
¿Qué es la tijereta común?
La tijereta común (Forficula auricularia) es un insecto del orden Dermaptera. Presenta un par de apéndices en la parte posterior del abdomen en forma de tenazas o tijeras, un cuerpo alargado, aplanado y tres pares de patas. Su coloración es marrón rojizo oscuro y puede alcanzar hasta 25 mm.
Es una especie ubicada en ambientes húmedos, de hábitos crepusculares y nocturnos. Puede encontrarse debajo de hojarascas y rocas, en grietas de muros y debajo de jarrones, entre otros sitios. Es originaria de Europa, oeste de Asia y norte de África y fue introducida accidentalmente en el continente americano.
La tijereta común es omnívora, se alimenta de cualquier cosa: material vegetal vivo o muerto, flores, frutos, hojas, brotes, granos. También puede alimentarse de otros insectos, vivos o muertos, e incluso de insectos de su misma especie (canibalismo).
En algunas regiones se considera una plaga, donde puede provocar daños importantes en huertos y jardines. También puede vivir en el interior de las viviendas, provocando daños a los tejidos y contaminando alimentos al caminar encima de ellos y depositar sus heces.
Su aspecto es amenazador por la presencia de las tijeras o tenazas, pero estas estructuras son órganos intimidatorios, pues no poseen veneno ni gran fortaleza como arma ofensiva.
Características de la tijereta común
– Pinzas. En la parte posterior del abdomen tienen cercos que parecen pinzas o fórceps, que usan para defenderse, manipular presas y durante el apareamiento. En los machos, estas pinzas son más curvas que en las hembras.
– Hábitos. Son mayormente nocturnas, es decir, son más activas por la noche. Durante el día, se esconden en grietas, bajo piedras o en materia orgánica en descomposición para evitar la luz solar y depredadores.
– Alas plegadas. Aunque no suelen volar con frecuencia, tienen alas membranosas plegadas debajo de pequeños élitros (alas endurecidas). Pueden desplegarlas si es necesario, aunque prefieren correr o caminar.
– Cuidado parental. Al contrario de muchos insectos, las hembras cuidan de sus crías después de que los huevos eclosionan, protegiéndolas y limpiándolas hasta que estén listas para valerse por sí mismos. La hembra puede depositar más de 60 huevos en galerías poco profundas construidas en el suelo.
– Tamaño y color. Son pequeñas, de hasta 15 mm, y el color es marrón oscuro con franjas rojizas y negras.
Hábitat y distribución de la tijereta común
Es una especie terrestre que prefiere climas húmedos y templados, no soportando bien la falta de humedad. Su temperatura óptima de crecimiento es de 24 °C. Su hábitat incluye bosques, áreas agrícolas y subagrícolas. Vive en zonas donde no hay incidencia directa de los rayos del sol, como hojarascas, bajo rocas o troncos.
En condiciones normales, están alejadas de las viviendas a menos que las poblaciones sean excesivamente grandes o que las condiciones ambientales sean poco favorables. En las zonas más al sur de América son frecuentes en viveros, invernáculos y otras estructuras agrícolas.
Durante la época reproductiva, la hembra prefiere suelos ricos y de buen drenaje, pues excava para depositar sus huevos. En las casas se pueden esconder debajo de floreros, grietas en paredes y depósitos de basura.
La especie es cosmopolita y su distribución original incluye Europa (excepto la parte más norte de Escandinavia), este de Asia y norte de África, aunque actualmente es localizable a nivel mundial.
Altitudinalmente puede distribuirse desde el nivel del mar hasta más de 2.824 m. Es de hábitos nocturnos y crepusculares y permanece oculta durante el día en zonas oscuras, debajo de la maleza, rocas, hojas, grietas, etc.
Suele agregarse en grandes grupos, excepto en la época reproductiva, cuando la hembra se aísla para cuidar y proteger a su prole.
Taxonomía de la tijereta común
- Reino: Animalia.
