
¿Qué es el glomérulo renal?
El glomérulo renal es el segmento inicial de la nefrona, que representa a su vez la unidad anatómica y funcional del riñón. Para constituir una nefrona, el glomérulo continúa con un tubo largo donde se pueden reconocer distintos segmentos, el último de los cuales termina en un conducto colector.
Un conducto colector puede recibir tubos de muchas nefronas y unirse con otros para formar los conductos papilares. En estos concluye la función renal propiamente dicha, porque el líquido que vierten en los cálices es ya orina final que sigue su curso por las vías urinarias sin más modificaciones.
Un corte transversal del riñón permite reconocer una banda superficial, llamada corteza, y una profunda, conocida como médula. Aunque la totalidad de los glomérulos está en la corteza, se dice que el 15% son yuxtamedulares (al lado de la médula) y el 85% corticales propiamente dichos.
La función principal del riñón consiste en procesar el plasma sanguíneo a lo largo de las nefronas para extraer de él un volumen líquido que se excretará en forma de orina, y en el cual estarán contenidos los excesos de algunos componentes normales del plasma y otros productos de desecho.

El glomérulo representa la estructura donde tiene lugar el inicio de la función renal. Allí ocurre el primer contacto entre los sistemas vascular y sanguíneo y el sistema nefronal propiamente dicho, que se ocupará del procesamiento del plasma aportado por los dos primeros.
Estructura del glomérulo renal
En un corte histológico y a bajo aumento, los glomérulos se aprecian como estructuras esféricas de unos 200 µm de diámetro. Un examen más minucioso muestra que, en realidad, cada glomérulo representa la unión de un componente vascular y un componente tubular epitelial.
- Componente vascular. El componente vascular se aprecia como penetrando por un segmento de la esfera que se conoce como polo vascular, mientras que, en el segmento opuesto, el polo urinario, la pequeña esfera pareciera surgir de un tubo más estrecho, el túbulo proximal, inicio del sistema tubular propiamente dicho. El componente vascular es un manojito de capilares en forma de ovillo que se originan en una pequeña arteriola llamada aferente (que llega al glomérulo) y terminan en otra llamada eferente (que sale del glomérulo). Estos capilares se llaman capilares glomerulares. En el polo vascular, las arteriolas aferente y eferente están muy juntas, formando una especie de “tallo” de donde parten y adonde regresan los capilares formando asas. En este tallo, y entre las caras internas de las asas, hay unas células que, por su ubicación entre los vasos, se llaman mesangiales. La organización vascular del riñón es muy particular y diferente a la de otros órganos, en los cuales los capilares tienen una función nutricia y se originan en arteriolas, pero desembocan en vénulas que abandonan los tejidos uniéndose en venas progresivamente más grandes para retornar al corazón. El riñón, por su función, presenta una capilarización doble. La primera es precisamente la de los capilares glomerulares, que empieza y termina en vasos del mismo tipo; organización conocida como sistema porta arteriolar, y desde la cual se filtra el líquido cuyo procesamiento terminará en orina. La segunda capilarización es de las arteriolas eferentes, y forma una red peritubular que desemboca en vénulas y permite la vuelta a la sangre de todo lo reabsorbido por los túbulos, o les aporta a estos un material que, encontrándose en el plasma, debe ser secretado para su desecho final con la orina.

