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Humanidades » Lengua y literatura » Paralogismo

Paralogismo

Un paralogismo es una falacia argumentativa, es decir, un razonamiento no válido. Con licencia

¿Qué es un paralogismo?

Un paralogismo es el nombre que recibe un argumento o razonamiento que no es válido. Se usa especialmente en la retórica, que es la ciencia del discurso. 

A la hora de estudiar el discurso, los paralogismos forman parte del grupo de los silogismos, que son las ideas que se forman gracias a la unión de dos planteamientos que llevan a una conclusión. Esta conclusión, en el caso de un paralogismo, es la que presenta problemas y por ende se considera una falacia.

Uno de los autores más importantes en tratar el tema de los paralogismos fue el filósofo alemán Immanuel Kant. Hizo referencia a este tipo de argumentos en su obra Crítica de la razón pura.

Actualmente, muchas veces no se utiliza el término paralogismo, sino que simplemente se habla de falacia. Esta área de la retórica y de la filosofía también fue abordada por Aristóteles.

Hoy en día son recursos que se encuentran muy presentes en diferentes ramas. La publicidad utiliza mucho este método para persuadir a su audiencia, al igual que los diferentes actores políticos.

Historia del paralogismo

El término paralogismo nace del griego y se da gracias a la unión de los conceptos para, que quiere decir “más allá”, y de logos, que se refiere a la razón. Esto quiere decir que un paralogismo significa que lo que se expone es algo que lleva la contraria a las normas ya marcadas. En resumen, es una conclusión a la que se llega, pero que no es la verdadera.

A finales del siglo XX, alrededor de los años 80, tuvo un auge el estudio de los paralogismos. El francés Jean-François Lyotard hizo posible que se dejara a un lado la teoría de este recurso y se pasó entonces a la parte práctica de su estudio y utilización.

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Hoy en día no es un concepto muy utilizado ni conocido. Los filósofos o lingüistas suelen usar mucho más el término falacia para referirse a los paralogismos.

En este sentido, es fundamental determinar la intención que tiene el emisor del mensaje para poder establecer cuál es su propósito a la hora de plantear un argumento. Así, un paralogismo no quiere engañar per se, sino que es una falla del razonamiento.

Estudiosos del paralogismo

Immanuel Kant (Alemania, 1724-1804)

La idea, los conceptos y todo el estudio sobre los paralogismos apunta casi en su totalidad a las obras de Immanuel Kant y al abordaje que hizo sobre el recurso filosófico y retórico. En su obra Dialéctica trascendental hay una parte en la que habló sobre la razón y fue allí donde trató de definir por lo menos dos tipos de paralogismos.

Kant llegó a establecer que existían paralogismos formales y otro tipo que se refería a los trascendentales.

Vaz Ferreira (Uruguay, 1872-1958)

Latinoamérica también contó con autores que abordaron el estudio de los paralogismos. Carlos Vaz Ferreira fue uno de los filósofos más importantes en este aspecto.

Habló del recurso del paralogismo en la retórica como una fase de cierto caos, compuesta por fallos a nivel mental y de conocimiento en vez de errores a nivel de discurso, como asumen otros autores.

Características del paralogismo

– Razonamiento fallido. Un paralogismo tiene una lógica defectuosa. La conexión entre las premisas y la conclusión no es válida o es débil.

– No intencional. Son errores no intencionales en el razonamiento, lo que los diferencia de una falacia.

– Validez aparente. Pueden parecer razonables o lógicos a primera vista, lo que los hace más difíciles de detectar.

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– Se basa en premisas incorrectas. Con frecuencia, se basa en premisas incorrectas, incompletas o malinterpretadas.

– Confusión en los conceptos. Podría surgir de una confusión al definir o usar términos, lo que lleva a conclusiones erróneas.

Tipos de paralogismos

  • Paralogismo formal. Es un error en la estructura lógica del argumento, independientemente del contenido de las premisas. Se produce cuando la conclusión no sigue lógicamente las premisas, aunque estas sean verdaderas.
    • Ejemplo: Todos los mamíferos tienen corazón / Todos los humanos tienen corazón / Todos los humanos son mamíferos. En este paralogismo, la conclusión es incorrecta porque la estructura lógica no asegura que sean mamíferos todos los seres con corazón.
  • Paralogismo material. Son errores en el contenido de las premisas o en la relación entre ellas. Esto incluye premisas falsas o irrelevantes que no soportan la conclusión.
    • Ejemplo: Las ballenas son peces / Los peces viven en el agua / Las ballenas viven en el agua. Aunque la conclusión es correcta, la primera premisa es incorrecta: las ballenas no son peces, son mamíferos.
  • Paralogismo de relevancia. En este caso, las premisas no son relevantes para la conclusión. Aunque puedan ser verdaderas, no apoyan la conclusión de manera significativa.
    • Ejemplo: A Irene le gusta el chocolate / Irene es buena en física / A Irene le gustará la obra de teatro. Aquí, ninguna de las premisas son relevantes para descubrir el gusto en el teatro de Irene.
  • Paralogismo de ambigüedad. Ocurre cuando una palabra o frase es ambigua y se interpreta de diferentes maneras en las premisas y la conclusión.
    • Ejemplo: Nada es mejor que una buena comida / Un bocadillo es mejor que nada / Un bocadillo es mejor que una buena comida. La palabra “nada” tiene dos significados, y eso conduce a una conclusión errónea.
  • Paralogismo de composición. Sucede cuando se asume que lo que es verdadero para las partes es verdadero para el todo.
    • Ejemplo: Los ladrillos de este edificio son ligeros / El edificio es ligero. La conclusión es inválida, porque el hecho de que los ladrillos sean ligeros no significa que el edificio entero lo sea.
  • Paralogismo de división. Ocurre cuando se dice que lo que es bueno para el todo es bueno para las partes.
    • Ejemplo: El edificio es pesado / Cada ladrillo del edificio es pesado. La conclusión también es errónea porque los ladrillos pueden ser ligeros, aunque el edificio no.
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Referencia

  1. Hasker, W. Emergent Self. Cornell University Press.
  2. Palmquist, S. Cultivating personhood. De Gruyter.
  3. Peczenik, A., Lindahl, L., Roermund, B. Theory of legal science. D. Reidel.
  4. Sallis, J. The gathering of reason. State University of New York Press.
  5. Schreiber, S. Aristotle on false reasoning. State University of New York Press.

Cita este artículo

Lifeder. (29 de julio de 2024). Paralogismo. Recuperado de: https://www.lifeder.com/paralogismo/.

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Por Equipo editorial

El Equipo Editorial de lifeder.com está formado por especialistas de las distintas disciplinas que se tratan y por revisores encargados de asegurar la exactitud y veracidad de la información publicada.
Última edición el 29 de julio de 2024.

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