
¿Qué es Ancylostoma duodenale?
Ancylostoma duodenale es un gusano que pertenece al filo Nematoda (gusanos redondos). Se encuentran ampliamente distribuidos por el mundo, específicamente en los países subdesarrollados, donde las condiciones de salubridad propician su prevalencia.
Fue descrito adecuadamente por el médico italiano Angelo Dubini en 1843. Es considerado el agente causal de una enfermedad conocida como anquilostomiasis, que afecta al ser humano, generando síntomas principalmente a nivel del sistema digestivo.
La anquilostomiasis es una infección bastante común en las zonas tropicales. Si no se trata, puede acarrear graves consecuencias por la anemia ocasionada por los parásitos que se alimentan de la sangre del huésped.
Características de Ancylostoma duodenale
– Parásito. Es un gusano nematodo que produce la anquilostomiasis.
– Distribución. Se distribuye en todo el mundo, especialmente en áreas tropicales y subtropicales con condiciones sanitarias precarias.
– Morfología. El gusano es redondo y cilíndrico, de color rosado o blanco. Tienen una cápsula bucal con dientes en forma de gancho con los que se aferran a la mucosa intestinal del huésped.
Taxonomía de Ancylostoma duodenale
- Dominio: Eukarya.
- Reino: Animalia.
- Filo: Nematoda.
- Clase: Secernentea.
- Orden: Strongiloidae.
- Familia: Ancylostomatidae.
- Género: Ancylostoma.
- Especie: Ancylostoma duodenale.
Morfología de Ancylostoma duodenale
Ancylostoma duodenale es un gusano cilíndrico y corto. Su cuerpo es de aspecto y contextura fuerte y resistente. La extremidad que corresponde a la cabeza se denomina cefálica y la opuesta, caudal. Presenta una coloración blanquecina o gris, aunque cuando ha succionado sangre del huésped adquiere un color rosado claro.
En el extremo cefálico se observa un ensanchamiento, conocido como cápsula bucal. En ella se aprecian dos pares de dientes o colmillos, con los cuales se fija e incrusta en las paredes del intestino del huésped.

Presentan dimorfismo sexual, puesto existen diferencias que permiten distinguir a los machos de las hembras. Las hembras son más largas que los machos. Pueden llegar a medir hasta 2 cm y su cuerpo termina en forma de cono.
Los machos, por el contrario, miden hasta 1 cm y su cuerpo termina expandiéndose en lo que se conoce como bolsa copulatriz. Además, presenta una especie de ganchos conocidos como espículas copuladoras. Estas tienen forma alargada y sirven durante el proceso copulatorio.
Ciclo biológico de Ancylostoma duodenale
El ser humano es el principal huésped de este parásito, por lo que parte de su ciclo vital se desarrolla en su interior y el resto al aire libre.
Los huevos son expulsados a través de las heces hacia el medio exterior. Aquí, dependiendo de las condiciones ambientales, el huevo puede eclosionar liberando un tipo de larva que se conoce como rabditiforme (L1).
Allí, bajo las diferentes condiciones ambientales, ya sea en el interior de las heces o en el terreno, esa larva experimenta varias mudas y se convierte en larva filariforme (L3), la cual constituye la forma infectante del parásito.
Las larvas filariformes pueden subsistir, siempre y cuando las condiciones ambientales (temperatura, humedad) sean favorables, en espera de que aparezca un huésped humano al cual poder infectar.

Cuando entran en contacto con un ser humano, las larvas penetran la piel y se adosan al sistema circulatorio para ser transportados mediante el flujo sanguíneo. De esta manera, logran llegar a los pulmones y comienzan un camino ascendente por las vías respiratorias hacia la faringe, para poder ser tragada.
Ya dentro del sistema digestivo llega al intestino, que será su lugar de permanencia dentro del ser humano. Aquí las larvas siguen experimentando metamorfosis hasta alcanzar la adultez.
El parásito adulto se fija a la pared del intestino y se alimenta de la sangre de su huésped. Permanece allí poniendo huevos, que son expulsados a través de las heces.
Transmisión de Ancylostoma duodenale
La enfermedad que produce el Ancylostoma duodenale es la anquilostomiasis. Esta puede transmitirse a través de dos mecanismos.
En primer lugar, la forma más común y frecuente por la que se transmite este parásito es caminar descalzos por el terreno contaminado, donde haya larvas infectantes (microfilarias).
La segunda forma de contaminación, menos frecuente, es mediante la ingestión de alimentos contaminados con las larvas. De allí la importancia de mantener una buena higiene a la hora de preparar las comidas.
Síntomas de infección por Ancylostoma duodenale
Los síntomas y signos de la anquilostomiasis van a depender del órgano del cuerpo afectado por el parásito o sus larvas. Como se sabe, durante su ciclo de vida, las larvas de este parásito transitan por varios órganos.