- Componente tubular epitelial. Es la llamada cápsula de Bowman, que es el extremo inicial, ciego y dilatado a manera de esfera, del túbulo que continúa la nefrona. En el polo vascular, la pared de la cápsula pareciera invaginarse para recubrir los capilares glomerulares. Este hecho hace que los componentes vascular y túbulo-epitelial del glomérulo estén íntimamente asociados anatómicamente, de manera que la pared endotelial del capilar esté recubierta por una membrana basal sobre la que se apoya el epitelio de la cápsula.
Funciones del glomérulo renal
- Filtración de la sangre. El glomérulo realiza la primera etapa de la formación de la orina, llamada filtración glomerular. Durante este proceso, la sangre es filtrada a través de la pared de los capilares glomerulares y la cápsula de Bowman, formando un filtrado llamado ultrafiltrado o filtrado glomerular. Este filtrado contiene agua, electrolitos, glucosa, aminoácidos, y desechos como la urea, pero excluye moléculas grandes como proteínas y células sanguíneas.
- Regulación del equilibrio hidroelectrolítico. El glomérulo permite la filtración selectiva de iones (como sodio, potasio, calcio, y cloruros) y agua. Esto es crucial para mantener el equilibrio osmótico y la presión arterial.
- Eliminación de desechos metabólicos. Filtra productos de desecho, como la urea y la creatinina, que posteriormente serán excretados en la orina.
- Mantenimiento de la presión arterial (función de la arteriola aferente y eferente). Las arteriolas aferentes (entrada) y eferentes (salida) del glomérulo regulan el flujo sanguíneo y la presión dentro del glomérulo. Esto es importante para mantener la tasa de filtración glomerular (TFG) constante, incluso con fluctuaciones en la presión arterial.
- Contribución a la homeostasis corporal. Filtra sustancias que deben eliminarse del cuerpo para mantener un ambiente interno estable, como el exceso de agua, sales o sustancias tóxicas.
- Producción de señal en la regulación renal. A través del aparato yuxtaglomerular, el glomérulo participa en la producción de renina, una hormona que regula la presión arterial y el balance de sodio mediante el sistema renina-angiotensina-aldosterona.

Patologías relacionadas con el glomérulo renal
El término glomerulopatía se refiere a todo proceso que afecte a uno o más de los componentes glomerulares y modifique de manera perjudicial la filtración, incluyendo la disminución de su volumen y la pérdida de selectividad, dejando pasar partículas que normalmente no lo hacen.
La nomenclatura y la clasificación de los procesos patológicos que afectan al glomérulo es algo confusa y compleja. Muchos, por ejemplo, ven como sinónimos glomerulopatía y glomerulonefritis y otros prefieren reservar este último término para casos con signos evidentes de inflamación.
Se habla de glomerulopatías o glomerulonefritis primarias cuando el daño está confinado a los riñones, y cualquier manifestación sistémica que aparezca, como edema pulmonar, hipertensión arterial o síndrome urémico, es consecuencia directa de la disfunción glomerular.
Primarias son las glomerulonefritis: por Inmunoglobulina A (IgA), la membranosa, la de cambios mínimos, la focal-segmentaria esclerosante, la membranoso-proliferativa (tipos I, II y III) y la postinfecciosa o postestreptocócica.
En el caso de las llamadas glomerulopatías secundarias, los glomérulos representan solo uno de los componentes alterados en una enfermedad que afecta a múltiples sistemas orgánicos y en la cual se manifiestan signos de daños primarios en otros órganos. Aquí se incluyen muchas enfermedades.
Por citar algunas: lupus eritematoso sistémico, diabetes mellitus, glomerulonefritis asociadas a vasculitis sistémicas, la de anticuerpos anti-membrana basal, glomerulopatías hereditarias, la amiloidosis, glomerulonefritis asociadas a infecciones virales o no virales y otras más.
Referencias
- Brady, H.R., O’Meara, Y.M., Brenner, B.M. Glomerular Diseases. McGraw Hill.
- Ganong, W.F. Renal Function and Micturition. Review of Medical Physiology. McGraw Hill.
- Guyton, A.C., Hall, J.E. The Urinary System. Textbook of Medical Physiology. Elsevier.
- Silbernagl, S. Die funktion der nieren, in Physiologie. Georg Thieme Verlag.
- Stahl RAK et al. Niere und ableitende Harnwege. Klinische Pathophysiologie. Georg Thieme Verlag.