Ansiolíticos: Nombres y los 5 Más Comunes

Los ansiolíticos son pastillas que se consumen para el tratamiento de la ansiedad. Algunos de los nombres más comunes son Lorazepam, Bromazepam, Alprazolam, Diazepam, Clorazepato… 

Si no te suenan los nombres genéricos es porque quizás los conozcas por sus nombres comerciales: Orfidal, Lexatin, Trankimazin, Valium, y Tranxilium. ¿Ahora sí te suenan, verdad?

ansiolíticos

Las pastillas para la ansiedad están a la orden del día: los conoces, los consumes en la actualidad o lo has hecho alguna vez en el pasado, conoces a alguien que los consume o los ha consumido, se habla de ellos en televisión y prensa…

Y es que son los medicamentos de primera elección en las consultas médicas para muchos problemas de salud: trastornos de ansiedad, nerviosismo, tensión, insomnio, fobias

Desde los años 90 el consumo de ansiolíticos ha ido aumentando de manera progresiva hasta llegar a la actualidad, donde es uno de los fármacos más consumidos a nivel mundial en los países desarrollados, entre los que se encuentra España.

Para que te hagas una idea de la gravedad de dicho consumo, los ansiolíticos son la tercera sustancia más consumida en España (el 12’2% de la población los consume), después del tabaco (78’3%) y del alcohol (40’7%).

De hecho, España es el segundo país que más ansiolíticos consume de los países que forman la OCDE (La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos). El país que encabeza la lista es Portugal.

Respecto al género, las mujeres consumen más antidepresivos que los hombres, independientemente del rango de edad.

Precauciones a la hora de tomar ansiolíticos

pastillas

Los ansiolíticos son tranquilizantes menores que enlentecen la actividad del Sistema Nervioso Central, por lo que hay que tener cuidado a la hora de tomarlos.

Solo se deben consumir si te lo ha recetado un profesional sanitario.

Los médicos deben conocer tu situación actual y tu estado emocional antes de recetarte ningún ansiolítico, ya que hay muchos fármacos que producen ansiedad, por lo que retirando dicho fármaco el problema de ansiedad por el que consultas desaparecería.

Del mismo modo, deben tener en cuenta si tienes algún tipo de problema orgánico, como por ejemplo problemas de tiroides, problemas respiratorios, problemas cardiovasculares… ya que pueden alterar los efectos de los ansiolíticos.

Si este tipo de fármacos no se administran de manera adecuada pueden causarte:

  • Adicción

  • Alteración en la capacidad de reacción

  • Alteración en el estado de alerta

  • Amnesia

  • Cefaleas

  • Confusión

  • Debilidad muscular

  • Depresión

  • Dificultades atencionales

  • Dificultad para coordinar tus movimientos

  • Dificultades para conducir

  • Embotamiento afectivo

  • Mareos

  • Sedación

  • Somnolencia

  • Etcétera.

Los 5 ansiolíticos más comunes

tabletas de pastillas

A continuación, voy a analizar de manera breve los cinco ansiolíticos más consumidos en en la actualidad, concretamente voy a explicar para que se utilizan, sus propiedades, sus efectos secundarios y las consideraciones que debes tener en cuenta a la hora de tomarlos.

1-Lorazepam

Lorazepam, más conocido como Orfidal, se utiliza principalmente para tratar trastornos de ansiedad, trastornos del sueño, problemas de insomnio y estados de tensión. También se utiliza para tratar algunas enfermedades psicosomáticas y orgánicas.

Tiene propiedades ansiolíticas, hipnóticas, anticonvulsionantes, sedantes, amnésicas y relajantes musculares.

Efectos secundarios principales:

  • Somnolencia

  • Fatiga

Consideraciones a tener en cuenta:

  • No debes consumir alcohol durante el tratamiento con Lorazepam, ya que se produce un aumento de su efecto sedante. El resultado de mezclar ambas sustancias es una gran dificultad en realizar cualquier actividad.

  • No debes conducir en los primeros momentos del tratamiento ni cuando se produce un cambio de dosis, ya que sus efectos secundarios afectan a tu capacidad de conducción.

  • Una vez retirado el fármaco, se pueden producir síntomas de abstinencia como: ansiedad, tristeza, estados de ánimo depresivos, insomnio… por lo que la retirada debe ser gradual y guiada por un médico.

2-Bromazepam

Bromazepam, más conocido como Lexatin, se utiliza para tratar problemas de ansiedad, problemas obsesivos-compulsivos, fobias e hipocondrías.

Tiene propiedades ansiolíticas.

Efectos secundarios principales:

  • Disminución de los reflejos

  • Somnolencia

Consideraciones a tener en cuenta:

  • Si estás tomando alguna otra medicación consulta con tu médico antes de ingerir Bromazepam, ya que la combinación de dicho ansiolítico con algunos medicamentos produce depresión.

