
¿Quién fue Juan de Castellanos?
Juan de Castellanos (1522-1607) fue un sacerdote, explorador y militar español que pasó a la historia por sus crónicas de sus viajes a Nueva Granada, hoy Colombia. Dedicó buena parte de su vida a realizar expediciones por el Nuevo Mundo, algunas de ellas por la costa atlántica y el Golfo de Paria.
Castellanos se dedicó en sus años de juventud a servir como soldado en el llamado Nuevo Continente. Durante un tiempo se dedicó a la trata de indios (a quienes vendía como esclavos) y también participó en el comercio de perlas. Su vocación sacerdotal fue tardía y recibió los hábitos a los 37 años.
En cuanto a su desempeño como escritor, Castellanos produjo tres obras basadas en el proceso de conquista de América. Incorporó sus propias vivencias expedicionarias y los relatos de otros exploradores. Sus obras fueron: Discurso del capitán Francisco Drake, Elegías de varones ilustres de Indias e Historia del Nuevo Reino de Granada.
Biografía de Juan de Castellanos
Nacimiento
Nació el 9 de marzo de 1522 en la localidad de Alanís, en Sevilla. Sus padres se dedicaron a las labores del campo, pero se desconocen sus nombres.
Estudios
La educación de Castellanos transcurrió en Sevilla. Allí se matriculó en la Escuela de Estudios Generales y quedó bajo la enseñanza de Miguel de Heredia, con quien aprendió sobre gramática, poesía, latín y otras materias. Posteriormente inició su vida como militar y comenzaron sus expediciones, siendo aún un adolescente.
Rumbo a América
Con solo catorce años, Castellanos se unió a las tropas del gobernante Antonio Sedeño, y bajo el mando de Rodrigo Vega zarpó a la isla de Trinidad para combatir contra el conquistador Jerónimo Ortal. El bando de Vega derrotó al de Ortal y luego se fueron a la región del Meta con la intención de atrapar y vender a los indios.
En territorio de la antigua Nueva Granada
Castellanos llegó a Curazao en 1540 tras la división de la tropa cuando falleció Sedeño en 1538, y un año después se fue a la isla de Cubagua. Allí se dedicó a comercializar perlas y luego se fue a la isla Margarita. Un tiempo después llegó al Cabo de la Vela (1544), y en esa época tuvo una hija a la que llamó Gerónima.
El explorador pasó por varios territorios de Nueva Granada (hoy Colombia), entre ellos Santa Marta y Cartagena de Indias. Allí se dedicó a la minería y colaboró con Lorenzo Martín en la fundación de la localidad de Tamalameque. En 1546 regresó a Santa Marta para tramitar permisos para la explotación de minas.
Deseos sacerdotales
Juan de Castellanos dio los primeros pasos para hacerse sacerdote a mediados del siglo XVI. En 1550, el explorador fundó la población de Valledupar conjuntamente con Hernando de Santana, y en esa época recibió los hábitos sacerdotales, cuando tenía aproximadamente 37 años.
Primeras funciones sacerdotales
Castellanos decidió ordenarse sacerdote porque estaba agotado de los largos viajes expedicionarios. Una de sus primeras funciones fue la de cura en Cartagena, donde ofició su primera misa. A partir de 1562 fue el párroco de la catedral de Tunja, donde sirvió por más de tres décadas.
El sacerdote culminó durante su vida religiosa algunos de los textos que inició en su trabajo como expedicionario. En 1585 concluyó la crónica sobre Santa Marta y un año después comenzó a desarrollar la historia de esa ciudad, justo cuando el inglés Francis Drake invadió Cartagena.
Una obra renombrada
Juan de Castellanos tuvo un talento especial para las letras, el cual supo aprovechar para dejar constancia del proceso de conquista de España a América. Así fue como nació su famosa obra Elegías de varones ilustres de Indias, texto de matices poéticos y contenido histórico.
Allí escribió tanto en castellano como en latín, y narró los hechos que vivieron algunos de los conquistadores españoles. El autor tuvo la oportunidad de ver publicada una parte de la obra, que fue en 1589 en Madrid, España.
Últimos años y fallecimiento
Sus últimos años transcurrieron dedicados al sacerdocio y la escritura. Durante 45 años estuvo a cargo de la iglesia de Santiago de Tunja. El español se mantuvo escribiendo sobre la colonización de América.
Castellanos falleció el 27 de diciembre de 1607 en Tunja, en la antigua Nueva Granada (hoy Colombia) a los 85 años.
Estilo de Juan de Castellanos
Su lenguaje es culto y poético, y en cierta forma siempre trató de ser objetivo. En sus obras fueron notorios sus conocimientos científicos, arqueológicos e históricos.
