
¿Qué son los cuidados después de una cesárea?
Los cuidados después de una cesárea son un conjunto de actividades que ayudan a la mujer a volver a la normalidad después de un parto por cesárea. Incluye dieta, higiene y otros hábitos que mejoran la salud. Tras la cesárea hay que tener en cuenta que la mujer debe recuperarse de una intervención quirúrgica, además de haber dado a luz y todo lo que implica.
La cesárea es la intervención por la que, a través de una incisión en la zona baja del vientre, se extrae al bebé. Se realiza cuando no es posible el parto natural o porque no es seguro a través de la vagina. También se le denomina parto por cesárea o nacimiento abdominal.
Para hacer una cesárea, se suele anestesiar a la madre desde el tórax hasta los pies. La anestesia puede ser epidural o raquídea. Estos tipos de anestesia se diferencian en que la epidural se inyecta en el espacio epidural, es decir, alrededor de la médula, y surte efecto tras diez o veinte minutos, y suele utilizarse para intervenciones más largas.
En el caso de la raquídea, se inyecta directamente en la médula espinal y su efecto es instantáneo. Está indicado para procedimientos breves y que no conllevan complicaciones.
Existen distintas razones por las que el equipo médico decide practicar la cesárea, y para tomar esta determinación se basarán en el estado del bebé, el historial médico de la madre y si ha tenido algún parto con anterioridad. Puede ocurrir que el embarazo sea múltiple, o bien, que el estado de salud del bebé corra algún riesgo.
Por ejemplo, si tiene frecuencia cardíaca anormal. También que sea muy grande o que no haya tomado una posición adecuada en el útero. Además, existen causas que están directamente relacionadas con la madre, como que sufra de alguna cardiopatía o padezca algún tipo de infección o enfermedad relacionada con el aparato reproductor.
¿Qué puede ocurrir tras la cesárea?
En el caso de una cesárea, estas madres han sido sometidas a una intervención quirúrgica con el proceso post-operatorio y los riesgos que acarrea.
En primer lugar, la recuperación es más lenta. Normalmente, reciben el alta médica entre dos y cuatro días tras la intervención, pero pueden tardar hasta varias semanas en volver a la normalidad y encontrarse en plenas condiciones físicas.
Son comunes, independientemente del tipo de parto, el dolor de las mamas, los cambios de humor y el flujo vaginal abundante. En el caso de la cirugía, tras la cesárea y debido a la anestesia, es común que estas mujeres se sientan adormecidas hasta 48 horas después. Además, es probable que sientan náuseas, que suelen estar causadas por la medicación.
Cuidados después de una cesárea
- Levantarse de la cama. Se sugiere que sea en las primeras 24 horas después de la intervención. El objetivo es evitar el riesgo de trombos y la acumulación de gases en el tórax. Es importante tener mucho cuidado con la cicatriz y seguir una serie de indicaciones para levantarse de la cama. El personal de enfermería suele ayudar a estas mujeres para indicarles qué postura adoptar y cómo pueden levantarse de la manera más cómoda. Es muy importante que mientras se levanten, tapen con su mano la cicatriz, para evitar movimientos bruscos y que se abra la herida.
- La higiene. Normalmente, el primer aseo tras la intervención lo suele realizar el personal, en la cama. Al día siguiente, ya pueden tomar una ducha con el apoyo de alguien, por si se sienten mareadas y para tomar las precauciones necesarias con la cicatriz. Es muy importante que si la herida se moja, se seque muy bien antes de volver a taparla para evitar posibles infecciones y favorecer el proceso de cicatrización.
- Curación de la herida. Durante los tres o cuatro primeros días, la cicatriz se suele limpiar con un antiséptico no yodado y se tapa con un apósito para prevenir infecciones. Si tras estos días la herida está limpia y el proceso de cicatrización es normal, usualmente se recomienda que se limpie con agua y jabón cada 24 horas y que se seque bien. Cuando esté seca, se debe volver a tapar con un apósito. Es normal que la herida produzca picazón, tirantez o dolor, pero no que supure o esté inflamada. Ante estos signos, se debe acudir al especialista. Además, conviene recordar que es importante no realizar grandes esfuerzos y evitar ciertos movimientos y posturas que no afecten la cicatriz.
- Descanso. Tras una intervención quirúrgica, es normal sentirse cansadas. Esto resulta más complicado en el caso de la cesárea, puesto que el bebé depende en gran medida de que su madre le amamante y le cuide. Es imprescindible que la madre esté tranquila y procure, en la medida de lo posible, descansar. Para ello, es importante contar con la ayuda del cónyuge o alguien de confianza para que ayude a la madre a moverse y desenvolverse con las tareas relacionadas con su cuidado y el del bebé. Tras la llegada del recién nacido, suelen ser comunes las visitas de amigos y familiares. Para compaginarlas con el descanso, conviene idear un horario de visita o posponerlas para más adelante, cuando la madre se haya recuperado.
- La alimentación del bebé. Si los padres decidan que el bebé va a ser amamantado, en el caso de las cesáreas hay una dificultad doble. En primer lugar, la leche suele tardar más en bajar que en un parto vaginal, y esto puede demorar el inicio de las tomas. Además, normalmente tras una cesárea, no se pone al bebé al pecho, y esto dificulta un buen agarre el pezón, y la alimentación del recién nacido. Por ello, se recomienda que se avise al personal sanitario sobre la decisión de amamantar al bebé para que puedan facilitar esta tarea tras el parto.