  • Debes tener mucho cuidado con este fármaco si has tenido problemas de adicciones en algún otro momento de tu vida, ya que puede provocar drogodependencia con facilidad.

  • No consumas alcohol junto con este fármaco, ya que la interacción de ambos en tu cuerpo puede dar lugar a una sobredosis.

  • No es aconsejable conducir en el inicio del tratamiento ni cuando se producen modificaciones en las tomas por lo explicado anteriormente.

  • Debes dejar el Bromazepam de manera progresiva. Si lo dejas de manera abrupta, el síndrome de abstinencia resultante podría ser peligroso.

3-Alprazolam

Alprazolam, más conocido como Trankimazin, se prescribe a aquellas personas que padecen trastornos de ansiedad, trastornos de pánicocrisis de angustia y agorafobia.

Tiene propiedades ansiolíticas, hipnóticas, anticonvulsionantes, sedantes y relajantes musculares.

Efectos secundarios principales:

  • Sedación

  • Somnolencia

Consideraciones a tener en cuenta:

  • Al igual que el Bromazepam, el Alprazolam genera adicción con facilidad, por lo que es conveniente que tengas cuidado a la hora de tomarlo.

  • Si estás tomando otros medicamentos, consulta con tu médico antes de tomar este ansiolítico para evitar posibles problemas como problemas cardiorrespiratorios o depresiones.

  • Si lo mezclas con alcohol sus efectos sedantes se potencian, dificultándote tus actividades cotidianas.

  • No debes conducir en los primeros momentos del tratamiento ni cuando se modifica la dosis, al igual que sucede con los fármacos anteriormente descritos.

4-Diazepam

Diazepam, más conocido como Valium, se utiliza principalmente para el tratamiento de los trastornos de ansiedad, trastornos psicosomáticos y para el tratamiento de los espasmos musculares.

Tiene propiedades ansiolíticas, anticonvulsionantes, sedantes y relajantes.

Efectos secundarios principales:

  • Somnolencia

  • Sedación

Consideraciones a tener en cuenta:

  • Si se abandona el tratamiento de manera brusca, aparecerán diversos síntomas (ansiedad, depresión, insomnio, nerviosismo, convulsiones…) propios del síndrome de abstinencia.

  • No debes consumir alcohol, ya que se produce un aumento de su efecto sedante.

  • No debes conducir hasta que compruebes que los efectos del fármaco no afectan a las capacidades necesarias para la conducción (atención, capacidad de reacción, reflejos…).

5-Clorazepato

Clorazepato, más conocido como Tranxilium, se receta para el tratamiento de la ansiedad, insomnio, situaciones de estrés puntuales, problemas de alcoholismo y drogadicción.

Tiene propiedades ansiolíticas, hipnóticas, anticonvulsionantes, sedantes, amnésicas y relajantes musculares.

Efectos secundarios principales:

  • Somnolencia

  • Mareos

Consideraciones a tener en cuenta:

  • El Clorazepato puede provocar dependencia, por lo que su consumo debe estar tutelado por personal médico.

  • Si suspendes el consumo de este fármaco hazlo de manera progresiva y bajo supervisión médica para evitar que el síndrome de abstinencia se agrave.

  • Sus efectos secundarios aumentan si ingieres alcohol.

  • No debes conducir bajo los efectos del fármaco.

Los médicos recomiendan no tomar este tipo de fármacos durante más de un mes, pero no todo el mundo hace caso a esta recomendación y los toma durante años e incluso décadas.

El problema del consumo prolongado de ansiolíticos es que genera tolerancia en la persona que los consume y una gran dependencia física y psicológica, llegando incluso a tener problemas graves de adicción.

Para evitar este problema, los médicos deberían evaluar de manera periódica a los consumidores de dicha sustancia, con el fin de ajustar su dosis, mantenerla o retirarla, según se considere oportuno.

Las pastillas para la ansiedad en la vida cotidiana

pastillas en mano

En los últimos años ha aumentado una tendencia entre la población muy poco saludable: la tendencia de medicalizar los problemas de la vida cotidiana.

Cada vez que surge un problema en nuestra vida, tendemos a acudir al médico o a las farmacias en busca de pastillas que nos quiten el dolor y el sufrimiento asociados a dicha situación. Entre esas pastillas destacan los ansiolíticos.

Esto es un grave error, ya que los ansiolíticos o cualquier otro tipo de pastillas no te van a solucionar el problema que tienes, simplemente van a actuar sobre algunos de los síntomas que padeces, sin modificar el problema inicial.

Puede que te quiten la ansiedad, el insomnio o la tensión que padeces, pero el divorcio, las discusiones, los problemas con tu jefe, los problemas económicos, los miedos o el dolor por el fallecimiento de un ser querido van a seguir estando ahí.

