
¿Qué es el arte efímero?
El arte efímero es toda manifestación plástica hecha para no perdurar, siendo efímera porque los materiales usados y las composiciones son temporales. Su intención es destacar la inevitable transitoriedad de la vida.
Se le ha vinculado a expresiones artísticas usadas en ciertos momentos festivos, por lo que luego del acontecimiento son destruidas. Solo en algunos casos la obra se conforma de elementos conservables como máscaras, vestidos y esculturas, que se mantienen para celebraciones repetitivas.
Al realizarse con materiales no permanentes, le otorga al espectador un sentido de privilegio que supone percibir, aunque sea brevemente, una pieza única e inigualable, que pronto dejará de existir.
Existe un segundo significado con el que suele identificarse el arte efímero, referido a las piezas artísticas que usan aspectos ambientales o elementos naturales. El propósito, en este caso, es fomentar la conciencia de la relación humana con la naturaleza.
Las obras efímeras pueden ser grafitis, la performance, el body art, el land art (castillos de arena, por ejemplo), pero también la moda, la gastronomía o la pirotecnia.
Origen del arte efímero
Durante mucho tiempo, el concepto de belleza estuvo arraigado a la permanencia y la inmutabilidad, por lo que todo aquello que fuera cambiante o pasajero no podía considerarse arte.
Pero desde el siglo XIX fue ampliándose la idea de belleza, confiriéndole otras cualidades como la fugacidad. Por ello, su origen se remontan a mediados del siglo XX.
El arte contemporáneo, en sus diversas tendencias, fue “descosificando” las obras artísticas, rechazando los cánones tradicionales y alejándose de la belleza clásica.
El arte ya no se enfocaba en representar la realidad, pasaba a ser una expresión del mundo interior, de lo sensorial y del constante cambio. En este contexto de apertura y de tendencias disruptivas, es cuando el arte efímero va tomando su forma.
Características del arte efímero

– Temporalidad. Su rasgo más distintivo es que no está hecho para perdurar. Puede durar minutos, horas, días o semanas, dependiendo de la obra y los materiales.
– Uso de materiales no convencionales. Se emplean elementos frágiles o perecederos, como hielo, arena, flores, fuego, humo, papel, luz, proyecciones digitales, etc. Estos materiales favorecen su transformación o desaparición.
– Relación con el entorno. Muchas veces se realiza en espacios públicos o naturales (playas, plazas, parques). El contexto influye en la obra y es parte de su significado.
– Carácter experiencial. Se centra en la vivencia del espectador en un momento específico. La experiencia suele ser única e irrepetible.
– Transformación y desaparición. La obra se modifica por acción del tiempo, la naturaleza o la intervención humana. Desaparece sin dejar huella material, aunque puede quedar registrada en fotos o videos.
– Espontaneidad y creatividad. Muchas veces tiene un carácter experimental, libre de las reglas del arte tradicional. Puede surgir como instalación, performance, happening, grafiti, intervenciones urbanas o naturales.
– Valor simbólico y conceptual. No se mide por su permanencia, sino por el mensaje, la reflexión o la emoción que genera en el momento de su existencia.
Géneros del arte efímero
El arte efímero abarca varias manifestaciones y géneros, dependiendo de la forma, el espacio, los materiales y la interacción con el público. No existe una clasificación única, pero los más reconocidos son:
- Arte de la naturaleza, o land art. Se realiza directamente en paisajes naturales (playas, montañas, bosques, desiertos). Se usan materiales del entorno: piedras, arena, ramas, hojas, agua, nieve. Ejemplo: las espirales de Robert Smithson o las esculturas de hielo de Andy Goldsworthy.
- Performance. El cuerpo del artista es el medio de expresión. Se centra en la acción realizada frente a un público. Es irrepetible, pues ocurre en un tiempo y lugar concretos. Ejemplo: las acciones de Marina Abramović.
- Happenings. Acciones artísticas espontáneas en espacios públicos o privados. Involucran improvisación y participación del público. No tienen un guion cerrado, sino que dependen del momento.
- Intervenciones urbanas. Obras que alteran de forma temporal el espacio público. Pueden ser instalaciones, proyecciones de luz, murales efímeros o escenografías callejeras. Ejemplo: los empaquetados de edificios de Christo y Jeanne-Claude.
- Instalaciones efímeras. Montajes tridimensionales temporales en espacios abiertos o cerrados. Suelen usar materiales frágiles o perecederos (luces, fuego, telas, papel, flores). Buscan transformar el espacio por un tiempo limitado.
- Arte de acción con elementos naturales. Uso de fuego, agua, humo, hielo, arena u otros elementos que cambian con rapidez. El valor está en el proceso de transformación.
- Arte digital efímero. Proyecciones, mapping o instalaciones de luz y sonido. Desaparecen al apagarse la tecnología que los sustenta.
Artistas representativos del arte efímero
Isamu Noguchi (Japón-Estados Unidos, 1904-1988)

