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Humanidades » Historia » Enrique el Navegante

Enrique el Navegante

Enrique el Navegante. Fuente: See page for author, Wikimedia Commons

¿Quién fue Enrique el Navegante?

Enrique el Navegante (1394-1460) fue un infante portugués que impulsó la expansión territorial de Portugal hacia las costas de África e islas del Atlántico entre 1415 y 1460. Sus expediciones formaron parte de la Era de los Descubrimientos, época en la que recurrentes exploraciones aportaron nuevas tierras a monarquías europeas y, con ello, la extensión de lazos culturales, económicos y religiosos.

El infante se encargó de la planificación y formación de los exploradores que, siguiendo sus directrices, lograron la conquista de lugares como el archipiélago de Madeira, las islas Azores y algunos territorios de la costa occidental de África.

La información obtenida y las cartas navales creadas a partir de estas expediciones allanaron el camino para que otros exploradores portugueses, como Vasco Da Gama (1469-1524), cumplieran con éxito sus campañas navales.

Biografía de Enrique el Navegante

Primeros años

El infante Enrique, apodado posteriormente “el Navegante”, nació el 4 de marzo de 1394 en Oporto, Portugal. Fue el tercero de los nueve hijos del rey Juan I y Felipa de Lancaster. Durante su infancia y juventud recibió una educación integral en disciplinas como política, literatura y estrategia militar.

Primera conquista

A los 20 años, Enrique propuso a su padre la conquista de Ceuta, actualmente ciudad autónoma española, que en ese momento estaba en manos del sultanato benimerín.

El rey Juan I aceptó la sugerencia y en agosto de 1415 tomó la ciudad, junto a sus tres hijos mayores, Eduardo, Pedro y Enrique, con el apoyo de más de 50.000 soldados portugueses.

Esta victoria representó para Portugal el poder sobre el comercio de la zona y el inicio de un periodo de conquistas y descubrimientos nunca antes visto en ese reino.

Por su valor en batalla, Enrique fue nombrado caballero y conde de Viseu. Posteriormente, el navegante también sería reconocido como duque de Coimbra, señor de Covirán y gran maestre de la Orden de Cristo.

Escuela de Exploradores

Entusiasmado con la victoria en Ceuta, Enrique se propuso conquistar nuevas tierras para expandir el poderío de Portugal en el mundo.

Para lograrlo, creó en 1416 una villa al sur de Portugal que fungió como astillero, además de centro de estudios náuticos, geográficos y astronómicos. El objetivo de este lugar era formar exploradores que comandarían las expediciones de la Corona portuguesa.

Aunque algunos historiadores dudan de la existencia del lugar, presuntamente ubicado en Sagres, otros afirman que por esta escuela de exploradores pasaron los más destacados navegantes de la época.

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Los resultados fueron rápidos. Para 1418 uno de los exploradores del infante, Bartolomeo Perestrelo, descubrió la isla de Porto Santo en el Atlántico. Esto fue solo el principio.

Rutas y descubrimientos de Enrique el Navegante

Década 1420 a 1430

En 1421, los navegantes João Gonçalves Zarco y Tristão Vaz Teixeira llegaron a una isla, que luego llamaron Madeira, al confundirla con la isla de Porto Santo, ambas pertenecientes actualmente al archipiélago de Madeira. Su objetivo era explorar la costa de África y llegar hasta Guinea, pero un desvío los llevó a esa isla.

En 1425 regresaron a sus costas con proyectos de colonización, llevando cereales y conejos, que presuntamente se multiplicaron hasta el punto de convertirse en una plaga.

Década 1430 a 1440

En 1432, el navegante Gonzalo Velho Cabral descubrió Santa María, la primera tierra insular de las islas Azores.

Tras la muerte del rey Juan I en 1433, su hijo Eduardo I ascendió al trono y le ofreció a su hermano Enrique una quinta parte de los beneficios de los territorios conquistados.

Eduardo I le otorgó además el permiso a explorar más allá del cabo Bojador, el punto más al sur de la costa africana conocido hasta entonces por los europeos.

En 1434, el explorador Gil Eanes fue el primero en sobrepasar este hito luego de una serie de intentos. En uno de estos viajes se topó con las islas Canarias, ya ocupadas por España.

Fracaso en Tánger

Los éxitos obtenidos hasta el momento con sus exploraciones llevaron a Enrique a tomar decisiones arriesgadas con resultados amargos.

En 1437 planificó, junto a su hermano menor, el infante Fernando (1402-1443), la conquista de Marruecos para establecer en dicho territorio una base para las futuras exploraciones a África.

Sin embargo, Fernando, y una parte de los hombres que lo acompañaban, fue apresado durante el ataque a Tánger. Historiadores indican que fueron tratados como rehenes para exigir que Portugal abandonara Ceuta.

El infante Fernando nunca fue liberado y murió en cautiverio seis años después de su captura.

Cambios en la Corona portuguesa

Las expediciones de Enrique siempre contaron con el apoyo del reino portugués, y hasta ese momento, su posición en la realeza le había permitido garantizar el monopolio y los gastos de las expediciones.

Tras la muerte en 1438 de su hermano, el rey Eduardo I, Enrique apoyó a su hermano mayor, el infante Pedro, como regente del reino mientras su sobrino Alfonso, de solo 6 años, tuviera edad suficiente para gobernar.

