
¿Qué es el proceso de hominización?
El proceso de hominización es el desarrollo evolutivo de las características humanas que diferencian a los homínidos de sus ancestros los primates. En términos más sencillos, podría decirse que la palabra hominización alude a las diferentes transformaciones que el ancestro común de los primates y los homínidos sufrió (a través de distintas especies) hasta “producir” a los seres humanos como los conocemos hoy (Homo sapiens sapiens).
Este término estaba restringido inicialmente a la descripción del proceso de emergencia del humano moderno, no obstante, en la actualidad es un poco más amplio, pues incluye todos los aspectos de los cambios estructurales y conductuales que ocurrieron en la línea de los homínidos y que terminaron con el humano actual.
Diferentes autores concuerdan, entonces, en que los cambios más resaltantes que ocurrieron en dicho linaje pueden resumirse en cinco puntos fundamentales:
-Desarrollo del bipedalismo (caminar sobre los dos miembros posteriores).
-Perfeccionamiento de la manipulación manual y la fabricación y uso de herramientas.
-Modificación de la mandíbula y de los dientes.
-Aumento en la masa cerebral, y
-Cambios en las cuerdas vocales, el desarrollo del lenguaje y de la comunicación.
Se propone que tal proceso de hominización comenzó en África, hace más o menos 6 millones de años, cuando algunos primates ancestrales dejaron rastros fósiles de su capacidad para utilizar cierto tipo de herramientas.
Características del proceso de hominización
– Bipedismo. Desplazamiento permanente sobre dos piernas. Liberó las manos para transportar objetos y fabricar herramientas.
– Aumento de la capacidad craneal. Crecimiento progresivo del cerebro. Favoreció el desarrollo del pensamiento, la memoria y la resolución de problemas.
– Fabricación y uso de herramientas. Elaboración de utensilios de piedra, madera y hueso. Permitió mejorar la obtención de alimentos y la defensa.
– Dominio del fuego. Posibilitó cocinar alimentos, protegerse del frío y de los depredadores. Favoreció la vida social.
– Desarrollo del lenguaje. Aparición de una comunicación cada vez más compleja. Facilitó la cooperación y la transmisión de conocimientos.
– Cambios en la alimentación. Dieta más variada, con mayor consumo de carne y alimentos cocinados. Contribuyó al desarrollo cerebral.
– Transformaciones anatómicas. Reducción del prognatismo (rostro menos saliente). Disminución del tamaño de los dientes y las mandíbulas. Mayor destreza manual gracias al pulgar oponible.
– Desarrollo cultural y social. Cooperación en grupos. Aparición de rituales, arte, creencias y transmisión de conocimientos entre generaciones.
Fases del proceso de hominización
Estas fases corresponden a las distintas especies de las que se guardan registros fósiles, de acuerdo con cuyas características se han ido elaborando las conclusiones pertinentes en relación con el origen del ser humano moderno.
Estas son las especies del proceso de hominización:
- Del género Australopithecus. Comúnmente conocidos como australopitecos, son tal vez los hominoides más antiguos que se han encontrado, a partir de los cuales se piensa que surgieron los homínidos. Los australopitecos habitaban las sabanas africanas hace unos 4 millones de años y caminaban erguidos sobre sus extremidades posteriores (eran bípedos). De acuerdo con los estudios paleontológicos (de los fósiles), estos primeros hominoides tenían un aspecto y una contextura física más parecida a la de un simio que a la de un humano y, según el tamaño de sus cerebros, se cree que eran tan inteligentes como los chimpancés modernos. De este género se conocen diversas especies que pudieron haber existido en el espacio temporal correspondiente a 4-2.5 millones de años atrás:
- Australopithecus afarensis.
- Australopithecus africanus.
- Australopithecus deyiremeda.
- Australopithecus garhi.
- Australopithecus sebida.
- Australopithecus anamensis.
- Australopithecus bahrelghazali.
- Homo habilis. El primer representante del género Homo es el Homo habilis, que existió hace 2.5 millones de años. Tuvo capacidad de fabricar herramientas y comportamientos sociales, además de una mayor capacidad cerebral (respecto a los australopitecos).

- Homo ergaster. El Homo ergaster vivió hace 1.8 millones de años y, al igual que el Homo habilis, tenía la capacidad de fabricar herramientas con distintos propósitos, entre ellos la caza, por lo que el consumo de carne de esta especie se piensa que era mayor al de sus predecesores. De esta especie se han registrado fósiles tanto en Asia como en Europa y en el norte de África, y se ha determinado que su capacidad craneal era aún mayor que la del Homo habilis.

- Homo erectus. Así como el Homo ergaster, el Homo erectus vivió hace 1.6 millones de años y mantenía la habilidad para hacer herramientas y utensilios de caza. Estos homínidos lograron dominar el fuego y quizá se comunicaban con una suerte de lenguaje primitivo.

- Homo antecessor. El Homo antecessor es considerada la especie más antigua de homínido hallada en Europa, la cual habitó la Tierra hace más o menos 900.000 o 1 millón de años. Tenían cerebros más pequeños que los humanos modernos, eran de contextura más grande que la de los homínidos anteriores y se cree que precedieron a los Homo sapiens.

- Homo sapiens. Los representantes de Homo sapiens fueron hallados entre Europa y Asia hace poco más de 200.000 años, por lo que se piensa que convivieron con otros representantes del género. Tenían mayor capacidad craneal (más de 1.000 cc) y podían fabricar herramientas y armas más elaboradas o sofisticadas. Construían sus viviendas, que tenían cierta organización, y practicaban rituales funerarios para sus difuntos.
- Homo sapiens sapiens. Corresponde a los humanos modernos, pero apareció hace 160.000 años, con el hombre de Cromagnon, que tenía una capacidad craneal de casi 2.000 cc. Los primeros registros fósiles sugieren una gran capacidad para elaborar herramientas y utensilios domésticos de piedra, madera y hueso. Fueron los primeros en presentar complejas organizaciones sociales (tribus) y en complejizar el lenguaje y la comunicación. En esta especie surgió la creatividad y con ello el arte, lo que se deduce por las pinturas rupestres halladas en las cuevas de Altamira, en España. Posteriormente se dieron los procesos de culturización y de civilización, los cuales marcaron un antes y un después en la historia de la humanidad como la conocemos actualmente.

Referencias
- Dambricourt-Malassé, A. Continuity and discontinuity during hominization.
- Jaiswal, A. The hominization process of homo sapiens. European Anthropological Association. Summer School eBook.
- Hominization. Recuperado de merriam-webster.com.
- Stopa, R. Hominization. Journal of Human Evolution.
- Yusoff, K. Anthropogenesis: Origins and endings in the Anthropocene. Theory, Culture & Society.