
¿Qué es un trabajo escrito?
Un trabajo escrito es un informe relativamente extenso y argumentativo sobre un tema en particular o una investigación llevada a cabo, que puede ser a mano o impreso. A este tipo de trabajos también se les conoce como trabajos monográficos o monografías.
En ellos se organizan y presentan los datos sobre una determinada temática que ha sido consultada en distintas fuentes o referencias. Estos trabajos deben poseer un objeto de estudio preestablecido para iniciar el proceso de investigación, descubrimiento y reunión de la información a tratar.
El lenguaje de los trabajos escritos debe ser claro, preciso y de acuerdo a las normas correspondientes. Los trabajos escritos ayudan a medir las habilidades de los alumnos para investigar, sintetizar y plasmar información en un trabajo, así como de transmitir correctamente las ideas.
Generalmente, estos trabajos cuentan con una estructura bien definida y estandarizada. Uno de los fines de dichos trabajos para los estudiantes es que el profesor pueda inculcar disciplina y rigurosidad investigativa al alumno mediante la realización del proyecto.
Características de un trabajo escrito
Todo trabajo escrito, de cualquier ámbito del conocimiento, tiene determinadas características:
– Unidad: debe haber unidad en el tema tratado, todas sus partes deben ser coherentes para transmitir correctamente la información.
– Lenguaje: el lenguaje utilizado debe ser claro, preciso, formal, lo más objetivo posible.
– Debe ser suficiente, en el sentido de que el trabajo debe contestar las preguntas iniciales o de investigación: qué, cómo, por qué, quién, cuándo.
– Hay algunos trabajos escritos que tienen límites de páginas, como los papers, ensayos, monografías, etc., y otros que no, como los libros.
– Originalidad: nunca está de más decirlo: el plagio no se admite bajo ningún concepto. El trabajo escrito debe ser completamente original, y cuando se citan otras fuentes, se hace según las indicaciones del caso (con comillas e indicando autor, título, edición y página del libro de donde se sacó la información).
Partes de un trabajo escrito
1. Portada
La portada es la presentación del trabajo, enuncia el tema y el autor. También allí se presenta la institución que auspicia dicha investigación, así como la fecha, ciudad y quién es el tutor u orientador.
Se recomienda que sea lo más sobria posible, sin imágenes.
2. Índice
Es donde se sitúan los títulos y subtítulos del trabajo escrito, junto al número de páginas, para hallarlos directamente.
Esta lista ordenada de capítulos o secciones permite a quien lee conocer los contenidos y la página de localización. En los trabajos escritos a veces aparece al comienzo del trabajo, después de la introducción o al final del texto.
Podemos encontrar distintos tipos de índices, como los onomásticos, terminológicos, bibliográficos, de contenidos o topográficos. Siempre, la función del índice es conocer los temas y poder ubicarlos rápidamente.
3. Introducción
Es siempre la parte inicial del trabajo. La función de la introducción es ubicar en el contexto al lector, es decir, resume de forma sintética lo que se desarrollará en el cuerpo del trabajo.
Todo tipo de trabajos científicos cumplen con esta condición, aunque la misma toma otros nombres, como prefacio, resumen o síntesis. La idea siempre es la misma, familiarizar al lector con el tema que será tratado en el trabajo.
Toda introducción debe desarrollar una breve descripción de la temática. Seguidamente, se debe mostrar cómo se ha realizado el trabajo y por qué se ha hecho. Si el autor lo desea, puede exponer brevemente los métodos empleados para llevar a cabo dicha investigación.
4. Desarrollo
También llamado cuerpo del trabajo. Es la presentación del tema investigado, y por consiguiente, la parte más extensa del trabajo escrito. Este cuerpo es una construcción dinámica que presenta de forma lógica y analítica lo que se explica en la introducción.
El cuerpo del trabajo escrito proporciona toda la información que se ha investigado en torno al tema. Es decir, constituye el corazón y el alma del trabajo.
El desarrollo puede ser presentado con o sin partes. Por lo general, suele ser dividido en partes y sub-partes. En la primera parte se demuestra el detalle de la situación, en la segunda se analizan los datos obtenidos en la investigación y por último se analizan e interpretan los resultados de la misma.
No obstante, esta no es una estructuración fija, en los estudios jurídicos las partes introductorias y analíticas deben ser una sola, por ejemplo.
5. Conclusión
Como lo indica su nombre, la conclusión de la investigación es la parte donde se determinan claramente las inferencias, aspectos más relevantes y/o resultados obtenidos tras el proceso de investigación.
Usualmente la conclusión cabe perfectamente en una sola página. Hay que ser muy cuidadosos con la presentación de la misma, se recomienda presentarla en párrafos muy cortos y bien concentrados para evitar que se desvíe la atención.
Dichos párrafos cortos suelen ir enmarcados por números o viñetas, también pueden ir solos, dependiendo del gusto del autor y las reglas de la institución o cátedra que ejerce tutoría sobre el trabajo escrito.
Lo que nunca puede expresar una conclusión, aunque suele emplearse, son estos tres aspectos:
– Utilizar el marco teórico-investigativo para reforzar los resultados obtenidos.
– Resaltar la importancia personal que tiene dicha investigación para el autor.
– Anexar conclusiones de trabajos ajenos, jamás pueden ser las mismas, a pesar del parecido del tema.
6. Bibliografía
Las bibliografías enumeran y referencian las fuentes empleadas para obtener la información. Es el listado de textos que han sido usados como instrumentos de consulta al momento de la elaboración del trabajo escrito.
Las bibliografías suministran validez y base a los trabajos investigativos. Este soporte documental suele ser de gran interés para las personas que decidan profundizar en el tema. Se ubican por lo general al final del texto y se ordenan alfabéticamente.
7. Notas
No son estrictamente necesarias en trabajos escritos. No obstante, son válidas si el autor quiere reforzar las citas que no pudo incluir en el cuerpo, o comentarios importantes sobre el tema. Cada nota suele tener un número correlativo y su extensión es de la preferencia del autor.