
¿Qué es el Zigurat de Ur?
El Zigurat de Ur es un templo piramidal y escalonado, construido por la civilización mesopotámica. Fue erigido en la antigua ciudad sumeria de Ur —actualmente Irak— durante la dinastía de Ur III, bajo el mandato del rey Ur-Nammu. Su propósito fue rendirle homenaje al dios Nanna (Luna) y promocionar la identidad colectiva de los súbditos.
A pesar de que este zigurat no pudo conservarse en su totalidad, existen datos en escritura cuneiforme donde se detalla la estructura de esta edificación; se trata de un monumento que cuenta con una base rectangular, escalonado en distintos pisos. En el último se colocaba una capilla para adorar a la deidad.
No existe un solo zigurat, pues se edificaron varios monumentos de este estilo. Sin embargo, el mejor conservado es el Zigurat de Ur.
También se pudieron conservar los restos del zigurat de Uruk y de Nippur. Según los historiadores, en cada ciudad importante de la región había al menos un zigurat. Por ejemplo, la ciudad de Akkad contó con tres, aunque la localización de esta ciudad sigue siendo un enigma.
La palabra “zigurat” proviene del verbo zaqaru en acadio, y quiere decir “construir en lo alto”. Realmente, los zigurats eran estructuras monumentales y complejas, que además se veían todavía más imponentes gracias a las particulares planicies del territorio mesopotámico.
Algunos historiadores equiparan los zigurats con las catedrales medievales y los rascacielos modernos, ya que la silueta de estas edificaciones dominaba el paisaje de las grandes y antiguas ciudades. Los zigurats eran el foco principal de las urbes.
En 2016, el Zigurat de Ur fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, que colocó el templo en dos categorías: como paisaje arqueológico de Mesopotamia y como defensa de la biodiversidad de los ahwar.
Origen e historia del Zigurat de Ur
- La estrategia ideológica de los reyes de Ur. Las dinastas de Ur III decidieron reforzar la identidad colectiva de sus súbditos para evitar tensiones sociales y fraccionamientos políticos. Para esto, la realeza retomó los conceptos de kur y kalam. De esta manera, se hacía hincapié en la diferenciación que existía entre la periferia, definida como caótica y salvaje —kur— y el reino de Ur, una llanura urbanizada y ordenada —kalam—. A partir de esta dicotomía, se estructuró la idea de que la verdadera separación política no estaba entre una u otra ciudad, sino entre el conjunto unificado mesopotámico y el mundo salvaje y bárbaro de alrededor. Como los reyes neosúmeros necesitaban rehabilitar la institución monárquica, emplearon la arquitectura como uno de los canales principales para difundir su mensaje ideológico, destinado a reforzar la identidad social y generar una corriente colectiva que legitimara la soberanía del reino y lo mantuviera en el poder. Durante el período de Ur III, los territorios del reino adquirieron un relieve extraordinario desde el punto de vista arquitectónico. De hecho, el urbanismo alcanzó un notable desarrollo. Además, los grandes proyectos de edificación fueron elaborados de forma estratégica para cumplir una función simbólica y a la vez práctica, que difundía mediante su monumentalidad un mensaje identitario.
- La ciudad de Ur. Ur fue una ciudad hegemónica que contó con un urbanismo orgánico, ya que evolucionaba de manera natural a partir de un núcleo original. Se afirma que el municipio de Ur contaba con tres elementos principales: el recinto sagrado, la ciudad exterior y la ciudad amurallada. La ciudad amurallada estaba constituida por un conjunto de viviendas de pequeña altura, ya que solo alcanzaban dos pisos. Mientras mayor era la categoría social de las familias, más cerca se encontraba la casa del centro urbano. La ciudad exterior consistía en dos grandes avenidas que conectaban los palacios con el resto del municipio. Toda esta área fue construida con adobe, por lo que no se ha podido conservar nada de ella, sin embargo, se supone que esta zona contó con aceras, alcantarillado y pequeñas casas. Los edificios religiosos ocupaban el corazón de la ciudad. Poseían su propia muralla y seguían una organización ortogónica. En esta categoría se encuentra el Zigurat de Ur.
