
¿Qué son las teorías de la motivación en psicología?
Las teorías de la motivación en psicología explican cómo surge, se desarrolla, aumenta y disminuye la motivación en los seres humanos. La motivación se define como el proceso que inicia, guía y mantiene los comportamientos relacionados con la capacidad de alcanzar una meta.
Tiene que ver con los pensamientos, las emociones y los comportamientos, por lo que es uno de los procesos más importantes a nivel mental. Está relacionada con las situaciones de la vida cotidiana que requieran algún tipo de acción, desde ir a la cocina a por un vaso de agua hasta estudiar una carrera para mejorar las oportunidades laborales.
Es un proceso psicológico muy amplio. Existen muchos factores diferentes que afectan la motivación, incluyendo los de tipo biológico, social, cognitivo y emocional. Por ello, hay diversas teorías de la motivación que se retroalimentan y que explican diferentes partes del proceso de actuar basándose en las metas.
Teorías más importantes de la motivación
- Teoría de los dos factores de Hertzberg. Fue propuesta por Frederick Herzberg en los años 50 del siglo pasado. Este psicólogo encuestó a más de 200 empleados para comprender qué provocaba los sentimientos positivos y negativos que sentían hacia su trabajo. Después de analizar las respuestas, Herzberg se dio cuenta de que existían principalmente dos factores que determinaban el nivel de satisfacción hacia sus responsabilidades laborales: los de motivación y los de higiene. Los factores de motivación son aquellos que llevan a los empleados a esforzarse, innovar, sentirse satisfechos y trabajar más duro. Entre los más importantes están la sensación de ser reconocido en el propio puesto, lo agradables que sean las tareas a realizar y la sensación de que la carrera progresa. Los factores de higiene son aquellos que provocan falta de motivación y de satisfacción laboral si no están presentes, como el salario, los beneficios laborales o las buenas relaciones con jefes y compañeros de trabajo. Curiosamente, ambos factores parecían funcionar de forma independiente: la presencia de varios factores de higiene no aumenta la motivación a partir de cierto punto, y la ausencia de los de motivación no disminuye la satisfacción a partir de un nivel determinado.

- Pirámide de Maslow. Propuesta por Abraham Maslow en su trabajo “Una teoría de la motivación humana” de 1943. En este artículo, el investigador defendía que las necesidades son jerárquicas, es decir, las más básicas deben cumplirse antes de que se activen las de niveles superiores. Así, la mayoría de individuos comienzan su vida actuando desde los niveles más bajos de motivación, y según van cubriendo sus necesidades, pasan a los siguientes. Según Maslow, los tipos de motivación que existen se organizan en cinco niveles distintos:
- Necesidades fisiológicas. Son las necesidades que es preciso cubrir para garantizar la supervivencia y la reproducción del individuo. Incorpora elementos como la búsqueda de comida, agua, calor, refugio y sexo. Están en un nivel muy bajo en el cerebro, y tienen una prioridad absoluta sobre todos los demás tipos.
- Necesidades de seguridad. Una vez logradas las metas de supervivencia, la persona empieza a preocuparse más por su bienestar y seguridad a largo plazo. En este nivel hay metas relacionadas con el nivel financiero, la salud física y la estabilidad, tanto personal como del entorno en que vive el individuo.
- Necesidades de pertenencia. Es la necesidad de conectar con otras personas, ya sea como amistad o en relación de pareja. Quienes se encuentran en este punto se centran en establecer relaciones fuertes y estables, basadas en el cariño y el respeto mutuo.
- Necesidades de estima. Necesidad de sentirse respetado por otras personas y por sí mismo. Quienes se encuentran en este punto suelen tratar de marcar la diferencia, aportar algo al mundo y destacar en algo en concreto, a nivel laboral o personal.
- Necesidades de actualización. Se calcula que menos del 10% de la población opera desde él en la actualidad. Quienes se encuentran aquí se centran principalmente en sacarse el máximo partido en todos los ámbitos, y en desarrollar todo su potencial.
