
¿Qué son las glándulas exocrinas?
Las glándulas exocrinas son un tipo de glándulas que secretan sus productos a través de conductos que se abren hacia la superficie externa del cuerpo o hacia la superficie epitelial, externa o interna, del epitelio que les da origen.
Una glándula es una unidad funcional de células que trabajan en conjunto para sintetizar y liberar un producto en un ducto o directamente en el torrente circulatorio. En el cuerpo humano existen dos grandes tipos: las glándulas exocrinas y las glándulas endocrinas.
Las glándulas exocrinas se diferencian de las endocrinas en que estas últimas han perdido sus conductos y, en consecuencia, secretan sus productos directamente hacia los vasos sanguíneos o linfáticos, por medio de los que se distribuyen y alcanzan sus órganos blanco.
Dichas estructuras surgen a través de un proceso de “gemación” del epitelio, que es el resultado de una compleja interacción entre células mesenquimales y epiteliales y promovido por distintos factores de crecimiento.
Las glándulas exocrinas son muy diversas, tanto en número como en funciones, por lo que muchos sistemas orgánicos las emplean para llevar a cabo sus funciones. Ejemplo de ello son la piel, la boca, el estómago, el páncreas, el duodeno y las mamas.
Características de las glándulas exocrinas
– Presencia de conductos. Secretan sus productos a través de conductos que los transportan hacia el exterior del cuerpo o hacia cavidades internas específicas.
– Secreción localizada. La secreción de estas glándulas se dirige a un lugar específico, como la superficie de la piel (por ejemplo, glándulas sudoríparas) o el lumen de un órgano (como las glándulas gástricas).
– Diversidad de secreciones. Producen una amplia variedad de sustancias, como moco, enzimas digestivas, sudor, leche, cera o saliva, dependiendo del tipo de glándula.
– Clasificación según su forma y mecanismo de secreción. Se clasifican según su forma (tubulares, alveolares/acinares o mixtas), y según el mecanismo de secreción: las merocrinas liberan productos por exocitosis (glándulas salivales), las apocrinas, donde parte de la célula se desprende junto con la secreción (glándulas mamarias), y las holocrinas, donde toda la célula se destruye para liberar el producto (glándulas sebáceas).
– Localización y función específicas. Están distribuidas en distintas partes del cuerpo dependiendo de su función, como la regulación de la temperatura (glándulas sudoríparas), digestión (glándulas pancreáticas y salivales) o protección (glándulas lagrimales).
Funciones de las glándulas exocrinas
Las glándulas exocrinas desempeñan funciones esenciales en el cuerpo humano, adaptadas a la naturaleza de sus secreciones. A continuación, se detallan las principales funciones:
- Secreción de enzimas digestivas. Facilitan la digestión química al liberar enzimas que descomponen los alimentos en nutrientes absorbibles. Ejemplo: glándulas pancreáticas y salivales.
- Regulación de la temperatura corporal. A través de la secreción de sudor, ayudan a disipar el calor y mantener una temperatura corporal adecuada. Ejemplo: glándulas sudoríparas.
- Lubricación y protección. Producen secreciones, como el moco o el sebo, para proteger y lubricar superficies del cuerpo, evitando la deshidratación o la fricción excesiva. Ejemplo: glándulas mucosas y sebáceas.

- Eliminación de desechos. Ayudan a eliminar sustancias de desecho a través de secreciones como el sudor, que también contiene sales y toxinas. Ejemplo: glándulas sudoríparas.
- Defensa y mantenimiento de barreras. Secretan sustancias con propiedades antimicrobianas o que contribuyen a la limpieza de superficies. Ejemplo: glándulas lagrimales (protección ocular) y glándulas ceruminosas (protección auditiva).
- Producción de sustancias nutritivas. Secretan productos esenciales para la alimentación de crías en mamíferos. Ejemplo: glándulas mamarias (producción de leche).
Tipos de glándulas exocrinas
Las glándulas exocrinas se clasifican de acuerdo con la naturaleza de los productos que secretan, con su forma y con el número de células que las componen (uni o pluricelulares).
