17 Técnicas de Estudio para Aprender Mejor y Más Rápido

Aprender técnicas de estudio ya seas niño, adolescente o adultos es fundamental para aprender mejor y más rápido, y por supuesto para tener éxito en los exámenes. Te explicaré métodos que sirven para primaria, la eso, universidad, oposiciones… Si las conviertes en un hábito y además estudias de la forma correcta, verás grandes resultados.

A veces pensamos que estudiar mucho significa estudiar mejor, adquirir más conocimientos y conseguir resultados académicos más altos, sin embargo esto no es del todo así.

técnicas de estudio

Evidentemente cuantas más horas invirtamos en estudiar más tiempo le daremos a nuestro cerebro para adquirir conocimientos, pero esto no nos garantiza un mejor resultado.

Como prácticamente todo en la vida, lo realmente importante no es lo que hacemos sino el cómo lo hacemos.

Así pues, si tus resultados académicos no son todo lo buenos que desearías o notas que te cuesta adquirir conocimientos formúlate esta pregunta: ¿estoy estudiando bien?

17 tipos de técnicas de estudio efectivas

Además de aprender métodos de estudio, es importante desarrollar ciertos hábitos de estudio.

Organización del estudio

El primer requisito para que tu estudio sea productivo es que este contenga una estructura.

Nunca estudiarás de forma adecuada si lo haces sin ningún tipo de organización y si vas leyendo y mirando cosas sin ningún orden.

Así pues, antes de empezar organiza la materia que vas a estudiar, qué es lo que tienes que aprender y cómo lo vas a hacer.

Para ello la mejor técnica es ponerse objetivos.

Por ejemplo: durante esta semana tengo que estudiarme el tema 4 entero, por lo que hoy estudiaré las primeras 5 páginas hasta que me las sepa perfectamente, mañana las 5 siguientes y el jueves las 5 últimas.

Con esta simple organización del tiempo y del contenido, tu estudio ya adquirirá un sentido, un propósito y sabrás qué es lo que tienes que aprender.

Si tu ritmo de estudio es lento o necesitas más tiempo del previsto para aprender algunos aspectos no pasa nada, adapta los objetivos a tus capacidades, hazlo más poco a poco si así lo requieres pero hazlo de una forma organizada.

“Vísteme despacio que tengo prisa”.

Concentración previa

niña concentrada

Una vez tengas bien organizado el tiempo y el contenido de estudio, lo siguiente que debes hacer es prepararte a ti mismo.

Y eso no es otra cosa que asegurarte de que tienes la concentración necesaria para que cuando empieces a estudiar no tengas tu mente pensando en otras cosas y estés realmente atento a lo que estás haciendo.

Para ello lo primero que deberás hacer es crearte tu espacio de estudio.

Intenta tener un espacio ordenado, limpio, silencioso y en el que no haya elementos que te puedan distraer con facilidad como el móvil, internet, televisión, etc.

Así mismo, es necesario que en ese momento estés tranquilo, relajado y que no estés pensando en otras cosas.

Si en el momento en el que te dispongas a estudiar estás nervioso o inquieto, dedica unos minutos a tranquilizarte y acomodarte.

Prelectura de ampliación

Cuando empieces a estudiar no lo hagas “a lo loco” y sigue una metodología concreta. Para empezar, lo más útil es realizar una prelectura de ampliación.

¿Y qué es esto?

Pues consiste en leer de forma general y más o menos rápida todo el contenido que quieres estudiar durante el día sin prestar mucha atención en los detalles.

Este ejercicio es ideal para que subrayes las cosas más importantes que vayas leyendo y que vayas adquiriendo un significado general del temario.

El objetivo es que esta lectura te proporcione un conocimiento amplio de todo lo que aprenderás con detalle posteriormente, puedas subrayar los aspectos más importantes y hacerte una idea de todo lo que tendrás que estudiar.

Si mientras haces esta lectura hay algún apartado o detalle que no entiendes a la perfección no pasa nada, déjalo pasar, ya tendremos tiempo luego para detenernos a examinarlo.

De esta forma, con relativamente poco tiempo ya tendremos una idea sobre todo el temario y nos será más fácil hacer la lectura más profunda que haremos a continuación.

