
¿Qué es la literatura del siglo XVIII?
La literatura del siglo XVIII es el conjunto de manifestaciones literarias desarrolladas durante lo que se llamó la Ilustración, o Siglo de las Luces. Destacaba por divulgar los ideales de progreso, racionalismo y modernidad.
Se inició con la llamada Guerra de Sucesión, en 1701, que estalló porque el rey español Carlos II murió sin dejar herederos. La muerte del monarca originó un conflicto entre casas reales por el trono, donde la dinastía de los Borbones se hizo con la victoria y Felipe V alcanzó el poder.
Al llamado periodo de la Ilustración también se le unieron los movimientos del postbarroco, el neoclasicismo y el prerromanticismo. Los tres coincidieron en un lenguaje culto, sobrio y objetivo. Por lo general, la literatura no se vinculaba con sentimientos personales.
En cuanto a los géneros literarios, la literatura del siglo XVIII se orientó al desarrollo del teatro, la poesía y el ensayo, pues la novela no era considerada un género, así que el ensayo tuvo más valor. Entre los autores más destacados destacan Gaspar Melchor de Jovellanos, Benito Feijoo, José Caldaso, Rousseau y Voltaire.
Contexto histórico de la literatura del siglo XVIII
La literatura del siglo XVIII surgió entre diferentes conflictos bélicos ocurridos en Europa por el predominio de la burguesía y la monarquía. La disputa del trono en España tras el fallecimiento de Carlos II trajo como consecuencia la Guerra de Sucesión, cuyos vencedores fueron los franceses e hizo que Felipe V se hiciera con el trono.
Posteriormente se originaron otras series de conflictos políticos y sociales que marcaron el curso de la historia, entre ellos la Revolución francesa en 1789.
Al mismo tiempo, en países como Inglaterra se amplió el crecimiento económico con el nacimiento de la Revolución industrial.
Durante ese tiempo, el desarrollo del Nuevo Mundo se debatió entre los intereses de la corona y los beneficios que pretendieron obtener los criollos. Como resultado, el continente americano estuvo atrasado económica y políticamente por mucho tiempo en relación con los cambios trascendentales que se dieron en Europa.
Características de la literatura del siglo XVIII
En la Ilustración
– Racionalismo. Los intelectuales creían firmemente en el racionalismo, de allí que los textos se convirtieran en material de enseñanza, de contenido social, político y moral. Iban dirigidos a toda la sociedad. Un ejemplo son los ensayos de Fray Benito Feijoo.
– Reformista. La Ilustración manejó el ideal de que la razón era el arma principal para que las sociedades desarrollaran su potencial cultural y su avance económico. En este sentido, los intelectuales plantearon propuestas reformistas en sus obras para transformar la sociedad. Una de las obras más representativas en este sentido fue Emilio del francés Jean-Jacques Rousseau.
– Analítica. Las de la Ilustración fueron críticas, analíticas y cuestionadoras del papel de la iglesia en la sociedad. Se debatían las costumbres que el hombre adquiría, y el absolutismo monárquico. A lo anterior se suma la importancia que los intelectuales le dieron al derecho del pueblo a participar en la vida política. Uno de los autores más representativos en este tipo de temas fue el español Gaspar Melchor de Jovellanos.
– Lenguaje y estética. El lenguaje que se utilizaba era bien elaborado, sobrio y culto, sin vehemencias ni desbordamientos emocionales. Predominaba el canon académico en la estética. Por otra parte, el dominio de la razón sobre la fantasía propició el surgimiento del sarcasmo y la parodia como herramientas de denuncia del poder. Las obras de Voltaire y Rousseau son un claro ejemplo de ello.
En el Neoclasicismo
– Academicismo. Los autores neoclasicistas desarrollaron sus obras bajo las pautas establecidas por las academias que operaron en el siglo XVIII. De esta manera, la creatividad y la imaginación quedaron marginadas. Los ensayos de José Cadalso o las obras de teatro de Leandro Fernández de Moratín son un ejemplo.
– Lo universal y didáctico. Los géneros literarios desarrollados en el neoclasicismo tuvieron rasgos universales, es decir, que plasmaron temas de interés social general. En este sentido, las obras tuvieron la intención de educar a las masas. La distracción y la recreación no fueron elementos planteados. Un ejemplo de estos son las fábulas de Félix María Samaniego.