De acuerdo con el tipo de secreción, estas glándulas se clasifican en glándulas mucosas, glándulas serosas, glándulas mixtas y glándulas céreas.
- Glándulas mucosas. Secretan sustancias tipo mucinógenos, compuestos ricos en proteínas glicosiladas y que, al hidratarse, se hinchan y conforman una sustancia hidratante conocida como mucina, que es el componente más importante del moco. Ejemplo de estas glándulas son las células caliciformes en el intestino y las glándulas salivales menores en la lengua y el paladar.
- Glándulas serosas. Estas glándulas secretan un líquido acuoso con abundantes enzimas. Glándulas serosas son las de la porción exocrina del páncreas, por ejemplo, que secreta enzimas digestivas proteolíticas.
- Glándulas mixtas. Las glándulas mixtas contienen unidades secretoras, también conocidas como acinos, que pueden producir secreciones mucosas y secreciones serosas, de allí su denominación de “mixtas”. Las glándulas sublinguales y submandibulares son buenos ejemplos de glándulas mixtas en el ser humano.
- Glándulas céreas. Estas son las glándulas ceruminosas del conducto auditivo externo. Se encargan de la secreción del cerumen en dicho conducto. A su vez, dependiendo del mecanismo de secreción de las células pertenecientes a las glándulas, las glándulas exocrinas se pueden clasificar como merocrinas, apocrinas y holocrinas.

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- Merocrinas. Si la liberación de los productos de secreción ocurre por exocitosis, las glándulas son merocrinas (glándula parótida).
- Apocrinas. Si la secreción implica la liberación de productos internos, como la parte apical del citosol de la célula secretora, por ejemplo, las glándulas son apocrinas (caso de las glándulas mamarias de los mamíferos en lactancia).
- Holocrinas. Cuando la secreción corresponde a las células glandulares maduras que han muerto, entonces las glándulas son holocrinas, y un ejemplo son las glándulas sebáceas en la piel.
Si la clasificación se relaciona con el número de células, entonces existen las glándulas unicelulares y las multicelulares.
- Glándulas exocrinas unicelulares. Son las glándulas exocrinas más sencillas, pues están formadas por una sola célula que se distribuye en un epitelio. Las células caliciformes del intestino y de las vías respiratorias son los ejemplos más resaltantes de este tipo de glándula. Son glándulas mucosas que secretan el moco que protege las vías donde se encuentra y su nombre deriva de su morfología (son similares a un globo). Su porción basal está unida a la lámina basal del epitelio donde están ubicadas, mientras que su porción apical expandida, denominada “teca”, se orienta hacia la luz del tubo digestivo o del aparato respiratorio. En la teca se encuentra gran número de “gotas” cargadas de mucina y su liberación es estimulada por inervación parasimpática y por irritación química local.
- Glándulas exocrinas multicelulares. Este tipo de glándulas están compuestos por más de una célula y consisten en “racimos” organizados de distintas unidades secretoras (células secretoras) que se organizan de diferentes maneras, según las cuales se clasifican, y que funcionan como órgano secretor. Así, existen glándulas multicelulares compuestas y simples, si su conducto excretor es ramificado o no, respectivamente. Según su morfología pueden ser tubulares, acinares (alveolares) o tubuloalveolares. Las glándulas exocrinas multicelulares grandes están rodeadas por una suerte de “cápsula” y tienen divisiones internas conocidas como “lóbulos” o “lobulillos”, que se producen por la segmentación de dicha cápsula; los vasos, nervios y conductos, entran y salen de estas glándulas a través de tabiques o segmentaciones.
Referencias
- Di Fiore, M. Atlas de Histología Normal (2da ed.). El Ateneo Editorial.
- Dudek, R.W. High-Yield Histology (2nd ed.). Lippincott Williams & Wilkins.
- Freeman, S.C., Malik, A., Basit, H. Physiology, Exocrine Gland. Recuperado de ncbi.nlm.nih.gov.
- Gartner, L., Hiatt, J. Texto Atlas de Histología (2nd ed.). McGraw Hill Interamericana Editores.
- Kuehnel, W. Color Atlas of Cytology, Histology, and Microscopic Anatomy (4th ed.). Thieme.