- Teoría de la necesidad de logro. Desarrollada por David McClelland. Este investigador se dio cuenta de que mientras que la mayoría busca el éxito por las recompensas externas, otros individuos sienten la necesidad de mejorar simplemente por el hecho de alcanzar un logro personal. Muchas de las teorías de motivación clásicas (sobre todo las provenientes del conductismo) no contemplaban la posibilidad de que una persona actuase de forma motivada si no existía un refuerzo externo que la impulsara a ello. Para McClelland, sin embargo, algunos individuos necesitan empujarse a sí mismos a ser mejores solo por la propia satisfacción de hacerlo. Esta teoría de la motivación es muy útil para explicar por qué ciertas personas son capaces de realizar logros muy complicados en situaciones donde parece que no hay recompensa suficiente, como podría ser el caso de un investigador científico que destaca en su campo tras muchos años de duro trabajo sin ningún reconocimiento externo.
- Teoría de las necesidades básicas. Partiendo del trabajo de McClelland, algunos investigadores se dieron cuenta de que la necesidad de logro no era la única que podía llevar a un individuo a luchar para conseguir metas difíciles o enfrentarse a situaciones complicadas. Según las últimas investigaciones sobre las necesidades básicas, existen tres motivaciones principales: logro, afiliación y poder. En esta teoría, la necesidad de logro es la misma que en la de McClelland. Las personas motivadas de esta manera actúan para sentirse bien consigo mismas al alcanzar las metas que se han propuesto, y las recompensas externas no son tan importantes para ellas. La necesidad de afiliación es completamente distinta. Los individuos con esta necesidad básica se sienten motivados principalmente por su necesidad de ser aceptados y gustarles a los demás. Suelen sentirse incómodos con los conflictos, y buscan el apoyo social en todo aquello que hacen. Por ello, sus metas suelen estar determinadas por lo que creen que desean las personas de su alrededor. Por último, las personas con necesidad de poder sienten el deseo de controlar todos los aspectos de su vida y la de los demás. Normalmente buscan alcanzar posiciones de estatus, donde puedan influir a otros individuos; y les preocupa mucho más su posición social que las metas que alcancen o los logros que consigan.
- Teoría evolucionista de la motivación. Desde esta perspectiva, se estudian los comportamientos, pensamientos y sentimientos humanos desde el punto de vista del desarrollo como especie, examinando por qué se formó cada uno de estos elementos en el pasado distante como una adaptación al entorno. La teoría evolucionista de la motivación defiende, por tanto, que deseos, instintos, impulsos y metas guardan una relación directa con el entorno donde se desarrolla como especie. Así, la forma de actuar estaría determinada por aquello que habría supuesto una mayor probabilidad de supervivencia y reproducción en el pasado evolutivo. Una parte muy importante es la teoría de optimización. Según este paradigma, los humanos siempre buscan maximizar las recompensas que obtienen mientras minimizan la energía que gasta para conseguirlas. De esta manera, en todo momento se hacen análisis de coste-beneficio.
- Teoría de las expectativas. Defiende que las personas elegirán de qué manera actuar en función de las consecuencias que esperan de sus comportamientos. Por lo tanto, según esta teoría, las metas de los individuos son 100% pragmáticas y dependen del contexto en que se muevan. Sin embargo, no se basa únicamente en las recompensas que se cree que se pueden conseguir, sino también en cuán probable determine la persona que se den. Así, las personas tienden a esforzarse más para conseguir algo que saben que se va a producir si se dan ciertas condiciones, que si creen que una recompensa solamente es probable. Cuando se analiza la motivación de un individuo partiendo de esta teoría, se examinan tres elementos: las expectativas, la instrumentalidad y la valencia. En función de esto, las ganas de actuar de las personas aumentarán y disminuirán junto con su probabilidad de actuar de forma enfocada. La expectativa es la creencia de que los propios esfuerzos llevarán a alcanzar las metas propuestas. Este elemento se basa en las experiencias pasadas del individuo, su autoestima y la percepción sobre cuán complicado es alcanzar un objetivo concreto. La instrumentalidad es la probabilidad que se le atribuye a conseguir una recompensa determinada si se actúa de manera correcta. La valencia es el valor que se le atribuye a esta recompensa.