Son problemas reales que no se eliminan tomando ninguna pastilla, si no haciéndoles frente, ya sea de manera autónoma o acudiendo a un profesional sanitario.

Está claro que existen determinadas patologías para las cuales estos fármacos son imprescindibles y necesarios, pero la mayoría de las personas que acuden al médico quejándose padecer ansiedad no necesitan tomar ningún medicamento.

Y en este punto es imprescindible la actuación de los médicos, los cuales deben emplear más tiempo en escuchar a sus pacientes y ver cuáles son sus necesidades reales, evitando así el alto consumo de fármacos innecesarios.

Debemos parar esta medicalización y psiquiatrización de los problemas de la vida cotidiana porque no es saludable que España sea el segundo país de la OCDE en consumo de ansiolíticos y que dichos fármacos sean la tercera sustancia más consumida en nuestro país.

Alternativas al consumo de ansiolíticos

tirando pastillas

Si buscas ayuda para afrontar un problema, lo ideal es que busques varias opciones entre las que poder elegir, con el fin de escoger aquella que mejor se adapte a tus necesidades.

Entre las distintas opciones es frecuente que se encuentre la posibilidad de acudir al médico con el objetivo de tomar medicación, pero esta no debe ser la primera opción a escoger, porque como ya habrás concluido no es la más saludable.

Existen alternativas mejores para solucionar aquellos problemas que te preocupan, como por ejemplo acudir a terapia, ya sea de manera individual o grupal. Dicha elección dependerá de tus preferencias.

Para hacer frente a un problema debes utilizar todas aquellas herramientas de las que dispongas, pero en el caso de que no dispongas de dichas herramientas, estas sean escasas o no te ayuden con el problema que tienes, lo mejor es acudir a un psicólogo.

Con la ayuda de un profesional adquirirás las destrezas necesarias para hacer frente a la situación actual que te genera malestar y a posibles problemas futuros.

Todos esos síntomas por los que la mayoría de la gente acude a consulta, son síntomas que se pueden tratar en consulta a través del trabajo terapeuta-paciente, sin necesidad de que ningún fármaco actúe.

A continuación te propongo algunas recomendaciones que te van a ayudar a llevar un estilo de vida más saludable, tanto a nivel físico como psíquico:

  • Duerme bien
  • Haz deporte con regularidad
  • Aliméntate de manera saludable
  • Evita el consumo de sustancias nocivas (tabaco, alcohol, estimulantes…)
  • Exterioriza tus sentimientos con alguien de confianza o con un psicólogo
  • Acepta los problemas que surgen en tu vida y las emociones asociadas

Estas recomendaciones repercuten de manera positiva en tu vida, ayudándote a llevar una vida más organizada, saludable y eliminando muchos de los síntomas que actualmente padeces (insomnio, tensión, ansiedad…).

Un problema grave que afecta al alto consumo de ansiolíticos en la actualidad, es el hecho de que la sociedad no acepta las emociones que derivan de los problemas cotidianos, como por ejemplo: la frustración, el agobio, la tensión, la incertidumbre, el malestar…

Queremos estar continuamente felices, contentos y sin preocupaciones, y eso es prácticamente imposible.

Si aceptas ambos tipos de emociones, tanto las positivas como las negativas, los problemas que actualmente te preocupan perderán fuerza y tu salud psíquica mejorará.

Conclusión

Los ansiolíticos son necesarios en las enfermedades mentales graves y en trastornos severos e incapacitantes, en los cuales estos fármacos son un pilar básico en cuánto a tratamiento se refiere.

Lo que no es necesario ni saludable es el consumo de ansiolíticos para problemas que podemos considerar de la vida cotidiana, como por ejemplo: sentir ansiedad ante exámenes importantes, a la hora de relacionarte con otras personas, cuando discutes con tu pareja…

Debemos evitar consumir ansiolíticos si no lo ha recetado un profesional sanitario y son estrictamente necesarios, ya que conllevan una serie de riesgos y efectos secundarios perjudiciales para tu salud física y psíquica.

En el caso de que la persona consuma estos fármacos es muy importante que sigas las indicaciones de tu médico, que los tomes de manera regular y durante un periodo de tiempo lo más corto posible.

Espero que con el paso del tiempo y la concienciación de la sociedad, dejemos de medicalizar problemas cotidianos y aprendamos a solucionarlos de una manera mucho más saludable.

¿Y a ti te han servido los ansiolíticos para controlar la ansiedad?

Referencias

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  3. Medrano, J. (2014) Boticarium. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 34, 121.
  4. Olfson, M. (2015). Surveillance of Adverse Psychiatric Medication Events. The Journal of the American Medical Association, 313 (12), 1256-1257.
  5. Outhoff, K. (2010). The pharmacology of anxiolytics. South African Family Practice Journal, 52 (2),
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