¿Qué son los valles longitudinales y transversales?

Los valles longitudinales son valles que corren paralelos a cadenas montañosas o cordilleras, mientras que su contraparte geomorfológica, los valles transversales, se disponen en ángulo recto con respecto a las mismas.

Los valles son depresiones situadas entre dos montañas o alineaciones de montañas, producidas por la erosión de las corrientes de agua, excavación de los glaciares o, con menor frecuencia, como producto de las fuerzas tectónicas.

Figura 1. Valle transversal, Chile. Yerko Montenegro [CC BY-SA 2.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/2.0)], via Wikimedia Commons

Los valles se clasifican según su origen en: glaciales y fluviales; de erosión y tectónicos; y longitudinales o transversales (según su disposición).

Los valles longitudinales y transversales pueden ser fluviales y glaciales. Por ejemplo, si un valle transversal fue formado por el paso de un río, es un valle transversal, de origen fluvial. Las categorías no son excluyentes, todos son descriptores de una misma formación, es decir de los valles.

Mientras los valles glaciales y fluviales han sido moldeados principalmente mediante procesos erosivos, los valles tectónicos surgen como consecuencia de fallas o rupturas de la corteza terrestre. Estos son luego limados o rellenados por la acción erosiva y/o sedimentaria.

Los valles son uno de los accidentes geográficos más comunes en la superficie del planeta y se pueden encontrar en todos los continentes, así como en el fondo marino e inclusive en otros planetas (como por ejemplo en Marte).

Valles longitudinales y transversales: distribución

Los valles longitudinales son alargados y corren paralelos a cadenas montañosas, específicamente entre ambas. Estos valles se forman en sistemas geológicamente jóvenes, de poca evolución, como los de la cordillera de los Andes y la cordillera de los Himalayas.

Figura 2. Valle Carbajal en el sur de la cordillera de Los Andes, Tierra de Fuego, Argentina. La gráfica ilustra un valle longitudinal (en el centro y en la dirección de la cordillera) y varios valles transversales (parte derecha de la foto). Fuente: Andrew Shiva / Wikipedia

El uso del término longitudinal cobra sentido cuando existen también valles que cruzan las mismas cordilleras o cadenas montañosas, pero de forma perpendicular a las mismas. A estos últimos se les suele llamar valles transversales y son, por tanto, la contraparte geomorfológica del valle longitudinal.

Un ejemplo de valle longitudinal lo constituye el valle Assam en la cuenca del río Brahmaputra (ver la figura 3), el cual se ubica entre el Himalaya y las planicies de Shillong y Karbi Anglong.

Figura 3. El valle Assam, a través del cual pasa el río Bramahputra, es un ejemplo de valle longitudinal. En la imagen satelital se aprecian también múltiples valles transversales, formados por innumerables afluentes que descienden desde Bhutan y Tibet. Fuente: NASAThis version: Porikolpok Oxom at English Wikipedia [Public domain or Public domain], via Wikimedia Commons

El clima de los valles

Los valles registran temperaturas extremas en verano e invierno. Cuanto más profundo es un valle, mayor es la fluctuación de la temperatura. Esto significa que los valles que están rodeados por montañas muy altas, pueden tener cambios grandes de temperatura.

Los montañistas experimentados saben que la temperatura en el fondo de un valle puede llegar a ser mucho más baja que en los riscos laterales. Esto se debe a que un cambio de presión puede desplazar masas de aire frío, empujándolas hasta el fondo del valle.

Flora y fauna

Cuando nos referimos a la flora y la fauna de los valles, debemos considerar que se trata de los accidentes geográficos más comunes en el planeta Tierra, y además, la relación de los valles con las cadenas montañosas los hace ubicarse en todas las latitudes.

La flora y la fauna que existen en los valles depende de su ubicación geográfica, sus condiciones climáticas, la cantidad de agua disponible, entre otros factores. Por lo general, en los valles existen ríos, lo cual permite la presencia de formas de vida acuáticas y terrestres.

Cordillera de los Andes

Por ejemplo, los valles que acompañan a la cordillera de los Andes, van desde Venezuela hasta Argentina y Chile, pasando por Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia, lo cual representa la presencia de valles en prácticamente todo el continente suramericano (alrededor de 7000 km).

A lo largo de la extensión de esta cordillera se encuentran valles a distintas alturas (metros sobre el nivel del mar), desde valles con selvas nubladas hasta valles glaciares.

Cordillera del Himalaya

Otro ejemplo importante lo constituyen los valles de la cordillera del Himalaya, donde su fauna y flora varían ampliamente dependiendo del clima, la precipitación, la altura y las características específicas del suelo, del valle que se esté considerando.

En términos generales, en los valles de la cordillera de los Himalayas se encuentra que el clima tropical prepondera en los valles de pie de montaña, haciéndose cada vez más frío conforme se avanza en altura. La influencia del monzón hace que las lluvias tengan un gradiente de oeste a este (de mayor a menor lluvia).

Figura 4. Esta imagen muestra valles transversales y los extremos de los glaciares que los esculpen en Bhutan-Himalaya. Estos valles drenan luego a otros valles como el Assam al sur (el cual es un valle longitudinal) y al norte hacia la meseta tibetana. Fuente: NASA [Public domain], via Wikimedia Commons

Por todo lo anteriormente expuesto, podemos relacionar la fauna y flora de los valles a ambientes que van desde fríos extremos como los subglaciales y regiones frías alpinas, glaciares y desiertos polares, hasta ambientes de calor extremo (por ejemplo, el famoso valle de la Muerte en California), o climas más benignos como alpinos, semitropicales y tropicales.