- Filo: Arthropoda.
- Clase: Insecta.
- Orden: Dermaptera.
- Familia: Forficulidae.
- Género: Forficula.
- Especie: F. auricularia.
Reproducción de la tijereta común
La tijereta común se reproduce sexualmente, tiene sexos separados (dioica) y dimorfismo sexual. Los machos son más grandes y presentan unos cercos más largos y arqueados, mientras en las hembras son rectilíneos y más pequeños. Durante la época reproductiva, la hembra produce y secreta feromonas que atraen al macho.
Previo a la cópula, los machos realizan un ritual de cortejo donde los cercos juegan un papel importante. Los machos ondean los cercos en el aire y tocan a la hembra con ellos. Si la hembra acepta el cortejo, el macho arquea su abdomen debajo del de la hembra y lo coloca en posición para la cópula.
Durante la cópula, la hembra puede desplazarse y alimentarse con el macho adherido a su abdomen. La fecundación es interna. Durante la cópula un macho puede enfrentarse con el que está copulando con la hembra y desplazarlo para tomar su lugar. Machos y hembras pueden efectuar el acto sexual con distintas parejas.
La hembra fecundada deposita unos 50 huevos (aunque en ocasiones pueden ser más de 60) en una galería poco profunda construida en el suelo, y cuida los huevos, limpiando su superficie con la boca para protegerlos de hongos parásitos. Luego de aproximadamente 70 días, eclosionan las ninfas.
La hembra continúa el cuidado de las crías regurgitando el alimento para alimentarlas. Después de la primera muda, las ninfas emergen de la galería y son capaces de conseguir su propio alimento. En ocasiones, las hembras colocan un segundo grupo de huevos durante el mismo periodo reproductivo.
La especie pasa por 6 estadios de ninfa en 56 días y madura sexualmente, siendo capaz de reproducirse en la siguiente estación reproductiva.

Nutrición de la tijereta común
Esta especie es omnívora, con apéndices bucales masticadores. Se alimenta de otros organismos, tanto animales como vegetales, vivos o en descomposición. En condiciones adversas también puede practicar el canibalismo. La especie es especialmente voraz en los últimos estadios de ninfa.
Su dieta vegetal incluye líquenes, algas, flores, frutas, hojas, brotes y semillas. Practica orificios pequeños y profundos en las frutas. En los hogares puede dañar las plantas y sus flores y en viveros puede ocasionar daños considerables en diversas producciones frutihortícolas.
En cuanto a sus hábitos carnívoros, sus principales presas son áfidos, gusanos, arañas y protozoos. Es un voraz predador de estos organismos en su ambiente natural, ejerciendo un control sobre sus poblaciones.
Picadura de la tijereta común
Cuando la tijereta común se siente amenazada, levanta la porción final del abdomen como factor disuasivo ante el posible depredador. Sin embargo, y a pesar de su apariencia peligrosa, estos cercos no son venenosos y su picadura no es dañina, pareciendo más un pellizco.
No existen efectos secundarios o consecuencias graves por la picadura del insecto. Más perjudicial es su efecto alérgeno sobre algunas personas. Las reacciones alérgicas pueden surgir por contacto directo con el animal al consumir alimentos contaminados con sus heces o al aspirar restos del exoesqueleto o de las heces del insecto.
La tijereta común como controlador biológico
En su ambiente natural, se alimenta de gran variedad de insectos y otros artrópodos, incluyendo áfidos, organismos fitófagos que causan graves pérdidas en los cultivos de algunos árboles frutales, principalmente los manzanares perales.
Por ello, muchos agricultores europeos intentan garantizar la presencia de las tijeretas en sus cultivos, incrementando el número de lugares donde puedan esconderse y minimizando el uso de pesticidas que puedan afectarlos.
Adicionalmente, existen planes de manejo de la especie para incrementar sus poblaciones, en caso de una peste de áfidos. Las tijeretas comunes causan disminuciones importantes de las poblaciones de diversas plagas, disminuyendo o evitando el uso de pesticidas.
