
¿Qué son los grupos étnicos de México con más población?
Los grupos étnicos de México con más población son las diversas comunidades aborígenes localizadas en las distintas regiones que conforman el país norteamericano, y que tienen más habitantes. Estos continúan con las tradiciones de sus ancestros.
El propósito de estos grupos es conservar el legado de sus antepasados. Esto es porque los rasgos y hábitos de los nativos se relacionan con la idea de identidad original; es decir, se piensa que el verdadero mexicano tiene ascendencia indígena.
Ahora bien, no se debe confundir el concepto de pueblo indígena con el de grupo étnico. El primero alude a aquellas civilizaciones que se han ido fragmentando con el tiempo y son multiculturales, ya que muchos pobladores decidieron situarse en otras zonas con el fin de establecer una comarca particular.
De esta manera, el pueblo aborigen puede componerse de varias etnias, cada una con una ideología propia. Sin embargo, los jefes de cada una se reúnen constantemente para intercambiar productos o hacer rituales colectivos.
En cambio, el grupo étnico es un conjunto de personas que poseen creencias en común sobre su origen, comparten una misma lengua y construyen sus viviendas en alguna región específica. Para ellos es importante el nexo que los une, y se consideran una gran familia.
Los grupos étnicos mexicanos con más población
A continuación se mencionarán los 25 grupos étnicos de México con más gente. El número de habitantes –de acuerdo al último registro poblacional publicado en 2015– se colocará entre paréntesis, al lado del nombre.
- Nahuas (2.690.089). Es una de las etnias más abundantes en este país. Según los etnohistoriadores, sus antepasados fueron los aztecas. Su lengua es el náhuatl, pero ha experimentado diversas modificaciones debido a los préstamos de otros idiomas, como el español. Se caracterizan por tener un gran respeto hacia la naturaleza y son principalmente agricultores. Además, sus productos artesanales son elaborados para el uso personal y su premisa más importante es el trabajo, puesto que para ellos la mejor manera de progresar es ejerciendo alguna actividad, aunque no reciban remuneración. Entre sus costumbres se encuentra realizar festividades a modo de celebración. Por otra parte, no existe distinción social entre el hombre y la mujer.
- Mayas (1.646.782). Es una de las etnias más antiguas de Mesoamérica, al punto que se le considera como la cuna de las grandes culturas precolombinas; también representan la segunda población más alta de indígenas mexicanos. No han renunciado a sus costumbres, motivo por el cual viven en casas hechas de palos de caña y techos de paja. Del mismo modo sucede con sus prendas de vestir: son coloridas y holgadas. Además, aún utilizan la escritura jeroglífica. Se dedican al cultivo, ganadería y a la pesca. En la actualidad, han unido sus ritos ancestrales con los católicos y sacrifican animales para ofrecérselos a Dios, pero también hacen ceremonias para alabar a sus deidades.
- Mixtecas (819.725). Es una civilización ancestral, cuyos pobladores se denominaron a sí mismos como el pueblo de las nubes. Es el cuarto grupo aborigen más amplio de México, aunque una gran cantidad de sus habitantes se han mudado a Estados Unidos. Entre sus actividades económicas se encuentra el cultivo de maíz, chile, frijol, algodón y cacao. También trabajaron el oro, llamado por ellos como residuo de Dios. Actualmente, residen en las zonas montañosas y se han destacado por especializarse en la medicina antigua, ya que usan las hierbas y los animales para curar a sus pacientes. Los mixtecas creen en varios dioses y se cambian con frecuencia de territorio.
- Zapotecas (813.272). Su gran aporte fue el diseño de infraestructuras arquitectónicas monumentales. Han desplazado su lengua nativa para comunicarse en español y están ubicados en los valles centrales de Oaxaca, Guerrero y Chiapas. Por ello, las actividades de agricultura, ganadería y pesca son esenciales en su estilo de vida. Entre sus contribuciones principales se halla el calendario zapoteca, que es el sistema numérico que guía a sus habitantes diariamente. Una porción de los nacidos como zapotecas se mudó a la nación norteamericana.
- Tseltal (689.797). Su idioma proviene del maya y posee 4 variantes lingüísticas. En el estado de Chiapas son el grupo étnico más grande y se autodenominan los hombres verdaderos; su cultura ha sobrevivido por más de mil años. La familia y la comunidad juegan un papel importante en la siembra; además, el trabajo en equipo permite que vivan en armonía. Su filosofía se basa en el respeto y piensan que es relevante esforzarse y obtener como única ganancia la experiencia. De igual forma, creen que la humildad y la moralidad son los motores que impulsan al mundo.