Estudia con energía y sin hambre

Tener hambre hará que estés distraído y sin energía, haciendo mucho más difícil la concentración.

Por ello, es muy importante que hayas desayunado o comido antes de comenzar a estudiar.

Entre otros alimentos, las almendras y las frutas son buenas opciones.

Lectura comprensiva

adolescente lectura

Una vez tengas la lectura general realizada tendrás que pasar a hacer una lectura comprensiva.

La lectura comprensiva, como su propio nombre indica, tiene que permitirte comprender todos los conceptos que contenga el temario.

Así pues, esta lectura debe ser más lenta que la anterior, parando y examinando esas partes que te cueste más comprender y asegurar que no queda ningún aspecto por repasar.

¡Pero ojo! Que lo entendamos todo no significa que lo tengamos que memorizar todo.

Con esta lectura el objetivo es comprender no memorizar, ya que si intentamos memorizarlo todo de golpe nos será imposible.

Así pues, esta lectura nos servirá para que nos quede todo el temario claro y para evidentemente, aprender varias cosas sobre lo que estamos leyendo, pero no es necesario recordarlo todo, esto lo haremos a continuación.

Análisis de la información

Una vez comprendida toda la información debemos pasar a analizarla.

Esto consiste en mirar qué es lo que hay en ese temario que acabamos de leer.

¿Hay mucha información o poca? ¿Donde están las cosas más importantes? ¿Cuáles son las partes claves que me tengo que aprender?

Analiza el texto y marca las partes más importantes, poniendo números, apartados o subapartados, y escribiendo ideas clave al lado cada apartado.

De esta forma, la próxima vez que leas el texto tendrás la información mucho más clara, sabrás cuales son las partes más importantes y adquirirás el significado de cada apartado más fácilmente.

Realiza tus propios apuntes

niña escribiendo apuntes

Aunque el temario que tengas sea muy bueno, con toda la información completa y con una buena estructura, siempre es recomendable que tus apuntes los hagas tú mismo.

Así pues, en este momento deberías tomar el texto que ya está subrayado, organizado y con ideas clave y conceptos importantes marcados, y empieces a redactar tus propios apuntes.

Es importante que los apuntes que realices adquieran la forma de resumen, por lo que deben ser más cortos que el texto original, aunque sin dejar de apuntar ningún aspecto importante de la lectura.

Lo puedes hacer a mano o a ordenador. Si lo haces a mano te asegurarás memorizar un mayor número de cosas mientras transcribas el temario a tus apuntes, sin embargo si el temario es muy extenso puede no salirte rentable, así que debes decidir tú mismo qué modalidad te podrá ir mejor.

Síntesis

Cuando tengas tu resumen hecho ya tendrás el material necesario para poder memorizar al detalle, sin embargo si lo sintetizas más aprenderás un mayor número de cosas y con menos tiempo. Así pues, haz un “resumen del resumen”.

Según el temario que tengas te será más útil hacer un resumen con la misma forma que el anterior, un esquema o tablas con contenido.

Aquí no hay uno que vaya mejor que otros sino personas que prefieren realizar un tipo de síntesis o temarios que son más fáciles de sintetizar de una forma que otra.

Debes elegir qué forma te irá mejor y te será más útil, lo importante es que queden todas las cosas bien sintetizadas.

Alterna los lugares de estudio

Si alternas los lugares donde estudias mejorarás la atención y la retención del aprendizaje.

Además, estudiar durante semanas en un mismo lugar puede llegar a ser fatigoso y aburrido.

Alternar entre diversas bibliotecas o salas de estudio y tu casa es una buena opción.

Mapas mentales

Otra técnica eficaz para realizar después de haber sintetizado toda la información son los mapas mentales.

Un mapa mental es un diagrama en el que apuntas las palabras claves que te permiten comprender y memorizar todo el contenido del temario.

Por ejemplo, el mapa mental de este artículo sería:

mapa mental estudio

Memoriza con la técnica de la asosiación

Esta técnica es excelente para aprender nombres, datos y en general cualquier cosa que tengas que memorizar.

Si tienes que aprender nombres difíciles (como en medicina, fisiología, farmacia, biología…) te resolverá un gran problema y los recordarás con facilidad.