- Teoría de reducción del impulso. Se centra en la idea de que los humanos actúan principalmente para satisfacer en la medida de lo posible sus necesidades, con el objetivo de mantenerse en un estado de equilibrio conocido como homeostasis. Fue propuesta en 1943 por Clark Hull. Hull creía que los humanos solamente están motivados para actuar en los momentos donde se producen alteraciones en el estado de homeostasis. Estas alteraciones pueden provenir de fuentes muy distintas, desde las más simples, como el hambre, hasta las más complejas, como la pérdida de un trabajo o la muerte de un familiar. Además, esta teoría distingue entre motivaciones primarias y secundarias. Las primarias son aquellas que tienen que ver con la satisfacción directa de los impulsos naturales, como hambre, sed o sexo. Las secundarias son las relacionadas con la satisfacción indirecta de los impulsos. Por ejemplo, el deseo de conseguir dinero se debe a que con este elemento se puede comprar comida o refugio, lo que a su vez puede ayudar a satisfacer las necesidades primarias.
- Teoría del arousal. Fue propuesta por los psicólogos Stanley Schachter y Jerome E. Singer. Su idea principal era que la motivación depende de la activación del sistema nervioso, lo que provoca un estado psicológico de alerta y estimulación y se traduce en lo que se conoce como arousal. Schachter y Singer estudiaron el estado cerebral de varios pacientes y descubrieron que la dopamina, un neurotransmisor encargado de los niveles de alerta y de placer, provocan cambios muy importantes en la motivación. Basándose en este descubrimiento, los psicólogos determinaron que las diferencias en motivación tienen que ver con la sensibilidad a esta sustancia. De hecho, se ha comprobado que cuando una persona alcanza una meta importante para ella recibe una dosis de dopamina que provoca un gran placer y aumenta la probabilidad de que esta vuelva a comportarse de manera motivada en el futuro. Por eso, para quienes defienden esta teoría, las metas deben ser tan reforzantes como sea posible, con el objetivo de mantener un estado mental adecuado.
- Teoría del incentivo. Está basada en los principios del conductismo, que establecen que las personas solo actúan de forma direccionada en respuesta a un incentivo, que puede ser interno o externo. De esta manera, quienes defienden este punto de vista creen que las personas no actúan para ser felices o porque crean que una actividad es satisfactoria, sino de manera puramente utilitaria. Así, los humanos solo actuarían para evitar castigos o para obtener recompensas, pudiendo venir ambos tanto del entorno o de otras personas, como del propio interior. Por ejemplo, un individuo podría buscar un trabajo para evitar morirse de hambre, o para mejorar su estatus social. Desde la teoría del incentivo, elementos como los valores se dejan de lado para estudiar en mayor profundidad otros, como la probabilidad de recibir una recompensa o un castigo si se lleva a cabo una acción determinada.
- Teoría temporal. Fue desarrollada por los investigadores Piers Steel y Cornelius König. Ambos psicólogos querían estudiar la manera en que el tiempo y los plazos afectaban la motivación humana, para comprender fenómenos como la procrastinación y el establecimiento de metas. Los estudios les permitieron descubrir que la motivación de una persona va aumentando según se va acercando el final del plazo que tiene para llevar a cabo una acción concreta. De esta manera, la procrastinación sería un componente esencial de la naturaleza humana, ya que la motivación es siempre baja cuando el tiempo no apremia.
- Teoría de Festinger. Una de las aportaciones más importantes del siglo XX en psicología fue el concepto de disonancia cognitiva, propuesto por el investigador Leon Festinger. Según él, cuando existe una discrepancia entre los pensamientos o creencias y las acciones, se tiende a sentirse profundamente incómodo. Si esta incomodidad alcanza un nivel muy alto, el individuo se sentirá motivados para actuar de tal manera que pueda librarse de ella. Generalmente, esto se traducirá en comportamientos más alineados con las creencias, ya que es complicado cambiar la manera en que se ve el mundo. Sin embargo, Festinger también creía que cuando la disonancia cognitiva es muy potente, se puede cambiar por completo las creencias, para adaptarse a un entorno que no se corresponde con lo que se piensa.
Referencias
- 5 Psychological Theories of Motivation to Increase Productivity. Recuperado de contactzilla.com.
- Theories of Motivation and Their Application in Organizations: A Risk Analysis. Recuperado de researchleap.com.
- Motivation Theories. Recuperado de knowledgehut.com.
- 8 Theories of Motivation and Human Desire. Recuperado de chopra.com.
- Motivation. Recuperado de en.wikipedia.org.