Su tránsito no es inocuo, sino que va causando daños a su paso. Estos daños, generalmente, son leves. Sin embargo, también pueden llegar a ser muy severos, en especial cuando la infección se convierte en crónica.
- A nivel cutáneo. A nivel de la piel, la afección viene dada por los daños que causan las larvas cuando la perforan para ingresar al organismo del huésped. En este sentido, los síntomas y signos más comunes son:
- Erosiones.
- Eritema (enrojecimiento).
- Prurito (picazón).
- Aparición de pápulas.
- Úlceras.
- A nivel intestinal. Debido a que en el intestino es donde se fijan las formas adultas de los parásitos, el sistema digestivo es uno de los que presenta mayores síntomas. Entre estos se pueden mencionar:
- Diarrea.
- Náuseas.
- Vómitos.
- Incremento de la cantidad de gases y flatulencias.
- Inapetencia.
- Sensación de molestia abdominal.
- A nivel pulmonar. Cuando las larvas se encuentran en el pulmón y durante su tránsito por las vías aéreas, pueden generar lesiones e incomodidades, tales como:
- Hemorragias pequeñas.
- Inflamación de la faringe.
- En algunos casos, con expectoración sanguinolenta.
- Irritación a nivel de la laringe, lo que interfiere con la emisión de la voz.
- A nivel cardiaco
- Aparición de soplo cardiaco.
- Electrocardiograma con resultados anormales.
- Incremento anormal del tamaño del corazón.
- A nivel general. Otros síntomas que se pueden presentar como producto de la infección por Ancylostoma duodenale son:
- Anemia, debido a la pérdida de sangre producto de su absorción por los parásitos.
- Debilidad y cansancio, producidos por la anemia.
- Desmayos.
- Posibles ataques de epilepsia.
- Palidez.
Diagnóstico de la infección por Ancylostoma duodenale
El diagnóstico se basa principalmente en la identificación de huevos en las heces de la persona infectada. Sin embargo, estudios complementarios, como la determinación de anemia y eosinofilia, también pueden ayudar a concretar un diagnóstico definitivo.
El médico puede mandar a realizar una analítica sanguínea, en la que se especifique el conteo leucocitario. Una persona que atraviesa una infección por este parásito, va a presentar un incremento en su número de eosinófilos.
Estas son células sanguíneas que se encargan de combatir los parásitos. Asimismo, también es posible evidenciar una disminución de la hemoglobina, lo que sugiere una posible anemia.
Sin embargo, el diagnóstico definitivo de la anquilostomiasis viene dado por la determinación de la existencia de huevos en las heces de la persona afectada.
Para el examen de las heces, se toma una muestra de las evacuaciones del paciente. El método más utilizado es el llamado “Método de Willis”, que consiste en mezclar la muestra con una solución de cloruro de sodio saturada.
Este examen se basa en las diferencias de densidad que hay entre distintos materiales. Aquí ocurre que los huevos, como son menos densos, tienden a flotar y adherirse al portaobjeto.
Al observar al microscopio, el médico es capaz de identificar los huevos de Ancylostoma duodenale.
Tratamiento de la anquilostomiasis
La anquilostomiasis es una enfermedad en la que el tratamiento debe abordarse desde distintos flancos, para erradicar tanto la infección como sus consecuencias.
Lo primero que hace el médico es recetar un medicamento antihelmíntico. El que se receta con mayor frecuencia es el albendazol. Si no se receta este, es posible que receten mebendazol. Ambos tienen como función eliminar a los parásitos adultos y sus larvas, a través de diferentes mecanismos.
Igualmente, es posible que el médico recete también algunos suplementos de hierro, con la finalidad de subsanar la anemia subyacente en el cuadro clínico. También puede hacer algunas recomendaciones dietéticas en las que se vea incrementada la cantidad de proteínas que ingiere la persona.
Referencias
- Brusca, R.C., Brusca, G.J. Invertebrados, 2ª edición. McGraw Hill Interamericana.
- Curtis, H., Barnes, S., Schneck, A., Massarini, A. Biología. Editorial Médica Panamericana. 7° edición.
- Escobedo, A. Ancylostoma y Necator. Capítulo del libro: Microbiología y Parasitología médicas. 1era edición. Editorial Ciencias Médicas.
- Hickman, C.P., Roberts, L.S., Larson, A., Ober, W.C., Garrison, C. Integrated principles of zoology. McGraw Hill.
- Nair, G., Cazorla, E., Choque, H., Clinton, A., Cabada, M. Infección masiva por Ancylostoma duodenale como causa de hemorragia intestinal y anemia severa. Revista de Gastroenterología del Perú.