
¿Qué es la glosofobia?
La glosofobia es el miedo persistente, anormal, excesivo e irracional a hablar en público. Las elevadas sensaciones de ansiedad al hablar delante de otras personas, en la mayoría de los casos, impide a los sujetos realizar tales acciones.
Esta alteración se diferencia de la fobia social por el elemento temido. Mientras en la fobia social la persona teme cualquier tipo de actividad que requiera sociabilizarse, en la glosofobia el elemento temido es únicamente la actividad de hablar en público.
En la actualidad existen intervenciones que permiten superar la glosofobia, así como un gran número de formaciones que pueden resultar de gran ayuda para perder el miedo a hablar en público.
Síntomas
El temor a hablar en público implica la aparición de una respuesta de ansiedad siempre que la persona se expone a este tipo de situaciones.
De hecho, en ocasiones las manifestaciones de ansiedad pueden incluso aparecer con la simple imaginación de actividades de hablar frente a personas.
La respuesta de ansiedad de la glosofobia se caracteriza por ser intensa y puede manifestarse en tres planos diferentes: el plano físico, el plano cognitivo y el plano conductual.
Plano físico
Los síntomas físicos son los primeros en aparecer y los que originan un mayor malestar en la persona. El temor a hablar en público hace que ante este tipo de situaciones, el cerebro del individuo incremente su actividad en el sistema nervioso autónomo.
Este fenómeno cerebral relacionado con la respuesta de temor implica la aparición de una serie de modificaciones en el funcionamiento del organismo, las cuales suelen ser muy molestas.
Las manifestaciones físicas de la glosofobia pueden variar notablemente en cada caso, por lo que no suelen adoptar un patrón único de presentación. La persona con este tipo de fobia específica puede experimentar cualquiera de los siguientes síntomas siempre que se dispone a hablar en público.
– Incremento de la tasa cardiaca.
– Incremento de la tasa respiratoria.
– Palpitaciones y/o taquicardias.
– Sensación de ahogo.
– Aumento de la tensión muscular.
– Aumento de la sudoración.
– Dilatación pupilar.
– Boca seca.
– Dolores de estómago y/o cabeza.
– Náuseas, mareos y vómitos.
– Sensación de irrealidad.
Plano cognitivo
En el plano cognitivo, destaca la elaboración de una serie de pensamientos irracionales sobre la actividad de hablar en público.
Estos pensamientos pueden adoptar múltiples formas y contenidos en cada caso, pero siempre se caracterizan por dar atributos negativos al hecho de hablar en público.
Las cogniciones irracionales típicas de la glosofobia se retroalimentan con las manifestaciones físicas para incrementar el estado de ansiedad de la persona.
Los síntomas físicos aumentan los pensamientos negativos hacia el hecho de hablar en público, mientras que las cogniciones irracionales incrementan también la sintomatología física de la persona.
Plano conductual
Finalmente, para poder hablar de glosofobia y, por lo tanto, diferenciarlo de la timidez o de otras condiciones psicológicas normales, es necesario que el temor a hablar en público afecte al comportamiento de la persona.
En este sentido, destaca un síntoma conductual por encima de todos, la evitación. Una persona con glosofobia evitará en todo momento exponerse a hablar en público, independientemente de las consecuencias que esto le pueda acarrear.
Cuando el sujeto con glosofobia no es capaz de evitarlo y se expone a hablar en público, suele ser habitual que aparezcan otros síntomas.
Alteraciones conductuales marcadas por la ansiedad experimentada en esos momentos, como los bloqueos, la incapacidad de hablar, el tartamudeo o el temblor en el habla, suelen ser manifestaciones habituales.
Asimismo, en ocasiones puede aparecer también el escape, una conducta que pone en marcha la persona y que tiene como único objetivo escapar de su situación temida para evitar el malestar que está experimentando.
Glosofobia y fobia social
La glosofobia resulta un trastorno muy parecido a la fobia social que en ocasiones puede confundirse. No obstante, es importante tener en cuenta que la glosofobia no es lo mismo que la fobia social.
La diferencia principal entre ambos trastornos radica en el elemento temido. Mientras que en la glosofobia el estímulo fóbico resulta únicamente el hecho de hablar en público, en la fobia social se temen todas las situaciones sociales de forma general.
En este sentido, una persona con fobia social puede presentar un temor fóbico a mantener conversaciones personales, comer en público, escribir en público o acudir a fiestas.
Así pues, la glosofobia puede entenderse como un síntoma más de la fobia social. Una persona con fobia social puede temer el hecho de hablar en público de forma idéntica que un sujeto con glosofobia.
No obstante, las personas con glosofobia no presentan temor fóbico hacia ninguna de las otras actividades sociales temidas en la fobia social.
Causas
La glosofobia no presenta una única causa, sino varios factores que pueden encontrarse involucrados en su desarrollo.
Suele ser habitual que los elementos etiológicos del trastorno no sean directamente identificables, pues se postula que el desarrollo de la glosofobia depende de la retroalimentación de diferentes factores.
En este sentido, algunos de los elementos que pueden asociarse a la glosofobia son:
– Vivencia de uno o varios incidentes traumáticos personales relacionados con la actividad de hablar en público.
– Visualización de uno o varios incidentes traumáticos ajenos relacionados con la actividad de hablar en público.
– Progresiva evitación de la actividad de hablar en público.
– Creencias negativas sobre la actividad de hablar en público desarrolladas durante las etapas tempranas.
Tratamiento
Para intervenir la glosofobia resulta de vital importancia realizar sesiones psicoterapéuticas. La exposición al elemento fóbico es el elemento principal que permite la superación del temor a hablar en público.
Los tratamientos cognitivo-conductuales se basan principalmente en exponer al sujeto a hablar en público y trabajar en esas situaciones las respuestas de ansiedad del sujeto para ir superando la fobia.
Por otro lado, en la actualidad existen múltiples programas formativos para aprender a hablar en público, que pueden resultar útiles para controlar la ansiedad en esos momentos.
Referencias
- Belloch, A., Sandín, B. y Ramos, F. (2008). Manual de Psicopatología. Volumen II. Mc Graw Hill.
- Hekmat, H. (1987). Origins and development of human fear reactions. Journal of Anxiety Disorders.
- Marks I. (1990). Miedos, fobias y rituales. Edt. Martínez Roca. Barcelona.