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Durante la regencia de Pedro, Enrique inició la colonización de las islas Azores y continuó acumulando éxitos en sus campañas de ultramar.

Década 1440 a 1450

En 1443 sus exploradores Nuno Tristão y Antão Gonçalves llegaron a Cabo Blanco en la costa africana, donde tomaron en cautiverio a diez nativos, presuntamente los primeros esclavos africanos trasladados a Portugal.

Posteriormente Tristão llegó a la isla de Arguin y en 1446 a la desembocadura del río Gambia, donde encontró la muerte a manos de los lugareños.

En 1445, Juan Fernández llegó a Sudán, convirtiéndose en el primer europeo en ingresar tierra adentro del continente africano.

El explorador Dinis Días llegó hasta Guinea, siendo la primera vez que una exploración portuguesa rebasaba el límite sur del desierto del Sáhara.

Un nuevo rey portugués

Los problemas en el trono portugués no cesaban. Enrique tuvo que elegir partido nuevamente, y en esta ocasión apoyó al legítimo rey, su sobrino Alfonso V, que tras alcanzar la mayoría de edad le declaró la guerra al infante Pedro.

Este conflicto interno culminó en 1449, con la muerte de Pedro en la batalla de Alfarrobeira. En recompensa a su lealtad a la Corona, Enrique recibió nuevos beneficios de los territorios conquistados por sus exploradores.

Últimas expediciones

En 1456 el explorador Alvise Cadamosto y Diogo Gomes descubrieron varias de las islas de Cabo Verde, llegando hasta el río Senegal.

Se cree que el punto más al sur de África alcanzado por los viajes de Enrique fue Sierra Leona, donde sus exploradores llegaron en 1460.

Intereses detrás de las expediciones de Enrique el Navegante

Historiadores afirman que los viajes promovidos por Enrique tenían como objetivo no solo la búsqueda de recursos, como el oro o tratados económicos que dieran más poder a la Corona, sino establecer una ruta de Portugal hacia la India para evitar la peligrosa flota turca que navegaba por el Mediterráneo.

Esto último se logró años después, en 1497, cuando Vasco Da Gama estableció una vía directa hasta la India, beneficiado indudablemente por las técnicas de navegación y los avances de las exploraciones de Enrique el Navegante.

La difusión de la fe cristiana fue otro de los objetivos de las expediciones, y por ello Enrique contó en varias ocasiones con bulas o permisos papales que demostraban el apoyo de la iglesia a sus campañas.

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Así lo evidenció la bula papal otorgada por el papa Nicolás V, que le daba la autorización para emprender la guerra contra los infieles, conquistar sus tierras e incluso esclavizarlos.

Una posterior bula papal, emitida también por Nicolás V, reservó a Portugal las tierras conquistadas, y otra bula, en esta ocasión del papa Calixto III, reservaba a la Iglesia la jurisdicción espiritual de todos los territorios conquistados desde el Cabo Bojador hasta la India.

Planes con los esclavos

El interés religioso de sus viajes fue confirmado por algunos historiares, que afirman que Enrique el Navegante tenía entre manos un plan que involucraba a los esclavos en su poder.

Aseguran que el infante se propuso devolver a su lugar de origen a algunos esclavos tras bautizarlos en la fe cristiana para que evangelizaran e interior de sus comunidades.

Sin embargo, estos planes idealistas no prosperaron. Los primeros intentos culminaron con los esclavos liberados simplemente huyendo de sus captores.

Origen de su apodo

Historiadores afirman que durante su vida Enrique nunca fue llamado “el Navegante”. Mas bien creen que fue un apodo acuñado posteriormente por los historiadores alemanes del siglo XIX, Heinrich Schaefer y Gustav de Veer. Se presume que el nombre luego fue difundido por los escritores británicos Henry Major y Raymond Beazley.

Muerte y legado de Enrique el Navegante

En 1457, Enrique se residenció definitivamente en Sagres y allí murió tres años después, el 13 de noviembre de 1460, a los 66 años.

Actualmente, el Navegante es recordado en todo el mundo con estatuas y actividades festivas que conmemoran sus logros.

En 1960 se construyó el Monumento a los Descubrimientos, una obra realizada en Lisboa a propósito de la conmemoración de los cinco siglos del fallecimiento de Enrique el Navegante. Ese mismo año fue acuñada además una moneda con su efigie.

Pese a que el Navegante no participó físicamente en la mayoría de sus exploraciones, la historia le ha reservado un lugar importante, pues se considera que fue su visión la que permitió concretar la expansión del poder portugués más allá de sus fronteras iniciales.

Referencias

  1. El navegante Enrique y sus expediciones portugales. Recuperado de blogs.ua.es.
  2. Las primeras “descobertas” africanas en tiempos de Don Enrique “El Navegante”. Recuperado de mgar.net.
  3. El Infante Enrique “El Navegante”. Recuperado de mgar.net.
  4. Enrique El Navegante. Recuperado de librosmaravillosos.com.
  5. Henry the Navigator. Recuperado de britannica.com.

Cita este artículo

Lifeder. (30 de agosto de 2024). Enrique el Navegante. Recuperado de: https://www.lifeder.com/enrique-el-navegante/.

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Por Equipo editorial

El Equipo Editorial de lifeder.com está formado por especialistas de las distintas disciplinas que se tratan y por revisores encargados de asegurar la exactitud y veracidad de la información publicada.
Última edición el 30 de agosto de 2024.

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