- La dieta de la madre. Suele ocurrir que muchas mujeres se obsesionan en recuperar el peso tras el parto. Se recomienda, sobre todo en el caso de la cesárea, seguir una dieta rica y variada. Es importante tomar alimentos de todos los grupos y no abusar de azúcares y grasas. También se desaconseja ingerir alimentos que provoquen gases, como el brócoli y las legumbres. Es muy importante que, a lo largo del embarazo, la dieta también sea rica y saludable. La razón es doble: evitar el sobrepeso de la madre y favorecer el crecimiento del bebé. Tras la cesárea y hasta que no hayan pasado seis horas después de la intervención, la madre no recibirá ningún alimento. Tras estas horas, en primer lugar, la ingesta consistirá en líquidos. En los siguientes días, la dieta debe ser blanda y abundante en fibras, para favorecer el tránsito intestinal. En las siguientes semanas, se recomienda seguir estas indicaciones en la dieta:
- Proteínas. Se recomiendan para el proceso de recuperación de los tejidos y la cicatrización de la herida. Las proteínas más adecuadas para ello se encuentran en las aves de corral, el pescado, la carne roja magra y la carne de cerdo. También están presentes en nueces, semillas y legumbres.
- Vitamina C. Sirve, al igual que las proteínas, para favorecer la cicatrización. También es útil para prevenir las infecciones. Esta vitamina está presente en cítricos, melón, fresas, patatas, tomates y brócoli.
- Hierro. Su función es doble. En primer lugar, sirve para restaurar la sangre perdida a través de la producción de la hemoglobina y, también, para mejorar el sistema inmunológico. Alimentos como las carnes rojas y las aves de corral, los huevos, el pescado y las legumbres son fuentes de hierro.
- Líquidos. Es importante mantenerse hidratada y, además, tras una cesárea, es muy común el estreñimiento. En este caso, los líquidos favorecen el tránsito intestinal. Se recomienda ingerir entre ocho y diez vasos al día. Pueden ser de agua, de zumos (preferiblemente naturales) o de leche. En el caso de optar por la lactancia materna, es importante que la dieta no sea hipocalórica. Una fuente muy saludable de grasas es el aceite de oliva. Además, se recomienda el consumo de alimentos cocinados a la plancha y la ingesta de frutas y verduras que evitarán el estreñimiento. También se desaconseja consumir frutos secos. Las mujeres que optan por amamantar a sus bebés, comprobarán cómo dar el pecho aumenta el gasto energético, y así podrán perder el peso que han cogido durante la gestación. Si decide no dar el pecho y recurrir a la lactancia artificial, la dieta puede ser hipocalórica, pero es importante que esté supervisada por un especialista de la nutrición para que sea variada y cubra las necesidades alimenticias de la madre.
- Cuidados de la piel. Cuando se pierde o se gana peso de manera brusca es común la aparición de estrías. Suelen aparecer a lo largo del embarazo y tras el parto. Para evitarlo, se recomienda el uso de cremas anti-estrías durante la semana después del parto, aplicándola en la barriga y por el pecho, evitando untarla por el pezón y la areola. También pueden usarse a lo largo del embarazo. Después, se puede recurrir a las cremas reafirmantes y anticelulíticas, aplicándolas en las mismas zonas. Además, la ingesta de líquidos es muy importante, ya que así también se hidrata la piel.
- Ejercicio físico. Para recuperar la figura y contribuir al bienestar de la madre, se recomienda el ejercicio físico. Este debe realizarse pasadas unas semanas tras la intervención y, en el caso de la cesárea, demorarse más que en los partos vaginales. Cada vez son más las mujeres embarazadas que, durante la gestación, deciden practicar algún deporte de intensidad media o baja, como yoga, natación, bicicleta, etc. Es una estupenda decisión porque además de contribuir a un buen estado físico, tendrán repercusiones positivas durante el parto al estar mejor preparadas físicamente y tener los músculos más tonificados. En primer lugar y para evitar el sedentarismo, la rutina puede empezar con pequeños paseos para ir recuperando la condición física. Si se realiza junto con el bebé favorecerá a ambos, puesto que, para la madre, el sol contribuye a la fijación de calcio en los huesos y en el bebé, disminuirá la bilirrubina. Antes de recuperar cualquier actividad física, se recomienda fortalecer el suelo pélvico. Los ejercicios de Kegel son los idóneos para tal. Tras la cesárea, durante el primer mes, no se recomiendan los ejercicios abdominales y hacer grandes esfuerzos, por ejemplo, poner la lavadora, cargar con peso, etc. Poco a poco, se pueden incorporar ejercicios suaves, como el yoga. Cada mujer tendrá que adaptar estos ejercicios a su estado y a su condición física. También, a medida que pase el tiempo y se vaya recuperando, podrá incorporar a su rutina ejercicios de mayor intensidad.
- Relaciones sexuales. En primer lugar, si se toman medidas anticonceptivas, es importante que consultarlas con el especialista. Cada persona y cada pareja son totalmente distintas, por eso no se habla de una fecha en la que se retome la vida sexual. En el caso de la cesárea, ese momento puede retrasarse algo más debido a la cicatriz y las molestias que pueda ocasionar. Por eso, es imprescindible que estas cuestiones se hablen en pareja y se busquen momentos de tranquilidad para sentirse cómodos.