- Los zigurats. Entre las numerosas edificaciones religiosas y civiles (como templos, palacios, remodelación de muelles e infraestructuras hídricas), surgió la construcción más significativa de la cuenca mesopotámica: los zigurats, especialmente el elevado por Ur-Nammu en Ur, la capital del reino. También destacó el de Eridu, finalizado durante el mandato de Amar-Sin. Los zigurats eran torres escalonadas que cumplían dos funciones principales: representar el poderío del príncipe y de la ciudad y honrar la grandeza del dios patrón (el dios al que se le dedicaba la construcción). Además, estas edificaciones también funcionaban como una especie de escalera espiritual que les permitía conectarse con el mundo divino. Gracias a sus grandes dimensiones y a su ubicación, los zigurats se convirtieron en los elementos urbanos más llamativos de la región. Fueron erigidos cerca del palacio real, de la tesorería, el tribunal de justicia y las residencias sacerdotales, lo que los convertía en parte del organismo ciudadano. Asimismo, sus escalinatas monumentales permitían que los súbditos presentaran ofrendas en ocasiones especiales, como, por ejemplo, la llegada del año nuevo. Simultáneamente, el gigantismo de estas edificaciones construidas con ladrillos de arcilla reflejaba el poderío del rey como constructor piadoso, ya que esta era una de las características que debía tener todo monarca mesopotámico, como está plasmado en la estela de Ur-Nammu. La estructura de los zigurats se volvió muy popular, por lo que su estilo se mantuvo por 1.500 años. Esto trajo como consecuencia el desarrollo de un complejo arquitectónico basado principalmente en una forma piramidal de tres escalinatas. De acuerdo con algunos registros, los sumerios consideraban que las altas edificaciones solo podían estar destinadas a los cultos religiosos. Por lo tanto, la población solo podía habitar edificios bajos.
Ubicación del Zigurat de Ur

El Zigurat de Ur se localiza en la República de Irak, antiguamente conocida como Mesopotamia. Fue levantado en el municipio de Ur, que hoy está a unos 24 kilómetros de Nasiriya. Como toda gran ciudad, Ur se erigió cerca de un río, en este caso el Éufrates, que desembocaba en el Tigris, y ambos en el golfo pérsico.
Características del Zigurat de Ur
– Materiales. El Zigurat de Ur fue construido principalmente con ladrillo y adobe, que consiste en un ladrillo sin cocer elaborado con barro y paja, de forma rectangular y secado al sol.
– Dimensiones. Este zigurat tiene una altura de 15 metros, y su base, 61 metros de ancho por 45,7 metros de largo.
– Estilo arquitectónico. Se corresponde con el diseño sumerio, que tenía un enfoque urbanístico y armónico. Los sumerios empleaban betún para sellar los canales de tuberías y realizaban todas sus construcciones con adobe, por lo que los edificios se deterioraban con mayor facilidad.
– Descubrimiento. Las ruinas de este monumento fueron descubiertas en 1850 por William Kennett, aunque las excavaciones fueron realizadas por John George Taylor. Luego de la Primera Guerra Mundial, se realizaron otras excavaciones al mando de Henry Hall. Posteriormente, la Universidad de Pensilvania, en colaboración con el Museo Británico, efectuó otros trabajos arqueológicos bajo la tutela de Leonard Woolley en 1922.
– Antigüedad. El Zigurat de Ur tiene unos 4.000 años de antigüedad, pero está muy bien conservado gracias a las restauraciones. En 1991, la edificación se vio afectada por la Primera guerra del Golfo, pues las armas de fuego le ocasionaron cuatro hendiduras a la estructura que todavía pueden verse.
Partes del Zigurat de Ur
El zigurat cuenta con una planta rectangular y con una escalera principal que conducía a la capilla central. También contaba con dos escaleras secundarias por donde los súbditos subían sus ofrendas.
El monumento contó con siete terrazas grandes, aunque solo se han podido conservar tres. Asimismo, el edificio tenía varias salidas de agua para evitar las inundaciones. Por último, en algunas reconstrucciones digitales se muestran algunos jardines, empleados para decorar las terrazas.

Reconstrucción del Zigurat de Ur
Según las fuentes historiográficas, el Zigurat de Ur fue inaugurado en el siglo XXI a.C. por el rey Ur-Nammu. No obstante, fue destruido por los elamitas, un pueblo proveniente de los territorios de Irán. Años después, el zigurat fue reconstruido por el rey Nabucodonosor II, gobernante de Babilonia.
El monumento se mantuvo oculto hasta su descubrimiento en 1850. Posteriormente, Sadam Huseín, durante su mandato, ordenó reconstruir todo el primer nivel junto con la escalera principal. Esta restauración tuvo lugar durante los 70, y tenía como objetivo atraer turistas a la ciudad de Nasiriya.
Referencias
- Foltz, R. Iran and Iraq in world history. Recuperado de googlebooks.
- Urbanismo de las ciudades de la Antigüedad. Recuperado de oa.upm.es.
- Nightingale, C. Segregation: a global history of divided cities. Recuperado de googlebooks.
- Zigurats, los templos de Mesopotamia. Recuperado de nationalgeographic.com.
- Zigurat de Ur. Recuperado de es.wikipedia.org.