
¿Qué es la fitogeografía o geobotánica?
La fitogeografía o geobotánica es una disciplina que estudia el ámbito vegetal y su relación con el hábitat. Se trata de una rama de estudio amplia, por lo que abarca también el origen de las plantas en un lugar determinado y la distribución de estas en el planeta.
La fitogeografía toma en cuenta las causas históricas, climáticas e incluso relacionadas con los suelos, que las hacen existir, desarrollarse y adaptarse a un contexto específico. Se considera una rama de la biogeografía, disciplina que se encarga del estudio de la distribución tanto vegetal como animal.
La importancia de la biogeografía radica, entre otras cosas, en que fue el contexto en el que Charles Darwin desarrolló su teoría sobre la evolución de las especies. Darwin se basó en las observaciones fitogeográficas y zoogeográficas (rama de la biogeografía que estudia la distribución de los animales) de la época.
Origen del término “fitogeografía o geobotánica”
El término “geobotánica” surgió por primera vez en 1856 gracias al botánico alemán August Grisebach, quien lo caracterizó como un elemento basado netamente en la fisonomía de las plantas.
A partir de esta definición, surgieron otras conceptualizaciones que se fueron acercando a lo que hoy se conoce como geobotánica.
Eduard Rübel, experto en vegetación, Pius Font i Quer, botánico catalán, y Huguet del Villar, naturalista y geógrafo español fueron algunos de los estudiosos cuyos aportes complementaron la definición de la geobotánica.
Ellos contribuyeron a percibirla como el estudio de las características y distribución de los organismos vegetales en el contexto del planeta, y sus relaciones con la biosfera.
Dado que la fitogeografía también toma en cuenta el origen de las especies vegetales, dentro del estudio tienen cabida las plantas fósiles, que permiten elucubrar sobre los antecedentes de estos organismos.
Métodos de investigación utilizados en la fitogeografía o geobotánica
Los métodos de investigación propios de la geobotánica son:
- Descriptivos. Presentan características descriptivas debido a que se basan en la caracterización de las plantas y sus entornos.
- Interpretativos. Son interpretativos porque concluyen patrones de comportamiento y características de los elementos basados en la observación realizada, tanto de los individuos como de las comunidades.
- Empíricos. Se consideran empíricos, dado que permiten experimentar con los seres para determinar las relaciones que efectivamente tienen entre ellos y con su contexto natural.
- Indagatorios. Son indagatorios porque toman en cuenta el origen de las especies a través del estudio de elementos prehistóricos.
Funciones de la fitogeografía o geobotánica
- Estudiar la distribución de la vegetación. Analiza cómo las plantas se organizan en distintos ecosistemas y regiones del mundo. Permite clasificar áreas según su flora característica (biomas, formaciones vegetales).
- Relacionar plantas con factores ambientales. Explica cómo el clima, el suelo, la altitud y la geología influyen en la presencia o ausencia de determinadas especies. Determina las condiciones ecológicas óptimas para el desarrollo de distintas plantas.
- Indicadores naturales. Algunas plantas sirven como bioindicadores del tipo de suelo (ácido, alcalino, salino, rico en metales, etc.) o de la disponibilidad de agua. Se usa en prospectiva minera y petrolera, ya que ciertas especies revelan la presencia de minerales o hidrocarburos en el subsuelo.
- Aplicaciones en agricultura y ganadería. Ayuda a identificar qué cultivos se adaptan mejor a una región. Permite mejorar la planificación agrícola y prevenir la degradación de suelos.
- Conservación y restauración ecológica. Contribuye al diseño de áreas protegidas basadas en la riqueza y singularidad de la flora. Apoya proyectos de reforestación y recuperación de ecosistemas degradados.
- Estudios históricos y evolutivos. Permite reconstruir la historia de la vegetación y del clima en distintas épocas geológicas (paleobotánica aplicada). Ayuda a entender los procesos de migración y evolución de las plantas.
Factores de distribución para la fitogeografía o geobotánica
Tal como se ha visto, la fitogeografía tiene que ver con el estudio de la distribución de los organismos vegetales, y esta distribución se realiza tomando en cuenta distintos elementos. A continuación se caracterizarán los más relevantes:
- Climáticos. El clima influye fuertemente en la distribución de las plantas. Hay organismos cuyas características les hacen ser más eficientes en temperaturas altas o bajas. También influyen las condiciones relacionadas con lluvias, nevadas o vientos.
- Geográficos. Este factor tiene que ver con las características físicas del entorno, la existencia de montañas, mares, ríos, desiertos y otras formaciones que delimitan el tipo de planta que puede existir en una zona en particular.
- Edáficos. Los factores edáficos están vinculados con las características del suelo. El suelo presenta distintas particularidades de composición química y textura, lo que hace que no todas las especies se adapten a todos los tipos de suelo.
- De mutualismo. Además de los factores de la naturaleza, también influyen en la distribución aspectos que se refieren a otras especies. El mutualismo se refiere a la relación de dependencia que puede existir entre distintos organismos para garantizar sus subsistencias; en estas relaciones, un organismo no puede desarrollarse correctamente sin la participación del otro.
- De competencia. La relación entre especies puede ser colaborativa o competitiva dependiendo de la cantidad de recursos que existan en el ambiente. Entre estos elementos se encuentran el agua, el suelo, la luz, el alimento, entre otros.
- Humanos. Entre los factores humanos influyen fuertemente las variaciones del contexto natural generadas por la implantación de especies foráneas en sitios determinados. Esto ha promovido un cambio estructural en la dinámica de ciertos lugares y, en muchos casos, ha creado una nueva distribución de los organismos vegetales.
Importancia de la fitogeografía o geobotánica
La fitogeografía es una ciencia de vital importancia para todos los organismos que habitan en el planeta. Una de las razones es que permite identificar cuáles son las maneras más efectivas del aprovechamiento de la superficie, lo que favorece prácticas como la agronomía.
El estudio de las características de las comunidades de organismos vegetales ayuda también a tener una idea clara sobre las condiciones de clima y suelo de un lugar específico y, a partir de estas nociones, tomar decisiones relacionadas con la escogencia de cultivos y actividades agropecuarias.
También permite anticipar escenarios climáticos y tiene gran influencia en el ámbito meteorológico, debido a que la geobotánica es prácticamente una fotografía del clima de una región en particular.
La fitogeografía también contribuye en las acciones de forestación y conservación de un sitio en específico, debido a que permite reconocer cuáles son las características de la zona en cuestión, cuáles son sus necesidades y qué elementos requieren mayor cuidado.
Otra importancia del estudio de la geobotánica es que permite la identificación de reservas minerales en el suelo, debido a que existen muchas especies de plantas que, como parte de sus propios procesos, reservan algunos minerales. Estas reservas pueden ser de utilidad, por ejemplo, en el ámbito farmacéutico.
Referencias
- Rivas-Martínez, S. Avances en Geobotánica. Recuperado de globalbioclimatics.org.
- Benítez, C. Botánica sistemática. Recuperado de ucv.ve.
- Alzaraz, F. Introducción a la geobotánica. Recuperado de um.es.
- Groves, C. Biogeographic región. Recuperado de britannica.com.
- Geobotanical exploration. Recuperado de oxfordindex.oup.com.