Luego de disminuida la población de áfidos, Forficula auricularia persiste sin causar daños significativos a las plantas.
En programas de monitoreo para el control del áfido Eriosoma larigerum, que afecta los sembradíos de manzana en Australia, los investigadores encontraron que el uso de la tijereta común, sola o combinada con otros biocontroladores, era más efectivo que el empleo de agentes químicos, pues los áfidos desarrollaban resistencia contra ellos.
La tijereta común como plaga
A pesar de ser beneficiosa en sus ambientes naturales al controlar plagas, Forficula auricularia puede convertirse en una plaga en ambientes donde fue introducida debido a la ausencia de sus enemigos naturales. Las plagas de tijeretas, sin embargo, son poco frecuentes.
Poblaciones muy abundantes de esta especie pueden ocasionar daños importantes en invernáculos y jardines, atacando brotes tiernos de plantas, frutos o flores.
En los centros de producción agrícola donde se convierten en plagas pueden abrir agujeros en los frutos, que pueden luego ser colonizados por otros patógenos, desvalorizando el producto. Pueden atacar lechugas, fresas, rosas, entre otras plantas, provocando importantes pérdidas económicas.
En las islas Malvinas se han convertido en una peste significativa que no solo causa daños en jardines e invernaderos, sino también invaden centros de asistencia hospitalaria, pudiendo buscar cobijo en inhaladores y máscaras de oxígeno, ocasionando gastos de seguridad adicionales para garantizar que estos equipos estén aptos para su uso.
Existen distintas formas de resolver los problemas causados por las pestes de tijeretas comunes, como manejo del hábitat, empleo de pesticidas y uso de organismos biocontroladores.

- Manejo del hábitat. Entre las prácticas culturales para prevenir la plaga de tijereta común, los productores agrícolas emplean la limpieza de maleza, escombros y otros objetos o estructuras que puedan servirle de refugio en la zona de cultivo y en sus cercanías. También usan repelentes, como el querosene, o cebos de cerveza y levadura, para alejar a los insectos o atraerlos hacia trampas donde morirán ahogados.
- Control químico. No existen pesticidas específicos contra Forficula auricularia, por lo cual es necesario el empleo de productos químicos no específicos, que generalmente son muy tóxicos y contaminantes. Entre los pesticidas más empleados se encuentran piretroides, como la permetrina y la cipermetrina, los metamidofos y el dimetoato. Todos actúan por contacto o ingestión, y van desde moderadamente tóxicos hasta muy tóxicos para el ser humano.
- Control biológico. En su ambiente natural, la tijereta común tiene numerosos enemigos que mantienen el control sobre sus poblaciones. Entre las que la depredan se encuentran varias especies de moscas de la familia Tachinidae, como Triarthria setipennis y Ocytata pallipes. Algunos escarabajos Pterostichus vulgaris, Carabus nemoralis y Calosoma tepidum, los hongos Erynia forficulae y Metarhizium anisopliae, arañas, aves, sapos y serpientes, pueden alimentarse de la tijereta común. Entre estas especies, las moscas taquínidas fueron introducidas como controladores biológicos en áreas donde no estaba ubicada antes la tijereta común y en las que se considera plaga. Por ejemplo, Triarthria setipennis fue activamente introducida en el área del Mediterráneo, varios estados de Estados Unidos y Canadá, logrando establecerse en algunas de estas localidades.
Referencias
- Forficula auricularia (European earwig). Invasive species compendium. Recuperado de cabi.org.
- Forficula auricularia. Recuperado de en.wikipedia.org.
- Tijereta (escarabajo). Recuperado de ecured.org.
- Forficula auricularia (European earwig). Recuperado de animaldiversity.org.
- Benefits and costs of earwig (Forficula auricularia) family life. Behavioral Ecology and Sociobiology.