1-Relaciona números con algo.

Simplemente tienes que relacionar un número con algo (un objeto, un animal, una persona) que recuerdes bien.

En mi caso, yo lo relacioné así (hace más de 4 años y aún lo recuerdo):

1-té.

2-Ñú.

3.Amo (un jefe).

4-KAO (un puñetazo).

5.Ola.

6. Oso.

7.UFO (un ovni).

8. Ajo.

9. Ave.

10.Toro.

Usos:

-Si quieres memorizar un número muy largo (20 números o más) lo puedes hacer en 1-2 minutos. Una vez que tienes asociados los números a las cosas, te imaginas o visualizas una reacción en cadena. Por ejemplo, para el número 67589:

Visualizas: un oso al que atrapa un ovni. El ovni es derribado por una ola gigante de ajos que intentan comer varias aves. Cuanta más absurda y espectacular sea la historia mejor.

-También puedes memorizar cualquier lista de objetos, aunque en este caso no necesitarías la relación número-objeto. 

Por ejemplo, para memorizar esta lista: perro, ordenador, mesa, palomitas, coche.

Puedes visualizar: un perro que choca contra un ordenador gigante, el cual sea cae de una mesa a un suelo lleno de palomitas. Al final queda atropellado por un coche.

-Si quieres memorizar una imagen: simplemente tienes que relacionar los objetos de la imagen con tu lista del 1-10.

lista de la compra

1-Té: visualizas un limón bañado en té.

2-Ñú: visualizas un ñú comiendo tomates gigantes.

3-Amo: visualizas un amo de una casa tirando manzanas a la gente que pasea por la calle…

Escribir para memorizar

memorizar

Con tal de memorizar mejor los conceptos puedes utilizar técnicas de memorización.

Esto no significa que tengas que memorizar sólo con las técnicas que explicaré a continuación, de hecho, a través de todas las técnicas explicadas anteriormente ya has estado memorizando.

Cómo hemos dicho anteriormente, si haces los apuntes a mano retendrás un mayor número de información ya que la escritura favorece a la memorización.

Así pues, coge esos conceptos clave de la materia estudiada que sean realmente importantes y que te cueste memorizar y escríbelas una y otra vez.

Hablar para memorizar

Lo mismo pasa cuando hablamos. Si al intentar memorizar una cosa además de pensarla, la decimos en voz alta y por lo tanto la escuchamos, nuestra capacidad de retención será mayor.

Así pues, al igual que en el paso anterior dedícate a repetir en voz alta esos conceptos que te cuesten memorizar

Dibujar para memorizar

Si al lado de los conceptos hacemos un dibujo entrará en juego nuestra memoria visual, la cual reforzará a la memoria verbal que está trabajando.

Dibuja algo relacionado con el concepto que te cuesta recordar y lo memorizarás más fácilmente.

Hacer tests

Finalmente, una técnica que ayuda muchísimo a aprender y sobre todo a consolidar el aprendizaje de una forma global, es la realización de tests.

Si tienes exámenes o tests disponibles sobre la materia que estés estudiando no dudes ni un instante en cogerlos y realizarlos.

Al hacer exámenes de prueba cambias tu forma de memorizar, ya que no recordarás a través de las partes con las que has estado estudiando, sino que lo harás de una forma global, que por otro lado será el tipo de recuerdo que se te requerirá en el examen.

Intenta interesarte por lo que estudias

estudiando feliz

Si tienes asco a lo que estas estudiando avanzarás como una hormiga.

Pero si tienes un auténtico interés, no te costará esfuerzo estudiar. Será como pasar tiempo libre informándote sobre lo que te gusta.

Haz ejercicio o da paseos antes de los exámenes

Una investigación realizada en la Universidad de Illinois demostró evidencia de que 20 minutos de ejercicio antes de un examen puede mejorar el rendimiento.

En muchas ocasiones, he estado jugando al tenis el día antes de los exámenes.

Y eso me servía para no estresarme demasiado, e incluso quitarle importancia.

Como había estudiado durante al menos 1 mes casi a diario, tenía ya los conocimientos en la memoria a largo plazo y no se me olvidarían en el examen si estaba tranquilo.