El explorador desarrolló sus textos desde la verdad de los hechos, sin añadiduras ni parcializaciones.
La particularidad de su obra radicó en narrar los hechos de la conquista española en territorio americano como una crónica y en versos. Castellanos también escribió sobre los conquistadores españoles y muy especialmente sobre las Antillas, Popayán, Nueva Granada y Costa Firme.
Obras de Juan de Castellanos
- Historia del Nuevo Reino de Granada.
- Historia indiana.
- Libro de octavas y rimas de la vida.
- Discurso del capitán Francisco Drake.
- San Diego de Alcalá.
- Elegías de varones ilustres de Indias (1589).
Fragmentos de Elegías de varones ilustres de Indias
Elegía IX. Canto primero
“Aunque parezca seco despidiente
no proceder aquí más adelante,
determino volver más al oriente
de Paria y a la tierra circunstante,
para tratar de ‘Ordás’ y de su gente,
de quien pretendo dar razón bastante,
pues del honor más alto de los buenos
al ‘Ordás’ se le debe nada menos.
En Castroverde fueron sus natales
del reino de León, y en Nueva España
fue de los capitanes principales.
El de mayor valor y mejor maña;
en las islas sus hechos fueron tales
que cada cual se vende por hazaña,
y ansí Cortés por su merecimiento
le dio grandísimo repartimiento.
Mas no se contentó con esta suerte,
no menos honorosa que crecida,
y a pretensiones otra se convierte,
que fue cierta región muy extendida.
Causa para morir angosta muerte,
cuando pudo gozar más ancha vida…”.
Elegía XII. Canto primero. A la muerte de Antonio Sedeño, donde ansimismo se cuenta el suceso de su jornada
“A cosas de Cubagua y Margarita
aspiraba, lector, mi flaca pluma
a dar de relación tan infinita
alguna recogida y breve suma,
pero dame Sedeño tanta grita
rogando que su causa se resuma
que primero que de ellas es forzado
acabar lo que de él he comenzado.
… Sacó quinientos hombres escogidos,
todos valerosísimos soldados,
de caballos y armas proveídos,
de cosas necesarias reparados.
De pensamientos altos van movidos,
de grandes esperanzas alentados
con intento de ver templo dorado
do el padre de Faetón es adorado.
… Hizo Sedeño ir por otras vías
gente que parecía ser bastante,
repartidos en tres capitanías
para que descubriesen adelante,
y él se detuvo por algunos días
más cerca de la mar con la restante
en el pueblo del Cojo, que ya cuento,
porque le pareció fértil asiento…”.
Frases de Juan de Castellanos
- No les puede dañar benevolencia a los que fueron bien afortunados; mas tengo yo por cierta la sentencia dicha por los presentes y pasados, que prósperos sucesos con prudencia pocas veces están acompañados…
- ¿Es posible tener tanta blandura los tristes y afligidos corazones? ¿Es posible que pierda coyuntura venganza de tan grandes sinrazones?
- Volved, volved las armas a las manos y cóbrese la libertad perdida. Acaben crudelísimos tiranos, causadores de nuestra mala vida, esfuércense los mozos y los canos para tomar enmienda merecida.
- El que padece penas y dolores, ajeno del descanso que tenía, forzado de sus mismos sinsabores suele perder temor y cobardía. Y ansí no pocas veces los temores engendran y producen osadía.
- Nunca jamás envidia se desvía de la prosperidad más eminente. Antes nacieron ambas en un día y entrambas van creciendo juntamente.
- Esta gente, mujeres y varones, es por la mayor parte bien dispuesta. De muy bien amasadas proporciones, con cierta gallardía no mal puesta, diestros en sus guerreros escuadrones.
- Sedeño, como yo soy buen testigo, era buen capitán y buen soldado; mas era del amigo y enemigo demasiadamente confiado.
- No son los sufrimientos imposibles cuando fortuna juega duros lances; mas las penas serán más sufribles y de menos dolor los tales trances, si no trajesen otros más terribles que siempre suelen ir en los alcances. Pues muy enteras fuerzas se quebrantan si unos después de otros se levantan.
- Si ves peleando lo más fuerte muere, razón no pide que te asombres. Mas si morir de yerba fue la suerte, es mal que de mil males tiene nombres, y ansí la muerte tal es más que muerte, y los de la tal guerra más que hombres. Pues una muy ligera picadura basta para dar la sepultura.
Referencias
- Juan de Castellanos. Recuperado de enciclopedia.banrepcultural.org.
- Juan de Castellanos. Recuperado de pueblosoriginarios.com.
- Juan de Castellanos. Recuperado de ecured.cu.
- Juan de Castellanos. Recuperado de biografiasyvidas.com.
- Juan de Castellanos. Recuperado de es.wikipedia.org.