en la escuela?

A continuación, vamos a exponer por etapas las responsabilidades y obligaciones del niño en el contexto escolar:

A los 3 años

Son capaces de obedecer las órdenes de su profesor/a. En algunas ocasiones se responsabiliza de los objetos o el material que lleva al colegio desde casa. Por último, tiene la capacidad de esperar su turno en clase cuando la profesora está ocupada con otro compañero.

A los 4 años

Puede realizar recados dentro del colegio, e incluso desde adentro hacia afuera o al revés. Es decir, podremos comunicarnos con la profesora a través de él o incluso de anotaciones que se coloquen en su mochila o en cualquiera de sus materiales.

Entre 5 y 6 años

A los niños de esta edad en el colegio, les gusta realizar tareas escolares para mostrarlos en casa, aunque necesita instrucciones para hacer las cosas bien.

Es importante que le demos reforzamiento positivo de estas actividades con el fin de desarrollar su sentimiento de competencia.

A los 7 años

Es capaz de organizar su material escolar así como su mochila. Por ello, es necesario que tenga un horario para hacerlo con el fin de crear hábitos y rutinas. Sigue necesitando instrucciones sobre las tareas que le proponen los adultos.

A los 8 años

Puede distribuirse el tiempo si un adulto le supervisa y es responsable de  las tareas escolares. Es importante que le dejemos distribuirse su tiempo aunque le asesoremos y le controlemos.

A los 9 años

En el colegio suele disfrutar de su clase y de sus compañeros, por lo que se siente bien con lo que hace.

Además, es capaz de preparar sus materiales y procura llegar al colegio de forma puntual. También acepta la disciplina sin dificultad y se ajusta  a las normas de clase.

A los 10 años

El profesorado puede mandarle tareas sociales que le sean útiles. A esta edad suele querer realizar los deberes rápido para poder jugar, por ello todavía no es muy responsable en sus estudios y necesita vigilancia.

Por último, decir que piensa por su cuenta y no queda satisfecho/a con cualquier pregunta por lo que suele trabajar mejor en grupo.

A los 11 años

De forma general, suelen ser responsables de sus tareas y deberes. Es además crítico con el profesorado y está motivado por los estudios. Por último, manifiesta curiosidad por el conocimiento del medio físico y social.

A los 12 años

Suele mostrar mucha preocupación por notas y exámenes. También rechaza las tareas que le producen fatiga, le sigue gustando aprender y trabaja mejor en grupo.

A continuación a modo resumen os presento las responsabilidades y obligaciones que tienen los niños en la escuela basándonos en su franja de edad:

Si en casa trabajamos el sentido de la responsabilidad y la obligación, los niños/as no van a tener ninguna dificultad en realizar las de la escuela, pues como se pueden comprobar van de la mano. Y tal y como ocurre en las actividades del hogar, las que tienen que realizar en la escuela también son sumativas.

Conclusiones

Es importante que como padres y educadores, nos adaptemos a la etapa de desarrollo en la que se encuentre el niño a la hora de exigirles que cumplan sus obligaciones y responsabilidades tanto en la escuela como en casa.

Aunque hemos enumerado las actividades que se pueden realizar clasificadas por edades, cada niño es diferente y avanza a su ritmo. Por ello, es importante que nos adaptemos a cada niño/a de forma individual con el fin de que pueda realizar las actividades sin sentimientos de frustración y pueda afectar a su autoestima.

Como padres debemos de ser coherentes tanto con nuestras acciones como con nuestras promesas. Es decir, el niño va a imitar nuestro comportamiento en los diferentes contextos que tiene para desarrollarse por lo que tenemos que respetar las normas que le hemos impuesto y cumplirlas.

¿Qué otras responsabilidades u obligaciones crees que tienen que tener los niños? ¡Deja tu opinión en los comentarios!

Referencias

  1. Desarrollo de conductas responsables de 3 a 12 años (S/F). Gobierno de Navarra.

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