En mi opinión es una equivocación general –tanto en padres como en alumnos- pensar que el día del examen o el día antes hay que estar amargado, sin salir y estudiando durante todo el día.

El examen no lo apruebas el día antes, lo apruebas durante todas las horas que has dedicado los meses o semanas anteriores.

La importancia de saber estudiar

Hoy en día se invierte poco tiempo y poco esfuerzo en la escuelas en enseñar a los alumnos a estudiar de una forma adecuada.

Hay alumnos que sacan mejores notas y alumnos que sacan peores notas o suspenden la mayoría de asignaturas.

Cuando un alumno saca malas notas se suele pensar que o bien dedica poco tiempo y poco esfuerzo en el estudio, o bien tiene una menor predisposición genética a estudiar y tiene una inteligencia inferior al resto.

Sin embargo se olvida lo más importante: ¿sabe estudiar adecuadamente? ¿Cuando se sienta en la mesa a estudiar lo hace de una forma conveniente?

Seguramente la respuesta sea no, y lo es por una razón muy sencilla: ¡Las personas no sabemos estudiar de forma innata!

Habrá gente que se le dará mejor y gente que se le dará peor, pero que alguien tenga una mayor dificultad en adquirir o desarrollar estrategias de estudio adecuadas no significa que no pueda aprenderlas si se le enseñan.

Y es que si se le instruye correctamente, esa persona puede adquirir las técnicas de estudio igual de bien o incluso mejor que el resto, y sus resultados académicos pueden pasar de ser malos a ser realmente buenos.

¿Qué pasa si no estudiamos adecuadamente?

persona estudiando

Si no estudiamos de una forma adecuada no obtendremos los resultados académicos que deseamos.

Invertiremos mucho tiempo a “estar estudiando” pero muy poco a estudiar de verdad y a adquirir conocimientos.

Nos cansaremos más, invertiremos más esfuerzo, y el hecho de no obtener los resultados pretendidos nos podrá causar frustración, desmotivación o incluso vergüenza y sentimientos de inferioridad, por lo que podríamos optar por no querer continuar estudiando.

Además, es importante saber que el hecho de no saber estudiar se cronifica.

Es decir: si hoy no sabes estudiar y no te esfuerzas en aprender a hacerlo, mañana tampoco sabrás, ni dentro de un mes ni dentro de un año. Si estudias de una forma inadecuada y no la cambias, nunca aprovecharás tu potencial.

Así pues, si notas que tu estudio no es del todo productivo no te quedes de brazos cruzados sin hacer nada e invierte tiempo y esfuerzo en aprender a estudiar.

Si lo haces, aprovecharás mucho más el tiempo, adquirirás muchos más conocimientos y tus resultados académicos mejorarán.

¿Tú que técnicas utilizas para estudiar? ¡Compártelas con nosotros para ayudar a los lectores!

Referencias

  1. Castelló, A., Genovard, C. (1990). El límite superior. Aspectos psicopedagógicos de la excepcionalidad intelectual. Madrid: Pirámide.
  2. Clariana, M. (2000) Ensenyar i apendre. Bellaterra: Serveis de Publicacions de la UAB.
  3. Coll, C.; Palacios, J y Marchesi, A (Eds) (2001). Desarrollo Psicológico y Educación. 2. Psicología de la Educación Escolar. Alianza Editorial.
  4. Sternberg, Robert, J; Wendy W. Williams. (2002). Educational Psychology. Boston [etc.] Allyn and Bacon cop.
  5. Pintrich, P. R. y Schunk, D. H. (2006). Motivación en contextos educativos. Teoría, investigación y aplicaciones. Madrid: Pearson. Prentice Hall.
  6. Pontecorvo, C. (2003). Manual de psicología de la educación Editorial Popular.
  7. Trianes, M.V. y Gallardo, J.A. (Coord.) (2004). Psicología de la educación y del desarrollo en contextos escolares. Madrid: Pirámide.
  8. Woolfolk, A. (2006). Psicología Educativa. Pearson Education. México.

3 Comentarios

  1. Excelente artículo Marcel, he aprendido muchísimo con este texto: es claro y da detalles esenciales. Sinceramente me encantó! Paz y gracia!

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