Son famosos por su severidad climática los valles secos polares, como los valles de Macmurdo, donde se ha encontrado el único lugar en la tierra donde no se ha registrado vida (Valle Universidad o University valley).

La fauna asociada a valles submarinos y fuentes hidrotermales se puede revisar en los artículos:

Figura 5. Valles secos de Mcmurdo, uno de los lugares más agrestes del planeta. Fuente: David Saul [Public domain], from Wikimedia Commons

Clasificación de valles glaciales o fluviales

La clasificación más común de los valles glaciales o fluviales, se centra principalmente en su forma, considerando las siguientes tres principales:

  1. Valle en forma de V, también llamados valles de río.

2. Valle de piso plano.

3. Valle en forma de U o valle glaciar.

Valles en forma de “V” o valles de río

Los valles en forma de “V” son los valles formados típicamente por ríos. Su nombre hace referencia directa a su sección transversal en forma de “V” y sus lados muy pronunciados.

Estos valles son comunes cerca de la fuente de los ríos, debido a la presencia de un banco más inclinado, sin embargo, también pueden formarse también aguas abajo.

Los valles en forma de “V” son producto de la erosión. El río transporta piedras y rocas en sus aguas, las cuales conjuntamente con la fuerza misma del agua, tallan el lecho y van dando forma al valle.

Cuando un valle de río se vuelve particularmente profundo, se le suele denominar cañón, garganta, barranco, congosto o foz. En el caso de los barrancos, el curso de agua no es permanente.

El paso del tiempo va haciendo que la sección transversal de estos valles se profundice y ensanche, eventualmente produciendo un valle de fondo plano.

Valles en forma de “U” o valles glaciales.

Los valles en forma de “U” o artesas, son aquellos que habiendo sido formados inicialmente por ríos, fueron profundizados y retallados por un glaciar. El glaciar erosiona el típico valle en forma de “V”, ensanchándolo, raspando los lados y el fondo, hasta darle una terminación con un contorno similar a una “U”.

Estos valles generalmente son más anchos y aplanados, puesto que el glaciar es mucho más pesado y amplio que un río.

Los valles glaciares se formaron durante la última era glaciar (Pleistoceno) y se siguen formando aun hoy día, en los lugares donde existen glaciares.

Valles de piso plano

El tercer tipo de valle, el más común en el mundo, es el valle de piso plano. Al igual que los valles en forma de “V”, fueron formados por arroyos, pero en general son más antiguos o más desarrollados que éstos.

A medida que la pendiente del canal de un arroyo se vuelve suave, y comienza a suavizar la empinada “V”, o el valle en forma de “U”, el fondo del valle se ensancha y aplana.

Con el transcurso del tiempo, el arroyo continúa erosionando el suelo del valle, ensanchándolo aún más. Durante este proceso, la forma del valle cambia de un valle en forma de “V” o de “U” a uno con un fondo plano y ancho. Un ejemplo de un valle de piso plano es el valle del río Nilo.

Figura 6. El valle del río Nilo, un ejemplo de valle de piso plano. Fuente: pixabay.com

Valles de Rift (de falla, grieta o ruptura)

Además de los valles anteriormente descritos, se deben considerar aquellos que surgen de procesos tectónicos, como los llamados valles de falla o Rift.

Estos son valles que se forman donde la corteza de la Tierra se extiende o se separa (sufre divergencia). Este tipo de valle es a menudo estrecho, con lados empinados y un piso plano.

Los valles de Rift se pueden encontrar incluso en lugares donde se esperaría uno de río o glacial (ver la figura 3, para un ejemplo de este tipo de valle).

Figura 7. Valle de falla cerca de Laguna Quilotoa, Ecuador. Fuente: Creationlaw en https://en.wikipedia.org/wiki/File:Browncanyonquilotoa.jpg

Se han encontrado muchos valles debajo del agua en los océanos, a lo largo de las cordilleras del fondo marino. Un ejemplo de estos valles, lo constituyen la llamada dorsal mesoatlántica.

Los valles del fondo marino son completamente diferentes, desde el punto de vista ecológico, a los valles de la corteza terrestre.

Figura 8. El gran Valle del Rift, Kenia. Fuente: Appleslerp [CC BY-SA 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0)], from Wikimedia Commons

Referencias

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  2. Craghan, M. (2003). Physical Geography: A self-teaching guide. John Wiley & Sons, Inc. pp. 290.
  3. Graham, R. T. and Turk, J. (2009). Introduction to Physical Geology. Saunders College. pp. 432.
  4. Goordial, J., Davila, A., Lacelle, D., Pollard, W., Marinova, M. M., Greer, C. W., DiRuggiero, J., McKay, C. P., … Whyte, L. G. (2016). Nearing the cold-arid limits of microbial life in permafrost of an upper dry valley, Antarctica. The ISME journal, 10(7), 1613-24.
  5. Pidwirny, M. J. (2002). The Fundamentals of Physical Geography. Tomado de geog.ouc.bc.ca.
  6. Yu, S. B., and Kuo, L. C. (2001). Present-day crustal motion along the Longitudinal Valley Fault, eastern Taiwan. Tectonophysics, 333(1-2):199–217. doi:10.1016/s0040-1951(00)00275-4.

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