– Géneros y estilos. Se desarrolló la poesía, el teatro y la prosa. El ensayo fue el subgénero predominante en los prosistas. Ahora bien, la poesía fue poco expresiva, mientras que el teatro se paseó por lo tradicional y respetó las unidades de tiempo, espacio y acción. Las normas académicas de la época no permitían la mezcla de la tragedia con lo cómico en el teatro. En los géneros ya mencionados destacaron autores como Ramón de la Cruz, Alberto Lista, José Marchena y Tomás de Iriarte.
En el Prerromanticismo
– Surgimiento de las emociones. El prerromanticismo se caracterizó por la manifestación de emociones y sentimientos que dieron paso a expresiones intimistas. En consecuencia, los autores empezaron a alejarse de las normas y adoptaron libertad creativa. En ese sentido, los géneros dejaron de ser didácticos para convertirse en recreativos.
– Temas. Valiéndose de la libertad, los escritores variaron la temática de los textos y comenzaron a escribir sobre el amor, la soledad, el fin de la existencia, la desilusión y otros puntos que prepararon el terreno para el Romanticismo.
– Lenguaje. Los textos se volvieron más expresivos, gracias a que echaron mano de diversidad de recursos literarios. Las obras de Alberto Lista y Nicasio Álvarez Cienfuegos representan un claro ejemplo de esto en España.
Temas de la literatura del siglo XVIII
La temática de las obras de la literatura del siglo XVIII varió de acuerdo a la introducción de las corrientes descritas anteriormente. Así que en un principio los autores escribieron sobre aspectos sociales, políticos, religiosos, morales, educativos y civiles.
Sin embargo, con la llegada del prerromanticismo, el contenido se basó en los sentimientos del ser humano, lo que permitió más libertad a los escritores.
Autores y representantes
España
José Cadalso (1741-1782)
- Solaya o los circasianos (1770).
- Don Sancho García (1771).
- Noches lúgubres (edición póstuma, 1789-1790).
- Cartas marruecas (edición póstuma, 1789).
Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811)
- El delincuente honrado (1774).
- Elogio fúnebre del Marqués de los Llanos de Alguazas (1780).
- Plan para arreglar los estudios de la Universidad (1798).
- Informe sobre las causas de la decadencia de las sociedades económicas (1786).
México
Francisco Javier Clavijero (1731-1787)
- La historia de la Antigua o Baja California.
- De las colonias de los tlaxcaltecas.
- Breve descripción de la provincia de México en el año 1767.
- Cursus philosophicus.
Servando Teresa de Mier (1763-1827)
- Cartas de un americano al español.
- Historia de la Revolución de Nueva España.
- Memorias (Apología y relaciones de su vida).
- Memorias. Un fraile mexicano desterrado en Europa.
Colombia
Antonio Nariño (1765-1823)
- “Los frutos del árbol noble” (1791).
- “Cartas de un americano a un amigo suyo”.
- “Representación al rey de varios individuos americanos de costa firme y Suramérica residentes en Cádiz”.
- Traducción de la Declaración de los Derechos del Hombre.
José María Gruesso (1779-1835)
- Las noches de Zacarías Geussor.
- Lamentaciones de Puban.
Ecuador
José Joaquín de Olmeda (1780-1847)
- “Canto a Bolívar”.
- “Al general Flores, vencedor en Miñarica”.
- “Alfabeto para un niño”.
- “El árbol”.
Venezuela
Juan Antonio Navarrete (1749-1814)
- La novena de Santa Efigenia.
- Curso filosófico.
- Arca de letras. Teatro universal.
Francisco de Miranda (1750-1816)
- Diario (1771-1792).
Referencias
- Literatura del siglo XVIII. Recuperado de es.wikipedia.org.
- Introducción a la literatura del siglo XVIII. Recuperado de hiru.eus.
- Literatura de la ilustración: corrientes literarias, prosa, poesía, teatro. Recuperado de rincón castellano.com.
- Literatura del siglo XVIII. Recuperado de lenguayliteratura.org.
- Panorama de la literatura del siglo XVIII. Recuperado de hispanoteca.eu.