Escultor, escenógrafo, paisajista y diseñador, famoso por las lámparas Akari y su “mesa de café” (1947). Entre sus obras se destacan los jardines del edificio de la UNESCO en París y cinco fuentes para del Supreme Court Building en Tokio.
Con piedra, metal, madera, arcilla, hueso o papel, y usando todo tipo de técnicas, Noguchi creaba piezas o intervenía zonas de recreación y escenografía. También puede resaltarse como una obra de arte efímero, la James Scott Memorial Fountain de Detroit.
Gyula Kosice (República Checa, 1924-2016)

Escultor, teórico y poeta, considerado el gran maestro del hidrocinetismo, pero además fue el primero en usar materiales muy particulares en sus piezas, como el gas de neón, el plexiglás, el aluminio y el acero inoxidable.
Entre sus obras más destacadas pueden mencionarse las esculturas logradas por manipulación del agua: la Vibración del espectro del agua (1962-1963) y el Hidromural móvil en el Embassy Center de Buenos Aires.
Jean-Jacques Lebel (Francia, 1936)

Artista plástico, escritor y creador, considerado uno de los más destacados del arte de acción, específicamente del happening. La improvisación, la música y los diálogos son característicos de esta corriente.
Se le reconoce por crear el primer happening europeo: El entierro de la cosa. La “cosa” era una escultura de Jean Tinguely, la cual se ejecutó y se llevaba en procesión a lo largo de los canales de Venecia hasta su descanso final.
Obras representativas del arte efímero
Liberación de 1001 globos azules
Esta escultura aerostática de Yves Klein es de 1957. Consistió en el lanzamiento de mil y un globos inflados con helio al cielo abierto del distrito de St-Germain-des-Prés de París. El acto se realizó a propósito de su exposición dedicada a los monocromos azules. Luego se reprodujo la experiencia en 2007 en la plaza Georges-Pompidou de París, como parte de un tributo al artista.
Sun Tunnels
La obra de Nancy Holt está en Utah, en el Great Basin Desert. Consiste en cuatro túneles de 18 pies de longitud que forman una X, que hacen contraste con el paisaje desértico.
Cada estructura de hormigón macizo reacciona al sol de manera diferente, generando un juego de luces desde las diversas perspectivas. Además, los túneles tienen pequeños agujeros que representan las constelaciones de Draco, Perseo, Columba y Capricornio, que a su vez forman patrones de luz y sombra en su interior.
A line made by walking
Richard Long fue el artífice de esta obra de land art que estaba constituida por una simple línea recta sobre la hierba de una campiña inglesa. Tras caminar de manera continua por la misma zona, se trazó esta ruta en el campo que fotografió en blanco y negro, quedando como hito del arte contemporáneo.
Fuente Mágica de Montjuic

Obra del español Carles Buïgas, fue construida a propósito de la Exposición Internacional de Barcelona (1929) y se situaba junto a las Cuatro Columnas de Josep Puig i Cadafalch.
Es una gran fuente circular compuesta por cascadas, estanques y columnas luminosas, que producen un juego de luces y agua. Desde 1980 combinaron la música con los millones de posibilidades coreográficas de agua y luz, convirtiéndola en una de las atracciones más legendarias de Barcelona.