- Otomíes (646.675). Dominan dos idiomas: el otomí y el español. Se dedican a la ganadería, agricultura y artesanía; su objetivo es intercambiar sus productos por hilos para tejer y pinturas. Esta etnia sobresale porque sus miembros continúan elaborando sus propias prendas. La vestimenta de las mujeres está constituida por un vestido largo bordado con figuras geométricas, mientras que los hombres suelen llevar pantalones holgados, camisas de manga larga y un pañuelo que se colocan en el cuello, el cual desciende hasta la espalda.
- Tzotzil (614.105). Los tzotziles se ubican en los valles de Chiapas. Su lengua y sus costumbres derivan de los mayas. Estos aborígenes creen que los individuos tienen dos almas: la primera es espiritual y está unida al corazón. La segunda es animal y determina el carácter del ser. Los tzotziles piensan que para vivir en equilibrio deben permanecer con sus dos almas unidas; si no, consideran que han muerto. Para ellos, la familia es el núcleo de todas las relaciones socioeconómicas.
- Totonacas (438.756). Los totonacas habitan en las zonas montañosas y costeras del país. Hace un siglo eran considerados los primeros fabricantes de vainilla y chile. En cuanto a la dieta, son carnívoros; se dedican a la caza de animales como ranas, zarigüeyas, armadillos y practican la pesca de tiburones. También se alimentan de frutas y no consumen el maíz cultivado, sino que lo comercializan. Sus vestidos son tejidos y bordados, mientras que el peinado de las mujeres consiste en trenzas ornamentadas con plumas. En cuanto a las damas de la nobleza, estas usan un poncho triangular.

- Mazahuas (360.231). Es una población que tuvo que emigrar y se asentó en el valle de México. Han vivido durante largo tiempo en el mismo sitio y han aprendido a trabajar con los recursos que les proporciona la naturaleza. Su principal fuente de dinero es la cosecha de maíz, frijoles y calabazas; los frutos son para el consumo propio. Asimismo, se centran en la ganadería, alfarería y artesanía. Motivados por la economía, muchos se han trasladado a las ciudades y se han adaptado a las labores de construcción y fabricación.

- Mazatecos (358.829). Su nombre significa los que trabajamos el monte, humildes, gente de costumbre. La familia es un concepto importante para los mazatecos y la vivienda está hecha con ladrillos, láminas de metal y cemento. Emplean plantas medicinales para curar enfermedades graves o contraídas por envidia y hechicería, y utilizan distintos hongos. Se subdividen en tres regiones: templada, fría y caliente. De acuerdo al clima, se enfocan en la siembra de café, maíz, arroz, piñas y ajonjolí. El sistema económico se basa en la agricultura y la pesca; siguen la religión católica, aunque creen en la existencia de múltiples divinidades.
- Chol (328.867). Esta es otra cultura que deriva de la maya; habitan en la región norte de Chiapas y se destacan por efectuar actividades agrícolas. Para esta etnia, la tierra es la madre de la vida, motivo por el que realizan numerosas ceremonias al momento de cultivar. Otro factor fundamental es que piensan que las enfermedades son castigos por el maltrato a la tierra. Su unidad principal es la familia y por ello el esposo debe trabajar al menos seis meses con su suegro para entablar relaciones duraderas.
- Huastecos (255.190). Los huastecos forman parte de una cultura milenaria. Su alimentación se basa principalmente en la pesca. Debido a su ubicación, también recolectan sal, chiles y frutos campestres. Están distribuidos entre las montañas y el golfo de México. Sus ancestros fueron los mayas, aunque no tuvieron contacto por un tiempo, ya que estos últimos fueron obligados a regresar al sureste. En cuanto a sus costumbres, se sabe que se perforaban la piel para adornar sus cuerpos, les gustaba estar desnudos y sus únicos ornamentos eran las joyas refinadas de oro y plumas.
- Purépecha o Tarasco (221.555). Estos indígenas se ubican en la mayoría de los estados mexicanos. Sus principales actividades son la metalurgia, agricultura, ganadería, alfarería, pesca y elaboración de artesanías. La alimentación es balanceada, pues comen carnes y vegetales. Los alimentos más comunes son ardillas, maíz, zorrillo, pescado y tamal de zarzamora. Su idioma se considera aislado debido a su relación inexistente con otras lenguas de la región. Siguen practicando los hábitos de sus antepasados, como el popular juego de pelota.

- Chinantecos (211.760). Mantienen su idioma original, permitiéndole al español ser la segunda lengua oficial. La costumbre del vestido autóctono se ha perdido en varios sitios donde se hallan los chinantecos. Se dedican a la artesanía, bordados y tejidos elaborados por las mujeres, aunque toda la familia se une para aportar con la materia prima. Su religión es politeísta, pero los miembros más recientes consideran que solo hay un Dios.

- Mixes (190.040). Se autodenominan gente del lenguaje florido; han tenido que mezclarse con otras culturas, especialmente con aquellas que tienen raíces hispanas. Su actividad económica es el cultivo del café, razón por la cual los individuos deben mudarse tres meses al lugar de la plantación para obtener una buena cosecha. Además, cultivan frutas tropicales, papas y plátanos. Están obligados a participar en la iglesia anualmente como un deber cívico.
- Tarahumaras (113.129). Este pueblo tiene una antigüedad de miles de años; los nativos resaltan por su destreza para correr largas distancias. Son politeístas, donde la luna y el sol son los dioses primordiales. Ocupan amplios territorios de varias regiones mexicanas. La vestimenta es de colores vivos y con ornamentos. Sus viviendas son construidas con piedra, adobe o madera y normalmente solo poseen un cuarto. Por otro lado, los niños son traídos al mundo en una montaña y, cuando crecen, asumen el oficio de trabajar con sus padres cuidando animales.
- Mayos (108.180). Este grupo comparte las tierras con los mestizos de Sinaloa y Sonora. Los indígenas de esta etnia se comunican en mayo y en español. Son familia lejana de los yaquis. En el primer lugar de la escala social se hallan los curanderos, quienes protegen a los enfermos. Al momento de construir sus viviendas, emplean materiales como concreto, palma o madera. Practican la agricultura y son expertos erigiendo sistemas de riego.

- Zoques (104.321). Es un grupo arraigado en sus costumbres religiosas. Adoran como dios supremo al Sol y le rinden tributo acorde a la tradición. Esta tribu avanza constantemente, pues se ha adaptado a la modernidad. Asimismo, han reestructurado sus hogares, hechos de cemento y láminas.

- Amuzgos (75.953). Esta comunidad sobresale por ser mestiza; sus habitantes se sitúan en Oaxaca y Guerrero. Trabajan en conjunto para elaborar objetos de barro, cestas de palma y bambú; también tejen hamacas y redes en grandes telares que permiten costear sus necesidades. Poseen dos tipos de vivienda, según el sitio donde se encuentren: las urbanas pueden ser rectangulares con paredes de tabique y techos de láminas; en cambio, en los sitios rurales, las moradas son circulares, las paredes son de barro, el piso de tierra y el techo de palmas.
- Tojolabales (74.924). Son agricultores y en poca medida ganaderos, ya que utilizan los animales como ayudantes de carga. Aún practican el trueque de legumbres y frutas como forma de comercio, aspecto que no implica dinero. Como comunidad, las actividades las realizan en familia, lo que hace crecer sus vínculos. En su doctrina religiosa respetan a un padre eterno y adoran al Sol y a la Luna, seres que les proporcionan una buena cosecha y a los que les rinden culto.
- Huicholes (71.450). Según los historiadores, esta etnia fue una de las pocas que permaneció intacta después de la llegada de Cristóbal Colón. Su idioma proviene del náhuatl y aún es la primera lengua hablada por sus habitantes. En sus creencias, aseguran que se hallan dos clases de enfermedades: las primeras son las traídas desde España y pueden ser curadas con la medicina moderna; las segundas son aquellas obtenidas en la sierra y son tratadas con medicina tradicional. Al lado de sus casas, edifican pequeñas chozas con adobe para rendirles tributo a sus deidades y antepasados.

- Triquis (37.028). Se organizan en clanes y estirpes responsables de gobernar los territorios y mantener el orden social. Su mayor legado es aplicar los valores tanto en la comunidad como en el área laboral. Su principal actividad económica es el cultivo de plátano y café, los productos más vendidos en el mercado. El maíz es otra de sus fuentes de ingreso: es cosechado en una reunión colectiva para crear vínculos entre la población.

- Yaquis (35.132). Es un pueblo que defiende sus derechos políticos y territoriales. Tras la conquista, lucharon por mantener su poderío. Los aborígenes se han enfocado en forjar vías de comunicación aptas. Además, incorporaron la industria ganadera y los préstamos bancarios dentro de la comunidad. Son bilingües y tanto el español como el cahíta se hablan en el territorio yaqui. En cuanto a la medicina, se rigen por el curanderismo gracias a su mitología religioso-mágica. Conviven entre familias repartidas en una o dos casas, resultando vital para el desarrollo de la cultura y de la vida de cada habitante.

- Popolocas (28.783). Son confundidos con los mixtecas y chochos, ya que tienen una relación estrecha. De hecho, los chochos y los ahora popolocas pertenecían a la misma etnia, pero se dividieron por cambios en sus tradiciones y lengua. Aunque se desconocen algunos datos sobre su historia, el legado que han dejado para la cultura mexicana es de vital importancia. Entre ellos destacan la elaboración de la cerámica, el dominio del maíz y la utilización de la sal. Otras grandes civilizaciones los han catalogado como bárbaros.

- Lacandones (1.166). Es una pequeña etnia que desciende de los mayas y se distribuyeron en dos regiones: lacandones del norte y lacandones del sur. Ambas se relacionan porque no solo comparten la historia y las costumbres, sino la religión y el lenguaje. Son amantes de la naturaleza y se alimentan con frutos, hongos, maíz y ñame. Su premisa principal es cuidar de la selva evitando la caza, la tala y el ganado. En cuanto a su vestimenta, es bastante sencilla, ya que consiste en un vestido largo y sandalias para las mujeres, mientras que los hombres utilizan pantalón para cubrir sus piernas y los ancianos una especie de chal en sus hombros.